Nota de autora: ¡Hola! Espero que les esté yendo súper bien y les guste éste capítulo. Es bastante largo, estoy incluyendo poco a poco las distintas historias que quiero entrelazar en el fic y eso hará lo capítulos cada vez más extensos. Este tiene 14 hojas de Word, así que mi pregunta es ¿Les parece que sean tan largos? O prefieren algo más corto y de fácil digestión ¿? Como habrán notado voy por días, y me gusta incorporar los puntos de vista y diferentes perspectivas de los personajes, por favor me gustaría saber su opinión, después de todo son ustedes a quien dirijo la historia.
Otra cosilla que me parece importante decir. Este fic va a tener escenas bastante explicitas tanto de sexo como de violencia. Me gustan las historias que tratan sobre temas reales y no tan sólo del amor entre los protagonistas, cosa que también habrá, pero no me limitaré tan sólo a la parte bonita de la naturaleza humana, ninguno de mis personajes es perfecto, van a tener sus pro y contras como todo el mundo.
Y aquí diré ¡No esperen un enamoramiento rápido de James y Nix! Como ven tienen una relación compleja, obviamente la atracción ya está, pero a medida que avancen los capítulos contaré como fue que se conocieron y porque hay tanta reticencia el uno con el otro. Tienen que confiar y la confianza no es algo que se genere de un día para otro. Pero ya entenderán si continúan siguiendo mi historia.
¡Que disfruten el capitulo!
Saludos, Invisible.
La Revolución de las Sombras
Capitulo 6: Interrogatorio
27 de octubre del 2022
No veía nada, el humo y la nieve cubrían todo lo que abarcaba la vista; escuchaba quejidos y gritos que venían de todas partes, cada vez más fuertes y claros. Estaba asustada, la adrenalina corría a toda velocidad por su cuerpo, apretó con fuerza su varita preparándose para cuando su próximo enemigo viniera. Frunció el ceño ¿Qué enemigo? ¿Por qué alguien querría dañarla? ¿Dónde demonios estaba?
Comenzó a correr tan rápido como pudo, con los pies hundiéndose en la fangosa nieve y tratando de disipar la humareda cada vez más densa, estaba en medio de una batalla, comprendió cuando pudo descifrar lo que decían aquellos gritos, casi podía vislumbrar los brillantes rayos de luz de los hechizos ¿Qué estaba pasando?
De pronto la tierra vibró bajo sus pies con el ruido de una gran masa cayendo del cielo y que acalló todo a su alrededor, con asombro observó a un enorme dragón negro aterrizar frente a ella, sus bastas alas se inclinaron apoyando en el suelo unas afiladísimas garras, y su cabeza se agitó con un poderoso rugido. Entonces la miró, sus ojos rasgados eran rojos como los brasas ardientes de una chimenea y brillaban con infinita inteligencia.
¡Sube! – estupefacta miró al dueño de aquella voz
El dragón tenía un jinete, un chico, su cabello rubio ligeramente largo estaba sucio al igual que su rostro en el que destacaban un par de ojos azul eléctrico que miraban alrededor agudamente; llevaba un chaleco de cuero negro que dejaba al descubierto sus brazos, en los cuales la sangre y el polvo se mezclaban.
¡Sube! – exclamó extendiéndole la mano, clavando sus ojos en ella - ¡Vamos! ¡No nos queda mucho tiempo!
Una ráfaga de fuego surgió de la boca del dragón cuando ella comenzó a subir, no podía creer lo que su cuerpo estaba haciendo, sin embargo, sintió la textura rugosa de las escamas y el calor que desprendían.
¡Vamos! – apremió el jinete - ¡No llegaremos!
¡Llegaremos! – exclamó ella involuntariamente sujetándose de la cintura del chico cuando el dragón batió sus alas
Al elevarse lo primero que sintió fue el viento frió azotando su rostro, y cuando por fin se atrevió a abrir los ojos su corazón se detuvo por un segundo, el miedo atenazó su garganta como si la estuviesen estrangulando. Las paredes del castillo humeaban encendidas por el fuego del dragón, el humo negro subía hasta el cielo donde un centenar de cuervos volaban en círculos. En tierra, los rayos de luz de los hechizos iban en todas direcciones, pero no hacían nada para detener a los miles de inferís que destruían todo a su paso.
