Una semana con los Loud

Capítulo 25 Una detención con los Loud

Era tan solo otro día en detención, no la gran cosa en la escuela primaria pública de Royal Woods, siendo una de las únicas 3 escuelas en toda la ciudad, y aparte siendo pública, no tenía más remedio que albergar a decenas de estudiantes por aula, por lo que era normal que detención estuviera todos los días con al menos un niño atrapado dentro.

Entre los clientes frecuentes se encontraba Chandler, el cual estaba sentado relajado, ya en ese punto ni siquiera se molestaba en pensar si había hecho, o no, mal, simplemente disfrutaba las conocidas vistas del aula. Aunque, para sorpresa del chico, quitando la selección usual de cabezas, se encontró con una peliblanca. Si bien no era sorpresa (puesto que Chandler vio cuando la maestra lo castigo) era raro ver a tres asientos delante suya el cabello de ese niño raro.

Chandler, aprovechando que delante de ellos el profesor de gimnasia no los estaba viendo, "disimuladamente" se hizo espacio para avanzar hacia delante. Estaba a tan solo un asiento del referido, Chandler sabía que no tenía un verdadero motivo para estar con el chico Loud, pero el resto de sus amigos no habían tenido ninguna falta que mereciera detención.

—Hola Loud.—dijo detrás suya y moviéndose "disimuladamente" para estar al lado de Lincoln—¿Qué tal la vida, hermano?

En aquel momento Rita quedó sorprendida por la repentina voz de un niño junto a ella, volteó a verlo y quedó perpleja, era el tal Chandler, ese chico pelirrojo que desde el primer día de su cambio de cuerpo había logrado solamente caerle peor a ella.

—Chandler.—dijo Lincoln moviendo los labios en una sonrisa falsa y mostrando los dientes—¿Qué ocupas?

—Silencio…—pidió el entrenador de gimnasia a la vez que despertaba de su dormitar y volvía a la siesta prolongada.

Tanto Lincoln como Chandler quedaron en silencio un minuto, antes de que volvieran a voltear a verse.

—Quiero saber, ¿Cómo te fue en tu primera visita con el viejo?—dijo Chandler recargando sus brazos en el respaldo de la silla y mirando con una sonrisa confiada.

—¿El director?—dijo Lincoln sin entender muy bien—¿Por qué te interesa?

—Jajaja, brillante forma de decir que no me meta en tus asuntos Loud, brillante.—dijo Chandler lanzando una carcajada y dándole un pelmazo fuerte a Lincoln en la nuca—¿Tan mal solo por unas tareas hechas en el salón? Cielos, Loud, no es el fin del mundo, esperaba esa respuesta más del otro nerd…

—¿Clyde?—dijo Lincoln rodando los ojos.

—¿Ese es su nombre?—dijo Chandler sorprendido—Sí, ese de los lentes y la vocecita de "ughhh, maestra, maestra…"—hizo una mala imitación de Clyde forzando su voz para hacerla demasiado aguda.

Normalmente, Rita se hubiera molestado de un niño que hacía ese tipo de mofas ante uno de los amigos de Lincoln, pero tomando en cuenta que gracias a Clyde, la habían mandado a detención, por no mencionar que la acusaron de acosadora ante una niña que era la verdadera acosadora; reconsideró sus principios y lanzó una pequeña risotada compartiéndola con el referido Chandler.

—Hey, tienes sentido del humor.—le halago Chandler sonriendo incluso más—Parece como si no te conociera Larry…

—Lincoln.—corrigió inmediatamente.

—Salud.—contestó el chico pelirrojo aun con su sonrisa.

—¿No llevamos cinco años conociéndonos ehh Chandler?—dijo Lincoln intentando sonar cool y recargando ambos brazos en el respaldo.

Rápidamente Rita descubrió que esa posición era increíblemente incomoda para estar sentada, no solo por la columna, sino también porque el respaldo de la silla se encajaba en su hombros y sus codos empujaban hacia adelante, forjando presión contra la silla, ¿Cómo es que los niños soportaban esa pose durante toda su infancia?

—¿Cinco años? ¿Llevas registro de cada día que nos conocemos Larry?—preguntó Chandler lanzando una risotada al final.

—Y cada conversación.—dijo Rita siguiendo la corriente y sacando una libreta.

En esta escribió algo como "El cretino me dijo que soy divertido" y dejó que Chandler la leyera. Provocó que Chandler tuviera que cubrir su boca para que no escapara una risotada fuerte y sonora.

