Buenas a Todos!
Soy yo de nuevo y aquí les traigo un nuevo capitulo de esta silenciosa historia. Realmente es una introducción básica, pero se pondrá mejor a medida que avance.
Los personajes son de su autor, la trama mía.
Espero les guste!
Capítulo 2.
Lo que paso fue...
.
El niño peliblanco abrió los ojos con pesar, cerrándolos de inmediato cuando la blanca luz de la habitación casi le deja ciego. Con más cuidado volvió a abrirlos y miro la grisácea estancia en la que se encontraba. Había un librero lleno de blancos libros sin nombre, así como un escritorio blanco y una pantalla de televisión apagada. También estaba la cama en la que estaba recostado. Todo dentro de un espacio pequeño que curiosamente no le incomodaba.
- ¿Dónde estoy? - se preguntó a si mismo mientras trataba de levantarse, fallando al notar que no podía sentir su brazo izquierdo. Algo inquieto el chico lo miro y trato de moverlo, apenas logrando que sus dedos dieran un ligero espasmo. Mas precavido se terminó de sentar, notado que llevaba una especie de uniforme gris cuando se acomodó el bazo con la otra mano. Aun extrañado, miro de nuevo alrededor. - ¿Que hago aquí?
-Al fin has despertado YLL-1- señalo una voz que provenía de la pantalla. El chico la miro y se levantó con cuidado, cargando su dormido brazo para que no le molestase. En la pantalla se podía ver a un hombre con lentes y mascara medica ocultando su rostro casi por completo. - Espero esto sirva de ejemplo sobre el incumplimiento de los reglamentos del centro, jovencito.
- ¿Disculpa? - pregunto extrañado el niño. Estaba seguro de que algo no andaba bien.
-Sufriste un shock eléctrico en tu brazo izquierdo cuando tocaste unos componentes que se te indico no debías tocar. -sintetizo la persona en la línea sin cambiar su tono profesional y serio, pero algo le decía al chico que lo estaba observando fijamente. – Veo que aun tienes el brazo dormido. Descuida, según tus exámenes de seguro recuperaras la sensibilidad en unas horas, de lo contrario notifícanos. Tienes suerte que el choque te mandase volando o habrías muerto electrocutado.
-Señor, no sé de que eta hablando. - se quejó el niño algo molesto. - ¿Que hago aquí? ¿Quién es usted?
-Supongo que tu confusión se debe al golpe en la cabeza. - hablo la persona en un tono más calmado, que por alguna razón le hizo al niño fruncir el ceño. - Soy el Dr. Retman y desde este día estoy a cargo de continuar tu seguimiento en el proyecto, YLL-1, aunque debo decir que eres uno de nuestros ayudantes más tercos que me ha tocado.
- ¿YLL-1? - pregunto aún más extrañado el peliblanco.
-Tu código. - contesto la persona con calma. - Es lo que te identifica.
- ¿Y que hay de mi nombre? - pregunto curioso. - ¿No Tengo uno?
-Los nombres son irrelevantes en la investigación científica, aunque nadie te detendrá si decides utilizar uno. Nosotros siempre les llamamos por su código, que es más fácil de identificar. - fue toda su respuesta. - Ahora descansa y recupera tus fuerzas, te llevaremos la cena a las dos mil horas.
- ¿Las que?
-Las 8:00 pm. - termino el señor con un tono de fastidio. – Espero atiendas lo dicho. Pasa buen día. - termino la llamada de golpe, dejando al chico mirando su reflejo en la negra pantalla.
-Que fue… eso… - sentencio el peliblanco con desconcierto. Todo lo dicho tenía sentido, pero a la vez no lo tenía, aunque no sabría saber decir por qué. -Algo anda mal, ¿pero que? -El niño se quedó mirando sus manos un rato hasta que abrió los ojos y los dirigió de nuevo a su reflejo con algo de panico. - Porque… no recuerdo nada antes de esto….
.