En la distancia pudo verlos, un chico y una chica luchando espalda con espalda como si fuesen uno, los hechizos salían de sus varitas más brillantes de lo que jamás había visto, pero no era suficiente, los inferís los rodeaban y el poder de la pareja no podría contra todos ellos. Los muertos estaban ganando.
Despertó.
1.-
Lilly Potter mordió la punta de su pluma mientras miraba al profesor Binns hablar. Aunque al 99,9% del alumnado del colegio le parecía que Historia de la Magia era una cátedra bastante tediosa, a la hija menor del niño-que-vivió le fascinaba, tantos datos, tantas escenas de vidas de otras personas que vivieron hace décadas o siglos atrás. La historia era así, y punto, ningún movimiento de varita podría cambiar lo que ya sucedió.
Cuando terminó la hora Lilly suspiró y su primo Hugo la miró negando ligeramente con la cabeza mientras bostezaba, pero no hizo ningún comentario, cosa bastante rara en él
¿Qué? – inquirió la pelirroja
Sólo pensaba en que James no ha comentado que piensa hacer para su cumpleaños
No creo que haga nada – Lilly miró por encima de su hombro, sin notarlo respiró más tranquila – está lo del baile de Halloween, el cual me sorprende que no hayan cancelado teniendo en cuenta lo que pasó con esas niñas
Los pasillos del castillo estaban abarrotados de estudiantes que caminaban en todas direcciones, eran las 10:00 AM y la mayoría se dirigía a su segunda clase. Lilly y Hugo en cambio se abrieron paso a empujones hasta que pudieron llegar a las escaleras y bajar para salir a los jardines.
¿Las viste? – preguntó el castaño
No, estaba en la sala común cuando sucedió – dijo. Hugo asintió desviando sus ojos hacia algo a sus espaldas, sonrió
¡Hola Max! – saludó al mismo tiempo que Lilly sentía unos brazos fuertes rodearla de la cintura, por obra y gracia de Merlín pudo evitar el escalofrió
¡Hola cariño! – murmuró en su oído – Hugo – respondió sonriéndole a su primo
Te esperare en el árbol junto al lago – dijo él
Está bien – asintió la pelirroja. Cuando Hugo se alejó, Lilly se giró para ver el rostro del chico que era su novio desde hacía casi cinco meses.
Max Redwine era alto, por lo que tuvo que ponerse de puntillas para poder besar sus labios, tenía los ojos oscuros, de una tonalidad casi índigo y el cabello tan negro como el carbón, suave y ondulado. En su túnica destacaba el escudo de Ravenclaw, casa de la cual estaba muy orgulloso.
Te dije que no me gusta verte con él – susurró contra sus labios
Si, lo siento – respondió la pelirroja – es la costumbre
No quiero verte con Hugo cariño – dijo, y para dar énfasis apretó un poco más su cintura con los brazos. Lilly bajo la mirada
Me lo quitare de encima, encontrare la manera
Eso espero, sabes lo que pasa cuando no cumples con lo que quedamos – Lilly asintió – no cenaste conmigo anoche – añadió cambiando de tema y sorprendiéndola
No baje a cenar – murmuró – estaba indispuesta
Max no respondió y Lilly tuvo que usar toda su fuerza de voluntad para levantar sus ojos chocolates hacía los de él, la miraba fijamente
Supongo que algo del almuerzo me cayó mal - se apresuró a decir – pasé la tarde con dolor de estómago
¿Pero estás bien? – inquirió el pelinegro
Si
Te quiero esta noche junto a mí
Ahí estaré
Muy bien – dijo Max y sonrió, su sonrisa perfecta que en principio fue la que maravilló a Lilly – voy a clases, nos vemos entonces
Nos vemos – asintió la pelirroja besándolo – que te vaya bien
Max no respondió, ya corría hacía el castillo. Lilly se quedo mirándolo hasta que su silueta desapareció y soltó el aire que no había notado estaba conteniendo ¿Cómo es que estaba en esa situación? Lo quería, lo quería demasiado, pero a la vez le temía ¿Era posible sentir dos sentimientos tan contradictorios?
Se dirigió hacia el árbol donde la esperaba Hugo, pero se detuvo abruptamente, unos chicos de tercero la miraron extrañados, pero ella no se fijó. Max no quería verla con Hugo y en la parte interna de sus brazos aún tenía las marcas de la última vez que no hizo lo que él quería. Se giró y corrió hacía el castillo, las lagrimas ardieron en el borde de sus ojos, pero no las derramó. No lloraría, no otra vez.