—Eres raro Larry, me agradas.—dijo Chandler tomando esa libreta y dibujando una calavera en llamas—¿Esta no es dónde copiaste esos tontos cuentos?

—¿Dijiste tontos?—dijo rápidamente ofendida Rita llevando una mano a su pecho.

—Hasta ahora sí, ¿Por qué no haces uno donde haya.. Que sé yo… Un dragón?—comenzó a dar ideas—Una nave pirata, oh oh, tiburones robots…

Rita entonces comenzó a reír, sin saberlo Chandler le acababa de dar una idea muy clara para una futura novela de comedia con tintes políticos.

—Si tienes tantas ideas, ¿Por qué no las escribes tú?—sugirió entonces Lincoln tomando un bolígrafo y ofreciéndolo.

—Porque es aburrido.—dijo Chandler cruzándose de brazos.

—No parecías aburrido cuando dijiste sobre los piratas tiburones.—respondió rápidamente Lincoln—¿Cómo sabremos si los tiburones robot tenían una historia que contar?

—Aburriiiido.—dijo Chandler tomando el bolígrafo y doblándolo para que saliera lanzado en el aire—Estas comenzando a sonar tan… Tú.

Dijo de una manera claramente despectiva, aparentemente el chico no tenía problemas para decirle en la cara todo lo que pensara, cosa que comenzó a irritar a Rita, ¿Por qué alguien querría ser su amigo? Entonces recordó a Clyde…

—¿Tan yo?

—Sí, tan "mi familia es muy grande, ace savvy y nerd".—dijo ahora imitando la voz de Lincoln de una manera bastante convincente.

—Lincoln es solo un chico normal.—dijo Lincoln sin darse cuenta de su error.

—No, no lo es.—respondió rápidamente Chandler levantando una ceja—Y Chandler esta seguro que una persona tan simple no merece atención.

—¿Y entonces porqué me estas hablando ahora?—le preguntó Lincoln totalmente confundido—¿Te estas rebajando de nivel?

—Ooo mis tontos amigos se les olvido venir y eres la única cosa medianamente entretenida que me separa entre la escuela y mis videojuegos.—respondió cortante Chandler—Sí… Toda una tarde libre de… ¡Demonios!

Rápidamente intentó ponerse de pie después del grito.

—A su asiento Chandler…—dijo el entrenador de gimnasia, aun medio dormido y sin siquiera abrir los ojos.

El chico no hizo más que sentarse de malas y comenzar a refunfuñar para sus adentros, cruzándose de brazos y mirando al pupitre con rabia.

—¿Y eso?—preguntó Lincoln por ese comportamiento.

—Ella no está en casa.—dijo Chandler estirándose el cabello—Era mi oportunidad perfecta para estar en la teve plasma del salón sin que esa mocosa…—dijo cerrando sus puños—Ah, qué punto tiene.

—¿Mocosa?—dijo sin entender Lincoln.

—Mi hermana, Heidi, la princesita presumida…—dijo Chandler tomando la calavera que había dibujado y comenzando a hacerle más rallones para terminar frustrado y cubriéndose el rostro con su brazo mientras recargaba toda su espalda contra una esquina del tapizado.

—Princesita presumida, huh.—dijo Lincoln comprendiendo a la vez que la puerta era abierta— Es mi hermana Lo…

—Si continuas esa frase contándome algo de tu gran familia, juro que no verás…

—¡SUELTENME!—gritaba una niña en bata científica y con gafas de aviador, llevaba una maleta rosada deportista.

Hubo algunos niños menores que susurraron algo parecido a "miren, es la bruja de la basura" cosa que escuchó Lincoln, pero que definitivamente no entendió.

—Señorita Loud, o nos explica dónde estuvo todo el día para faltar a clases, o tendrá que quedarse en detención.—dijo el director molesto a la vez que la soltaba frente al entrenador—Ella se queda aquí hasta las cinco, a menos que hable.

—¿Tu familia esta llena de nerds?—preguntó Chandler decepcionado en un susurro.

—Claro que no…—iba a decir Lincoln ofendido.

—Ya puede pasar, usted también, señorita Loud.—dijo el director a la puerta.

Entonces en esta entró Lisa con su cabello desacomodado y llena de hollín con sus ropas hechas para atrás y una pequeña flama en su cabello que danzaba al ritmo de su caminata. El director al notar eso hundió sus dedos en saliva y apagó el pequeño fuego, solo para que este volviera a aparecer, pero en otra parte del cabello.