Presente
La reunión entre los Loud se reanudo solo cuando todos tuvieron un pescado asado recién pescado, unos emparedados que Rita había traído y un vaso de agua en la mano. Lincoln se había sentado al lado de Lynn y enfrente de Lori, mascando con calma mientras miraba a los padres tratar de comer (algo que parecía dificultarse por la emoción del momento), con Luna justo a su lado algo más tranquila. Lily se había ganado de nuevo a todas las niñas y ahora estaba entre Leni y Lana, tratando de comer su papilla sin ensuciarse bajo los constantes halagos de las mayores. Lisa estaba sentada al lado de Luan, quien al igual que Lola miraba a la genio con fijeza, como esperando un mal movimiento. Lucy estaba sentada a los pies de un tronco que agarraba su sombrilla, tomando tranquilamente su comida algo alejada del grupo.
-Entonces… - comenzó a decir Lynn cuando dejaron de comer, aprovechando que se hizo silencio mientras el señor encendía una fogata por la creciente oscuridad. - ¿Que íbamos a hablar?
- ¿Acaso estuviste escuchando lo que discutíamos en el viaje? - pregunto Luan alzando una ceja. Al notar la sonrisa apenada que le dedico la chica, solo rodo los ojos. - Mucha atención de tu parte.
-No peleen ahora. - regaño Lori con el ceño fruncido antes de mirar a sus padres con una calma algo forzada. - Antes de comenzar, solo quiero saber que realmente han entendido de lo que les ha dicho Lisa, dependiendo de ello podremos saber que decir. - Lynn Sr. miro a su hija extrañado, pero igual contesto.
-Pues… Eh… De acuerdo. - el hombre carraspeo y puso un gesto serio, mirando a sus hijos con una calma más convincente. - Lisa nos ha contado algunas cosas, como el que estuvieron encerrados en contra de su voluntad hasta que les ayudo a escapar gracias a que logro comunicarse con Lincoln de alguna forma y juntos planearon su huida y la llegada hasta aquí. - El mencionado asintió a los hechos y su padre suspiro con tristeza al continuar. - También nos contó que ninguno recordaba nada, pero igual se cuidaban unos a otros. Algo que me enorgullece, pero… también es triste.
-Nos dijo también que es posible que sean perseguidos, por lo que tenemos que ser muy cuidadosos de ahora en adelante. - continuo la madre con pesar antes de mirarlos decidida, sorprendiendo un poco a su progenie. - Y desde ya les digo que no permitiremos que nada se los lleve de nuevo. - Lori sonrió a ello, pero Lynn alzo una escéptica ceja. La mujer continua, ahora sonriéndole a la castaña. - Se que no somos luchadores, pero ya perdí a mis hijos una vez. No permitiré que suceda de nuevo.
-Grandes palabras. - murmuro Lola, recibiendo un codazo de su gemela. - Perdón.
-También comento que les ha estado enviando cosas, tanto de ayuda a su memoria como ayuda económica. - siguió el señor ignorando el comentario, aunque el dolor en sus ojos hacia ver claro como le había afectado, bajando varias miradas molestas a Lola un segundo antes de seguir prestando atención. - Hemos querido saber más, pero eso es todo lo que Lisa dijo que podía contarnos ella. -El hombre miro a su hija, quien solo asintió. - Sé que ustedes nos contaran el resto cuando estén listos, pero no negare que quisiéramos saber y, sobre todo, pues...
- Que nos den una oportunidad. - termino Lisa por sus padres, mirando tanto a Lola como a Lynn con algo de pesar. La niña rubia desvió la mirada algo apenada, pero la castaña la sostuvo sin mudar el gesto. Las demás chicas miraron a Lori, quien sonrió de manera comprensible y asintió. Lincoln le imito y miro a sus padres.
-Bien. -comenzó el chico sin miramientos. - Si me preguntan con lo que saben es suficiente por ahora. - los padres bajaron la mirada. - Pero creo que podemos añadir unos detalles a su historia.
