Regresé a mi casa y me encerré en mi habitación. Mi mamá toco la puerta ya que había visto como no la saludé al entrar pasando de largo.
—Sakura ¿qué sucede?—dijo mientras tocaba la puerta.
—No es nada, mamá, es solo que me duele la cabeza, más tarde bajaré a cenar, no te preocupes—mentí
Tan pronto me despedí de Ino comencé a llorar. ¿Porque lloraba de todos modos? Era una tonta.
El podía salir con quien él quisiera. No éramos nada y era mejor que todo quedara en el olvido.
Entré a mi baño y me lavé la cara. Diablos mis ojos estaban rojos. Mentiría diciendo que al lavarme la cara me entró jabón.
—Madre perdona, no fue mi intención pasar de largo.
—Está bien hija. ¿Como te fue con Ino?—preguntó sin verme, ella seguía cocinando.
—Pues lo normal.
Mi madre me castigaría sin salir por lo menos hasta que tuviera 18 años si le decía que había visto a mi profesor con su novia y que eso me había roto el corazón porque estaba enamorada de él.
—Esta bien… Sakura! Tienes los ojos rojos. Hija ¿estás bien?—preguntó acercándose a mi.
—Me entró jabón en los ojos.
—Ten cuidado, están muy irritados—advirtió.
Termine de cenar y subí a mi habitación. Tenía que olvidarme del profesor y estudiar ya que comenzarán pronto los exámenes.
Así lo hice, me puse a estudiar hasta quedarme dormida en mi escritorio.
—Kakashi-sensei ¿porque me hizo esto?—pregunté en medio del salón.
—Sakura, ¿qué esperabas? No puedo estar con una niña. No pensé que tomarías todo esto en serio. Solo olvidalo.
Su mirada era de indiferencia hacia mí. Mi corazón ya roto estaba rompiéndose aún más al oír sus palabras.
—Pero… yo lo amo
El comenzó a reírse. —¿Tu que sabes del amor? Eres una mocosa! Y ya déjame solo.
Me quedé en medio del salón hasta que sonó la campana. Mis lágrimas no dejaban de salir. Quería irme de ahí para no volver.
—Sakura! Despierta, estabas gritando!— dijo mi madre sacudiendome para despertarme.
—aah ¿Qué pasó?— dije medio dormida
—Estabas gritando… tuviste una pesadilla.
Habia sido tan real. Creo que mi subconsciente creó esa escena para martirizarme más.
Era domingo y no planeaba hacer nada, simplemente pasar todo el día en pijamas y leer un libro.
No quería que llegara el siguiente día. Tendría que ver a Kakashi-sensei y no estaba preparada para eso.
Luego de mi rutina diaria al levantarme ya me encontraba lista para irme al instituto. Me sentía extraña, como desganada sin ningún tipo de emoción.Caminé hacia mi salón de clases. La primera hora tenía Química. Maldición, tenia que verlo. Oh Kami, apiadate de mi miserable alma!
Me senté en mi silla y de pronto Ino se recostó en mi espalda. —Amiga ¿Como te sientes?
—Pues bien, supongo— dije tratando de restarle importancia
—Quiero contarte algo, te acuerdas de mi primo Sasuke, pues el...— Ino fue interrumpida por Kakashi-sensei.
—Sientense todos… Antes de comenzar con la clase, quiero presentarles a un nuevo alumno que se nos va a unir a partir de hoy. Su nombre es Sasuke Uchiha.
Mis ojos se abrieron. El primo de Ino!. Esto era genial! Solo esperaba que no siguiera con el cuento de que éramos novios...Aunque … pensándolo bien, eso podía servir.
—Hola— dijo aburrido hasta que notó mi presencia —Sakura!— gritó sonriendo!
—Si quieres te puedes sentar...— Sasuke lo interrumpió.
—Me sentaré al lado de Sakura!— dijo acercandose a mi.
Se notaba la molestia en los ojos del profesor!. Pero ¿Qué le pasaba? El estaba saliendo con la profesora Anko, no tenía porqué seguir con la farsa de que estaba interesado en mi.
—Eso era lo que te quería decir— dijo Ino acercándose a mi.
A mi derecha tenía a Ino y a mi izquierda tenía a Sasuke. Seguramente no iba a poder poner atención a las clases.
