No estaba convencida de lo que él me estaba diciendo. ¿En verdad me había perdonado? Soy una tonta, me dejé llevar por lo que vi y no esperé a hablar con él para aclarar la situación. Es mi culpa si no me perdona.

—Entiendo si no me perdonas, disculpa por quitarte el tiempo— dije y me levanté del sofá decidida a irme.

—No, Sakura, no pienses asi, es solo que … me molestó que te hubieras dejado llevar por tus ideas en lugar de hablar conmigo.

—Lo entiendo y tienes toda la razón de estar molesto— suspiré mientras me acercaba a él— no volveré a dejarme llevar por mis ideas, lo prometo. Alcé mi dedo meñique.

El me abrazó dejándome con el meñique en el aire. —Quisiera tenerte aquí siempre para poder cuidarte— dijo acariciando mi cabello.

— Lo se, pero hasta que eso pase no quiero que te preocupes—suspiré—bueno no mucho.

—¿Estás bien? ¿Te hizo algo ese imbécil?

—El… nunca pensé que me pudiera hacer eso, él se veía buena persona y casi se gana a mi madre… no me hizo nada, estoy bien.

—¿Quieres que te lleve a casa?

—Si, por favor.

Salimos de la casa y subí a su auto, iba muy pensativa sobre todo lo que había pasado. No había encendido la radio. Iba con los ojos perdidos. Escuché que Kakashi me hablaba pero no salía de mis pensamientos.

—Sasuke...—dije.

—¿Sasuke? ¿El que tiene que ver en todo esto?— preguntó confundido.

—Sasuke es el hermano menor de Itachi, seguramente el le dijo algo. Sasuke estaba sospechando de nosotros dos. Estoy segura que el le dijo que me fuera a vigilar.

—Ese mocoso!

Llegamos a mi casa y antes de salir del auto me despedí con un beso.

—Gracias por estar para mi.

—Es un placer. Llamame cuando quieras!

Caminé hacia la puerta de mi casa, ya era casi medianoche. De seguro mi madre estaba en la sala esperado meterme un susto.

Encendí la luz y ahí estaba ella.

—Sakura, vines tarde ¿Pasó algo?— dijo ella abrazandome.

—No, mamá, lo siento por venir tan tarde, estoy algo cansada, me voy a dormir. Buenas noches.

Subí a mi habitación sin esperar respuesta de ella. No tenía caso que le contara, no iba a entenderme, so sin contarle todo y no estaba lista para escuchar la verdad no yo para contarsela. No era el momento.

Al siguiente día no tenía ánimos de nada. Me la pasé viendo películas todo el día acompañada de un gran tazón de helado y palomitas de maíz.

Como quisiera estar con Kakashi en este momento pensé.

Al dia siguiente tenia que ir de nuevo al instituto. Tenía que estudiar más, mis notas habían decaído. Decidí ponerme a estudiar un poco. Al mirar mi cuaderno de Química sonreía.

—Ah mi profesor!, ¿Qué estarás haciendo?.

Muy bien Sakura concentrate… mi celular estaba sonando. ¿Quien será? Ino. Seguramente quiere saber qué pasó con Itachi.

—Diga, Ino… estaba tratando de estudiar—dije

—No te creo—dijo sarcasticamente— te llamaba para saber como estabas después de lo que pasó ayer.

—Pues si te refieres a que casi muero ahogada, pues estoy bien, gracias por preguntar.

—Me alegro, recibí tu mensaje ayer, ¿Así que te fuiste con Kakashi-sensei? Cuentame!

—Ino, tu siempre de chismosa. Si, me fui con el, mi plan funcionó. La verdad me estaba aburriendo en ese paso.

—Ya! Sakura cuéntame … ¿lo hicieron otra vez, no es cierto?

—Ino Cerda—me sonrojé— callate! Si ya lo sabes para qué preguntas!

—Bueno te dejo estudiar, te quiero—se reía al otro lado de la línea.

No me preguntó por Itachi, que raro. Bueno no quiero que se peleen por algo así. Quiero mucho a mi mejor amiga y aunque se que ella me creería no quiero que haya conflicto entre ella y sus primos. Sería muy incómodo ya que viven juntos.

Luego de colgar la llamada me acosté en mi cama y no dejaba de pensar en que pudo haber pasado si no hubiera podido escapar de Itachi. Ya veo que es cierta la frase "Caras vemos, corazones no sabemos" es una lastima.

Al dia siguiente me levanté un poco irritable. Me duché y al salir de la ducha me percaté que tenía unos moretones en mis brazos. Debió ser por el forcejeo. Suspiré y me puse el uniforme.

Bajé al comedor y ahí estaba mi madre haciendo el desayuno como todos los días. Me senté a la mesa y ella me sirvió la comida.

—Hija ¿Que tienes en los brazos?—preguntó preocupada.

—No es nada.

—¿Como que no es nada?, tienes unos moretones—dijo jalando mis brazos.

—Déjame, dije que no es nada. Mejor me voy.

—Sakura, espera… ¿Pasó algo? ¿Porque no me quieres decir? Solíamos ser más cercanas— dijo agarrandome del brazo.

—Sueltame!

—No te voy a soltar hasta que me digas que pasó.

—Desde cuando te importa lo que me pase… solo te importa tu tonto Spa. Y ¿quieres saber qué pasó ayer? Ayer Itachi casi me viola… ¿ya estás feliz?—dije enojada y cerré la puerta detrás de mí.