-Y escuchar la cuartada para la reaparición mágica de nueve chicos supuestamente muertos. - termino Luan con burla, ganándose una mirada de todos. - ¿Que, muy pronto? Lo siento, señores críticos, solo quería aclararlo.
-Pero no estamos muertos, estamos aquí. - señalo Leni perdida un segundo antes de abrir los ojos. - Oh, la noticia esa. Ya entendí. Aunque no sé que tiene que ver un cuarto con todo esto…
-Veo que nos cambiado nada. - señalo Lisa sin sorpresa.
-Que su simple pensar no te engañe, Leni ha demostrado ser sabia en otros aspectos más precisos. - señalo Lucy asustándola un segundo. – La flor más hermosa puede tanto poseer la más suave e inocente caricia que se pudiese sentir y expresar como las espinas más peligrosas que la naturaleza pueda presentar.
-Lucy. – llamo Lincoln mirándola fijamente. La niña hizo un gesto de disculpa y se quedó callada de nuevo. El peliblanco siguió la conversación, ignorando la mirada de duda que tenían sus padres. - Es cierto que el que me contactara con Lisa facilito las cosas, pero en ese momento ya estábamos planeando un escape, aunque dadas las condiciones la teníamos difícil. Al principio no había contacto entre la mayoría de nosotros y aun no puedo dejar de agradecer a la fuerza que permitió que Lori se encontrase conmigo. No la mejor circunstancia, pero un inicio que llego a facilitar mucho las cosas.
-Como ya saben no recordábamos casi nada cuando todo comenzó, pero encontrarme a Lincoln literalmente me trajo varias memorias de vuelta y visceversa. Me sorprendí cuando logré comunicarme con él y tras hablar un rato nos dimos cuenta que realmente no podíamos ser los únicos en ese lugar. - siguió Lori con seriedad. – Solo comenzamos Taicho y yo, pero no mucho después se nos unieron a esa búsqueda Leni, Lynn, Lucy y Lana, aunque creo que antes del escape los únicos que habían interactuado con todos eran Lincoln y Leni.
-No fue difícil, -se metio Leni con una gran sonrisa.- siempre que los veía a ustedes sentía que debía cuidarlos y darles mucho cariño, como si fuésemos familia… Bueno, lo somos, pero en ese momento no lo sabía y era más un sentimiento de saber que otra cosa…. Así que no fue difícil aceptarlo. – termino contenta e ignorante de las miradas de la mayoría del grupo. Tras un rato suspiro mirando al cielo. -Lo que si fue difícil fue que no se dieran cuenta de que hablábamos entre nosotros… Fue muy malo cuando se llevaron a Lincky esa vez, pero al final solo era...
-Gracias Leni. - corto el mencionado ganándose una sonrisa de su hermana, sin notar la algo mortífera mirada del chico. Lisa lo miro curiosa, pero su hermano cambio el tema tanto como su mirar. - Por esa clase de sentimientos sin aparente sentido es que comenzamos a plantear ideas y a unir cabos sueltos. Convencer a Lola no fue difícil ya que Lana y ella siempre estaban juntas, pero Luan y Luna estaban siendo un poco cabezotas por el momento. - La última le fulminó con la mirada.
-No es mi culpa ser de cabeza dura. - señalo Luan encogiéndose de hombros. - Admito que la idea sonó loca cuando me la contaron y su segundo intento fue incluso peor. - bromeo mirando a una fruncida Lori. - Pero no niego que tras pensarlo un rato tuvo sentido de alguna forma. Sabía que no pertenecía a esa cueva y que ustedes eran personas especiales para mi, pero creía que estaban locos por tratar de escapar sin ayuda externa.
-Ahí fue cuando entro Lisa. - señalo Lincoln sonriéndole a la niña, que escuchaba atentamente. – Fue en un gran momento ya que andábamos sin ideas. Gracias a ella terminamos de atar cabos sueltos y pudimos realizar un plan más efectivo, con el apoyo extra de saber que afuera nos estaban esperando. El escape se los contaremos otro día, pero el punto es que salimos de allí.