2.
Nix Malfoy aún podía ver los cuerpos temblorosos de Aida y Niobe si cerraba los ojos. Ella misma había ayudado al Profesor LongBotton a llevarlas hasta la enfermería y se había quedado allí hasta que la señorita Clare aseguró que estarían bien.
Durante toda la mañana trató de apartarlas de sus pensamientos, pero no pudo, así como también la inquietante sombra negra que las niñas aseguran fue la que les hizo daño. Con un escalofrió recordó el terror que sintió al mirar hacia arriba y encontrar esa cosa. No estaba muy segura de que creer, pero Nix pudo escuchar como la señorita Clare le decía al profesor LongBotton que la Slytherin y Hufflempuff sin duda habían sido víctimas de una especie de cruciatus, y eso era suficiente para saber que lo que sea que se atrevió a hacerle algo así a unas niñas no era bueno.
¿Nix? – al escuchar su nombre la morena dio un respingo, había estado tan sumida en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando Héctor Miles se sentó a su lado.
¡Hola! – exclamó un poco más entusiasta de lo estrictamente necesario, Héctor soltó una risita
¿Te pasa algo? – inquirió ladeando ligeramente el rostro, sus ojos azules brillaron divertidos. Nix negó sonriendo
Sólo pensaba – dijo - ¿Qué tal tu semana?
Muy bien – respondió mirando como la Profesora Sproud entraba al invernadero con un enorme cubo de abono que un chico de Gryffindor se apresuró a ayudarla a llevar
Me alegro – murmuró Nix sin saber muy bien que decir. Héctor volvió a mirarla con la sonrisa aún bailando en sus labios. Nix fue inevitablemente consciente de lo atractivo que era el chico, con sus ojos francos, cabello rubio y piel de porcelana
¿Todavía iras conmigo al baile o ya te arrepentiste? – preguntó
Oh, estuve a punto de arrepentirme, créeme – murmuró Nix – sin embargo, aún puedes esperarme en el hall, allí estaré
¡Excelente!
La siguiente hora la pasaron sin intercambiar casi ninguna palabra, a menos que fuera relacionada con las enredaderas punzantes que tenían que podar y sembrar para que germinaran. Nix estaba molesta con ése trabajo, pero se recordó, con bastante frecuencia, que era necesario este EXTASIS si quería ser medimago, y lo quería, así que lo hizo metódicamente hasta que la Profesora Sproud anunció que la clase había terminado.
¿De qué color te vas a vestir? – preguntó Héctor subiendo junto a ella la empinada colina que separaba el castillo de los invernaderos
¿Por qué? – el chico se sonrojó furiosamente y Nix por puro instinto le apartó cariñosamente un mechón de cabello que caía sobre su frente
Le escribí a mi madre que te invité al baile – dijo avergonzado – ella insiste que tengo que combinar mi disfraz con el tuyo
Nix soltó una carcajada.
Ni que estuviéramos en los '50
¡Eso le escribí yo! – Héctor se encogió de hombros – pero siempre termino haciendo lo que dice mi madre cuando tiene el ceño fruncido
¿Cómo sabes que frunció el ceño? – la Slytherin simplemente no podía evitar la sonrisa que tenía en los labios, fue por eso que aceptó la invitación del chico, porque cuando estaba con él se sentía a gusto, cómoda como pocas veces, y como igual tenía que ir al dichoso baile ¿Por qué no con el Gryffindor que la hacía sentir así?
Lo sé, es mi madre, la conozco
Bueno, no sé el color del disfraz, lo escogió mi madre, quien por cierto se llevaría bien con la tuya aparentemente – dijo – tiene que llegarme el sábado, pero sé que es el ángel de la noche
¿Cómo el de la leyenda?
Nix asintió.
Era mi historia favorita de niña ¿También es conocida entre los muggles?
No – Héctor rió – James me la contó en primer año, también es su historia favorita
La sonrisa de la chica desapareció, pero el Gryffindor no lo notó.
