Había llegado temprano al instituto, era extraño, yo solía llegar tarde a todos lados. Bueno por eso me pagan, supongo.
Acababa de entrar al recinto cuando la vi, mi hermosa pelirosa caminando distraída como siempre. Aún faltaban unos minutos para la clase cuando la vi chocar con un muchacho de último año.
El la ayudó a levantarse, supuse que no le había pasado nada grave asi que me adelanté al salón pero no pude evitar seguir viendo lo que sucedía. Tomó a Sakura de la mano y le dio un beso en el dorso de ésta.
《Cómo se atreve ese mocoso》 pensé.
Ellos dos se pusieron a platicar y cuando vi demasiada amabilidad de parte de él, procedí a interrumpirlos.
—Señorita Haruno, ¿se va a quedar ahí parada o va a entrar a la clase?—dije algo serio.
—Si, yo, lo siento—entró al salón.
—Luego hablamos—dije susurrando con autoridad, no me había gustado esa escena. Sakura era mía, no iba a compartirla con nadie.
Cuando la clase terminó ella se había quedado mientras sus compañeros se iban, entonces me acerqué a ella.
—¿Así que el era tu novio?— pregunté algo molesto
—Eso es algo que no le interesa, además ya tengo que irme, tengo clase en otro salón— me dijo molesta
—Pues me importa mucho—dije acercándome y comenzando a jugar con uno de los mechones de su cabello—no me gusta compartir a mi alumna favorita
—No sabía que era su alumna favorita—dijo mientras yo ponía el mechón de su cabello detrás de su oreja.
—Hay muchas cosas que no sabes pequeña—sonreí levemente y le susurré—pronto lo descubrirás.
Me acerque a ella y le di un beso en la mejilla. Eso era lo único que pude hacer ya que en cualquier momento alguien iba a entrar al salón. Me di la vuelta y me fui de ahi dejándola confundida.
Terminé de dar las clases que me faltaban en el dia y me fui a la casa de tia Mei.
《Estará en el Spa de siempre, me da curiosidad, ¿Que tanto hace ahí?》
Pasé lo que restaba de la tarde aburrido en mi habitacion leyendo. Tenía pensado llamar a Gai, mi viejo compañero de la universidad para tomar algo pero me quede dormido.
Al día siguiente llamé a Gai para vernos por la noche y platicar mientras tomábamos unos tragos, nada muy intenso ya que a penas era Jueves. El aceptó habíamos quedado de vernos a las 8pm.
La hora de la clase estaba por comenzar, entré al salón y todos se encontraban sentados en sus lugares.
—Muy bien, todos siéntense, la clase va a comenzar,quiero empezar por darles los resultados de sus pruebas. Los llamaré a mi escritorio uno por uno. Mientras los demás leen el capítulo 16.
No dejaba de mirar a Sakura, se veía ansiosa, movía su pie de un lado a otro. ¿Estará nerviosa?
—Srita Haruno, acérquese por favor—anuncié con una expresión de diversión.
Ella se acercó.
—Sakura, Sakura, ¿Que parte de "no me gusta compartir", no has entendido?—dije guiñandole un ojo.
—¿De que habla? Yo no le pertenezco a nadie, menos a usted. ¿Me puede dar mi nota? Todos nos ven de manera extraña. —dijo moviendo una de sus piernas constantemente
—Lo siento pequeña Sakura, has reprobado. Sacaste 5.
—¡Queeeee! No puede ser, es un error—decía deteniéndose la cabeza con la mirada perdida
—¿Qué estarías dispuesta a hacer para aprobar?—dije susurrando
—¿Que quiere que haga?—preguntó con miedo.
—Déjame pensarlo y te lo diré al final de la clase. Te puedes retirar
Finalmente la campana sonó y ella se quedó sentada mientras todos se retiraron. Se levantó y cerró la puerta con seguro.
Yo estaba intrigado, ¿Que estaba pensando hacer?
Se sentó en el escritorio y se subió un poco la falda. Mientras se acariciaba la pierna se soltó el cabello y me miró a los ojos.
No podía con tal espectáculo, me estaba provocando muchas cosas. Tenía que respirar profundo y tranquilizarme. Poner mi mente en blanco.
—Dígame Kakashi-sensei ¿Que quiere que haga?—dijo mordiendo su labio interior
《Mierda, se miraba tan sexy》
Agarró mi mano y la puso en su rodilla. Tragué saliva y mi temperatura iba subiendo, haciendo que unas gotas de sudor se asomaran en mi frente.
—¿Quiere que lo hagamos encima de este escritorio, ahora mismo?— dijo con voz seductora.
Me habia quedado mudo, no podía articular ni una palabra.
—Sakura, no podemos, pueden vernos...—fue lo único que pude decir.