—¿Tres Loud hoy?—dijo el entrenador de gimnasia ya medio despierto—¿Y ahora por qué?

—Bueno, la señorita certamen de belleza no se presentó a clases en todo el día cuando repentinamente la encuentro en los pasillos, y la científica pues…—dijo señalando a Lisa, la cual parecía indiferente a toda esa situación.

—Estoy acostumbrada a que Darcy sea mi asistente en experimentos, Marius esta bien, pero me dio sal en lugar de sodio…—dijo rodando los ojos y moviendo un poco una mano aun estando cruzados sus brazos.

—¿La sal no era sodio?—preguntó entonces el entrenador confundido.

Lisa abrió los ojos de par en par y lanzó una mirada de furia al entrenador, seguida de un dedo índice acusador y abrió la boca de par en par para decir, con mucho ímpetu:

—¡Es cloruro de sodio!—dijo mientras le saltaba una vena en el cuello.

—¿Eh?—se confundió el hombre a la vez que levantaba mucho una ceja—¿Eso fue un sí?

A Lisa le creció un tic en su ojo derecho a la vez que los dedos de ambas manos se presionaban y parecía estar a punto de lanzarse sobre el docente, de no ser porque el director la tomó del cuello de su bata científica y la colocó en un asiento junto a su hermana Lola y pasó a retirarse, no sin mirar a todos y mandar una mirada de decepción.

—Sus padres se enterarán de esto.

Y cerró la puerta a la vez que el entrenador de gimnasia volvía a cerrar los ojos y recargarse sobre sus dos brazos.

—¿No se supone que es un castigo detención?—preguntó Chandler molesto.

—Ohhh, Lisa y Lola… ¿Soy yo o los directores de escuela saben cómo plantar la discordia?—dijo Rita mas bien admirada—Esas dos nunca…

—¡Ese es tu lado del pupitre!—dijo claramente ofendida Lola abarcando una división clara donde ella se quedaba con una cantidad mayor a dos tercios de la mesa compartida.

—Tus matemáticas son tan malas como los conocimientos químicos de Pacowski.—dijo Lisa a la vez que empujaba el brazo de Lola—Necesito este espacio para avanzar en mis tareas.

—Y yo para mi maleta del certamen…—dijo Lola poniendo esta encima de la mesa.

Ambas continuaron discutiendo en voz muy alta, a lo cual el entrenador Pacowski respondió con un fuerte y sonoro ronquido que todos escucharon en la habitación, aun por encima de la discusión de ambas. Lincoln tenía sus manos en sus oídos esperando aquello.

—¿Esas dos son tus hermanas?—dijo Chandler asqueado—¿Cómo demonios las soportas?

—Hey, siguen siendo mis hi…Hermanas.—dijo Lincoln molesto de que hablaran mal de sus hijas—La familia se apoya, se quiere y se da fuerzas en los momentos difíciles, ¿No?

Ahora fue el turno de Chandler para lanzar una risotada fuerte, aunque no lo suficiente como para interrumpir la eterna discusión entre Lola y Lisa.

—Eres muy inocente Larry.—dijo Chandler limpiándose una lágrima de la risa—En mi familia tengo una hermana y ella es el diablo.—dijo a la vez que cambiaba su expresión relajada a una ligeramente más seria.

—En frente tienes a la mía.—le dijo Lincoln señalando a Lola, la cual se echó demasiado fijador para el cabello puesto que su pelo estaba desacomodado.

—Luce molesta, pero puedo asegurarte que no es el diablo.—dijo Chandler confiado.

—¿Qué tan mala puede ser?—dijo Lincoln no dando crédito.

/

Heidi Chandler planeaba su victoria triunfal sobre Lola en aquel día y estaba escogiendo su selección musical para la parte del concurso donde debían mostrar sus voces al canto, entre sus selecciones se encontraba Highway to hell.

—Yiuh, demasiado anticuada.—dijo rápidamente McNamara a la vez que buscaba otra en su reproductor—¿Qué te parece Soy el villano?—dijo a la vez que movía su cabeza de manera creída—Todos esos malos que hay aquí…—lanzó el canto ritmico.

—Muuuuy infantil.—dijo rápidamente Alicia Duke mientras cepillaba el cabello de Heidi—¿Simpathy for the devil?

