Una Semana con los Loud
Capítulo 2 Secretos de Leni
Después de que Lynn fuera llevada a rastras por las gemelas hasta su cama, la "tranquilidad" volvi a la casa. Lori era la tercera a cargo de la operación, pero realmente ella solo iba mensajeando por su teléfono a sus diferentes amigas mientras vigilaba a las gemelas que no dejaran caer el cuerpo de Lynn escaleras arriba. Las gemelas miraban a Lori para que les echara una mano, pero el celular parecía ser ligeramente más importante, sobre todo mandando un texto de "xoxo".
—Podrías ayudar…—se quejó Lola molesta porque estaba comenzando a sudar, lo que significaba que el baño de la casa quedaría ocupado para limpiar esa pequeña peste de su cuerpo.
—Podría, pero entonces arruinaría esta perfecta manicure.—dijo presumiendo sus uñas a Lola y volviendo a sus ocupaciones.
La chica de seis años soltó la cabeza de Lynn, provocando que se oyera un fuerte sonido contra el suelo, y se acercó para admirar las uñas de Lori, las cuales estaban pintadas de un perfecto color celeste, combinadas con estrellas diminutas, brillos de distintos colores intercalados, una redondez pareja en todos los pares y hasta un acabado en forma de rama para las raíces, casi en un trabajo artístico que ella misma envidiaba.
—Tienes razón…—dijo Lola alejando sus manos de Lori—Esas uñas tan perfectas no merecen ser lastimadas por trabajos tan rudos como este.—dijo volviendo a su posición y volviendo a cargar la cabeza de Lynn, para subir otro escalón junto a Lana.
—Son unas exageradas.—dijo Lana molesta, aunque le llegó el mal olor de los pies de Lynn y ella simplemente se calmó.
—Debió costarte una fortuna todo ese adornado…—dijo Lola mientras llegaban al final de las escaleras y Lori parecía haber dejado el teléfono para mirar sus uñas con una sonrisa de medio lado—¿Dónde las conseguiste hermanita?—preguntó mostrando el porqué de su repentino interés.
—No realmente, lo hizo Leni.—dijo Lori ya no pudiendo evitar reprimir una risa por la atención prestada.
—¿Enserio?—dijo Lola dejando caer la cabeza nuevamente—Imposible que esa buena para…—se detuvo al ver la mirada de Lori acusadora—…parlanchina…Sí, esa buena parlanchina no podría hacer un trabajo tan perfecto como este…—y comenzó a analizar de vuelta las uñas.
Lana, que estaba fastidiada de toda esa charla, decidió llevar ella sola a rastras a la inconsciente Lynn a su habitación, aunque la dejó en el suelo y no en su cama, provocando que su hermana Lucy levantará la vista de su libro de terror y luego volviera a bajar la vista sin interes. Lola y Lori mientras tanto se encontraban en el pasillo, hablando sobre el arreglo sin parar, sobre todo en los detalles, cuando finalmente Lana salió de la habitación pensando "Lucy es rara" .
—Te propongo un trato Lori, me consigues una forma de que Leni me haga esos arreglos y yo ehh…—comenzó Lola, aunque no supo que podría interesarle a su hermana mayor y solo volteó de uno a otro lado para darse una idea.
—¿Para qué ocuparías un arreglo de uñas así tan joven?—preguntó Lori sin entender ese repentino interés.
Lola pareció dudarlo durante un segundo, se llevó una mano al brazo para ocultar que le daba vergüenza hablar lo que debía admitir.
—Heidi Chandler…—dijo la pequeña mostrando molestia en su tono, apretando los dientes y evitando la mirada de Lori, sus mejillas estaban rojas.
"Pero no más rara que Lola" finalizó sus pensamientos Lana, reconociendo ese nombre, tapándose los oídos, rodando los ojos en blanco y entrando a su habitación.
—¿Heidi Chandler? —preguntó Lori levantando una ceja.
