Buenas a Todos!
Nuevo capitulo de esta historia! No saben lo que me tarde en escribirlo...
Espero les guste!
Loud House es de sus dueños.
Capítulo 14
Visitas esperadas – Parte 2
.
-Que aburrido…-comento Lynn pateando la piedra que le estaba acompañando desde que decidió separarse de sus padres al llegar al parque. La chica suspiro. -Mejor me hubiese quedado en la casa para ver todo el drama de Taicho, apuesto que sería más divertido. -dicho eso miro alrededor, notando con cierta sorpresa que había llegado de alguna forma al área deportiva. - ¿Uh? No sabía que esto estaba aquí. -La castaña sonrió. -Pero a caballo regalado…
Lynn se acercó a la cancha más cercana, una sintética de futbol donde varios chicos y chicas de su edad estaban pasando entre ellos la pelota en una batalla más o menos fiera, como si estuvieran peleando una final. La chica se quedó viendo el partido divertida, sin notar que cada vez se movía más cerca con el avance del juego, aumentando sus ganas de unirse el partido.
La castaña vio su oportunidad de participar cuando uno de los chicos cayó al suelo por una mala jugada y comenzó a pelear con los demás antes de abandonar el encuentro. No era la primera vez que intentaba colarse a un partido ajeno, así que Lynn no tardo en amarrarse el cabello en una coleta baja y subir la capucha de su abrigo para cubrir su cabeza mientras avanzaba a la cancha, donde los chicos comenzaban a organizarse.
-Por última vez, no vamos a repetir todo solo porque tenemos un hombre menos. -declaro una chica de cabello castaño en dos coletas, mirando al equipo contrario con seriedad.
-Ese es el tercero que los deja. -declaro el otro chico con molestia. -Nadie quiere cambiarse, así que, si no consiguen a alguien, están fuera. -la chica iba a recriminarle, pero en ese momento Lynn entro en escena.
-Ey, entonces tienen una plaza, ¿No? -pregunto con una sonrisa de suficiencia, llamando la atención de muchos, aunque la chica del otro equipo solo la miraba con cierto escrutinio.
- ¿Sabes moverte? -pregunto con seriedad. Los ojos de Lynn debajo de la capucha brillaron y un segundo después rompió carrera contra ella, quitándole el balón sin intentarlo y practicando con él en el aire un rato antes de lanzarlo de chilena a la portería contraria sin perder ni un momento su capucha. Al anotar miro a los demás con una sonrisa confiada ante su perplejidad.
- ¿Qué opinas? -pregunto Lynn cruzándose de brazos. La chica sacudió la cabeza para despertar y la miro un rato fijamente antes de sonreír.
-Estas dentro… eh… ¿Cómo te llamas? -pregunto con cierta agitación.
-Pueden llamarme L-5. -se encogió de hombros Lynn, sonreído para si algo forzosamente. -A si me dicen cuando estoy en… un juego. -termino con un tono algo fastidiado. La chica castaña parpadeo con duda. - ¿Entonces vamos a jugar o no?
.
Luna termino de secarse las lágrimas antes de acercarse la taza de café a los labios, claramente agradecida por tener que hacer algo para cubrir el silencio en que habían quedado ambas chicas en lo que Sam terminaba de leer lo que había escrito sobre lo sucedido por segunda vez. Los ojos de la rubia iban de un lado a otro de las páginas con rapidez igual llorando como la chica de morado. Cuando termino, Sam dejo la libreta entre ambas, mirando a Luna con seriedad.
-Esto no es todo. -sentencio haciendo a Luna encogerse un poco en el asiento. Sam la miro seriamente antes de retroceder una página del escrito. -Es… increíble por decir algo… y tengo el presentimiento que lo que dejaste por fuera no va hacerlo más fácil de digerir. -Luna asintió a su pesar, logrando que Sam se mordiera los labios. -Luna… Esas cosas que les hicieron hacer… ellos te… las… eh… -la chica pareció captar lo que quería decir y negó con la cabeza, el ceño fruncido en una mirada de fastidio, cosa que de cierta manera calmo un poco a Sam. Otra vez reino el silencio entre ambas antes de que otra idea se le ocurriera a la rubia al mirar las largas mangas de la ropa de su… amiga. -Los torturaron? -pregunto tras un rato. Luna pensó su respuesta con una expresión agria antes de agarrar la libreta y escribir.
