Me quedé sin palabras al verlo ahí. ¿Que iba a hacer?
—Sakura, ¿cómo estás?—sonrió
—I-itachi… que sorpresa, no esperaba verte aquí.
—Vino a visitarte, ¿no es lindo, Sakura?—dijo mi madre.
—Pues…
—Buenas tardes—dijo Kakashi aclarándose la garganta.
—Kakashi, ¿a que se debe el honor de tu visita?—dijo mi madre.
—Yo solo vine a acompañar a Sakura, se sentía mal y el director me pidió traerla.
La tensión se sentía en el ambiente. Sabia lo que Kakashi estaba pensando. No quería más malos entendidos. Tenía que arreglarlo de algún modo.
—Me voy… mucho gusto señora Tsunade… Sakura...—kakashi nos dio la espalda y salió de la casa.
—Pero ¿qué le pasa a ese muchacho?—dijo Tsunade.
Quise salir a despedirme pero Kakashi ya no estaba… Mierda.
—¿Quien era el, Sakura?—preguntó Itachi.
—Mi maestro del instituto—dije.
—Ya veo—dijo Itachi no tan convencido de lo que yo le había dicho.
—Bueno, la verdad vine a invitarte a cenar
—Perdoname Itachi, no quiero ser grosera pero este no es un buen momento.
—¿Que pasa, estas enferma?—dijo Itachi preocupado
—Si, hija, ¿estás enferma?—preguntó mi madre poniendo su mano en mi frente.
—Nooo—dije quitando su mano—estoy bien, es solo que…
—Sakura, no seas grosera. Itachi vino a verte, lo menos que puedes hacer es aceptar su invitación
Mi madre, ¿de parte de un muchacho? Le ha de caer muy bien. Normalmente me amenaza que me mantenga lejos de los chicos. Creo que es porque el es mayor que yo. Le recuerda a papá.
—Está bien, iré, pero solo un momento—dije—ya regreso iré a cambiarme.
Subí a mi habitación y me cambié de ropa, me puse un jeans y una camiseta, también unos tenis y me amarré el cabello.
Intenté llamar a Kakashi pero no contestó, seguramente aún estaba conduciendo. Bajé a la sala y me despedí de mi madre.
—No regresen muy tarde.
—No señora, la traeré temprano—dijo Itachi como todo un caballero.
Salimos de la casa y me dirigí a su auto, el cual no había visto cuando llegué con Kakashi. Itachi abrió la puerta y subí, luego el subió al auto y arrancó.
—Itachi yo quiero ser sincera contigo—dije—antes que otra cosa pase quiero decirte que no puedo salir contigo como algo más que como amigos.
—Sakura, aprecio tu sinceridad. Solo espero que esta decisión la hayas tomado por mi hermano.
Reí—Noo, no ha sido por el.
—Pequeña Sakura, eres tan tierna—dijo acariciando mi mejilla.
Sin haberme dado cuenta habíamos llegado al restaurante. Para mi sorpresa era el mismo restaurante al cual habíamos ido en nuestra cita doble con Ino y Sai.
El recuerdo de nuestro encuentro aún estaban frescos en mi memoria. Esto estaba mal. Tenía que terminar esto lo más pronto posible.
—Itachi—dije mientras me sentaba—lo que pasó el otro día en nuestra cita, no fue lo correcto, nos acabábamos de conocer.
—No te preocupes, no intentaré nada, solo quería verte.
—Esto es muy complicado. Lo quiero decirte es que yo no puedo estar contigo. Yo tengo novio y … lo lamento.
—Sasuke me ha estado diciendo que estás muy rara y ya veo porque lo dice.
《Ese Sasuke me las va a pagar》pensé.
—¿A qué te refieres con "rara"? No estoy rara.
Itachi que se había sentado a mi lado, se acercó más a mi y acuñó mi rostro.
—Dime que no sentiste nada aquel día en el jardín de este restaurante
—Itachi no me hagas esto porfavor!
—Dimelo…
—Yo, si sentí algo, pero...
Itachi estaba a punto de besarme. Sakura reacciona! Abrí los ojos y empujé a Itachi.
—No hagas esto más difícil, Itachi, por favor.
—Sakura porque te frenas, yo se que quieres terminar lo que empezamos ese día.
—No, ya no… ¿porque no podemos ser solo amigos?
—No puedo aceptar eso, Sakura, te deseo y se que también me deseas.