—¡Me quito mi primer lugar!—dijo finalmente Lola estallando en su tono de voz, cerrando sus puños con fuerza—Los estú…—se detuvo nuevamente por el régimen de su hermana de cero palabras malsonantes—Los "estupendos" jueces le dieron la máxima puntuación solo por algo tan mundano como tener decoraciones en las uñas…—se detuvo porque parecía querer ahorcar algo entre sus manos—¡Y ella ni siquiera sabía cómo saludar en un desfile de traje de baño, lo hizo como si fuera una pasarela. ¡ESO NI LANA LO HARÍA! ¡Pero se creyó tan superior con su trofeo! ¡¿Te crees superior a todos?! ¡Yo también puedo pintarme las uñas Heidi! ¡Presumida!
Lori dejó que la chica desahogara, como hermana mayor, aquella dosis de celos hacia otra persona no era ni la primera que escuchaba, ni la última que seguramente escucharía. Escuchó pacientemente insultos y malos ojos, siempre dirigidos a la pequeña Chandler, la cual dudaba que tuviera para empezar la intención de molestar a Lola por el simple hecho de ganar el concurso. De todas maneras, una vez Lola terminó y se recostó en el suelo, admitiendo que ella misma se había cansado, dobló sus piernas para estar lo más cerca al rostro de su hermana de cuclillas.
—¿Si te pintas las uñas crees que vas a ganar el siguiente?
—¡SÍ!—gritó Lola impaciente desde el suelo.
—¿Cuando será?
—El concurso semanal este miércoles, osea solo dos días para encontrar una manera de vencerla.—dijo llevándose una mano a la frente, sudaba gotas grandes de sudor
Lori miró de uno a otro lado y luego le intercambio una sonrisa cómplice.
—Pero que nadie sepa que te ayude.—le dijo guiñándole un ojo—Veré si Leni puede ayudarte con eso mañana.—dijo finalmente dejando que la pequeña se retirara a su habitación con nuevas energías—Tu mientras tanto, mejora esa pose para andar, o bueno solo... practica un poco.—le recomendó.
—Gracias Lori, eres mi hermana favorita.—dijo Lola desde la puerta de su habitación, juntando sus dos manos dulcemente y haciéndole ojitos de cachorrito feliz.
—Ese truco no me engañara.—dijo Lori sin quitar su sonrisa cómplice—Me debes un dólar.
Y dicho esto, dejándole cierto sabor amargo a la pequeña, bajó las escaleras para buscar a su primera hermana menor. Recordaba haberla visto viendo algún programa de princesitas un rato atrás, pero ya había pasado tiempo desde entonces, por lo que fue obvio que no se encontrase en la sala, sino que estuviera Lisa viendo a un tipo nerd en bata. Cosa que no le sorprendía de su hermana, después de todo, Lisa no dejaba de ser una niña que necesitaba algo para relajarse de tantos experimentos raros y de dudosos resultados legales, aunque en el exterior mostrase ser casi una adulta. Lo curioso era que Leni era exactamente el caso contrario, seguía siendo una niña por dentro, aunque en el exterior estaba lejos de ser una niña. Ese pensamiento hizo sonreír a Lori, y no el chiste del programa sobre algo de "cuarzos para reflejar algo...".
Lori buscó por uno y otro lado de la planta baja, esperando encontrarla ahí ayudando a otra de sus hermanas en sus respectivas actividades, Leni siempre ayudaba a todas con lo que les gustase a ellas, pero aquel día parecía ser la excepción. No se encontraba con ella por más que la buscaba en el comedor, o en la cocina tal vez comiendo algo, quizás en la sala de estar, leyendo una revista o la habitación de sus padres, pidiendo consejos a su madre, pero no la encontró en ninguno de esos lugares. Fue a verificar si no se encontraba en el segundo piso, buscando en las diferentes habitaciones de sus hermanas, ahí tampoco la encontró, incluso tuvo que cerrar la puerta de Lucy, la cual formaba un circulo de velas alrededor del cuerpo inconsciente de Lynn, cerró la puerta con lentitud y segura de que Lucy tenía su mirada clavada en ella.
Extrañada ya de la ubicación de Leni, dedujo que nuevamente se había ido a hablarle a Charles en su casa para perros, antes de darse cuenta de que Charles no entiende sus conversaciones que tienen… Leni a veces necesitaba entender que no todos la entendían, al menos no como Lori, que al haber vivido dieciséis años con ella, sabía todo de su persona, su actitud y hasta de sus horarios en la escuela, porque Leni era dada a olvidarlos.
