Llegué a casa y como siempre mi madre me esperaba para darme un sermón. Entre y la saludé. Ella parecía estar de buen humor, era mi oportunidad.
—Hola mamá, tengo algo que decirte, espero que no te enojes conmigo.
—Sakura, ¿ahora que hiciste?
—No es lo que piensas. Verás quiero presentarte a mi novio— cerré los ojos para evitar mirar el inminente golpe.
—No me habías contado, muy bien ¿cuando vendrá a presentarse?—dijo ella tranquila.
Me sorprendió su manera de tomar las cosas. Juraría que ella me regañaría o peor, que me daría un zape.
— Vendrá el próximo fin de semana. Lo he invitado a almorzar ¿estás de acuerdo?
—Sí, me parece bien. Veamos quién es el valiente—dijo bromeando.
Ambas reímos y pronto subí las escaleras para ir directo a mi habitación. Estaba tan feliz. Las cosas iban muy bien.
Luego de presentar a Kakashi como mi novio esperaré un poco más y le contaré todo. Solo espero que me entienda y me apoye.
Al día siguiente me preparaba para ir al instituto. Contaba los días para que el año escolar terminara. Solo quedaba lo que restaba de esta semana y la próxima y ya.
Vi a Ino junto con Sai. Esa parejita, me alegraba mucho por ellos.
—Sakura, por aquí!—gritó Ino ondeando su mano en el aire.
Me acerqué a ellos y comenzamos a platicar.
—Fea, ¿es eso un anillo de compromiso?—dijo Sai señalando mi dedo.
—Eeetttoooo….
《Se me había olvidado quitarmelo 》
—Sai no seas así con ella, mira como se puso. Espera aquí iré a hablar con ella.
Ino se acercó a mí y tomó mi mano.
—Saakuraa, no puedo creerlo. Cuéntame!
Le conté a Ino todo lo que ocurrió, de como de la manera más romántica el me pidió matrimonio. Tuve que tapar su boca con mi mano para evitar que gritara.
—Ino, convence a Sai que fue un malentendido, nadie puede saber esto, ¿ok?
—Si, no te preocupes. ¿Seré tu dama de honor verdad?
—Siii—dije siguiéndole la corriente.
Nos dirigimos al salón de clases, mientras caminaba me quité el anillo y lo puse en mi cadena junto con mi dije rosa. No podía arriesgarme y que alguien más lo viera. Empezarían los rumores innecesarios.
Luego de la clase, me quedé un momento como acostumbraba. Cerré la puerta y lo abracé, estaba tan emocionada.
—Ya está, te presentaré como mi novio el próximo sábado con mi madre. Seguramente ella lo entenderá… eso espero.
—Haremos las cosas como tú quieras… ¿Y tu anillo?—preguntó algo confundido.
—Sai estaba a punto de hacer un escándalo cuando lo vio así que decidí quitarmelo para que nadie dijera nada o empezará un rumor innecesario… especialmente alguien como Sasuke Uchiha…
—Entiendo. ¿A qué te refieres, que ha pasado? Cuéntame… —dijo preocupado.
Le conté cómo Sasuke estaba enojado por lo que había pasado con su hermano y como había escuchado nuestra conversación y la amenaza que me dio pidiéndome ser su esclavo.
—Ese mocoso—dijo apretando los puños—ya le he pasado muchas cosas.
—¿Qué piensas hacer? No quiero que esos hermanos te hagan nada.
—Te prometo estar más pendiente de ti… de ustedes.
El verlo tan feliz me hacía más feliz aún. Tenía que volver a la realidad. Tenía que irme y seguir con las clases siguientes. Me despedí. El me hizo prometer que pasara lo que pasara yo le iba a avisar.
Al final del día regresé a mi casa. Mi madre se encontraba preparándose para ir al spa y decidí acompañarla. Ella se sentía feliz de contar conmigo, desde que mi padre murió ella no había pensado en volver a casarse. Me preguntaba porqué. Mi madre era una mujer que no aparentaba su edad y era muy hermosa.
—Mamá ¿porqué no te has buscando un novio?
—Sakura! ¿A qué viene eso?
—No lo sé, siempre me lo he preguntado.
—Pues, quizás porque no quiero volver a sufrir la pérdida de un ser amado. Lo importante es que te tengo a ti y eso me basta.
Su mirada denotaba tristeza, la cual quería cubrir con una leve sonrisa fingida. Creo que no seguiré con el tema.
De pronto se me ocurrió que tal vez podría hacerle de celestina y conseguirle un novio a mi mamá. Ya veremos.
Luego del Spa decidimos ir a cenar a un pequeño restaurante.
Era momento de pasar tiempo de calidad entre madre e hija. Esto me llenaba de felicidad. Amaba a mi madre, ella era el pilar de la familia.
Mientras comíamos, platicabamos de papá, de como se habían conocido.
—Mamá nunca me has contado como se conocieron papá y tú.
—Bueno, creo que te lo debo. Tu padre era mi profesor en el instituto…
Sentí que me ahogaba, comencé a toser y me daba unos cuantos golpes en el pecho para pasarme la comida.
—¿Que papá era tu qué?...
—Sí —dijo ella sonrojada—era mi profesor.
《Así como dicen, de tal palo tal astilla. ¿Que tendrán los profesores que nos atraen tanto?》
—Rayos mamá y ¿cuéntame qué pasó?
—Pues resulta que el me caía tan mal, era un mujeriego y eso me rompía el corazón. Empecé a ignorarlo y creo que eso fue lo que no le gustó pues no dejaba de insistir en que saliéramos. Yo le puse de condición que si quería salir conmigo que tenía que cambiar. El aceptó.
Salíamos de escondidas y finalmente al terminar el instituto me embaracé de ti y nos casamos.
Tus abuelos se enojaron mucho pero poco a poco Jiraya les demostró que me amaba y que no me iba a dejar sola… hasta que le dio ese infarto.
—No quería hacerte sentir triste mamá lo siento.
La abracé, ambas extrañabamos a mi papá. No me esperaba su historia. Me causó gracia. "Madre soy igual que tu"
Al terminar la cena volvimos a casa. Le di las buenas noches y subí a mi habitación.
Revisé mi celular y me encontré con un mensaje de Sasuke.
"Más te vale que vengas a mi casa a disculparte con mi hermano y mis padres sino quieres que revele tu secreto. Te espero este sábado."
Bloquee mi celular y me puse mi pijama. ¿En serio quería que me disculpara por algo que su hermano me había hecho? Estaba loco. No tenía opción. Tenia que ir a su casa.
Ya sólo quedaba un día de esta semana y la siguiente semana y era libre del instituto.
Era viernes y el cuerpo lo sabía. Estaba rodeada de un aura positiva. Hasta que me topé con Sasuke en la entrada del instituto.
—Oye Sakura, te recuerdo que eres mi esclava.
—¿Qué quieres?—dije molesta.
—Quiero que lleves mis cosas al salón.
Levanté sus cosas y me las llevé al salón. Ese niño mimado necesitaba un escarmiento.
Las clases pasaron con normalidad. Casi a la hora de la salida el director Tobirama entró al salón haciendo que todos nos quedáramos callados.
—Hola mis queridos estudiantes, algunos se preguntarán ¿qué hago aquí? Pues les he querido venir a decir personalmente que el próximo viernes habrá un baile de despedida. Espero que todos asistan.
Todos estaban emocionados menos yo. No podría bailar con quien yo quería. Bueno tal vez no vaya al baile.
—Sakura, espero que no estés pensando en no asistir al baile ya que serás mi pareja—dijo Sasuke acercándose con una sonrisa ladina.
—Como digas.
