Una voz profunda y retadora que pertenecía ni más ni menos que a Sasuke Uchiha se escuchó en el corredor.

—¿Novia? ¿Es eso cierto, Sakura?—preguntó el ojiperla

—Sasuke, en primer lugar nunca me has pedido que sea tu novia y en segundo lugar, nunca te he dicho que si!—dije molesta.

—¿Serías mi novia?—dijo Sasuke tomando mi mano.

—Suéltame, estás haciendo un show aquí, y mi respuesta es no, ni siquiera te conozco bien—sentencié—Neji siento mucho que hayas presenciado esto.

—No te preocupes. Continuando con el tema que teníamos. ¿Saldrias conmigo este sábado?

—Si claro—dije mientras Sasuke nos miraba molesto.

—Perfecto, pasaré por ti a las 4p.m.—dijo y se despidió dándome un beso en el dorso de mi mano como de costumbre mientras entraba a su salón de clases.

—Oye, porque eres tan mala Sakura, ¿Porque no quieres ser mi novia?—dijo el Uchiha.

—Sasuke—suspiré—no soy mala, lo único es que ni siquiera hemos hablado tanto, ¿qué te parece si primero nos conocemos, platicamos y salimos y vemos que pasa, ¿si?

—Está bien.

Ambos entramos a nuestro salón. Un momento, ¿dónde está Ino?

—Sasuke, ¿has visto a Ino? ¿No veía contigo?—miré para todos lados.

—Ella venía detrás de mí—dijo el peli negro.

Ino venía entrando al salón de clases, pero no venía sola, no puedo creerlo. Sai venía con ella.

—Inopuerca, ven me tienes que contar que te traes con Sai—dije cuando se alejó de su crush.

—Cállate Frentona! Te puede escuchar… verás, para mi suerte en lo que tus dos galanes se peleaban por ti me distraje viendo el show y Sai comenzó a hablar conmigo de la nada— dijo suspirando.

—¿Ya lo invitaste a salir?

—Estuve a punto de hacerlo pero me puse tan nerviosa que casi me desmayo.

—Bueno, no importa. Hablaré con el en el almuerzo… ah y por cierto ¿quién de tus primos será mi cita?—dije frontando mis manos.

—El tramposo de mi hermano—dijo Sasuke molesto.

—Muy bien—sonreí— todo está casi listo.

Miré el reloj, que extraño ya es tarde y Kakashi-sensei no ha venido. ¿Que le habrá pasado?

—¿Preocupada por el sensei?—dijo Ino codeándome.

—No, yo solo… bueno, si el no va a venir podemos irnos— dije levantándome de mis silla.

—Todos siéntense por favor—dijo Kakashi—disculpen la demora, estaba hablando con el director Tobirama y les comunico que este Sábado tendremos un paseo escolar. Les pasaré una hoja a cada uno, es la notificación para sus padres. Iremos a un lugar donde hay toboganes y piscinas. ¿Qué les parece?

《Genial, lo que me faltaba, no puedo nadar》pensé.

—¡Que bien—dijo Sasuke—veré muchas gatitas en traje de baño-—

Acto seguido estaba siendo golpeado por Ino y por mi.

La profesora Anko entró al salón saludandonos. —Hola, clase, ¿qué tal?. ¿Emocionados por el paseo del Sábado?—

Todos asintieron y se escuchó uno que otro grito de emoción en el salón. ¿Pero qué traía en sus manos? ¿Dos vasos de café? ¿Café caro?

—Toma Kakashi, te traje esto— dijo Anko dándole el café a Kakashi.

—Me estás chantajeando con café—dijo el peli plata susurrando, hablaremos luego.

Luego Anko se fue sonriendo como siempre. Algo traía entre manos.

—Frente, lo lamento, parece que es verdad, ellos dos salen—Ino me dijo al oído.

¿Qué otra explicación habría? Ellos eran de la misma edad. Ella no era fea… comencé a sentirme mal.

—Ino, iré a la enfermería— me levanté y sin pedir permiso salí del salón, ya no aguanté las lágrimas y estas comenzaron a caer.

A lo lejos escuchaba como Kakashi-sensei gritaba mi nombre pero no podía dejar de correr.

Necesitaba una medicina, una pastilla o algo para curar mi corazón roto.

Llegué a la enfermería y me recosté en la camilla hasta que la enfermera Karui llegó.

—Sakura-chan, ¿qué te pasa? ¿Te sientes mal?—dijo tocando mi frente.

—C-creo que se me bajó la presión—dije poniendo mi antebrazo en mi frente.

—Veamos, te tomaré la temperatura y la presión, siéntate—dijo sacando el termómetro y el tensiómetro.

Luego de un momento Karui me miró— Parece que ya estás mejor, no tienes temperatura y tu presión está normal.

—Sentí mareos y mi vista se comenzó a nublar, por eso decidí venir—dije.

—Te dejaré que tomes vitaminas y que tengas por lo menos 8 horas de sueño—dijo anotando la receta—si te vuelves a sentir mal, por favor vuelve.

Por lo menos esto me había servido de distracción. ¿Que era lo que el tenía para hacerme sentir todo esto, celos, deseo… amor? Recordé que esto no era lo que yo quería para mi vida, quería enfocarme en mis estudios, no estar lidiando con hombres.

—Muchas gracias Karui.

Salí de la enfermería y caminé por los pasillos del instituto pensando. Tenia que olvidarme de esto ya. Hoy tendría una cita con Itachi. Tenia que dejar la depresión tonta a un lado de una vez por todas.

Me paré fuera del salón hasta que Kakashi-sensei se distrajo y entré como sin nada.

—Señorita Haruno ¿está bien?—dijo preocupado.

—Si, estoy mejor… gracias—dije seria.

El volvió a darse la vuelta para seguir escribiendo algunos ejercicios de balanceo de ecuaciones químicas.

Algo había cambiado, el no me regañó ni me castigó por salir sin su permiso y no insistió para que le dijera si algo me pasaba. Era oficial, yo ya no le interesaba.

Queria que la clase acabara. Habia perdido todo el amor que una vez le tuve a la química. Ya no era más mi materia favorita.

Finalmente la clase terminó. Tenia ganas de hablar con el, pero a la vez no quería oír de sus labios que tenía novia. Senti que quería hablar conmigo pero Anko-sensei entró al salón y rodeó con sus brazos.

Todo el impulso que el tenía murió en los brazos de su novia.

Ino me jalo del brazo, era tiempo de hablar con Sai de la cita de esta noche. No podíamos retractarnos más bien teníamos que seguir adelante con nuestras vidas.

Fuimos a la cafetería y ahí estaba Sai, dibujando como siempre.

—Oye, Sai— dije decidida.

—Dime, fea, ¿Que puedo hacer por ti?—dijo sin dejar de dibujar.

Ino se encontraba detrás de mi temblando de la emoción espectante por la respuesta del artista.

—Pues me preguntaba si tenías algo que hacer hoy después de clases—dije guiñando un ojo a Ino.

—La verdad no, ¿porque? ¿Me estás invitando a salir?—dijo poniendo el lápiz sobre su libreta y alzando la vista.

—Algo así… en realidad será una cita doble. Mi posible futuro novio, Ino y tú.

—Si va la hermosa Ino entonces si voy.

—Bien Sai, nos vemos en la noche, te llamaré luego—

Ino le regaló una mirada con las mejillas enrojecidas y el le guiñó un ojo.

Perfecto el plan "cita a ciegas" estaba listo.