Para su sorpresa, cuando miró por la ventana de la cocina, tampoco se encontró con Leni arrodillada frente a la casa para perros. Esa situación ya estaba comenzando a ser preocupante. Lori decidió salir de la casa, encontrándose que ni siquiera asomando todo su cuerpo podía encontrar a la vista a su hermana en la parte frontal o trasera. Comenzó a caminar por el patio trasero, hasta que finalmente creyó haber escuchado su voz. Miró en todas direcciones, y resultó que aquella vez venía del sótano, se golpeó la cabeza por no haber buscando antes ahí, sobre todo tomando en cuenta que la bajada al sótano estaba detrás de la sala de estar.
Entró rápidamente a su casa, y encontró que la puerta del sótano estaba entre abierta, eso la hizo suspirar aliviada de que al menos no se equivocaba de lugar por enésima vez. Luego, por pura curiosidad decidió escuchar la conversación de Leni, debido a que no había nadie con ella…Era extraño que ella se ocultara para hablar por teléfono, sobre todo tomando en cuenta que nadie la solía juzgar en la casa, así solamente tratara de tener una agradable conversación con una contestadora automática.
Lori abrió la puerta, procurando hacer el menor ruido posible, y a pasos pequeños y aligerados, comenzó a bajar lentamente algunos escalones, rezando porque Leni no escuchara aquellos sonidos que eran inevitables de realizar. Para su suerte, su hermana ni cuenta se daba. Lo que escuchó Lori, en cambio, no fue de su agrado. Sintió repentinamente que aquella no era Leni…Pero con el cuerpo y voz de su hermana.
—…afirmativo…—dijo Leni, aquella era su voz, pero su relativa seriedad era tan dispareja a su sonrisa usual, la cual desde la posición de Lori, parecía conservar ligeramente en su rostro—Oh por favor, tu sabes que siempre puedo ir a…—se detuvo un momento, como recordando algo, esa expresión bobalicona la reconoció Lori, pero sentía demasiadas ansías por saber a dónde "siempre" podía ir Leni—No, hoy no…—dijo desanimada—Tengo que ir a la cena de mi hermana…—dijo molesta, como si le hubieran interrumpido de algo muy importante, aunque también había cierto alivio en la voz.
Lori en aquel momento ya tenía suficientes preguntas, pero no se imaginó lo que estaba a punto de escuchar; justo después de que pareciera que quien fuera que estuviera del otro lado de la chica dijera algo que pareció animarla.
—Awhh, ¿Entonces dejaras mis armas y municiones intactas en el asalto?—dijo Leni, Leni Loud, su hermana—Eres una dulzura, pero hey, recuerda que yo las conté todas…—al otro lado de la línea le respondieron algo que le hizo reír—Ni se te ocurra usarlas en mi ausencia.—dijo finalmente, nuevamente parecieron responder—Sí, a mi también me apena que tengamos que retrasar todo esto, estaré atenta pero antes de irme, te recuerdo sobre lo de ayer; creo que en el vecindario que investigamos ayer había un ruso…—dijo comenzando a dar vueltas en círculos y preocupada—¿Crees que deberíamos investigarlo?—de nuevo pausa para la respuesta del otro lado—Sí, todo apunta a él, vamos, su perfil psicológico coincidía totalmente con el potencial asesino del gobernador de Somalia que nos dio la forense…—se detuvo pues pareció que en la otra línea había inconformidad—No, no pudo ser el chico, es demasiado joven…Sé que no hay edad, pero tú lo viste en la estación, estaba demasiado nervioso, para mí que lo amenazaron… Sé que es muy dramático, pero nunca desconfíes en el instinto femenino.—dijo inteligentemente—¿Sabes qué? Tienes razón, debemos revisar coartadas…pero ahora, ya me tengo que ir, mi familia va a comenzar a sospechar y…—dijo provocando que Lori comenzara a retroceder por donde había venido, sin siquiera esperar a que Leni terminara.
Su tono era dulce, pero no pudo evitar sonar inteligente, e incluso maliciosa. Cosa que Lori nunca hubiera imaginado de su hermana menor y que mientras más lo pensaba, menos sentido tenía.