"Realmente no puedo decir que sí." Leyó Sam antes de mirar a Luna con duda, la chica siguió escribiendo, aunque a paso más lento "Aunque ellos eran la llama de muchas cosas, a fin de cuentas, éramos los personajes del problema… Éramos los que tenían opciones…" Luna negó con la cabeza, soltando un quebrado suspiro. "No me siento capaz de contarte más, lo siento Sam. Es... algo muy difícil para mí"
-Por eso no quieres hablar. -dicto Sam apretando el puño. Luna asintió, pero no añadió nada más. Las dos quedan en silencio un rato hasta que la rubia da un fuerte golpe a la mesa, sobresaltando un poco a Luna. -Esto es horrible... Debí intervenir más, callar a ese oficial mentiroso o algo…- Luna le toma la mano para calmarla, cosa que consigue tras mirarla seria y escribir otra cosa
"No puedes cambiar el pasado. Las cosas son como son, nos guste o no." acepto Luna con una mirada dolida, pero seria. Sam la miro un segundo a la cara antes de fijarse de nuevo en el papel "Solo nos queda aceptarlo y seguir. Yo…" Luna pauso un segundo para mirarla antes de seguir "Yo aún no puedo. No por completo. Por eso me cuesta hablar."
-Aun así, hablaste allá atrás. -señalo Sam sin mirarla. Luna suspiro.
"No es algo que pueda controlar" acepto con un rostro amargo. "Créeme que hay veces en las que yo misma me sorprendo de escucharme decir algo en voz alta." Tras escribirlo Luna lo borro rápidamente y se volvió a sentarse derecha en su asiento, mirando su café con el ceño fruncido. Sam la imito, pero en actitud contemplativa. Las dos permanecieron en un largo silencio, de vez en cuando lanzándose una mirada como comprobando una idea.
- ¿Puedo ayudar en algo? -pregunto por fin Sam ganándose la mirada de Luna. -Para… que superes eso que sucedió y puedas… podamos… eh… ya entiendes. -termino mirando a la castaña con duda, ganándose una sonrisa en respuesta.
"Créelo o no 'Hablar' contigo ha ayudado un poco. Gracias" escribió sacándole una sonrisa de su parte a Sam. La rubia le devolvió el cuaderno y sin pena poso su mano en la suya, mirándola con gran cariño. Luna la imito unos segundos antes de bajar la mirada y suspirar, retirando su mano para escribir de nuevo "Sam." Luna golpeo el papel con el lápiz como pensando que escribir. "En serio agradezco que me buscaras y que estés aquí conmigo, pero" Sam tomo el cuaderno y lo cerro, sorprendiendo a Luna.
-No te quiero forzar a nada. - acepto la chica sin mirarla, aunque su tono atestiguaba que le costaba admitirlo. -Ha pasado un año…. Un largo año para las dos. Aunque es injusto ¿sabes? -sentencio antes de mirarla molesta. -Tener que darnos un tiempo porque esos malditos desgraciados que se los llevaron nos jodieron la existencia a ambas. No sé qué rayos hicieron y estoy segura de que mi experiencia no se compara a la tuya, pero yo también sufrí ese año Luna. Y ahora que estas de vuelta…. -Sam se pasó las manos por la cara antes de mirar a Luna con disculpa, en especial porque la chica se veía molesta. -Lo siento. Se que no es tu culpa… es que es frustrante. -acepto antes de guardar silencio. Tras un suspiro Sam le sonrió. -Aun puedo verte como tú "amiga", ¿no? Ya sabes pasar el día juntas, ir a un concierto, rockear un poco, por si necesitas que alguien escuche tu silencio. -Luna la miro un segundo seria antes de reír para sí y asentir, sacándole una sonrisa a Sam.- Entonces es un acuerdo chica.
.
Clyde y Lincoln se miraban fijamente, el primero con una expresión bastante perpleja ante la pregunta dada y el segundo de nuevo con un rostro completamente inexpresivo. Los dos permanecieron así un largo rato, hasta que Clyde trato de hablar.
- ¿L-Lo dices porque deje la búsqueda? ¿Porque fui un cobarde? ¡¿Porque no pude soportarlo y decidí seguir con mi vida?! - pregunto por fin dejando caer una lagrimas mientras lo miraba enojado. Lincoln solo parpadeo.