—¿Por qué le dices solo canciones viejas?—dijo ofendida McNamara a la vez que Alicia le lanzaba mala cara y esta callaba.

—Chicas, chicas, no peleen, seguro que encontraremos una selección adecuada para nuestro triunfo sobre Loud.—dijo la líder Chandler.

—¿Qué ta-a-an mala puedo ser?—dijo tarareando McNamara.

—¿Solo ves caricaturas?—dijo despectivamente Alice Duke.

—Somos niñas, es normal…—dijo Verónica McNamara claramente ofendida.

—¡Silencio!—pidió Heidi escuchando una canción en sus audífonos—Es perfecta…—dijo a la vez que quitaba sus audífonos y ponía para que sus amigas la escucharan.

—Brillante.—dijo McNamara—Astuta jugada, nadie sospechara nada…—dijo Alice como apoyo.

—Seleccionada está, ¿Comenzamos a ensayar?—sugirió Heidi a sus amigas con una sonrisa triunfal y juntando las yemas de sus dedos.

/

—Tu enserio no tienes idea de lo que ella es capaz de hacer.—dijo Chandler mirando molesto a Lincoln—Una vez ella liberó a mi hámster en mi cama para que cuando yo me acostase este saliera disparado, defendiéndose con sus dientitos…—dijo a la vez que abría mucho los ojos—Ese día, algo cambio dentro de mi.

—Eso no prueba…

—En otra ocasión ella encontró nuestros regalos de navidad en el armario de mamá…

—Eso no suena tan mal.—dijo Lincoln sin entender eso último.

—Los escondió debajo de mi cama y termine siendo el culpable.—dijo Chandler entrecerrando los ojos.

—Estoy segura…

—En otra ocasión más reciente, cuando el viejo salió de casa a un viaje de negocios, desconectó mi despertador.—dijo Chandler especialmente molesto.

—Bueno eso sí…

—Justamente ese día eran las pruebas para el equipo de americano, no debí haberlo dichos a los dinosaurios, se enojaron porque "falte"…—se arrepintió a la vez que se daba un pelmazo—Ellos no creerían algo bueno de mí aunque les pagasen, después de todo un problemático se queda problemático, ¿No?

Rita se puso nerviosa.

—¿Por qué me cuentas esto a mí?—dijo temiendo que se enojara.

—Estoy aburrido, y eres el único lo suficientemente noble o estúpido como para no usar esta información en mi contra.—dijo Chandler cerrando los ojos complacido—Optaría más por la segunda, viejo y predecible Larry.

—¿Cómo puedes predecir el comportamiento de una persona sin siquiera saber su nombre?—dijo Rita especialmente molesta.

—Es un don natural, o solo no me importa lo suficiente, lo que sea.—dijo Chandler volviendo a su pose comoda con ambos codos detrás del respaldo.

En ese momento Rita decidió quedarse callada, no sabía si aquella amistad era conveniente para Lincoln, parecía un chico perturbado por su familia… Y al mismo tiempo no pudo evitar sentir… Lanzó un suspiro largo y volteó a ver a un sorprendido Chandler.

—¿Has intentado hablar con tus padres?

—¿Qué?—se quedó incluso más sorprendido Chandler.

—Dije que si…

—Por supuesto, ya les he dicho muchas veces sobre esa pequeña infeliz.—dijo Chandler molesto y rodando los ojos—Genio.

—Lamento escuchar eso.—dijo Lincoln dándole unas sinceras palmadas en la espalda a Chandler—Tal vez no haya nada que pueda hacer, pero te ves cómo alguien que merece algo mejor, Chandler…

—Tengo lo que quiero, una buena tarde en detención lejos de…—lanzó un suspiro de frustración—Sí, ahora que lo pienso mi hermana debe estar en uno de sus tontos certámenes de belleza junior.

—No son tontos…—intentó decir Lincoln a la defensiva.

—Sí lo son cuando no puedes entrar solo por ser hombre...—dijo desde el frente el entrenador entre ronquidos y poniendo una cara de molestia.

Tanto Lincoln como Chandler se detuvieron sorprendidos y voltearon a ver al frente, directamente al hombre tirando baba por su boca y que, de alguna manera, lograba escuchar su conversación.

—Podría estar aprovechando la casa sola, pero estoy en esta tonta detención, demonios, ¿Cómo no pensé en eso?—se dijo dándose un golpe con la mesa frente suya.