La clase continuó y noté como el profesor me veía. Era como si quisiera decirme algo. Lo ignoré completamente. No necesitaba sus explicaciones.
La clase terminó y me levanté de mi silla. Sasuke se había ofrecido a llevar mis cosas. Al principio me negué pero al final accedí. —Señorita Haruno, espere, tengo algo que decirle.
—Estoy ocupada Sensei, talvez despues, compermiso.
Salí del salón con indiferencia. No iba a dejar que el jugara conmigo.
Luego de otras clases fuimos los tres a almorzar. —Me sorprendió que ingresaras a este instituto, Sasuke-kun—dije rompiendo el silencio.
—Cuando recordé que eras compañera de Ino, no fue difícil decidirme— dijo con una media sonrisa.
Tenía que aceptar que el era muy guapo, tenía ese aire de chico malo y misterioso.Quería conocerlo mejor. Tal vez él me haría olvidar a … no quería pensar ni en su nombre.
—Dime, Sakura, ¿tienes algo que hacer despues de clases?
—Pues, yo le ayudo a mi madre en su negocio, quizás podemos salir mañana, le diré que no iré con ella con tiempo— dije.
—Genial, podríamos ir al cine!— dijo emocionado mientras Ino solo lo veía negando. Ella lo conocía mejor que yo.
Las clases terminaron y me dirigí a casa. Tenía muchas cosas en la cabeza, como por ejemplo ¿que tal si no salía con nadie? Así estaba tranquila. ¿que tal si le daba una oportunidad a Neji? Era un buen chico y no creo que me lastime. O ¿Le doy una oportunidad a Sasuke? Es atractivo y podríamos llevarnos bien. O ¿Que tal si salgo con Itachi? Es mayor pero solo por 5 años. No, mejor seguiré soltera.
—Kakashi-sensei— suspiré.
Ya había llegado a mi casa y mi madre me esperaba para irnos al spa. —Hola Madre, ya vine!— tiré mis cosas a un lado y me quité los zapatos.
—Sakura, que alegría que estés aquí hija!, pronto nos iremos al spa—dijo arreglando su bolso.
Nos fuimos al spa. Ese día me tocaba estar en la recepción. Había llevado uno de mis libros para no aburrirme. Estaba leyendo Romeo Julieta. Tenía que dejar de leer esas cosas. Tenía que dejar de imaginarme y de idealizar un hombre perfecto el cual no existía. Suspiré.
La señora Mei Terumi era la siguiente en la lista, ella nunca llegaba tarde. El teléfono sonó.
—Spa Sannin, ¿en qué puedo servirle?— contesté.
—Hola, ¿Sakura? Soy Mei, te llamaba para decirte que llegaré unos 10 minutos tarde, por favor dile a Tsunade que me espere.
—Si, no se preocupe. Nos vemos.
Narra Kakashi
Al caminar a casa de mi tía lo único que quería hacer era dormir. Había estado desvelandome pensando en Sakura, tenía que explicarle que Anko es mi prima. Seguramente ella pensará que estaba jugando con ella.
Me molestó mucho que no quisiera quedarse después de las clases para aclarar todo. Está resentida, quizás mañana pueda hablar con ella.
—Tía Mei ya estoy en casa— dije entrando a la casa
—Kakashi, que bueno que llegas, necesito que me hagas un favor. Llevame al spa, no puedo localizar al muchacho que siempre me lleva y ya voy tarde.
—Está bien, iré a encender el auto— dije sin mucha gana.
Fui a mi habitación a traer mi libro para no aburrirme mientras esperaba a mi tia. —Muy bien, vámonos — dije.
Subimos al auto. —¿Como te va en el instituto, hijo?—ella rompió el silencio.
—Pues muy bien, ¿quien diría que me gustara dar clases?
—Me alegra hijo.
Llegamos por fin al dichoso spa. —Quiero que entres conmigo, quiero presentarte a mi amiga Tsunade.
—Como quieras!—dije.
Ambos entramos al spa. Mis ojos no podian creerlo, en la recepción estaba Sakura. ¿Tenía un empleo de medio tiempo? Cuando ella me vio casi se cae de la silla. Era tan linda. Pero me hizo una mirada de pocos amigos.
—Hola Sakura, te quiero presentar a mi sobrino Kakashi— dijo ella orgullosa.
—Ya nos conocemos— dije— soy su profesor.