¿Y cómo se combina algo así? – preguntó confundido
No lo sé – respondió Nix tratando de que sus pensamientos no se desviaran hacia el primogénito de los Potter y fallando miserablemente en el intento, recordando con intenso placer como se había sentido entre sus brazos la noche anterior – en la historia se habla del Hombre de la Luna, pero no menciona como es él
Supongo que me las arreglaré – dijo Héctor. Aún faltaban unos cuantos metros para llegar a las puertas del castillo, aun así Nix pudo distinguir la cabellera de Lucy Weasley, una melena naranja muy diferente a la del resto de su familia - ¿Obligaciones de premio anual? – inquirió su compañero
Espero que no – suspiró la chica
Suerte – murmuró él
¡Hola Lu!
2.
Lucy Weasley casi no durmió en toda la noche. El baile que la Directora Mcgonagall les había encargado hacer para Halloween le consumió gran parte de su tiempo y energías, todos los preparativos estaban listos, pero faltaban algunos detalles, por eso había estado en el segundo piso la noche anterior, pues en una de las aulas tenía todas las decoraciones del Gran Comedor.
Al terminar de supervisar que todas estuvieran en perfectas condiciones se detuvo en uno de los grandes ventanales para despejar su mente mientras veía los hermosos jardines del colegio. No se sorprendió al ver una pareja fuertemente abrazada, era de noche y todos estaban cenando, nada nuevo que aprovechasen para hacer sus cosas. La impresión vino cuando estaba a punto de apartarse, algo en su mente la obligó a mirar otra vez, y reconoció la camiseta blanca de Ed Sheeran que su primo llevaba cuando la abordó en la sala común.
Frunció el ceño. Todo Hogwarts sabía que James y Mila habían terminado, además reconocería la corta cabellera pelirroja de la Hufflempuff, por el contrario está chica tenía una larga y oscura melena que ondeaba al viento. Las luces amortiguadas del castillo iluminaban tenuemente los jardines, aun así Lucy pudo distinguir con total desconcierto, y una sensación sobrecogedora en el estómago, que la chica que abrazaba James como si su vida dependiese de ello era Nix Malfoy.
Era una imagen que Lucy podía ver claramente frente a sus ojos mientras esperaba que su amiga saliera de Herbología. No es que fuera a decirle algo ni mucho menos, tenía curiosidad, mucha, pero sea lo que sea que estaba pasando entre los dos era problema de ellos. Sin embargo, no se podía explicar la admiración y el miedo que se revolvían en su pecho cada vez que recordaba la escena.
¡Hola Lu! – con un respingo notó que la morena estaba frente a ella. Héctor Miles se despidió con un simple movimiento de su mano y se alejó. Lucy pestañeó algo aturdida, hasta que por fin dio con el motivo de su confusión
Tienes el cabello suelto – dijo, Nix frunció el ceño y se acarició el cabello
¿Ah? Debe de haberse caído la coleta – se encogió de hombros – no lo había notado
Lucy sonrió.
Te queda
No – murmuró la chica recogiéndoselo en un moño desprolijo sobre la cabeza
¿Qué tal la clase? – inquirió la pelinaranja sólo para cambiar el tema, sabía muy bien lo incomoda que Nix se ponía cuando se trataba de su aspecto
Asquerosa – dijo entrando al castillo, los pasillos estaban desiertos y Lucy imaginó que todos estaban almorzando – es la única de mis EXTASIS que realmente no me gusta
No puede ser tan malo
Enredaderas punzantes
Oh
Si – dijo – pero bueno, todo sea por la futura medimago Malfoy – Nix rió con ironía, pero no añadió nada y por varios minutos permanecieron en silencio.
Nix y Lucy se la habían llevado bien desde que compartieron vagón en su primer viaje al colegio, los años las unieron poco a poco, además de los cargos que sus buenas notas y comportamiento les otorgaron, prefectas y premios anuales, notaron que tenían muchas cosas en común, desde libros, comida y música hasta los más raros fetiches como pan relleno con banana y queso. Así que se habían vuelto bastante unidas, aparte de sus primas, Nix Malfoy era la única chica que podía decir sin duda que era amiga de Lucy, y no de la hija del más importante miembro del Wizengamont.
Los preparativos están listos – comentó la Gryffindor – ahora hay que esperar hasta que nos den permiso para montarlo todo
Nix asintió.
