Fic
Reto Literario
La hija de Albert
Por Mayra Exitosa
Reto literario 31 de mayo de 2017
- ¡No quiero! ¡No iré!
- Ya no hay remedio, tendrás que irte, no puedo quedarme contigo.
- No es justo, dijiste que me apoyarías. El hombre se quedaba en silencio, al no contar con palabras. Después la observaba verla salir, tomaba su bicicleta y se marchaba a toda velocidad, era la hija de aquella a la que amo, la que siempre quiso y no pudo casarse con ella. Con el tiempo de un listado largo de errores, al haber aceptado lo que su familia había programado para él. Casarse con una mujer de prestigio, intachable, con una fortuna. Y olvidarse de aquella que fue su gran amor.
No tuvo hijos, su mujer era tan egoísta como sus padres, no se permitía donarse a sí misma para cargar un embarazo. Y con los años, el matrimonio se fue a pique. Con todas y cada una de las consecuencias que le siguieron.
En la soledad llegaba ella, una joven alta, rubia y hermosa, presentándose con una carta y una maleta.
- ¡Soy tu hija!
Invadiendo su espacio, su privacidad y avergonzado por desear preguntar qué había pasado con su madre, ¿Dónde estaba? ¿Que había sido de su vida? Ella, de su madre no le hablaba, solo de sí misma comentaba que por fin lo había encontrado, días después llegaba la policía. La joven había huido de su casa, su madre estaba preocupada y la buscaba de manera desesperada, en la adolescencia, su comportamiento rebelde y la ansiedad por saber quién era su padre, exigente y molesta. Obligaba a su madre a que le diera su nombre, y ella, por fin lo había hecho. - William Andrew. No fue difícil saber de él, estaba en la única propiedad que le habían dejado las deudas de su ex mujer, la cabaña de Lakewood, donde aparecía su identificación y su única propiedad ahora. Le llegaba un aviso de que su hija no podía dejar los estudios y su madre la había estado buscando.
El pensando que la joven debía estar con quien realmente debía ser su familia, tal vez ella ya tenía otro padre. Sin mucho que pedir, salía a buscarla, y la madre de la joven estaba ahí, junto al hombre del aviso. Con los labios sueltos y asombrado por verla de nuevo, ella giraba y ambos se enlazaban en miradas,
- Lo siento, ella quería conocerte.
- No hay problema, lleva tres días aquí. En la habitación de arriba.
- La vi cuando salía en una bicicleta.
- Si debe estar cerca de las colinas, iré a buscarla.
- ¿Puedo acompañarte?
- Por supuesto.
Ambos caminaron por parajes conocidos, comentando que estaba divorciado y que no había problema si la joven deseaba venir a visitarlo. Ella le sonrío y le confirmaba que ella no se había casado, y que solo tenía a su hija. Que solo deseaba que no dejara sus estudios. De repente se paraba frente a ella y la detenía, preguntando porque no le había dicho que tenían una hija, ella solo le respondía que, si lo había hecho, pero que su familia, ya tenía otros planes y le dieron dinero para que se deshiciera de ella. Solo que, por el temor al poder de su familia, mejor se escondía y que Rosy, solo contaba con su apellido White. Sin esperarlo, la abrazaba pidiéndole perdón por todo lo que había sufrido. Por fin llegaban hasta ella, y con un manojo de globos en sus manos, queriéndose escapar. Los observaba a la distancia, retadora y segura, de que, a ella, nadie la obligaría a hacer nada, que ella no quisiera.
FIN
Un minific sobre la imagen... esperando les guste
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