-De ahí viajamos en el más bajo perfil que pueden moverse nueve personas para no ser descubiertos. - continuo Lori al ver que Luan iba a decir una broma. La de amarillo se cruzó de brazos nada divertida por la intervención. - Alternábamos viajes en autobús y a pie, con uno que otro aventón entre estados.
-Me gusto mucho ir a Nueva York. - interrumpió Leni en medio de un recuerdo. - Fue divertido ir de compras en la gran manzana, aunque no sé porque le llaman así, no es una manzana grande es un distrito comercial. A la gente no se le ocurren buenos nombres. - negó con la cabeza sin notar la mirada divertida de Lynn.
-A mí me gusto pasar por Salem. - señalo Lucy con una sonrisa. - La cacería de brujas es un tema tanto elocuente como interesante para mí.
-Al menos no viviste esa época. -comento Luan con media sonrisa. - Mi parte favorita fue ese show en Rhode Island, fue muy divertido. - la chica frunció el ceño. - Pero no tenían que bajarme del escenario de esa forma, la gente se estaba divirtiendo con mis chistes.
-Era un casino, Luan. - regaño Lana con aburrimiento. - No podemos entrar ahí. A mí también me gusto Nueva York, pero por el parque.
-A mí me gusto ese Spa en Pensilvania. - señalo Lola con una sonrisa. Luna carraspeo y todas la miraron, pero ella solo señalo a sus perdidos padres con la cabeza. La mayoría se avergonzó un poco de salirse de la conversación. Lincoln no aprecio sorprendido antes de continuar.
-El contar lo sucedido dentro de las instalaciones depende de cada uno, cuando se sientan a gusto de hacerlo. - continuo como si lo anterior no hubiese sucedido, trayendo una ola fría a varias de sus hermanas. Luan apretó más el arma mientras Luna desvió la mirada. Lori se abrazó las rodillas y Lana se abrazó a Lola. Lucy bajo la cabeza y Lynn apretó los puños. Incluso Leni se vio algo alicaída. Para los padres y Lisa no fue difícil deducir que lo que sucedió dentro les afecto tanto como su falta de memoria. - Aun fuera, algunos tenemos un recuerdo permanente de ello y para unos más que otros es algo realmente serio. Por eso reitero que no nos fuercen a contestar antes de tiempo. - añadió cerrando el puñ y de ahí mirando de Luna a sus padres, quienes lo notaron y asintieron nuevamente.
-No vamos a forzarles a hablar, ya lo dijimos. Pueden dejar de preocuparse por ello. - los calmo Rita, dándole un cariñoso abrazo a su hija. La tercera de las chicas le sonrió con aprecio, dejándose mimar.
-Y que es lo que cuentan de su lado? - pregunto Lynn de la nada. - Taicho nos contó varias cosas, pero al igual que ustedes quiero oírlo personalmente.
-De acuerdo, pero antes tengo una pregunta. - señalo Lynn Sr. mirándola perdido. - ¿Desde cuando llaman a Lincoln Taicho?
-Antes le decíamos Jefe, pero un día después del escape estábamos relajándonos y él se quedó dormido viendo una seria rara que tenía un personaje parecido a él al que llamaban "Taicho". - señalo Lola divertida.
-Son idénticos. - siguió Lana contando con los dedos. - Cabello blanco, ojos claros, algo fríos pero amables, cabezota, pequeño, testarudo…- Lincoln la miraba con cara de pocos amigos. -Y cuando supimos que le decían así porque era el jefe le dimos el nombre a Taicho. Creo que la única diferencia es que viste de negro como Lucy y…
-Ya entendimos Lana. - rio Rita sin poder evitarlo. La niña le sonrió, mostrando su aún falta dentadura.