A la vez, y desde unos asientos frente a ellos tanto Lola como Lisa parecían haber llegado a un acuerdo de ley de hielo mutua, donde ni otra se molestaban mientras Lola usaba sus productos de belleza para maquillarse y Lisa anotaba algo en un libro, cuando repentinamente una alarma sonó del reloj de muñeca de Lisa, provocando que Lola se asustara e hiciera una línea en su mejilla con el labial.

—Ahhhh, Lisa, ¿Por qué hiciste eso?—dijo Lola queriendo darle un golpe.

—¡No puede ser!—dijo Lisa gritando con todo descaro—¡SOY UNA IDIOTA!

—Duuh, es lo que llevo diciendo desde…

—¡¿Cómo pude olvidarme del programa del profesor Thalemus?!—dijo ella llevando sus manos al cabello y arrancándose unos pelos—Es en diez minutos y estoy aquí atrapada con entes de un CI inferior a la media…

—Estaría enojada si supiera que dijiste.—dijo Lola ofendida—Por otro lado, tranquilízate chica, es solo un programa…

—¡No puedes decir eso del profesor!—dijo Lisa prácticamente con una voz demoniaca que logró intimidar a Lola haciendo que ella se hiciera hacia atrás.

—Cállese o le daré otro día de detención…—dijo Packowski sin abrir la mirada—Y señor Díaz, baje esas tijeras…—dijo apuntando al fondo de la habitación, provocando que un chico lanzara un suspiro frustrado.

Lisa rápidamente se agachó y comenzó a darse golpes en el pupitre debido a que tenía menos de diez minutos o se perdería del programa en vivo del profesor… Y entonces lo recordó.

—Lynn…—susurró y rápidamente movió su reloj de pulsera haciendolo girar para que de este saliera un tablero holográfico en su pupitre.

—Woooow…—dijo maravillada Lola—¿Podemos usarlo para ver la princesa unicornio?—dijo Lola al ver tal equipo.

—¿Qué? No, es solo un canal de emergencia para verdaderas tragedias, rápido contesta, la radiación de esta cosa es letal después de cinco minutos diarios…—dijo a la vez que salía un ícono verde en una pantalla holográfica.

Desde la parte trasera tanto Lincoln como Chandler voltearon a ver hacia el invento de Lisa, a la vez que los que estaban justo detrás de ellas se comenzaron a alejar. Cosa que aprovechó Chandler para esperar a que Pacowski lanzara un ronquido y salir corriendo para intercambiar lugar con el niño detrás de Lisa. Rita, sorprendida por eso, hizo la misma acción, para su suerte ambos chicos aceptaron alejarse después de lo de cinco minutos de radiación mortales.

—Cool, ¿Tienes algún juego en ese aparato niña?—dijo Chandler acercándose para ver el aparato.

Tanto Lisa como Lola se quedaron impactadas y voltearon atrás para ver al referido Chandler con incredulidad y a Lincoln sentado justo al lado, detrás de ellas.

—¿Se podría saber quién eres tú?—dijo Lisa claramente confundida.

—Soy Chandler.—dijo este apuntando a sí mismo—Deberías agradecer que…—se detuvo puesto que Lola le dedicaba una mirada de odio.

—¡Tú!—dijo llena de molestia—Tu eres el que Heidi dice que pintó sus uñas de esa manera…

—¿Qué cosa de qué?—dijo Lincoln sin entender.

—¡Provocaste que perdiera el concurso!—dijo Lola ofendida y golpeando en el pecho, con el dedo índice, al referido Chandler.

—Ahhhh, ¿Eres amiga del diablo de Hell's Kitchen?—dijo Chandler decepcionado—¿Sabes Larry? Pensaba que tu familia era nerd, cambie de opinión, son losers.

Tanto Lisa y Lola voltearon a ver a Lincoln con unos rostros que reflejaban claramente una expresión de "¿Enserio estás hablando con este tipejo?" en toda la expansión de la frase, y eso sin decir una sola palabra.

Finalmente, el comunicador fue encendido, y Lisa silenció el sonido por parte de Lynn, para lanzarle un shistido y mandar a callar a los otros tres.

—Lynn, necesito que veas y grabes el programa del Profesor Thalemus dentro de t menos ocho minutos.—dijo Lisa leyendo la hora en la pantalla holográfica.