—Profesor usted me pone tan mojada…
Pero ¿Que acaba de decir?, volví a tragar saliva, mi pantalón empezó a estrecharse, estaba perdido, estaba tan excitado que se podía notar. Queria hacerla mia en ese preciso momento. Ahí mismo sobre el escritorio. Queria tocar su delicada piel y besar sus labios.
—Ka-ka-shi-sen-sei…. —se acercó a mi oído y me susurró devolviendome a la realidad— quizás mejor la próxima vez.
Se bajó del escritorio y se despidió dándome un beso en la mejilla —espero me arregle la nota sensei—me guiño un ojo.
Pero que niña, me había dejado queriendo más, ese día me di cuenta que me gustaba aún más. Ella tambien podia ser coqueta y seductora. Tarde o temprano sería mía.
Las clases por fin habían terminado y regresé a casa. Sentía que mi vida era aburrida, necesitaba animarme. Ahora que ya no estaba en la universidad, no veía a mis ex compañeros. Con ellos solía salir a divertirme, pero la mayorìa se fue a otros países, solo quedamos Gai y yo.
Me preparé un sándwich y me senté a leer, era lo que hacía en las tardes.
—Kakashi, ¿que haces?—dijo Anko interrumpiendo mi lectura— deja de holgazanear.
—¿De qué hablas?— dije mirándola— solo estoy leyendo
—Quiero que me hagas un favor!— dijo poniendo sus puños en sus caderas— este sábado tengo una cita y quiero que me lleves al centro comercial!
—¿Porque no tomas un taxi o vas caminando?— dije sin mucho ánimo.
—No seas pesado, eres mi primo favorito y nunca te pido nada, por favor— dijo en tono suplicante. — te compraré el siguiente tomo de Icha Icha
Había sido como música para mis oídos. —Por su puesto yo te llevo— dije mientras ella me abrazaba— bueno, ya suéltame.
Ya era tiempo que Anko saliera con alguien. A veces la noto triste y me siento mal por ella. Desde pequeña ella siempre fue alegre y cuando creció siempre se enfocaba en salir bien en sus notas, casi no tenia amigos y creo que por eso le cuesta socializar un poco. Solo espero que con quien salga no la lastime.
Me preparé para salir, a las 8pm me vería con Gai. —Tía Mei saldré un momento— dije saliendo ya de la casa.
Camine hacia el lugar acordado, era un bar, parecido al que frecuentabamos en los tiempos de la universidad. Todos esos recuerdos me ponian melancólico. Recuerdo que había una compañera que me gustaba, su nombre era Rin, pero nunca tuve el valor de confesarme. Ella pasaba todo el tiempo con Obito, mi otro mejor amigo. Me enteré hace poco que ellos dos se casaron y formaron una familia. En verdad me alegro por ellos. Desde entonces nadie más me había llamado la atención, hasta ahora. De pronto a mi mente vino el rostro de Sakura.
—Hey Kakashi!— gritó Gai— por aqui!
—Gai, sigues igual— comenté al verlo con el mismo corte de pelo y el mismo estilo de ropa que usaba en la universidad.
—Sientate, ya ordené algo de comer
Me senté enfrente de él y empezamos a platicar de los viejos tiempos. Hasta que llegó la comida.
El más emocionado era Gai, no comía por contarme lo que había hecho después de la universidad. Él había puesto un Gimnasio y decía que llegaba bastante clientela, le iba muy bien.
—Me alegro que te vaya bien con tu Gimnasio— dije sonriendo
—Gracias ¿y tu? Cuentame de tu vida— dijo mientras comenzaba a comer.
—Pues estoy viviendo temporalmente con mi tía Mei y su hija Anko, ¿te acuerdas de ella?. Doy clases en un instituto cerca de aquí.
—Oh ya veo. Si me acuerdo de Anko, saludala de mi parte.
Después de comer pedimos unos tragos. No quería perder la conciencia solamente iban a ser un par.
—Y dime amigo, ¿hay una mujer especial en tu vida?—preguntó Gai ya un poco mareado por el licor.
—Pues…
—Vamos amigo, dime—Gai se acercó a mí y puso su brazo en mi hombro—puedes confiar en mi.
—Es una alumna, se que está mal, soy mucho mayor que ella. Pero no me malinterpretes, no me he aprovechado de ella. Solo han sido coqueteos inofensivos—traté de explicar
—Entiendo Kakashi, se que eres un buen hombre, solo ten cuidado con lo que haces.
Nos despedimos y me fui caminando a casa. Había disfrutado mi reencuentro con Gai, ¿Habrá pensado que soy un pervertido por que me gusta una alumna?
《Soy un pervertido》pensé suspirando.
