Capítulo 1: Fast Car
So remember we were driving, driving in your car
Speed so fast felt like I was drunk
City lights lay out before us
And your arm felt nice wrapped arround my shoulder
El viento me da de lleno en la cara. Puedo sentir como el sol quema levemente mi rostro y juro que soy consciente de que, minuto a minuto, mis pecas se vuelven cada vez más oscuras.
Giro la cabeza hacia el costado, mirando a quien me acompaña y maneja ese descapotable color negro. Lleva lentes estilo aviador, pero aún así puedo notar que me sonríe con la mirada. Estiro mi brazo para poder tocar su nuca y hacerle una suave caricia.
Todo es perfecto.
¿Qué podría salir mal?
"¡Rose!" siento que me llaman. Salgo de mi trance y me doy cuenta de que en realidad me encuentro en King Kross. Me separo de mis padres y me acero hacia la voz que me llama.
"Hey, Lena" saludo a mi amiga con dos besos. Su pelo rubio y lacio se mueve suavemente mientras me cuenta qué tal estuvo su verano, aparentemente lo pasó recorriendo Grecia con sus hermanos.
Yo sigo soñando despierta.
"¿Te encuentras bien?" me pregunta "Parece que no estás prestando atención a lo que digo"
"Sí, lo siento" río tímidamente mientras me acomodo el pelo "Lo cierto es que llevo así varios días"
Miro de reojo hacia el otro extremo de la estación. Un par de ojos tan azules como los mios me devuelven la mirada de forma triste. Incluso siento que me mira con un poco de lástima.
Merlín. Esta no soy yo. Si me hubieran dicho hace cinco meses que terminaríamos así, no me lo hubiera creído. Corrijo: si me hubieran dicho hace cinco meses que yo estaría así, no me lo hubiera creído.
"Ese patán" comentó Lena.
"Sí".
"Simplemente ignóralo" apoyó su brazo en mi espalda y me hizo caminar hacia otro lado. Nos acercamos a los vagones "No vale la pena, además, tienes suerte de que este año no tendrás que verlo".
Eso era cierto. Él ya había cursado su séptimo año y ahora estaba iniciando su carrera como medimago. Lo miré nuevamente y al ver junto a quien reía casualmente sentí una punzada en mi estómago.
"Pero tendré que verla a ella"
Mi amiga no supo que decir. Lo que me gusta de Lena es que sabe exactamente qué hacer en cada momento para que yo me sienta cómoda. Por más que se muriera de ganas de abrazarme y de gritarle al mundo que Charles es un idiota, no lo haría; ella sabe que mi orgullo vale más.
Está bien. Dejenme aclarar de qué estoy hablando exactamente.
Charles Hamilton y yo comenzamos a salir oficalmente luego de Navidad del año pasado. Esto fue, claramente, después de varias visitas nocturnas que hicimos a la Sala de los Menesteres juntos. Fuimos la pareja del momento. Nadie podía creer que ambos habíamos, finalmente, sentado cabeza. Él no tenía la mejor de las reputaciones (principalmente por juntarse tanto con mi primo James) y yo, bueno... yo tampoco.
Todo se intensificó cuando en julio visitamos las costas de Gales. Horas bajo el sol, baños en la playa, noches sin fin acostados en la cama con sólo una fina sábana cubriendo nuestros cuerpos.
Fue un verano perfecto.
Pero toda historia de amor tiene su final.
O al menos eso dicen.
Hace aproximadamente dos semanas, un perfecto domingo de verano, nos encontrabamos en La Madriguera. Ya toda mi familia lo conocía por James, pero esa era de las primeras veces que yo lo llevaba como mi novio. Luego de almorzar nos quedamos solos bajo la sombra de un árbol. Y fue así como, sentados lado a lado, mirándo como mis primos jugaban quidditch a lo lejos, me confesó que ya no quería estar conmigo.
No se si alguna vez les rompieron el corazón, pero dejenme decirles que no se siente nada bien.
Lo último que supe de él fue que estaba saliendo con una chica de sexto año, y cuando hace un par de días confirmé que era Rebecca Silverstone me sentí explotar de la ira.
Esa es mi corta, pero trágica, historia de amor. Para una vida ya fue suficiente así que no pienso gastar más energías en enamorarme. No le veo la gracia y, por sobre todas las cosas, no quiero arriesgarme a que eso me pase de nuevo.
