Esa noche ayudé a Kakashi a instalarse en la casa, mi madre insistió en que como no nos habíamos casado aún deberíamos de dormir en habitaciones separadas. No quise pelear con ella así que aceptamos.
Cuando ella se iba a dormir yo esperaba un momento y luego me escabullía a la habitación de huéspedes donde Kakashi me esperaba. Era tan emocionante.
—Pensé que no vendrías hoy.
—¿Y perderme la oportunidad de estar contigo? Ni hablar! Mi madre tardó en dormirse hoy.
Comenzamos a besarnos, traté de moverme lo más cuidadosamente posible ya que Kakashi aún estaba un poco lastimado. Empecé a quitarle la ropa suavemente y luego me quité la mía. Permanecimos un momento abrazados. Me gustaba sentir el calor que emanaba de sus cuerpo. Atesoraba esos momentos con el.
Me posicioné arriba de el, acariciando sus musculosos brazos. Su miembro ya había despertado y frotaba mi ya húmeda entrada. Un jadeo salió de mi boca lo que lo incitó a seguir con nuestro encuentro.
Sin esperar mucho tiempo me dejé caer en su erección y comencé con los movimientos, de arriba hacia abajo como a el le gustaba. Sus gruñidos me encantaban. Mi mano estaba tapando su boca y su mano tapaba la mía.
La habitación de mi madre estaba al lado y podía escuchar nuestros gemidos. Estaba tan excitada que de vez en cuando mis jadeos se escuchaban en la habitación. La adrenalina de pensar que en cualquier momento mi madre nos descubriera me volvía loca.
Juntos llegamos al clímax y me acomodé sobre su pecho.
—Habia extrañado, tu piel, tus caricias…
—Por fin estamos juntos…
Mi plan era regresar a mi habitación pero me quedé dormida. Al despertar ya había amanecido, sigilosamente traté de volver a mi habitación.
Estaba descalza y usaba solo la camisa de Kakashi, puse un pie, luego el otro en puntas. Mi madre abrió la puerta de su habitación.
—Sakura! ¿Que haces fuera de tu habitación y usando la ropa de Kakashi? Niña pervertida!
—Lo siento madre es solo que…
—Ustedes los jóvenes…, ven ayúdame a hacer el desayuno, de seguro ustedes estarán hambrientos después de esa noche de pasión
—¡Mamá! —grité sonrojada.
Mi madre se estaba riendo y yo estaba avergonzada.
—Buenos días —dijo Kakashi entrando a la cocina.
—Buenos días hijo, siéntate, en un momento estará el desayuno—contestó mi madre.
—Quería contarles mi plan—dije afrontando mis manos.
—Dinos.
—Hablaré con Tobirama-sama y le pediré que me permita seguir en el instituto, así me podré graduar el siguiente año. ¿Que les parece?
—¿Estas segura hija? ¿Podrás estudiar mientras tu embarazo esté avanzando?
—Si, no se preocupen.
—En todo caso déjame ir contigo—dijo Kakashi.
—Está bien, solo espero que no te quiten el trabajo.
—¿Cuando irán a hablar con el?
—Luego de la graduación.
El día de la graduación se acercaba y mi madre había comprado un vestido hermoso para mi. El ver el vestido me traía recuerdos del baile, el día que... fui secuestrada.
Sacudí mi cabeza, no tenía porque recordar eso. Este día sería muy especial para mi. Estaría con mi mejor amiga Ino, que por cierto estaría aquí en unos momentos para ayudarme con el maquillaje y peinado.
Kakashi al fin se había repuesto con nuestros cuidados. Él tenía que estar en la graduación, después de todo era nuestro profesor.
—A ver Sakura, no te muevas estoy tratando de maquillarte.
—Lo siento Ino, estoy algo distraída.
—Hay que estar felices. Hoy es nuestra graduación!
—Si tienes razón.
Terminamos de arreglarnos. Kakashi nos llevó en su auto. Los padres de todos habían asistido. Todo estaba listo para que la ceremonia empezara.
Los estudiantes formamos una línea para entrar al amplio salón mientras los padres estaban sentados en unas sillas con sus cámaras listas para capturar el momento más importante de sus hijos hasta ese día.