-En parte. -acepto con simpleza antes de mirar a la ventana ignorando la dolida mirada de Clyde. -Pero no es todo, Clyde.
- ¿Entonces qué? -sentencio el chico dejándose caer en el sofá. Lincoln no lo miro, pero si suspiro.
-No recuerdo muchas cosas antes de ese lugar, pero… Recuerdo, en parte, que éramos amigos Clyde. Casi hermanos. -eso tomo a Clyde por sorpresa mas el peliblanco no había terminado. -Es… agridulce. Por varios motivos. Buenos y malos. No debería quererlo, pero… una egoísta e infantil parte de mí no quiere perder eso. Esa amistad. -con ello Lincoln frunció el ceño. -Por eso pregunte.
-No entiendo. -acepto Clyde tras unos segundos. -Siento haberme rendido Lincoln, en serio. Se que no hubiera ayudado mucho realmente, pero hubiese sido un consuelo para ti… creo. De verdad lo siento. -tras eso suspiro y miro al suelo antes de mirarlo decidido. -Pero No he dejado de ser tu amigo Lincoln. Y si crees que ya no lo soy, te probare lo contrario de ahora en adelante. ¿Clincoln McLoud, recuerdas?
-Clinc… -Lincoln repitió algo perdido antes de negar con la cabeza. -Esas son palabras Clyde.
-No lo son. -sentencio su amigo cruzándose de brazos. -No importa que, no volveré a fallarte. No importa lo que creas, hagas, digas o suceda después de esto no hay nada ni nadie que impida que cumpla mi papel como mejor amigo. -ni siquiera termino y se ganó la mirada directa de Lincoln, de alguna forma causándole a Clyde la desagradable sensación de que había caído en una trampa.
- ¿Nada? -sonrió Lincoln con cierta malicia que inquieto al moreno. En ese segundo se escuchó un ligero jadeo y de inmediato Lori apareció en las escaleras, mirando a su hermano con severidad y llamando la atención de Clyde a ella. Pero antes de decir nada cualquiera, el pelinegro escucho un chasquido cerca suyo y al mirar la sangre se le helo al ver que Lincoln estaba apuntándole a la cara con una pistola, esa sonrisa en su rostro. - ¿Ni siquiera esto?
- ¡Lincoln! -se quejó Lori deteniéndose al pie de la escalera, pero eso no llamo la atención de ninguno de los dos chicos.
- ¿Q-Que ha-haces? -comento Clyde temeroso, ojos fijos en el cañón del arma frente a él. Con cierta temeridad alzo los ojos hacia Lincoln, quien ahora lo miraba inexpresivo. -N-No vas a di-disparar-me. N-No l-lo ha-ha-rias. N-No… -Clyde pareció notar algo en los ojos de su amigo, porque pronto trago saliva mientras la sangre escapaba de su rostro.
.
-… y así es como regresamos. -termino Luan para tomar un sorbo de su Smoothie de Banana, dejando de balancearse en la silla para caer a nivel de la de la de Maggie, quien solo la había mirado inexpresivamente durante todo su relato sin tocar su té negro. Ambas estaban sentadas en la esquina más alejada del ruidoso local. -Estuvimos en casa amoblándonos hasta que salimos a la escuela para sentar las bases de nuestro regreso a la vida. Creo que lo recuerdas, porque caíste del impacto. -con eso Luan rio para si antes de acomodar su cabeza sobre sus manos entrelazadas, mirando a Maggie con suficiencia. - ¿Alguna pregunta? -El silencio reino entre ambas unos segundos.
- ¿Cuantas? -fue toda la pregunta de Maggie. Luan alzo una ceja sin dejar de sonreír, por lo que la pelinegra apretó más su cuaderno antes de seguir con voz algo quebrada. - ¿De cuantas almas has sido el segador? -Con ello la sonrisa de Luan cayo, dejando que su mirada centrarse en la seria de Maggie con una frialdad que poco tenía que envidiarle a la de Lincoln.
-Diecisiete por mi cuenta. -contesto Luan sin problemas, ganándose la mirada de Maggie. -Veinticinco si cuentas los casos como el idiota que se lanzó a una trampa para darme una termínate sorpresa. -añadió con toda la normalidad del mundo.
-Es un numero alto. -señalo Maggie apretando de nuevo su cuaderno. Luan solo bufo con una risa oscura.