¿Por qué Leni hablaría de armas? ¿Asesinatos? ¿Asaltos? ¡¿Perfil psicológico?! ¡¿Sabía SU Leni siquiera lo que era un perfil psicológico?! ¿La misma chica que confundía la señal de empuje y jale todas las veces en las tiendas?
Aquello era imposible, y peor aún, parecía ser algo que su hermana llevaba haciendo todas las noches desde hace un tiempo por la naturalidad en su forma de hablar sobre "esta noche no". Cosa que preocupo aún más a ella. ¿Era acaso todo, una broma montada y en cualquier momento Leni saldría del sótano diciéndole que todo era parte de los vídeos vergonzosos que grababa Luan de ellos para chantajearlos?
Ella rápidamente se sentó en el sofá y encendió la TV en el primer canal que encontró, aparentemente el show de Lisa había terminado, pero no le importaba eso en aquel momento. Ni siquiera presto atención a la televisión, pues estaba más atenta en escuchar si Leni salía o no del sótano. Para su sorpresa, rápidamente lo hizo; por el reflejo de su celular, pudo ver que esta miraba de uno a otro lado, como si se asegurara que nadie la había visto, con una expresión de desconfianza extrema, pero que nunca había visto en ella. Finalmente, la chica salió y cerró la puerta detrás suya para dirigirse hacia donde estaba Lori.
—Hey Lori.—dijo Leni acercándosele, pero fingiendo que venía desde las escaleras, cosa que Lori fingió, no se había dado cuenta—¿Qué estás haciendo? ¿Ves tele? Yo hace rato estaba viendo con Lola nuestro show de princesas, fue muy bonito cuando Anastasia decidió que el príncipe debía de probar su valentía ante la corte…Aunque no entendí… ¿Cómo mostraría su valentía ante sus cicatrices?
Por primera vez, Lori pudo notar qué si se fijaba atentamente en lo que decía Leni, entonces notaría que alguna de sus supuestas "tonterías" eran solo palabras acomodadas estratégicamente. Cosa que la preocupo nuevamente. Era obvio que si algo había mostrado una corte, no había forma humanamente posible de confundirlo con un corte en un dedo, o rasguño.
—¿Enserio solo eso?—pareció sonreír Lori sin saber qué contestar, y con una sonrisa bastante forzada.
—Sí…—Leni volteó de un lado a otro con la misma inocencia que siempre lo haría—Oh, ¿Qué estas viendo?—dijo sentándose al lado de Lori.
Ella se vio sorprendida, el interés era genuino, y su sonrisa también. Pero ella no pensaba en otra cosa que confrontar a Leni por sus palabras frente al teléfono.
—Es mi programa favorito.—dijo Lori cerrando los ojos de la impotencia.
Por más que quisiera confrontarla, cabía la posibilidad de que todo lo que hubiera escuchado fuera una broma y ella hubiera caído redondita, o peor aún, que tuviera otra explicación aún más temible y cada una de las palabras fueran reales.
—¿Tu programa favorito es un show de ovnis y cosas extrañas?—dijo Leni extrañada a la vez que iniciaba la presentación del programa—Vaya, y pensé que te conocía.
En esta, un sujeto parecía temblar descontroladamente en una camilla de ambulancia, con sus ropas sucias y su mirada perdida. El presentador rápidamente se acerca con su camarógrafo, pidiendo grabar de mejor manera al herido, pero los médicos se lo prohibieron.
—Así como lo ven.—anunció a la cámara después de un corte—Estas heridas aquí mostradas…—dijo mostrando como en una parte de medio fotograma cortado y apuntando donde debería estar la mano del sujeto, se encontraba un brillo verde que ocupaba su mano—Nunca en la historia había estado tan claro para cualquier experto en temas paranormales, están entre nosotros, se disfrazan como nosotros ,¿Y qué sucede cuando sus cuerpos reales necesitan descansar eternamente? Huyen a las profundidades, se teoriza que cerca de la infame ciudad de Insmouth, cuyo índice de población nunca aumenta o disminuye según estudios hechos en los años cincuenta, siendo al alarmante para cualquiera que sepa que en las poblaciones humanas nunca hay un equilibrio, y siempre la balanza...—comenzó a dar una larga explicación que perdió el interés de Lori.