Luego de despedirnos de nuestras familias, Lena me arrastró hacia un compartimiento que estaba casi vacío. Al abrir la puerta vi como un sonriente Louis Weasley se paraba para saludarnos.
"¡Lou!" exclamé mientras lo abrazaba con fuerza "¿Qué tal Francia?"
"Lleno de franceses" rió mientras tomabamos asiento "Normal"
"Si yo pudiese ir a París todo el verano no lo calificaría como normal" aseguró Lena mientras yo le daba la razon.
"Eso es cierto, yo no salí de fiesta. Pero Dom estaba allí y les aseguro que salió tanto como ustedes, o aún más" mi primo/mejor amigo suspiró. Yo entendía que su hermana melliza a veces podía ser un poco abrumadora. Pero Dominique era lo máximo. Eso me recordó...
"Hablando de Dom, ¿no debería estar aquí?"
"Viajó antes por red flu. Su única petición antes de entrar a Hogwarts fue no participar de la ceremonia de selección junto a los niños de primero"
"¿Tus padres accedieron a eso?" preguntó Lena sorprendida, ella ya conocía la historia detrás de todo esto. Resumen: Dom había sido expulsada de Beauxbattons.
"Supongo que no querían más líos" simplificó Louis. Y era lo cierto. Porque si de líos se trataba, Dominique siempre estaba presente.
Luego ambos se enroscaron en una conversación sobre el verano de Lena en Grecia. Parecía que había quedado bastante impresionada con el lugar (y con varios chicos griegos también).
"Te lo juro, Rose" aseguró mientras me miraba con emoción "Nunca ví abdominales como los de Angelo. Era divino"
Mi amiga era un caso perdido. Reí y negué con la cabeza, para luego sacar mi libro favorito y retomar donde lo había dejado. Juro que ningún libro me entretiene tanto como Orgullo y Prejuicio.
Luego de varias páginas me levantó y antes de salir me giro hacia mis amigos; ahora también nos acompaña Albus que, increíblemente, no trae ninguna de sus conquistas consigo.
"Ya vengo"
Salgo y me dirijo hacia los baños. Me pecho con varios prefectos que se encuentran custodiando el pasillo ya que afuera ya está oscureciendo. Qué suerte tuve al no ser elegida como prefecta. Claro que para mi madre fue una decepción, aunque nunca me lo haya confesado, pero para mi fue un alivio. Ese tipo de tareas no van conmigo ya que yo soy, en el 99% de las ocasiones, quien está rompiendo las reglas.
Justo cuando me encuentro llegando al baño de mujeres una voz me detiene. Esa maldita voz.
"Weasley" cuando me giro veo a Scorpius mirandome fijo. Su sonrisa burlona está dibujada en su cara, como de costumbre y en un instante me doy cuenta a qué viene ese encuentro.
"Malfoy" le dedico una sonrisa falsa y me doy vuelta. Pero su voz me interrumpe nuevamente
"Me sorprende verte aquí. Después de todo debo admitir que eres una verdadera Gryffindor, no cualquiera se atrevería a volver luego de ser humillada por Hamilton" su sonrisa tonta se amplía aún más y yo siento ganas de llorar. Merlín ¡¿qué me pasa?!
"Piérdete, Malfoy" es lo único que puedo contestar y me meto dentro del baño lo más rápido que puedo.
Odio a Malfoy, ¡lo odio! En la pirámide de personas más odiadas por Rose Weasley se encuentran: Rebecca / Charles / Malfoy. Todos en el mismo nivel, el más alto.
Lamentablemente cuando salgo del baño Malfoy sigue ahí. Debo admitir que luce increíblemente guapo en esa chaqueta de cuero negra, pero jamás lo voy a admitir en voz alta.
"¿Qué más quieres?"
"Me quedé en caso de que no salieras más. Cualquiera en tu situación se auto haría un avada" ríe. Y yo lo detesto.
"Oh, pensé que eso te haría feliz" replico rápidamente "Aunque claro, te quedarías sin personas a quien fastidiar"
"Vamos, Weasley, no puedes pensar que eres la única en mi lista"
"A veces pareciera que sí. Pero no te preocupes, no me molesta" lo miro fijamente y emprendo camino hacia mi compartimiento. Él me sigue.
"Debo confersar algo" admite, yo sorprendida, lo miro "Tiene sentido que te haya cambiado por Beks"
Merlín. Detesto ese maldito apodo.