-Dejando de lado los títulos. - siguió Luan divertida por la cara de su hermano antes de sonreír algo más seria. - Pueden continuar.
-… Está bien. -La madre se sereno y siguió. - Verán, el ultimo día que los vimos tuvimos un desayuno como cualquier otro en familia, la única diferencia era que ese sábado ustedes iban a ir con pases gratuitos para todo el día en Dairyland, un parque de diversiones al que siempre les gusto ir, especialmente a Lincoln y Lana. Lynn los había ganado en la feria local antes de que nos echaran y decidieron ir todos juntos.
- ¿Nos echaron de una feria? - ladeo la cabeza Leni. Todos le pidieron silencio. - Perdona, continua mamá.
-Después te cuento cariño. - siguió la mujer con calma. - Ese día las únicas que quedaron en casa fueron Lisa y Lily, ya que ambas cayeron con varicela en ese momento. Yo tenía que quedarme en casa cuidándolas y su padre tenía que ir al trabajo, pero como ya habían ido por su cuenta no nos preocupamos de que fuesen solos los nueve. -añadió con amargura, claramente pensando en ello como un error. - A eso de las diez recibí una llamada de Lori para decirme que Vanzilla se había vuelto a dañar antes de llegar y Lana tardo un rato en encender el mecanismo, por lo que iban más tarde de lo que querían.
- ¿Lana sabía desde allá a ser mecánica? - se sorprendió Lynn un segundo antes de carraspear. - Prodiga.
- ¿Y que paso después? -siguió Lola ignorándola.
-Hablé un rato para que se calmase y colgué. – continuo Rita con pesar. - Seguí cuidando a las niñas hasta que me di cuenta de que eran las doce y aun no recibía una llamada de Lori. No me sorprendió tanto ya que suelen… solían perder la noción del tiempo cuando se divertían. Llame al teléfono, pero nadie contesto. Envié un mensaje y esperé un minuto, nada. Ahí supe que algo andaba mal. Intente comunicarme con el resto pero no tuve respuesta.
- ¿No fue un poco precipitado? La gente tarda en tomar el teléfono. - señalo Lori extrañada. - En especial si se están divirtiendo.
-No tu cariño. - señalo Sr. algo nostálgico. - Literalmente te la pasabas con el teléfono en mano 24/7. Una vez incluso nos enviaste una foto de tu primera vez con Bobby subidos en una montaña rusa, justo en medio de la bajada. -Una ligera risa se le salió. - Aun me pregunto cómo podías hacer todas las cosas sin soltarlo, pero te las arreglabas y eras feliz. - el señor suspiro. – Ese día tu madre me llamo de inmediato y le imite en tratar de llamarles. Tras una hora sin avances decidí salir del trabajo y regresar a casa, llegando justo cuando Lisa revelaba los rastreadores que tenía en la familia, cosa que debo admitir no me preocupo hasta que tuve tiempo de pensarlo.
- ¿Los qué que de qué? – señalo Luan mirando a la genio con desconfianza.
-No niego mi culpabilidad ante su ignorancia, más debo informar que obviamente no fueron de utilidad en dicho periodo, ya que sus señales habían desaparecido plenamente del mapa. - se defendió Lisa con un suspiro. – Dado lo agitada que era nuestra familia decidi fabricarlos de un material casi indestructible que no podría haberse destruido en ninguna forma accidental que estuviese en el margen de lo posible en la vida diaria de un individuo.
-Muy tranquilizante. - señalo Lynn nada sorprendida.
-El punto es que esa fue la base que nos guio a la falsedad de la noticia del ataque de Dairyland, donde encontraron los restos de Vanzilla en ausencia a restos de carbono de su presencia en las inmediaciones del área. - continuo la Genio ignorando el comentario. - Hice mis cálculos y descbrí que la hora en que los rastreadores dejaron de emitir señales y la hora del supuesto atentado no eran similares. Tratamos de convencer a las autoridades de un posible secuestro o extradición, pero no logramos muchos avances al respecto.