—Yo tengo novio Itachi y solo vine porque mi madre insistió…
Itachi me interrumpió molesto.
—Es por él, ¿verdad? Tu maestro.
¿Cómo ha podido adivinarlo? Nadie puede enterarse de la relación que tengo con Kakashi.
—¿De qué hablas? Claro que no.
—No soy tonto Sakura, vi como te miraba y tu también lo mirabas de la misma forma.
—El es mi profesor, nada más—dije empezando a molestarme.
—Itachi llévame a casa, por favor!
Me había molestado. Quería irme de ahí en ese momento. Solo quería irme a mi habitación y dormir.
—Está bien.
Itachi dejó la propina en la mesa y ambos salimos del restaurante. Yo iba molesta y se me notaba.
—Sakura, perdóname. No estés molesta conmigo—dijo antes de abrir las puertas del auto.
—Está bien—suspiré.
Abrió la puerta del auto para que me sentara y luego el subió. Empezó a conducir pero era extraño, él no estaba dirigiéndose a mi casa, reconocía ese lugar, estaba cerca de la casa de Kakashi. Itachi se detuvo en un lugar oscuro y solitario.
—¿Qué hacemos aquí, Itachi? Esta no es mi casa—dije viendo para todos lados.
—Lo se—dijo y empezó a tocarme, sus manos recorrían mis piernas mientras me besaba el cuello.
—Itachi, ¿ que haces? detente por favor—dije al principio amable.
El no se detenía, comenzó a agarrar y pellizcar mis pechos, luego sus labios bajaron por mi cuello. Yo forcejeaba pero era inútil.
—Itachi basta!
—Sakura, serás mía, aquí y ahora!
No podía permitir que siguiera, pero ¿qué podía hacer? Tenía que pensar rápido.
Comencé a mover mis piernas y brazos para golpearlo hasta que al fin lo conseguí. En un descuido pude abrir la puerta del auto y salí corriendo de ahí.
—Sakura regresa!
Corrí los más rápido que pude mirando de vez en cuando hacía atrás para asegurarme que nadie me seguía. Tenía miedo. No sabía que el era capaz de hacer eso. Comencé a llorar y saqué mi celular. Marque el número de Kakashi. Fui una tonta.
—Contesta, por favor —dije sin dejar de correr.
—¿Sakura, pasa algo? ¿Porque lloras?—dijo Kakashi al otro lado de la línea.
—¿Estás en tu casa ahora?
—No, estoy en casa de mi tía Mei .Dime que pasa, me estoy preocupando
—¿Puedes venir? Te espero en la puerta de tu casa, no te tardes...—dije y colgué la llamada.
Casi llegaba a la casa de Kakashi. Nadie venía detrás de mí. Al llegar me senté en la entrada a esperarlo y a los pocos minutos ya había llegado.
Yo estaba acurrucada con los brazos alrededor de mis piernas y la cabeza gacha.
—Sakura! ¿Que pasó?—dijo levantándome del suelo.
—Itachi…. El quiso abusar de mi.
—¿Que has dicho?—dijo indignado.
Entramos a la casa y me senté en el sofá. El me ofreció un poco de agua. Agarré el vaso con agua y mientras abrazaba un cojín comencé a beberla.
—¿Ya te sientes mejor?
—Si—dije limpiando mis lágrimas.
—¿Quieres decirme qué pasó?
Tenía que decirle la verdad, lo que había pasado aunque corriera el riesgo de que el se enojara conmigo.
—Kakashi, si te digo te vas a enojar conmigo.
—¿Cómo me voy a enojar contigo, si tu eres la agredida? Más bien me enojaré con ese infeliz.
—Promete que no te enojarás.
—Está bien.
Le conté cómo había pasado todo y lo culpable que me sentía de no haber pensado las cosas y haberme dejado por aquel malentendido.
Una vez terminé de contarle, miré sus ojos, estaba herido y molesto. No dijo nada.
—Yo se que fui una tonta. Perdóname—dije queriendo agarrar su mano.
—¿Kakashi?
Se levantó del sofá y me dio la espalda. Yo comencé a llorar nuevamente.
Me acerqué a él y lo abracé por detrás. El no se movía.
Luego de un rato así. Se dio la vuelta. Me miró a los ojos y me dio un beso.
—Te perdono.
¿En serio me había perdonado?