Se vio que desde el otro lado Lynn movió la boca y estaba sorprendida, pero aunque hablaba no se escuchaba nada, sin embargo…

—Lo implante mientras dormías… Créeme va a ser útil luego.—dijo Lisa con una sonrisa extraña en su rostro antes de que esta desapareciera—No tengo mucho tiempo, solo escucha, graba el programa del profesor, te lo suplico, por favor…—dijo ella juntando sus manos en forma de ruego y hundiendo la cabeza en estas—O te arrepentirás.—dijo rápidamente levantando su cabeza y con una mirada fría como el acero.

Lynn desde el otro lado dijo algo que nadie logró escuchar y la llamada finalizo por parte de Lisa.

—Cuatro minutos y cincuenta segundos, uffff, estamos a salvo otro día.—dijo Lisa limpiándose el sudor de su frente—Aunque yo les sugeriría a todos ustedes no comer un plátano en las siguientes catorce horas con veintisiete minutos a partir de… Ahora.—dijo viendo el segundero dar la vuelta.

—Cool.—dijo Chandler admirado—¿Qué pasaría si como el plátano? ¿Me daría superfuerza? ¿O volar?—dijo burlonamente y pensando tentar a su suerte.

—Tus moléculas serían destrozadas desde adentro hacia afuera provocando que te desangres internamente al tener un torrente sanguíneo lleno de cadáveres de glóbulos rojos, dejándote en un estado catatónico al momento que esas células lleguen al cerebro y rasguen tu tejido provocando que tengas alucinaciones, pierdas control de tus movimientos y que caigas al suelo inconsciente y no pudiendo respirar porque tus pulmones están siendo quemados al no tener medio de transportar el oxígeno…—dijo Lisa provocando que todos se quedaran helados—O podrías comerlo y que no pase nada, quién sabe, es un cincuenta-cincuenta.

—Volví a cambiar de opinión, esta chica es genial.—dijo apuntando a Lisa—Tu no.—dijo apuntando a Lola—Cualquier amiga de Heidi, queda descartada como…

—¡¿Amiga?!—dijo ofendidísima Lola—¡¿Por qué clase de perra sin voluntad me tomas?!

—¡Lola!—dijo Lincoln claramente con la boca abierta y sorprendido por aquellas palabras—Lenguaje.

—¿Enserio Lincoln?—dijo Lola condescendiente—No es como que tu no seas un ángel…—dijo sacando una libreta—Aquí tengo anotado cada mala palabra que cada uno de ustedes ha dicho…—dijo entrecerrando los ojos—Acúsame y la entregaré a mamá.

—Ohhhh…—dijo Lincoln fingiendo, muy mal, estar asustado—No Lola, por favor…—dijo casi sin interés y tratando de no reír, obviamente que iba a obtener esa libreta una vez todo eso terminara.

—Vaya, sí que es como Heidi.—dijo Chandler mirando a Lincoln con una sonrisa honesta—¿Quién lo diría Larry? Tenemos algo en común…—y mostró la palma de su mano.

Lincoln lanzó su palma también hacia la de Chandler, pero este movió su mano diciendo algo como "Muy lento" y provocando que Lincoln se golpeara contra la madera.

—No te atrevas a compararme con esa bruja…—dijo Lola cerrando sus puños con fuerza y escuchando un pequeño "crack" a la vez que sus ojos se abrían de par en par—No, por favor no, no, no, no…—dijo quitándose los guantes de látex amarillo.

Pudo ver durante un segundo con tranquilidad como su mano derecha estaba totalmente intacta con el bello acabado de Leni cubriendo cada uno de sus dedos, y lanzó un suspiro de alivio antes de darse cuenta que en su mano izquierda el arreglo de la uña tuviera un rayón blanco, señal que estaba a punto de romperse.

—Estoy pérdida…—dijo Lola comenzando a soltar pequeñas lágrimas a la vez que se dejaba derrumbar en el pupitre y comenzaba a saltar pequeños gemidos de tristeza—Jamás llegaré a tiempo a la competencia, o podré arreglar esa uña, o volveré a ganar un concurso…—dijo con voz aguda y extremadamente triste—Sin los concursos de belleza… ¿Qué queda de mi? ¿Cuál es mi valor?—dijo Lola llevándose una mano a la cabeza mientras se veía el maquillaje recorrer su rostro.

Los otros tres se quedaron viendo a Lola, y no pudieron evitar lanzar una mirada de tristeza al suelo.