Después de eso, pasaron ante la foto de un hombre lagarto que Lori supo eran retoques obvios en Photoshop, pero que el presentador se lo mostró a tres "profesores" de universidad jóvenes y que los tres parecieron estar de acuerdo en que eran unos seres llamados "Profundos" que vivían en el fondo del océano con propósitos desconocidos para las mentes débiles, excepto sus "superiores" mentes que sabían todo acerca de estas criaturas.
—Planean reproducirse con nosotros, hacer que nuestra descendencia se vuelva como ellos y que vayan a esa terrible ciudad submarina de la que poco sabemos.—dijo un tipo que no debía pasar de los veinticinco años; tanto así que aún tenía barba de chivo—O peor aun, planean convertirnos en ellos, a su imagen y semejanza...—hubo un sonido estridente y el claro sonido de un objeto cayendo en agua.
Continuó entonces el narrador:
—Los historiadores profesionales analizan en el pasado una carta de suicidio hecha por Stanley Marsh en los años treinta, uno de los múltiples descendientes de Obed Marsh, y primó del luego famosísimo cronista Lovecraft, se estima que el incidente de Stanley fue el inicio de toda esta historia volviéndose publica.—después de eso mostraron la supuesta foto del sujeto.
—Si le das unos pequeños toques de oscuridad a las fotos como las de Obed y Stanley, descubrirás que sus perfiles tenían cierto brillo verde, que las personas normales no tenían en las fotos de esa época.—declaró ahora otro sujeto que era bastante gordo mostrando tres fotografías retocadas y dos con brillos verdes—Además, lo último que se sabe de Stanley, fue que se volvió loco después de visitar la ciudad de Insmouth, misma donde su antepasado Obed vivió y murió…—dijo tratando de sonar misterioso, fracasando miserablemente.
—Pero, ¿Se encontraba Stanley verdaderamente loco ante sus testimonios que luego fueron publicados por su primo Lovecraft en los años treinta?—la voz del narrador dijo en un tono misterioso, mientras mostraba las fotos de un sujeto que estaba retocado para que ciertas partes de su rostro parecieran verdes—La respuesta…—música dramática innecesaria—Los dejara helados…
Finalmente hicieron un acercamiento al ojo de un cocodrilo amenazante y pasaron a comerciales. Lori se vio forzada a ver todo eso, y solamente podía mostrar su descontento, con un tic en el ojo de la estupidez que había visto.
—Vaya, esta película esta interesante.—dijo Leni abrazando a su hermana y recargando su cabeza en el hombro, dejando a Lori atrapada con el documental y una mirada clara de desesperación que nadie iba a ver porque estaban todos en el segundo piso, cada quien en su mundo.
Por otro lado, Lincoln se encontraba en su habitación, leyendo sus comics de Ace Savvy en ropa interior, e ignorando en su totalidad a sus hermanas afuera. Se encontraba especialmente molesto por el hecho de que Lynn hubiera puesto el nuevo trofeo en la zona de trofeos de Lincoln. Y aunque usara los cómics para distraerse, realmente, a medida que iba leyendo, los personajes en la historia pasaban a un segundo plano, y los pensamientos de Lincoln sobre Lynn parecían predominar en su mente, tanto así que para cuando Lincoln se daba cuenta, tenía que volver a leer lo que había pasado mientras su mente se nublaba.
Al final, dejo la lectura para después, incapaz de ocultar su molestia. Lynn no solía ser siempre la mejor. Lo despertaba a veces con llaves de lucha libre, lo había acusado de atraer la mala suerte en el pasado, se comía su comida de su plato, y lo usaba ocasionalmente como saco de entrenamiento viviente para el kick boxing, sin ir más lejos, tenía moretones en su rostro y brazo izquierdo por golpes que había recibido de ella. Pero siempre Lincoln creyó que al menos, como él respetaba sus gustos al deporte, ella respetaría algo tan básico como su propio espacio en la casa, aunque eso último, tal vez le daba más rabia por la reacción de su madre "Felicidades Lynn", ni siquiera volteó a verlo para saber si a Lincoln le importaba lo del trofeo.