Vi los decorados esta mañana, son preciosos – Nix subió las escaleras y Lucy supo enseguida hacía donde estaban yendo. La biblioteca, el único lugar donde puedes estar seguro que encontraras a la princesa de Slytherin – puedes contar con la música, mi padre se encargó, debe estar llegando este mismo fin de semana, me escribió que lo enviaría antes para que lo probáramos pues la magia en el castillo es mucho más intensa y debemos estar seguras de que no interfiera con los equipos
Perfecto – Lucy pensó que si no aprovechaba esa oportunidad, no habría otra, por lo menos no pronto – ahora que mencionas equipos, ayer hable con James – la pelinaranja notó enseguida el cambio drástico en la postura de Nix – mencionó que aún no tienen los horarios de entrenamientos
Ya se los hice llegar – dijo la morena bajando su tono de voz al entrar a la desierta biblioteca, el Sr Bran, un enigmático hombre discapacitado que enseguida giró su silla de ruedas al sentirlas entrar, asintió saludándolas. Las chicas respondieron de la misma manera y tomaron asiento entre las estanterías de transformaciones avanzadas y encantamientos protectores – se los envíe con Lorcan, no era necesario que nos reuniéramos pues el equipo de Gryffindor fue el último en apartar el estadio – añadió Nix, su ojos oscuros se perdieron en las estanterías y Lucy supo que estaba a punto de perderla, la Slytherin tenía la capacidad de abandonarse tanto dentro de su mente que dejaba de prestar atención a la realidad, y Lucy podría pasar horas hablándole y Nix no se enteraría de nada
Mis tíos están en el colegio
Nix pestañeó y la miró.
¿Tus tíos?
Si, en realidad por eso fue que te esperé – dijo – mi tío Ron y mi tío Harry vinieron al colegio por lo que pasó anoche con esas niñas
Niobe y Aida, así se llaman
Lucy asintió.
El profesor LongBotton les comentó que te mostraste bastante preocupada por ellas y quieren hablar contigo
¿Por qué? – inquirió Nix irguiendo su cuerpo y mentón hasta que Lucy sólo pudo ver a la orgullosa descendiente de una noble familia de magos, el escudo que su amiga colocaba frente a ella cada vez que se sentía amenazada - ¿Acaso creen que yo lo hice?
¡Por supuesto que no! – exclamó - ¡Por Merlín! ¿De dónde sacas eso? Quieren hacerte unas preguntas, aparentemente tú y James eran los únicos lo suficientemente cerca como para detallar lo que las niñas y el Profesor LongBotton describen, necesitan el mayor número de detalles posible
¿Por qué no me buscaron enseguida? – preguntó la morena con suspicacia, Lucy pensó con pena que los Slytherin llevaban un estigma demasiado pesado, y eso los hacía desconfiar de cualquier cosa, sobre todo si venía de aquellos que los habían discriminado tanto. Por eso James estaba tan sorprendido de que ella y Nix fueran amigas, nadie lo veía con buenos ojos
McGonagall les dijo que estabas en clase, estábamos saliendo de Runas cuando fueron por él
¿Lo están interrogando?
Lucy asintió.
Supongo, la verdad el tío Harry no se veía nada contento. James, pobre, ni siquiera sabe a qué va, no estaba en el aula cuando a Frank y a mí nos abordaron
Ya bueno, me hubieses dicho antes
¿Para qué? Ellos dijeron que te buscarían, se me ocurrió hacerte el comentario para que no te tomaran desprevenida
3.
¿Por qué será que siempre hay un Potter cerca cuando pasa algo en este castillo? – inquirió burlón Ronald Weasley, la directora McGonagall sonrió
Me he preguntado eso generación tras generación
Harry Potter miró a la anciana mujer con una disculpa brillando en sus ojos verdes. James los observaba en silencio, parado en la puerta de la oficina, el profesor LongBotton tras él carraspeó, atrayendo la atención de todos.
Papá – saludó dándole un abrazo al hombre que no veía desde que se despidió de él en el andén 9 ¾ hace casi dos meses – tío – añadió abrazando al pelirrojo que también era su padrino. Los dos adultos lo miraron con cariño, pero James no pudo evitar los nervios que sentía, estaba aterrorizado de la oscuridad en los bordes de su visión
¿Cómo estás cachorro? – inquirió Harry palmeándole la espalda suavemente
¡Excelente! Ya sabes – James sonrió de lado, una expresión relajada dibujada en cada uno de sus rasgos, nadie que lo viera adivinaría como en realidad se sentía – libros, clases, redacciones… disfrutó de la vida
McGonagall rodó los ojos.