-No lo es. -refuto con simpleza, tomando otro poco de su smoothie antes de continuar. -Taicho tiene un número más alto y aun eso es poco para los seis meses que tuvo su posición. Para números exactos mira sus libretas, tiene un récord muy organizado.
-No eran la clase de personas que haría algo así. -señalo la pelinegra con pesar.
-No, no lo éramos. -acepto Luan mirando al suelo con pesar e ira, una abrazadora pero poco notable ira. -En la vida uno tiene que hacer lo que debe para sobrevivir. El que, como o donde no siempre depende de cada uno. -comento mirando ahora sus manos antes de soltar una ligera risa. -El único consuelo que tengo es que cuando me las cobren no estaré sola a donde iré.
-Hermanos de sangre en todos los sentidos. -comento Maggie mirando la mesa.
-Je, buena esa. -sonrió sarcástica Luan antes de poner una expresión seria mientras jugaba con la pajilla de su bebida. -Pero no siempre fue así. Realmente no volví a considérenos hermanos hasta que… bueno, digamos que Lincoln me apunto en otra perspectiva. -Maggie la miro, pero Luan siguió como si nada. -Pase buena parte de mi tiempo allí sin poder tomar decisiones en mi vida y, cuando al fin pude… me negué. Gracias a eso casi matan a Lincoln y Leni…- La castaña bajo la cabeza. – Sumando a las demás… Me tomo tiempo aceptarlo.
-Estuviste perdida mucho tiempo. - señalo Maggie ganándose un ligero asentimiento de Luan. - ¿Cuál fue tu fuerza para… decidir moverte?
-Dos tiros al hombro y un viejo sentimiento perdido. -acepto la chica con una sonrisa. Maggie asintió antes de seguir.
- ¿Qué opinas de tu yo pasado?
-Diría que lo mismo que Lola. -señalo Luan mirando al techo mientras volvía a apoyarse en las patas traseras de la silla. -Al salir de allá y llegar acá me di cuenta de cosas que me agradan y no de la vieja Luan. -ante eso Luan sonríe con pesar. -Se que nunca veré las cosas de la misma forma que antes, si mi humor y estilo no hacen demasiado contraste con el pasado. - aclaro poniendo sus botas sobre la mesa para enfatizar. -Para ser sincera, quiero darle un descanso apropiado a ese "yo" pasado porque, ergo, Sin ella no estaría aquí. No será fácil y no lo hare al cien por ciento, pero quiero recuperar lo que hacía a Luan... Luan. Lo que ella representaba mas allá de la comedia, los chistes y el día de las bromas. ¿El que? Aún sigo buscando.
-Ya veo. -asiente Maggie mirándola fijamente unos segundos antes de ponerse en pie. -Siento interrumpir, pero debo regresar a casa. Gracias por compartir esto conmigo, prometo que no se lo contare a nadie.
-Lo sé, confió en… ello. -termino Luan imitándola. Maggie asintió y las dos abandonaron el local, el cuaderno de la pelinegra firmemente apretado en su pecho. -Por cierto, ¿qué rayas con ese cuaderno? No lo has soltado ni para remarcar algo.
-Es… algo que prometí devolver a cierta persona. -comento Maggie mirando el objeto y, por primera vez desde que se encontraron, mostrando una ligera sonrisa. -Pero creo que tendré que esperar para poder hacerlo. -termino mirando a Luan sin mudar el gesto. La castaña solo se le quedo mirando fijamente hasta que Maggie volvió a su rostro inexpresivo y miro adelante. -Mi casa es por allá. Nos veremos. -y se fue por su lado, dejando a Luan congelada en medio de la acerca mirándola alejarse.
-No es que sepa mucho de mí misma. -acepto Luan para sí mientras sonreía. -Pero esa definitivamente no era una chica cualquiera. -con ello se estiro y reanudo su camino a casa con un paso ligero mientras tarareaba una canción cualquiera.
.
Había pasado un buen tiempo desde la amenaza, tiempo en que ambos chicos permanecieron en la misma posición, uno apuntando al otro con su arma, quietos como una estatua. Lincoln solo miraba a Clyde con mediana curiosidad mientras su amigo parecía seguir en el proceso de reiniciar su cerebro. Lori y Leni, quien bajo un poco después de que reinase el silencio, miraban la escena expectante desde la escalera, claramente listas para intervenir.