Y una vez terminaba estos pensamientos, rondaban en su mente unos nuevos acerca de lo idiota que sonaba dentro de si mismo. "Claro, porque hay tanto espacio para todos". O mejor aún "Ella misma dijo que solo era temporal dejar ahí el trofeo" "Mama no tiene porque prestarme atención en cada segundo del día". Y el enfado hacia Lynn, pasaba a ser enfado hacia él mismo.
Lincoln suspiró y se dejó caer en su cama, de todas maneras, tendría que asistir a la cena, y debía mostrar su mejor cara hacia Lynn, no tenía punto enojarse con ella.
Aunque no pudo evitar pensar, ¿Por qué la cena si solamente Lynn había ganado otro trofeo más? Era algo tan habitual en la casa, como que Lola ganara sus certámenes, que parecía incluso ridículo que le hicieran la cena. Pero, de todas maneras, no planeaba quejarse. Lincoln conocía el restaurante en cuestión, fue uno abierto un par de años atrás, por una señora mayor de edad llamada "Pei-Pei". De origen chino, y bastante agradable. Y si algo iba a sacar de ese día, iba a ser los deliciosos platillos hechos con patos que eran la especialidad de la casa.
Finalmente, llegó la hora de partir al restaurante, los padres anunciaron la salida nuevamente con el megáfono, interrumpiéndolos a todos de sus actividades, excepto Lori que gritó un gran y eufórico "¡SÍ!" por poder apartarse del televisor con programación ridícula.
—Pero Lori, no podremos ver si Los Antiguos son la causa de los iluminatis en…—intentó detenerla Leni, pero Lori apagó la tele y se lanzó fuera de la casa.
La actitud que había tomado Leni el resto del día, le hizo sospechar cada vez más que todo era una treta y que su hermana había fingido todos y cada uno de los diálogos, era imposible, simplemente, que Leni fuera capaz de siquiera imaginar nada como lo que había dicho. La familia Loud no tardó mucho en subir en la camioneta familiar, mejor conocida como Vanzilla, una vez en el coche, hicieron conteo:
—Un momento…—dijo la señora Loud—¿Y Lynn?
Todos se miraron unos a otros, dándose cuenta de que se olvidaron de despertar a Lynn, suspiraron molestos y comenzaron a abrir las puertas para ir por su hermana, cuando la puerta de su casa fue abierta.
—Suspiro…—dijo Lucy Loud, quien abrió la puerta para dejar pasar a una agotada Lynn que sobaba su cabeza y estaba vestida a duras penas—Gracias por recordarme a mi también familia.
Lynn no habló, no sonrió, no volteó a ver a ninguno, ni hizo un chiste o comentario, ni siquiera un resoplido, parecía estar en un estado de depresión total, cosa que hacía sonreír a Lucy.
—Pido el asiento junto a ella.—dijo Lucy cerrando la puerta de Vanzilla y permitiendo que su padre girara la llave.
La deportista ni lo agradeció, Lincoln dudaba que estuviera en plenitud de sus capacidades, pero ciertamente, prefería evitar pensar en eso. Una vez todos subidos, y que tuvieran que detener el ritual de inicio debido a que Lily necesito un cambio de pañal (que logró hacer Rita rápidamente entrando a la casa), todos se pusieron en marcha hacia el restaurante chino.
Continuara….
Frase: Todos mienten; pero no importa porque nadie escucha.
Na.—Estoy satisfecho como va quedando.
Okay, miren, habrá distintos tipos de narrativas, osea, no esperen que siempre sea una simplona y rápida, o pesada y cargada. Habrá momentos, para continuar, espero se deleitaran con las referencias, que no fueron pocas (¿?) Y finalmente debo agradecer a todos los que dejaron review, fav, y follow. Enserio, son grandes que siempre me reciban tan bien en este fandom, aunque no suela escribir mucho aquí.
Y para terminar, quiero mencionar la existencia del foro: "The Latin House" para todos los hispanohablantes con cuenta de fanfiction que quieran unirse a distintos retos, y actividades variadas en un ambiente amistoso y ahora libre de Fipe el ladruensuelo (¿?)
Reitero las gracias, y nos vemos dentro de poco.