¿Cómo está mamá? – añadió, su corazón golpeando contra su caja torácica
Preocupada
¿Por qué? – preguntó con el ceño fruncido - Ahora que lo pienso ¿Qué hacen aquí?
Siéntate James – Neville señaló una silla frente al escritorio de la directora
¡No he hecho ninguna travesura! – exclamó tomando asiento, McGonagall lo miró fijamente con sus ojos de gato
Lo sabemos Señor Potter – dijo – queremos que nos hable de lo que pasó anoche
El color desapareció del rostro del chico, por un segundo recordó la sensación del cuerpo de Nix Malfoy aferrándose al suyo, lo increíblemente indestructible que se sintió en ese momento, inmediatamente después el calor de sus manos unidas mientras veían los cuerpos temblorosos de unas niñas en el suelo, su propio terror cuando miró hacia arriba.
¡Yo maté a Sirius Black!
James sacudió la cabeza, intentando en vano despejar su mente.
Neville nos comentó que estabas muy cerca de todo – Harry se sentó inclinándose hacia su hijo - ¿Por qué?
No se le ocurrió nada mejor que decir la verdad.
Venía de los jardines
Con la hija mayor de Draco Malfoy – acotó Ron. James lo miró con una brusquedad que ninguno en la oficina se esperaba ni le conocía
Se llama Nix – dijo. Él mismo se sorprendió de lo profunda y baja que sonó su voz, no le había gustado nada el tono que uso su tío para referirse a ella.
Harry enarcó las cejas decidiendo ir directo al punto.
¿Qué fue lo que viste James? – inquirió.
Lo que veo todos los días, pensó, pero jamás le diría eso a su padre, a él menos que nadie. No era un santo, lo había visto haciendo cosas que en otra circunstancia nunca hubiese creído si se lo dijeran, su padre luchó en una guerra e hizo lo que tenía que hacer para ganarla, era el mejor hombre que conocía, no se merecía más sufrimiento, que era sin duda lo que le generaría si se llegara a enterar del estigma de James.
Tengo que hablar con ella… ¡De chica a chica!
Primero escuché los gritos de las niñas – respondió mirándolo fijamente – corrimos hacía el castillo y estaban en el suelo, temblando y mal heridas. Hacía frío, mucho frío – aunque en realidad eso lo sintió fue cuando Nix se separó de él – estábamos justo debajo, era como una nube negra que se movía, desprendía un olor a muerte, producía terror sólo mirarla
¿Cómo sabes cómo huele la muerte? – preguntó Harry con el ceño fruncido, James se removió incomodo y Ronald Weasley con preocupación tomó nota de eso
¿Recuerdas cuando nos encontramos aquel conejo muerto de camino a casa de tía Luna? Olía así, pero mucho, mucho más fuerte
Yo no sentí ningún olor – murmuró Neville y James lo miró alarmado ¿Acaso él lo sintió porque estaban dentro de su mente? ¿Ya estaba tan acostumbrado que incluso así lo sentía? – pero si el miedo, ni siquiera cuando… ustedes me entienden
James también lo entendía, lo había visto más de una vez recibiendo el castigo de los Carrow, colándose en esta misma oficina, matando Nagini, el horcrux de Lord Voldemort.
¿Ya la chica Malfoy saldría de clase? – preguntó Ron con el mismo tono que uso antes sólo para mirar la reacción de su sobrino, y no lo defraudó, los ojos castaños de James lo miraron con una molestia a penas contenida.
Ronald Weasley nunca se consideró así mismo un gran auror, en su mente siempre le faltaba algo, y eso a la larga lo motivó a dejar su cargo. Su esposa y sus amigos tenían más fe en él, y se los agradecía. Se alegró cuando Harry lo llamó, sólo lo llamaba para casos realmente importantes, y cuando vio que Neville se les unía en el Ministerio supo que no era nada bueno. El mundo mágico sabía que mientras fueron equipo, fueron formidables y el hecho de que Harry los uniera otra vez no auguraba buenas noticias. Su instinto comenzó a inquietarse con la historia de Neville, ahora brillaba en luces rojas.