—Yo no creo que seas solo hecha para ganar concursos de belleza cari…Lola.—se corrigió rápidamente Lincoln tomándola de los hombros, al estar justo detrás de ella.

—No lo entiendes, esto me hacía sentir feliz, completa… Y ahora… Ahora me hace sentir tanta… Tristeza que ahhh…—dijo dejándose caer y lanzando un grito ahogado—Esta sensación de no poder hacer nada contra esa estúpida presumida de Heidi… Me hace sentir como si no valiera nada…

—Ya somos dos.—dijo Chandler también mirando al suelo.

—Lola, tú sabes que no todo tu valor se basa en ganar certámenes de belleza…—intentó animarla Lincoln.

—Técnicamente tus órganos tienen un muy alto valor de recaudación en el mercado ne…—se detuvo antes de proseguir—Quiero decir, estadísticamente eres mejor que esa tal Heidi.—dijo Lisa—Has ganado casi todas las competencias semanales durante los últimos dos años, y ella solo ha ganado una…—dijo sacando una gráfica rosa con una pequeña barrita roja que representaban el ratio de victorias, estadísticamente eres superior.

—Sí, además… Tienes sentimientos.—intentó decir Chandler viéndola con cierta empatía—Eso es algo que ella no… Me consta.—dicho esto pareció como si un escalofrío lo recorriera.

—Lola, tu eres bella y talentosa, no necesitas que un concurso te lo recuerde.—le dijo Lincoln limpiando las lágrimas en el rostro de la pequeña—Tienes que aceptar la derrota, pero usarla no para sentirte como menos, sino como una manera de aprender cómo ganar a la siguiente.—dijo abrazándola al final.

—Gracias Lincoln, me hace sentir mejor…—dijo Lola limpiándose las lágrimas—Después de que ella me lanzara unas bolsas de basura a mitad del pasillo para que todos se rieran de mi he estado muy sensible… Jaja…—dijo entre moqueos—Verdaderamente lo aprecio de todo cora…

—¡¿Qué ella qué?!—dijeron a la vez Lisa y Lincoln con molestia.

—¿No se enteraron? Por eso no entré a clases…—dijo Lola mirando de vuelta al suelo, pero ahora con molestia.

—Eso es malvado…—dijo sorprendido e indignado Lincoln.

—¿Qué llevo diciéndote desde hace rato Larry?—le dijo Chandler levantando sus ojos hastiado de tener que explicar eso—Y tú, niña, no ayude a Satanás por gusto, me tiene en jaque debido a que tiene una foto mía en… Y ustedes dos son muy jóvenes para entenderlo.—dijo rápidamente Chandler al ver que Lincoln lo estaba quemando con la mirada.

Lisa le susurró algo al oído de Chandler.

—¿Cómo lo supiste?—dijo este poniéndose casi tan rojo como su cabello.

—Tienes aproximadamente doce años al ser amigo de Lincoln, es como si no pensara que Lincoln y mis hermanas también…

—Lisa, incluso para mí eso es incomodo, cariño.—tuvo que admitir Rita para luego recordar que ella no era ella.

—Sí, incomodo… Cariño.—dijo rápidamente Chandler provocando que Lola riera un poco—Pero sí, no puedo hacer nada en contra de ella.—dijo rápidamente Chandler arrepentido.

—¿O sí puedes?—dijo Lisa comenzando a rascar su mentón a la vez que analizaba la situación—Lincoln, ¿Cómo se llama este espécimen?

—¿Chandler?—dijo Lincoln sin saberlo.

—Larry, es una ofensa que no sepas mi nombre después de cinco años conociéndonos…—dijo Chandler llevándose una mano al pecho—Es Jason, Jason D. Chandler.

—¿De?—preguntó Lola.

—No preguntes por ese nombre de en medio.—dijo Chandler poniéndose rojo de la vergüenza—Pero todos me dicen Chandler, y me gusta más que Jason…

—Como sea, el espécimen Chandler puede sernos de utilidad para hacer caer en la vergüenza a esa papanatas de Heidi…—dijo con tono asqueado Lisa la última palabra.

—¿E-e-es enserio?—dijo Lola incrédula—¿Ustedes tres me ayudarían después de cómo me he comportado hoy?—dijo conmovida.

—¿Cómo te qué?—dijo sin entender Lincoln.

—Larga historia…—dijo Lola acomodando su cabello—Solo tengo que pedir unas cuantas disculpas…

—Ya hemos hablado sobre tus problemas de la ira Lola…—dijo Lincoln llevandose una mano a la cabeza.