-No perdimos las esperanzas. - señalo la señora Loud con un suspiro. - Lisa comenzó una red de rastreo con cada satélite del planeta. Comúnmente castigaríamos esa clase de delito, pero no nos importaba. Y claramente estuvimos agradecidos cuando una noche logro contactarse con Lincoln de alguna forma. - Los dos niños se miraron, pero ninguno añadió nada. Lynn miro al chico con duda y Luna con tristeza.
- ¿Que hay de los demás? - pregunto Leni preocupada, ganándose de nuevo las miradas. - Nuestros amigos, la escuela, el novio de Lori Dobby, la novia de Lincoln…
- ¿Mi que? - pregunto el chico saliendo de su papel serio para mirarla perdido.
-Es Bobby, Leni. - riño Lori con el ceño fruncido antes de suspirar. – Y ya pedi que preguntasen por ello. El cree que estoy viva.
-No solo eso, pregunta cada semana para saber de ti. - sonrió su madre con cariño. - No le hemos contado nada de esta reunión, pero no niego que es buen chico y me dolió no hacerlo. No pierde las esperanzas.
-Muy Lindo. - señalo Lynn antes de hacer un gesto de asco. - Me imagino que para los demás estamos fuera del mapa, si no contamos los tipos que pueden ir a por nosotros. Je, su historia para cubrir eso debe ser muy buena. -la chica rio divertida hasta que miro a un lado, encontrándose con la algo más que fría mirada de su hermano. La castaña se sentó algo incomoda, mirando a otro lado. -Lo siento.
-Nuestros padres no tienen la culpa Lynn. - señalo Lincoln con seriedad. - Deja de tratarlos como si fuese su culpa. -El chico miro a las demás, en especial a Luan y Lola. - Y eso va para todas. - Las niñas rehuyeron su mirada. Los padres lo miraron sorprendidos y Lisa con tristeza. Lincoln los miro más calmado. – ¿Algo más?
-No realmente. - acepto su padre un poco incómodo. - Solo lo de que los siguen, hijo.
-Cierto…- acepto el peliblanco bajando la mirada. Hubo silencio un rato en lo que pensaba que decir. – No podemos decirles quienes son ya que aún no estamos claros en ello, pero podemos afirmar que, aunque son conocidos no trabajan con la ley. Las personas que nos siguen tienen recursos y estoy seguro de que nos cuentan cómo ello, pero no pueden hacer lo mismo que la última vez, levantaría demasiadas sospechas en su contra y nosotros nos aseguraremos de que no puedan pasar desapercibidos si hacen movimientos bruscos. Tampoco pueden hacer un ataque directo, porque los estamos esperando y ellos conocen nuestras capacidades, además de contar con la ayuda de Lisa para tomar las evidencias necesarias a nuestro favor. Solo debemos mantenernos en contacto, preferiblemente acompañados y toda debería ir bien por un tiempo.
-Y sobre la cuartada de su desaparición. - continuo Lisa cuando el chico la miro. - Nosotros siempre hemos defendido la postura de su vitalidad, así como no ha sido privado el hecho de que no hemos escatimado nuestros recursos en su localización. Podríamos decir que les seguimos hasta una red de contrabando y con ayuda privada les trajimos devuelta. Por supuesto, tal como expuso anteriormente Luan, - todos miraron a la mencionada. - la reaparición simultanea de nueve personas sería un hecho que no podríamos mantener en secreto por un prolongado tiempo. He hecho cálculos y tengo la certeza de que podremos aprovechar una noticia reciente que salió en pantalla poco después de su escape del centro.
-Ocultar la verdad con la verdad. - señalo Lori impresionada. - Sinceramente no tenía idea de cómo solucionar eso.
- ¿Y lo de la amnesia? No es que me muera por saber, pero es algo recordable. - comentó Luan algo aburrida.
