—No creo ni una sola palabra de lo que me dices—decía Fugaku a su hermano.

—Ella está bien pero él le dejó los brazos llenos de moretones, entenderás que no puedo tenerlo más en la casa. Perdóname hermano.

—Lo entiendo. Nos iremos de aquí mañana.

Diciendo aquello Fugaku y Mikoto subieron a su habitación a hacer las maletas. Sasuke que no había escuchado la conversación fue a ver porque sus padres hacían tanto ruido en su habitación.

—¿Que hacen? ¿Porque están empacando todo?

—Hijo nos iremos mañana, así que te recomiendo que empieces a hacer tu maleta.

—Está bien—dijo confundido.

Itachi iba llegando a la casa y luego de saludar a los padres de Ino se quedó extrañado de que lo vieran con desprecio y rápidamente subió a la habitación que compartía con Sasuke.

—Ya vine hermanito ¿qué haces?

—Empaco, ¿qué no ves?

—Eso puedo verlo, la pregunta es porque…

Itachi fue interrumpido por Fugaku.

—Hijo quiero hablar contigo—dijo serio.

Al llegar a la habitación que ocupaban sus padres Fugaku empezó a hablar.

—¿Qué querías hablar conmigo padre? Y ¿qué son todas estas maletas? ¿Qué está pasando?

—Tu dinos hijo, ¿qué le hiciste a esa chica?

Itachi lo entendió todo. Ino tuvo que haberles dicho.

—No pasó nada.

—Eso no es lo que los moretones en sus brazos dicen, hijo. Tu madre está decepcionada y muy triste por lo que hiciste. Comprenderás que tus tíos no quieren que estés aquí. Así que nos iremos.

—Perdónenme, yo no quise…

—Lo hecho, hecho está… ahora retírate.

Itachi estaba molesto, se notaba en su semblante que a pesar de ser serio todo el tiempo demostraba ansias de venganza.

—Por culpa de esa chiquilla mis padres están decepcionados y enojados. Esto no se va a quedar así.

[...]

Los días pasaron y a pesar de las malas calificaciones que había tenido, había podido nivelarme y ponerme al corriente con las clases.

Había tenido suerte de tener un excelente tutor de química. Kakashi me había estado ayudando a estudiar.

—Frente, despierta, ya es hora del examen—decía Ino mientras me sacudía.

—Estoy despierta—dije bostezando.

Me había desvelado estudiando, este examen era muy importante, decidía si ganaba el año o no y no podía darme el lujo de fallar.

Kakashi entró al salón con las papeletas del examen. Todos estábamos nerviosos.

—Guarden sus cuadernos y libros y saquen un lapicero negro, no aceptaré respuestas con lápiz. Todo debe ir en tinta, ¿está claro?—decía mientras todos guardabamos las cosas.

El empezó a repartir las papeletas y sentí como un nudo se formaba en mi estómago. De pronto tenía unas grandes náuseas. Me cubrí la boca y salí corriendo del salón.

Corri lo más rapido que pude al baño y entré en uno de los cubículos. Me aparté el cabello y comencé a vomitar todo el desayuno. ¿Que diablos me pasa?

Me lavé la cara y me quedé viendo en el espejo del baño. Son solo mis tontos nervios. Me fui rápidamente al salón de clases y vi a Kakashi esperándome en la entrada.

—Sakura, ¿Qué te pasó? ¿Está todo bien?

—Si, descuida, creo que algo que comí me cayó mal. Ya estoy bien.

Entré al salón y me senté en mi silla, comencé a llenar el examen, la verdad me estaba preocupando de nada. Estaba muy facil. Que alivio!.

Al sonar la campana Kakashi nos pidió de vuelta el examen y con toda la seguridad de que había aprobado se lo entregué.

—Estoy segura de que me fue muy bien— dije sonriendo.

—Eso espero— me contestó sonriendo.

Luego salí del salón. Ino venía detrás de mí.

—Sakura! ¿Qué te pasó? Vi como saliste corriendo antes del examen. ¿Estas bien?

—Si, estoy bien no te preocupes, solo fue algo malo que comí y me hizo daño.

Juntas fuimos a sentarnos un momento a la cafetería antes de la otra clase. Sasuke se fue a sentar con nosotras y noté a Ino un poco incomoda y a el un poco molesto.

—¿Porque esas caras, chicos?—pregunté preocupada.

—Dímelo tú Sakura— dijo Sasuke con una mirada casi de odio.

—¿Yo? Pero ¿qué tengo que ver yo?— dije sin entender nada.

—Mejor vámonos— dijo Ino agarrandome del brazo.

—No Ino quiero saber que le pasa, porque me dice eso.

—Preguntale a tu mejor amiga— dijo Sasuke viendo a Ino enojado.

—Yo solo hice lo correcto—dijo Ino.

Ahora entendía todo. Ino había delatado a Itachi.

—Sasuke lo siento pero tu hermano me lastimó, no se si viste mis brazos, él intentó abusar de mi— dije finalmente.

—Por tu culpa mis papás están enojados con Itachi y no le dirigen la palabra, el piensa irse del país y no quiero que lo haga,

—Perdón pero él tuvo que haber pensado mejor antes de atacarme— dije y agarré a Ino del brazo para irnos.

—Me las vas a pagar Sakura, te vas a arrepentir!

Nos alejamos de ahí dejando a Sasuke solo. Era hora de nuestra próxima clase. Casualmente Neji estaba parado en la puerta de nuestro salón.