Sentí como el espíritu de mi papá había pedido permiso para asistir y estar conmigo. Podia casi verlo al lado de mi madre. Mis lágrimas querían salir de mis ojos, era un momento emotivo como todos los años.
El maestro de ceremonias comenzó con las palabras de presentación y esa era la señal para que ingresaremos. Los padres se pararon y comenzaron a tomar fotografías.
Yo salude a mi madre la cual me regaló una gran sonrisa. Nuestros nombres eran llamados uno por uno. Tobirama-sama, Anko-sensei y Kakashi-sensei estaban en la mesa de honor. Ellos eran los encargados de entregar el diploma.
—Sakura Haruno.
Finalmente era mi turno. Salude a todos desde el escenario y luego estreche la mano de Anko-sensei la cual me regaló una sonrisa, luego Tobirama-sama me entregó el diploma. Le di un gracias a penas audible y el me sonrió. Luego le di la mano a mi amado profesor, el que se había convertido en tanto en tan poco tiempo.
Al final de la ceremonia nos tomamos muchas fotografías y hablé con muchos de mis amigos.
—Sakura, es el momento de hablar con Tobirama-sama.
—Si, mamá quédate aquí ya regresamos.
Caminamos juntos hacia Tobirama-sama y le pedimos un momento para hablar. El aceptó y fuimos a su oficina. Yo me moría de los nervios, no sabía que nos iba a decir.
—¿Que querían hablar conmigo?—dijo cerrando la puerta detrás de él.
Había llegado la hora. Solo esperaba que me apoyara.
—Tobirama-sama, verá yo… ¿recuerda que le dije que ya no podía seguir estudiando el próximo año? Pues lo pensé mejor y la verdad quisiera que me diera la oportunidad de hacerlo.
—Si, por supuesto. Me alegra mucho que hayas cambiado de opinión…
—Pero eso no es todo...—dije mirando al suelo.
—Dime.
—La razón por la que no podamos estudiar era porque estoy … embarazada…
—Entiendo. ¿Pero el padre se hará responsable?
—Si, me haré responsable—dijo Kakashi.
—Kakashi-kun! ¿Tu eres el padre?—dijo Tobirama asombrado y confundido.
—Tobirama-sama, por favor no lo despida, el no hizo nada malo… fue algo que sucedió y no me arrepiento.
—Entiendo. Sakura, te permito estudiar el siguiente año pero Kakashi no podrá ser tu maestro. Es por las normas de la escuela. Esta noticia me tomó por sorpresa ¿Tu madre ya lo sabe?
—Si ya lo sabe…
Tuve que contarle todo a Tobirama-sama, el no sabía que me había secuestrado el hermano de Sasuke. Cuando lo supo entendió todo.
—Yo me siento responsable de todo lo que pasó. Perdónenme por no haber hecho algo.
—Está bien no se preocupe Director. Gracias por ayudarme.
—De nada Sakura … y todo lo que necesites no dudes en decírmelo.
—Si!
—Kakashi, cuida la mucho.
—Eso haré.
Ambos salimos de la oficina del director con una sonrisa en la cara.
Iba a poder terminar de estudiar y Kakashi no había perdido su empleo. Solo tenía que dar lo mejor de mi como estudiante, hija, madre y esposa.
—Hija ¿qué pasó? ¿Que te dijo?
—Todo salió bien. Podré seguir estudiando!
—Me alegro mucho hija, yo te apoyaré!
—Lo se. Gracias!
—Vamos, las llevaré a un restaurante muy bonito a celebrar—dijo Kakashi.
—Si! Vamos a comer!
—Ahora tienes que comer por tres!
—Siii nuestros bebés. ¿Que creen que sean? Yo creo que serán un niño y una niña—dije animada.
—¿Qué quieres que sean Kakashi?—preguntó mi madre.
—No lo sé, aun no lo he pensado. Pero los amaré y los protegeré con mi vida.
—Eres un buen hombre Kakashi, me recuerdas a Jiraya mi difunto esposo. Estoy segura que serán muy felices.
—Gracias Tsunade-sama.
—Gracias a ti por cuidar y amar a mi hija.
Agarré a los dos por los brazos y comenzamos a caminar.
—Lo siento por interrumpir pero en serio tengo hambre—mi estómago entonces hizo un sonido chistoso.
—Vamos a comer y a celebrar!
—Siii!