Al fin hubo movimiento cuando Lincoln suspiro y bajo el arma, guardándola sin problemas en su bolsillo mientras tomaba asiento otra vez frente a Clyde, quien parpadeo con sorpresa al notar su movimiento.
-Q-Que fue…-comenzó a hablar Clyde, algo más tranquilo sin el arma apuntando a su dirección.
-No iba a disparar. -aclaro Lincoln como si lo anterior fuera lo más normal del mundo.
-Lo sé. -señalo Clyde con rapidez, tanto para su sorpresa como para la del peliblanco. -Eh… creo... No se… ¿esperaba que no? -la duda con la que el pelinegro miro a Lincoln logro, sorprendentemente, que este soltase una risita ahogada. Y eso despertó la ira de Clyde. - ¿Crees que eso es un juego? -soltó poniéndose en pie otra vez. - Alguien podría salir lastimado o… o…
- ¿Morir? -comento Lincoln con simpleza, haciendo que su amigo se encogiese un poco. -Se usar un arma, muchas gracias.
-En seri… ¡Ese no es el punto! -soltó Clyde enfadado. - ¿Por qué rayos hiciste eso? ¿Era una prueba o algo así? -Lincoln alzo una ceja con obviedad, dejando al moreno con la boca abierta. -Debes estar bromeando…
-Tu dijiste que nada impediría que seas mi amigo. -sonrió el peliblanco algo burlón. Clyde abrió la boca, pero pronto la cerró al reconocer que "nada" era… nada.
-No puedes jugar así con las personas. -regaño con cierto gruñido en la voz. Para su sorpresa, Lincoln no dejo de sonreír, más el aire a su alrededor se volvió más oscuro.
-Eso no cuenta como juego. -afirmo con calma, una tranquila y escalofriante calma. Clyde trago de nuevo y se sentó, aunque sea para alejarse un poco de esa aura oscura que parecía emanar del chico. Lincoln noto eso y dejo de sonreír, mirándolo serio. -Aprecio tu respuesta pasada, pero déjame hacer la pregunta otra vez.
- ¿En serio no me crees? -refuto Clyde con un tono algo dolido. -Si lo que quieres es que diga otra cosa entonces te j-j…jo…jodes Lincoln. -termino apretando los labios. Lincoln pareció sinceramente interesado en eso. -Si dije que nada se metía en medio, nada lo hará. Ni siquiera si tu… -Clyde desvió la mirada antes de continuar. -H-Has hecho eso antes. -El silencio reino en la casa un segundo, un minuto.
Ya veo. -acepto Lincoln mirando el suelo. Clyde asintió sin verle. -Entonces, ¿Qué quieres saber?
- ¿Uh? -pregunto Clyde algo perdido. Lincoln solo sonrió en respuesta, aun sin mirarlo.
-Los amigos se cuentan las cosas, ¿no? -sentencio con simpleza. -Podemos comenzar con el año que paso, poco a poco. -Esas palabras produjeron un gran efecto en Clyde, quien miro a su amigo incrédulo antes de sonreír abiertamente y lanzarse a abrazarlo, siendo empujado de vuelta al sofá de una ligera patada del peliblanco.
-No tocar, ya entendí. -declaro Clyde algo perdido por el golpe. Lincoln asintió con cierto fastidio, lo que saco unas risitas a las mayores, quienes parecían haber sido olvidadas por los dos chicos de la sala. Clyde alzo las cejas al mirarlas. - ¿Han estado ahí todo el rato?
-No te preocupes por eso Clyde. -desvió el tema Lori con una ligera sonrisa. Leni asintió antes de juntar las manos emocionada e ir a darle un abrazo rápido al chico y luego a Lincoln, quien no logro escapar.
-Me alegro mucho por ustedes. -comentó Leni mirándolos a ambos sonriente, especialmente a su hermano. Lincoln rehuyó la mirada de Leni con fastidio, pero eso no la desanimo. - ¡Esto hay que celebrarlo! ¡Ya se! Les preparare algo de comer mientras hablan. -y con eso fue a la cocina. Se formo un silencio incómodo.
-Eh… Gusto en v-vert-te L-L-Lori. -declaro Clyde tras un rato, mirando a todos lados menos a la chica. Ella solo alzo una ceja en respuesta, cosa que el no noto. -Y eh… ¿Dónde están los demás?