Me fue aún alterada al instituto luego de la pelea que tuve con mi madre y para mi suerte ahí estaba él : Sasuke Uchiha!

Estaba decidida a romperle el hocico si el había sido el culpable de que Itachi estuviera en mi casa. Decidí pasar de largo y ni siquiera mirarlo.

—Oye Sakura, no me has saludado— dijo señalando su mejilla— después de todo soy el heroe que te salvó.

Lo ignoré completamente y al sentir que lo tenía detrás me di la vuelta rápidamente.

—¿Que quieres Uchiha? Mas te vale que no hayas tenido nada que ver en la decisión de tu hermano de ir a mi casa el sábado por la noche.—dije enojada

—¿De qué hablas? Yo no le dije que fuera a tu casa.—dijo nervioso.

—Mas te vale por que si descubro que tuviste algo que ver yo...— me interrumpió.

—Sino ¿Que? ¿Que vas a hacer?

—No te tengo miedo Uchiha— dije y luego me alejé.

Me dirigí a mi salón de clases y me senté a leer un poco.

—Sakura, hola, ¿Cómo estás?— dijo Ino saltando encima de mi.

—Pues bien, supongo… pelee con mi madre…

—Sakura, ¿Que tienes en los brazos? ¿Quien te hizo esto?—dijo preocupada.

—No es importante, no te preocupes.

—Amiga dimelo, puedes confiar en mi.

—Acércate, no quiero que nadie escuche, tu eres una escandalosa—dije mostrándole mis brazos— me lo hizo Itachi, él trató de abusar de mi.

—¿Queee Itachi te hizo esto? Es un miserable, hoy hablaré con mis padres para que se vaya de la casa. Esto no se puede quedar asi amiga!

Sasuke venia entrando al salón y escuchó a Ino.

—¿Qué es lo que hizo mi hermano?—preguntó con curiosidad acercándose a nosotros.

—Pues que tu hermanito trato de abusar de Sakura, solo mira como le dejó los brazos!.

—No te creo nada, eres una escandalosa y lo estás inventando ¿Cómo te atreves a culparlo de semejante cosa?... Como lo pensé eres una molestia.

No me importaba lo que pensara Sasuke, lo que si me importaba era que Itachi iba a vengarse de mí si lo echaban de la casa de Ino. Esto me estaba preocupando.

Traté de esconder mis brazos lo más que pude, ¿Cómo puede olvidar mi abrigo?. Todos iban a pensar que mi madre me había golpeado. Bueno tenia que sobrevivir este día.

La siguiente clase era con mi profesor favorito, me sentía tranquila de tan solo verlo. El entró al salón y a verme sonrió, le devolví la sonrisa.

—Bueno muchachos, por favor lean su libro de la página 71 a la 75 en silencio y luego les haré unas preguntas— dijo y se sentó en su escritorio—señorita Haruno, acérquese un momento.

Obediente me acerque a el.

—¿Como estás? —dijo preocupado.—Sakura, tus brazos… fue por …

—Si, descuida todo va a estar bien— le sonreí.

—De solo pensar en lo que trató de hacerte me hierve la sangre— dijo haciendo puño sus manos— tienes que denunciarlo.

—No no puedo… él sabe de nosotros y puede hablar, también Ino me hizo decirle y creo que lo echarán de la casa. Es mejor dejarlo así.

—Bueno, lo haremos a tu modo, pero ten cuidado por favor… ya puedes regresar a tu lugar… te amo—susurró.

—También te amo— susurré y me fui a sentar a mi lugar.

El día pasó lento. Ya no aguantaba por irme a mi casa. Mi madre… se me había olvidado, me había peleado con ella... Iré al Spa para ayudarla y disculparme.

Al sonar la campana salí corriendo del instituto. No tardé en llegar a casa. La puerta estaba con llave, mi madre no estaba. Entré y me fui a cambiar de ropa, luego me fui directamente al spa.

—Madre—dije entrando al spa.

—La señora Tsunade está en una sesión con una clienta, Sakura, no tardará—dijo Shizune.

—Ok, gracias Shizune.

Me senté en el recibidor y comencé a revisar las citas y a contestar llamadas de clientes. Al poco tiempo mi madre salió de una de las habitaciones.

—Mamá… vine a decirte que…—ella me interrumpió y me indicó que pasaramos a una de las habitaciones.

Entramos y ella cerró la me abrazó.

—Sakura,hija… perdóname, tenías razón, no te pongo mucha atención y por mi culpa casi te violan...—dijo Tsunade comenzando a llorar.

—No te preocupes, nadie lo hubiera imaginado… no llores. Perdoname por haberte hablado así, te quiero mamá.

Ambas permanecimos abrazadas un buen rato y luego de limpiarnos las lágrimas salimos para empezar a trabajar. A veces así se liman las asperezas.

Narra Ino

Ese bastardo me las va a pagar. Le diré a mis padres que clase de persona es. Mi pobre amiga. No me puedo imaginar que pudo haber sentido. Estoy tan enojada.

Legué a mi casa y ahí estaban mis padres.

—Mamá, papá, tengo que hablar con ustedes de algo delicado.

—Si, hija ¿Que pasa?—dijeron ambos.

—Itachi trató de abusar de mi amiga Sakura— dije consternada.

—¿Qué dices hija… tu primo?—preguntó mi madre horrorizada.

—Si, mamá.

—Esto es algo muy serio—dijo mi padre molesto—se tiene que ir de la casa. Tengo que hablar con mi hermano Fugaku.