"Ella es extremadamente sensual, y sin embargo tu..." hace una pausa y me mira de arriba abajo, como si fuera la primera vez que me viera y necesitara analizarme "Eres bastante ordinaria"
Me harté. Hasta ahí pude soportarlo. No sé si fue la rabia que tenía acumulada hacia él, hacia Charles o hacia Rebecca; pero en el instante que esas palabras salieron de su boca lo empujé con una fuerza tan grande, que terminó tirado en el mismo.
"¿Estás loca?" se paró super rápido, inspeccionando que nadie hubiera visto eso.
Entré a mi compartimiento sin responderle.
El resto del viaje fue normal. Yo quejándome de lo molesto que es Malfoy, Lena dándome la razón y Louis y Albus defendiéndolo. Aún no entiendo como podemos compartir amigos e igualmente llevarnos tan mal. El odio entre Malfoy y yo es algo que existió desde el día 1 y que continuará existiendo hasta nuestro último día en este planeta.
Lo primero que veo cuando entro al Gran Comedor es un torbellino color rosa que se abalanza sobre mí.
"¡Dom!" abrazo a mi querida prima. Ahí fue cuando me di cuenta de lo mucho que la había extrañado ese verano.
"¡Mira!" exclama sorprendida mientras señala el escudo en su sweater "Estoy en Gryffindor"
"¡Y tu cabello está rosa!"exclamo sorprendida.
"No esperabamos menos de tí, hermanita" Louis se suma a la conversación y los tres nos dirijimos a sentarnos a la mesa dónde nos esperan Lena y Alice.
"Wow, ¡bienvenida Dom!" la saluda Lena.
"Es tan lindo tenerte aquí" mi Alice, siempre tan dulce. Por suerte pude pasar gran parte del verano junto a ella, fue quien, sin dudas, me sacó de mi depresión post-Charles.
"Es tan lindo que todos estemos aquí" agrego "Este es nuestro último año en Hogwarts y planeo que sea perfecto. Nadie ni nada podrá arruinarlo"
Me sonrio a mí misma.
"Dime por favor que ya planeaste una fiesta para el inicio del curso" me dice Dominique mientras se ata el pelo en una cola. Yo la observo por unos segundos. Merlín, lo que daría por tener sus genes veela. Mi prima es, sin dudas, la chica más hermosa de todo Hogwarts. Sus ojos celestes, naríz respingada y labios gruesos parecen combinar perfectamente con su pelo teñido de rosa chicle.
"Algo tengo en mente" admito "Aunque dejaré gran parte del trabajo a Theo"
Todos giramos la vista hacia la mesa de Slytherin donde Al, Theo y Malfoy cenan juntos. Instantaneamente ellos nos miran, todos me devuelven la sonrisa, a excepción de Malfoy, claro.
"Ustedes dos juntos son como dinamita" admite Alice.
"Imaginatelos juntos" Lena hace énfasis en esa última palabra y pone una cara algo pervertida. Yo niego con la cabeza.
"Con Dom en Hogwarts, dudo que algún chico me mire con esos ojos" suspiro falsamente, aunque oculto algo de verdad en mis palabras. Mis amigas rien ante mis ocurrencias.
"¿Dicen que debería de ir por Nott?" pregunta Dom mientras mira de reojo hacia la mesa de las serpientes y da un sorbo a su jugo de calabaza "Está guapo"
"Claro que sí" exclama Lena y guiña un ojo "Yo lo recomiendo"
"Entonces si viene con buenas referencias tendré que considerarlo"
"Merlín, extraño a los chicos" pobre Lou, a veces olvidamos que tenemos que compartir comidas con él y nuestras conversaciones se vuelven demasiado de chicas.
Ya en nuestro camino hacia la Sala Común, con nuestras panzas llenas y nuestros cerebros aún intentando procesar las advertencias de McGonagall, mi prima de pelo rosa se acerca hacia mí.
"Oye, Rose"
"¿Sí?"
"Eso que mencionaste antes de todos los chicos fijándose en mí" me mira fijamente y yo asiento.
"¿Qué con eso?"
"Pues creo que te equivocas" y es ahí cuando sonrie pícaramente "Hay uno que ni se fijó en mi"
"¿Quién?" advierto que no me gusta el giro que está teniendo esta conversación.
"Malfoy no te ha quitado los ojos de encima en toda la noche"