-Luan y Luna están fuera, Lucy llego hace poco a casa, Lisa y Lana están en su habitación ayudándome con una cosa y los demás están en el parque. Se dispersaron poco después de que te desmayaste. - contesto Lincoln con simpleza.
-Oh… -acepto Clyde con la cabeza. -Y… ¿ustedes? - pregunto hacia Lori, aun sin mirarla.
-Para evitar que las cosas salieran de control. -acepto la mayor como si nada, sacando una ligera risa de Clyde. Al ver que ninguno de los hermanos le imito, el chico la miro al fin con incredulidad.
- ¿Hablas en serio? -como respuesta Lori alzo ambas cejas y se fue a la cocina con Leni. Clyde miro a Lincoln algo preocupado. - ¿Hablaba en serio? -Lincoln solo alzo una ceja. -Hablaba en serio. -acepto el moreno antes de dejarse caer. -Rayos, si eso era no normal No quiero saber a qué se refieren.
-Créeme, nadie quiere. -acepto Lincoln con algo de simpatía. Clyde solo lo miro con fastidio.
.
-Por Información obtenida de uno de nuestros contactos en el área, Se sospecha la presencia de "bandas" en Royal Woods, Michigan, señor. -comento una joven sentada frente a un gran computador junto a varias personas más, detrás de las cuales se podía ver un hombre de bata blanca, traje oscuro y cabello rubio, con profundos ojos de un gris perlado que brillaban en la poca luz con divertida seriedad. -
- ¿Cuantos? -pregunto con simpleza el hombre, mirando como la pantalla señalaba la localización de la ciudad, así como algo de información al respecto.
-Solo se nos informó de su presencia, el número e identidad es desconocido. -contesto otro señor, más mayor mientras tecleaba un poco en la pantalla. -No hemos podido acceder a sus sistemas de vigilancia ni al monitoreo policial para confirmar la información. Algo nos bloquea.
-O alguien…-comento el señor con media sonrisa sin dejar de mirar la pantalla. -Envíen tres equipos básicos de captura y vigilancia, quiero que tomen datos y recuperen las "bandas" que puedan. Infórmenle a Retman de esto y esperemos resultados antes de mostrarlo a los altos cargos.
- ¿Tres equipos no es un poco exagerado, señor? -pregunto un sujeto más alejado. El hombre rio de una forma un poco oscura.
-Si creo que es quien creo que es, seguramente no pasen de equipo de reconocimiento. -afirmo con una sonrisa sincera y brillante que no le agrado a nadie. -Tengo la sospecha de que podemos tratar ya sea con el Conejo de Retman o el Dragon de Biblioteca. -Varias personas parecieron preocuparse por eso, por lo que el hombre aclaró. -Pero claro, alguno de los chicos pudo mejorar su habilidad a tal escala o incluso despertarla. Hay muchas posibilidades.
-Esta seguro de no enviar, aunque sea a… -el hombre golpeo la mesa con fuerza.
-Hagan lo que he dicho. -ordeno con severidad.
-Si Dr. Draig. -afirmaron varias voces volviendo al trabajo. El Dr. Draig asintió complacido antes de dar la vuelta y salir, pasando por delante de un par de chicos en uniformes grises, ambos con un refulgente brazalete rojo en la muñeca. El hombre les hizo una seña con la mano y estos les siguieron, aunque uno de ellos de cabello gris oscuro miro hacia atrás con seria preocupación.
-Leni...
.
Siendo sincera, para lo que me costo escribirlo esperaba mas palabras.
Bueno como ven Luna y Sam quedaron en darse un tiempo como amigas, Clyde y Lincoln vuelven a ser amigos y Luan parece confiar en Maggie, quien tiene un misterioso cuaderno consigo. Y revelo algo oscuro del pasado de los hermanos, aunque no hubo Flashback... otra vez.
Oh! Y nuestros enemigos ya saben que hay alguien en Royal Wood, creo que eso indica que viene el siguiente capitulo.
Je, siento la demora en actualizar pero en serio no sabia como escribir esto. Tuve que reescribirlo muchas veces para que le viera sentido. La única parte que me quedo prácticamente intacta fue la conversación de Luan y Maggie. En serio, algunos escritos me salieron muy oscuros para mi gusto.
Bueno, aprovechare mi breve ataque de inspiración para comenzar el capitulo que viene.
Gracias por leer y Hasta Luego!