—¡¿Tú cómo sabes de eso?!—dijo Lola sonrojada.

—Mamá ehh… Me contó para que te vigilara en la escuela…—mintió descaradamente Lincoln sin el menor ápice de duda.

—¿Por qué tu y no Lan…—comenzó Lola antes de darse cuenta de que aquello era mala idea— Lu…—de nuevo, mala idea—Lis…?—se detuvo para mirar a su hermana menor, la cual acomodó su peluca—Sí, entiendo porque te escogió a ti.

Por un momento pareció que Lisa iba a responderle, pero rápidamente quedó en silencio y se cruzó de brazos.

—Un minuto para el Profesor… ¿De qué hablará esta vez?—dijo ella arrepintiéndose—En fin, no hay nada que podamos hacer, por otro lado, tu concurso de belleza será en media hora y estamos lo suficientemente lejos como para ir corriendo y no llegar.—dijo Lisa sacando una calculadora—Según mis cálculos necesitamos un… "Milagro", como dirían ustedes a una probabilidad de evento cero.

—¿Tan mal estamos?—dijo Lincoln molesto—Demonios, lo siento mucho Lola, pero hay que aceptar las consecuencias de nuestras acciones.—dijo Lincoln hablando con madurez.

—O escapar y darle una paliza a Heidi.—sugirió Chandler.

—Me gusta como piensas.—dijo Lola sonriendo—¿Puedes arreglar uñas?

—¿Bromeas? Soy el esclavo de esa niña desde hace un mes, podría hacerlo con los ojos cerrados.—dijo Chandler dispuesto a ayudarla—Cualquier cosa para fastidiar a la bruja mala del Este.

—Creo que la mala era la del Oeste.—corrigió Lisa al referido Chandler.

—Lo que sea.—dijo este dándole poca importancia—Yo te apoyo niña, ella no merece ganar ese concurso… Esta es mi venganza Heidi.—dijo hacia nadie en especifico.

—Mi nombre es Lincoln.—dijo este levantando mucho su ceja—Y no creo que sea buena idea escapar.

—Jajajajaja, que gracioso Larry.—contestó Chandler dándole igual—¿Cómo planeas escapar niña nerd?

—Liberaré mi colonia de cucarachas inteligentes para que ataquen a Pacowski y de pasada conquisten la escuela, seguidamente utilizaré la misma tecnología en el cerebro de Lynn para que ella tenga oportunidad en…

—Estoy demasiado cansado… ¡Dejen dormir!—gritó el entrenador desde el frente—¿Saben qué? Tengo una jaqueca muy fuerte y no tengo tiempo para estas tonterías.—dijo llevándose una mano a la frente—Se acabó la detención, pero solo si se callan…—dijo a los alumnos cubriéndose los oídos.

—¡YEIH!—gritaron todos los alumnos a la vez.

—O podría pasar eso.—dijo Lisa simplemente alzando los brazos—Las probabilidades no son mi ciencia favorita, demasiados elementos al azar.

Los cuatro chicos se levantaron y salieron de la pequeña habitación, todos teniendo sus propios problemas, pero dispuestos a derrumbar a un enemigo común. La única que parecía no querer del todo aquello era Rita, la cual estaba preocupada por su hija Lola…

Continuara…

Frase: La mayoría de las personas se merecen la una a la otra.

Notas: Sé que extrañaban las frases, y bueno, esta vez traje un capítulo fuera de lo convencional, literalmente encerre unos cuantos personajes en una habitación y me senté a ver qué ocurría, les juro que este no era el planteamiento original de fic, pero estaba pasándomela taaaaan bien escribiendo de todos estos personajes juntos, que ahh, fue satisfactorio…. Y para los que digan que es relleno, el siguiente capítulo tratará solo de la continuación a lo de Lola, la trama más querida y que definitivamente no tendrá naaaaaaada de importancia.

No es como si gracias a Lola en el capítulo 2 Lori encontrara a Leni espía, o más adelante debido a Lola Rita olvidara la libreta de tareas de Lincoln… O que gracias a ella Lana volvió a mostrar sus poderes de sombra… Sí (¿?) Ella no hará NADA de importancia en la trama y su historia ni lleva a ningún lado, me han descubierto (risa maligna), ¿Cómo adivinaron?

Los quiero, vuelvo en un mes (antes de ser posible) byeeeee,