- PTSD. - señalo Lisa con normalidad. - Podemos asumir que su pérdida parcial de memoria es un efecto secundario a lo que les sucedió, dado que el grado varía en cada uno es algo factible. Lo que pondría un poco en duda dicha teoría es su aparente perfecto estado físico.
- Y no creo que la policía sea muy buena al hacer el interrogatorio. -se metió Lynn.
-Hacemos lo mismo que hemos hecho hasta ahora. -señalo Lucy con calma. - O callamos las penurias pasadas o revelamos algo vago de dicho periodo de nuestra existencia.
-Cierto. No creo que quieran forzarnos a recordar esas cosas. - acepto Luan divertida. - Nos escondemos en la fachada de niños inocentes que pasaron una mala memoria, ¿eh?
-Tu no pintas como niña inocente Luan. -señalo Lana con normalidad, ganándose una sacada de legua de la mayor. La niña miro a Lincoln. - ¿Y que haremos ahora Taicho?
-Si así lo desean, podemos ir a casa. - contesto antes de mirar al resto de las hermanas. -Dudo bastante que logremos regresar a un punto antes de, pero sin importar ello podemos avanzar de forma algo normal, quien sabe. -Luego miro a las más escépticas una por una. - Si aún no están convencidas, podemos darle una oportunidad antes de decidir algo. - Lori lo miro sorprendida antes de suspirar y asentir. Las gemelas asintieron a la vez que Leni, Luna reafirmando su respuesta abrazando a su madre. Luan y Lynn se miraron.
-No creo que nos remate-señalo Luan con obviedad.
-Se los debo. - acepto Lynn encogiéndose de hombros.
-Gracias. - canto Rita llevándose una mano al pecho. - Yo… En serio me alegro de tenerlos conmigo. - la mujer casi rompe a llorar, siendo pronto abrazada por Luna, Lily y, sorprendentemente, Lucy. El señor se sorbio la nariz mirando a su hijo, que miraba la escena con nostalgia.
- ¿Algo más que añadir? - pregunto con calma al niño.
-No por ahora. -acepto Lincoln mirando al cielo antes de ponerse en pie. - Sera mejor retirarnos. Ya es tarde y aún tenemos que recoger nuestras cosas antes de que se las lleve algo. – Lynn y Luan asintieron antes de ponerse en pie, ambas armas en mano. Al ver la cara de sus padres el peliblanco añadió.- Las dejamos en un tronco caído en el camino por si las cosas. Nosotros iremos a recogerlas.
-Nosotros los esperaremos en la entrada del campamento, en la Van.- termino Lori sonriendo en disculpa.- Espero no les moleste.
-No hay problema. -acepto el padre imitándole. Lincoln asintió y pronto se perdió entre los arboles con sus acompañantes, dejando a todos mirándolos retirarse. Lynn Sr. se trago sus dudas y miro a las demás. - Bueno… Entonces me imagino que es hora de subir a la Van. - señalo el vehículo con calma. - Es un largo viaje a casa. Adelante. - pidió abriendo la puerta. Las hermanas se miraron una última vez antes abordar, siendo Lori la última en entrar como copiloto ya que Luna no parecía querer separarse de Rita. Lynn Sr. se montó y encendió el vehículo antes de mirar a las curiosas caras por el retrovisor. - Solo por curiosidad, ¿les gustaría dormir en sus camas o en la sala todos juntos? Dejamos las cosas preparadas para ambos casos.
-Creo que la sala sería un buen comienzo. Los demás estarán también de acuerdo. - señalo Lori con una sonrisa, recibiendo murmullos de quejas o apoyo.
-Decidido. - sonrió el señor iniciando el arranque con los ojos algo vidriosos. - Entonces nos vamos a casa… Juntos.
Se que el inicio fue algo flojo. Realmente este y el anterior eran un solo capitulo, pero me pareció muy largo y lo dividí. El tercero ya lo estoy corrigiendo así que muy pronto lo tendré en pantalla.
Espero les haya gustado! Nos vemos y hasta luego!