—Neji, que sorpresa, no te había visto en un tiempo ¿Como estas?— dije al verlo.

—Pues si, la verdad estaba algo apenado por lo que pasó en aquel paseo… yo debí salvarte—dijo bajando la mirada.

—No te preocupes, no morí— dije riendo.

—Me alegro que estés bien… yo quería invitarte a almorzar mañana para compensarte.

—Neji, no tienes porque hacer eso, no te preocupes.

—No, en serio quiero hacerlo— tomó mi mano— si tu quieres, por supuesto.

No podía creer que Neji me pudiera hacer daño, era un chico algo timido y noble. Iba a ser un almuerzo entre amigos ¿no?.

—Está bien, acepto— dije mientras él me besaba el dorso de la mano.

Nos despedimos y rápidamente entré al salón. Era hora del proximo examen. Matematicas. Iba a ser pan comido.

Luego de todos los examenes que tenia que presentar ese día me sentía agotada mentalmente. Quería llegar a casa e ir con mi madre al Spa para ayudarla. La verdad me estaba gustando mucho.

Llegué a casa y saludé a mamá. Me cambié de ropa y salimos mientras iba comiéndome una manzana.

—Hija, dime ¿que tal te fue hoy con tus examenes?

—Pues bien, estaba preocupada por el examen de Química pero al final me resultó muy fácil, también porque estuve estudiando mucho!

Caminamos hacia el spa y al llegar habían muchas clientas ya, esperando su turno en la sala de espera. Ambas saludamos y yo me sente detras del recibidor.

—No, Sakura, hoy necesito tu ayuda aquí— dijo mi madre y yo asentí.

Ella me indicó lo que tenía que hacer, algunos faciales y masajes. Ella me había enseñado bien a hacerlo así que no estaba dudando en el procedimiento.

Comenzamos con el trabajo, mientras hacía el facial, podía escuchar una plática entre dos señoras.

—Mi sobrino me acaba de decir que se va a mudar—decía una de ellas— me tomó por sorpresa la verdad.

—¿En serio? Que sorpresa Mei.

¿Mei? La tia de Kakashi. Bueno el día llegó y el se va a mudar finalmente. Me alegro mucho.

Luego despaché a la clienta del facial y era hora de hacer el masaje. Entré a la habitación y la clienta ya estaba acostada boca abajo, lista para el masaje.

Me puse algo de aceite en las manos y comencé. El olor del aceite me resultaba más fuerte de lo normal, me detuve a revisarlo pero era el mismo que habíamos estado usando siempre. Que extraño.

Al terminar el masaje, ya casi no habían clientas, entre todas habíamos trabajado duro ese día, ya para cerrar el spa, nos reunimos en la recepción. Mi madre siempre les dirigía unas palabras de agradecimiento a sus empleadas. Era una excelente jefa.

—Les agradezco por el esfuerzo y trabajo de hoy, chicas….

Sentí que sus palabras se distorcionaban de repente y perdí el conocimiento cayendo al suelo.

—Sakura! Despierta— decia Tsunade— traiganme alcohol.

Ella puso un frasco con alcohol cerca de mi nariz y yo desperté.

—¿Que me pasó? —dije deteniendome la cabeza.

—Hija ¿Estas bien? Te desmayaste.

—¿Me desmayé? Que raro, quizás es por el olor del aceite, tambien no he comido muy bien. Debe ser anemia.

Mi madre me ayudó a levantarme mientras todas las empleadas me veían de forma extraña. Nos despedimos de ellas y nos fuimos a casa.

—Sakura me preocupas. Iremos a ver un doctor!

—Mamá no exageres, esto bien!— dije abriendo la puerta de la casa.

La verdad yo me estaba preocupando, pero no quería que mi madre se preocupara, tenía solamente anemia, ya se me iba a pasar. Solo tenía que comprar vitaminas y asunto resuelto.

Al día siguiente tenía que ir con Neji a almorzar, tengo que contarle a Kakashi para que no hayan malentendidos. Agarré mi celular y comencé a marcar su número.

—Mi amor ¿Que tal, como estás?—dijo el.

—Pues bien, un poco mareada, me desmayé en el spa, pero no te preocupes estoy bien, creo que tengo anemia… la verdad queria decirte que Neji me invitó a almorzar mañana y trate de rechazarlo pero no pude, el me dijo que me invitaba porque se sentía culpable de no haberme salvado el dia del paseo. Espero no te molestes.

—Sakura, me preocupa que puedas estar enferma.

—Estoy bien, de verdad! ¿Entonces no te molesta que vaya a comer con Neji?

—No, no me molesta, pero luego de comer por favor ve a mi casa ¿ok?

—Si, esta bien, te amo, nos vemos.

Colgué la llamada y luego me quedé pensativa. Recuerdo que Karui me había dado unas vitaminas, creo que las buscaré y empezaré a tomarlas.

Al encontrarlas abrí el bote y me tomé una. No sabían mal. Luego me puse la pijama y me acosté abrazando mi almohada.

Desperté al día siguiente y bajé a la cocina donde ya estaba mi madre preparando comida.

—Buenos dias madre querida!—dije con todos mis ánimos.

—Sakura, buenos dias, sientate a comer.

Me senté y se podía sentir el olor de los huev….. Oh no, de pronto sentí ganas de vomitar. Me puse la mano en la boca y me fui corriendo al baño. Como no había comido nada solo regresé el agua que acababa de tomar. Me lavé la cara y suspiré. Ésto no es normal… Ay por Kami… ¿Estaré embarazada?