¿Para qué quieren a Nix? Yo ya les he contado lo que pasó
Sí, pero es un testigo hijo
La mayoría en el castillo lo vio
La mayoría no estaba bajo esa cosa, ni tampoco pasó la noche en la enfermería ayudando a la Señorita Clare – dijo Neville caminando hacia la puerta
¿Sabes dónde puede estar? – inquirió Harry
Todo el mundo conoce la rutina de la Señorita Malfoy – respondió McGonagall – está en la biblioteca
Una chica predecible – murmuró Ron, James se colocó de pie bruscamente
¡Ya bájale dos a tu desprecio tío! – exclamó
¿Qué te pasa Sirius? – preguntó Harry.
Él también había notado el cambio en el humor de su hijo cada vez que se mencionaba a la chica. Sabía muy bien quien era la niña, siguió de cerca el proceso de adopción porque le pareció extraño que los Malfoy hicieran algo así, luego fue frecuente verla cuando Albus fue seleccionado a Slytherin y no pudo escoger otro mejor amigo que no fuera Scorpius Malfoy, incluso vio una foto en Corazón de Bruja pues se involucraba con su madre en causas sociales. La chica era una belleza alta y morena, pero hasta donde Harry sabía James acababa de salir de una relación y era muy apático a todo lo que tuviera que ver con las amistades de Albus, aunque su actitud de estoy-a-punto-de-romperte-la-cara-tío lo estaba confundiendo.
Nada – gruñó James, caminó hasta la pared y apoyó la espalda mirando el suelo con una expresión hosca, era primera vez en la vida que Harry veía a su hijo de ése modo
¡Nada! ¡Un cuerno! – exclamó Ron en un susurro, sólo para que Harry oyera. El niño-que-vivió asintió y miró a la Directora McGonagall
Lo siento profesora
¿Por qué? Es lo más entretenido que he visto en días y un motivo de reflexión para este fin de semana
¡Oh! Me alegro – murmuró James
Harry y Ron lo miraron con las cejas enarcadas, pero no añadieron nada, en ése momento la puerta se abrió.
Buenas tardes – dijo la adolescente. Todos la miraron, sólo McGonagall respondió
Buenas tardes Señorita Malfoy, tome asiento por favor – Nix así lo hizo
James en la distancia notó que ella no había notado su presencia. Llevaba el cabello recogido en un moño desprolijo el cual acentuaba sus facciones, estaba tensa, aunque eso no era nada nuevo. Harry Potter se sentó al lado de ella, Ronald Weasley caminaba alrededor y Neville Longbotton se mantuvo parado cerca de la puerta observando todo. James cayó en la cuenta de que esa era su forma de actuar, que no había estado ni estaba con su padre y sus tíos, sino con los aurores, esos a los que él mismo quería emular.
Queremos que nos hable de lo que pasó anoche – añadió la directora.
Nix asintió.
Estaba en los jardines… con su hijo James – dijo mirando a Harry
¿Haciendo qué? – preguntó Ron. Un sonrojo furioso subió a las mejillas de la chica, escandalosamente visible a pesar de su piel ligeramente oscura. James quiso matar a su tío, pero a la vez sintió cierto regocijo
Tío – advirtió. El pelirrojo lo miró con la diversión bailando en sus ojos azules, en cambio la chica dio un respingo al escuchar su voz y lo miró sorprendida
¿Qué haces tú aquí?
Lo mismo que tú – respondió
James, ya basta – dijo Harry cansado de la actitud de su hijo
Señorita Malfoy, ignore a Potter y continúe - intervino Neville
Bueno estábamos en los jardines y escuchamos los gritos, corrimos hacia el castillo y cuando llegamos al hall encontramos a Niobe y Aida temblando de miedo y dolor en el suelo, ahora que lo pienso primero sentí el olor, putrefacto y dulzón – James reprimió una exclamación de asombro ¿Así que ella también lo había sentido? - estaba mirando a las niñas, pero mire hacia arriba
Nix se estremeció y James sin pensarlo avanzó hasta colocar una mano en su hombro. Nadie hizo ningún comentario y James lo agradeció.
¿Qué forma tenía? – preguntó Harry
¿Forma? No tenía forma, era como un polvo, una nube, que se movía incesantemente y me miraba
¿Te qué?
Tenía ojos Señor Potter, rasgados como los de una serpiente y rojos como la sangre.
Fue el turno de Harry Potter de estremecerse.
