Capítulo 2: Should I stay or should I go

It's always tease, tease, tease

You're happy when I'm on my knees

One day it's fine and next it's black

Me despierta un grito ensordecedor. Abro los ojos lentamente, tratando de no dañar mi vista permanentemente por el impacto de los rayos de sol que me dan de lleno en la cara. Cuando me incorporo en mi cama, veo a Dominique saltando por toda la habitación. Su delgada y esbelta figura ya está vistiendo el uniforme y su pelo está atado en dos moños que le dan un toque infantil, pero aún así luce hermosa.

"¿Y a ti qué te pasa?" intento sonar bien, pero mi mal humor se cala un mi voz.

"¡Estoy tan emocionada por mi primer día!" se detiene y se sienta al pie de mi cama "Casi no dormí anoche"

"Sí, me di cuenta" Lena se asoma por la puerta del baño. Está envuelta en una toalla color rojo, su pelo empapado cae sobre su espalda "Podrías haber hecho menos ruido mientras leías"

"Es que este libro es TAN interesante" mi prima contesta extasiada.

"A mi no me molestó" Alice sonrió amigablemente.

"Pues a mi sí" y al terminar de decir eso, Lena aventó una toalla empapada hacia donde estaba Dominique, arruinandole por completo su perfecto outfit.

De un momento a otro, nuestro cuarto se convirtió en una guerra. Nos lanzabamos lo que teníamos a nuestro alcanze mientras estabamos estalladas de risa. Me encantaba ver cómo mis amigas ya habían adoptado a Dominique como si fuera una más de nosotras; sobre todo Lena, que tenía a ser bastante sobreprotectora conmigo.

Luego de ducharme y vestirme, me calzé mis Dr. Martens acordonadas y salí rápidamente de la habitación, no sin antes agarrar los libros y pergaminos que tenía sobre mi mesa de luz.

Apenas entro al Gran Salón siento como varios ojos se giran para verme. Estoy acostumbrada a esto, no voy a mentir, pero un par de ojos grises me llamaron particularmente la atención. Malfoy me mira desde la mesa de Slytherin mientras mi primo y Nott conversan a su lado. Devuelvo esa mirada con un poco de odio por un par de segundos y giro la cabeza rápidamente hacia donde están mis amigas esperandome.

"¡Al fin!" exclama Lena mientras me siento al lado suyo "No querrás llegar tarde a tu primera clase"

"Sinceramente, me da lo mismo" me encojo de hombros y agarro el primer croissant que veo.

"¿Qué pasa con esa actitud?" Dom me mira preocupada "Sé que llegar en hora no es tu mayor cualidad, Rose, pero esto me parece medio extremo"

"No sé, tengo una mala sensación"

Y era verdad.

La noche anterior no dormí muy bien, pero no fue por la inquietud de Dominique precisamente. Este inicio de cursos no se sentía como los anteriores, sentía todo muy raro. Desde el viaje en tren, hasta la cena e incluso lo que Dominique me dijo anoche al salir del Gran Salón.

Bueno sí. Lo admito.

Eso me estaba preocupando bastante. Y no es que me interese saber si Malfoy o no me estaba mirando, pero lo de recién también estuvo bastante raro. En años anteriores si me miraba era de casualidad, pero ahora parecía hacerlo intencionalmente. Tal vez está ingeniando alguna broma para hacerme y por eso me presta tanta atención.

Sí, debe de ser eso.

"¿Es por Rebecca?" la pregunta de Lena me saca de mi trance. Yo niego espantada.

"¡No! No podría preocuparme menos" casi sin querer miro hacia el otro extremo de la mesa. Rebecca lee una revista muggle muy concentrada con mi prima Lily a su lado. Debe de estar leyendo el artículo que te enseña a robarle el novio a otra chica. Ah, no. Ese ya lo leyó y lo puso en práctica (y no sólo con conmigo).

"No te creo"

"No lo hagas"

"Ok"

Silencio.

El reloj marca las ocho menos diez. Los alumnos empiezan a levantarse de sus lugares para ir a clase. Mis amigas no se mueven. Yo, sumida en mis pensamientos y sentimientos, me quedó ahí por unos segundos.

Rabia. Enojo. Celos. Tristeza.

Era eso.

"¿Sabes qué es lo peor de todo?" me vuelvo a mi amiga antes de tomar mis libros y pararme.

Ninguna responde.

"Ella no va demorar mucho en venir a refregarmelo en la cara" siento como mis ojos se llenan de lágrimas. Merlín, ¿qué me pasa?

Mis amigas no responden nuevamente. Las tres continuan sentadas mientras yo, parada al lado de un banco, las miro en busca de alguna palabra de consuelo.

"Y nosotras haremos que se coma sus palabras" Lena me sonrió.

"Así es" confirmó Dom. Y Alice a su lado me devolvió una mirada tierna.

"Agh, olvídenlo" me paso los dedos por debajo de los ojos, intentado corregir la mascara que sé que se corrió "Vámonos, que llegaremos tarde"

Emprendimos camino hacia la primera clase del día: Pociones con Slytherin y Ravenclaw. Éramos tan pocos los que calificabamos para esa clase que nos juntaban de a tres casas en vez de dos. Llegamos justo antes de que el profesor Slughorn cerrara la puerta.

"Bienvenidos nuevamente a otro curso de Pociones" nos sonrió desde detrás de su escritorio. Estaba sentado, creo yo porque es tan viejo que no se puede mantener mucho tiempo parado "En su último año tendrán que lucirse de verdad. Las pociones que tengo programadas para este curso son magníficas, ¡magníficas de verdad!"

Slughorn sonríe a toda su clase. Nosotros nos mantenemos inmóviles. Personalmente, esta clase no me causa mucho entusiasmo. Es mi peor asignatura, pero me esfuerzo así puedo tener todos los créditos suficientes para estudiar lo que quiera luego de Hogwarts.

"En estos pergaminos encontraran la lista de las pociones que prepararemos a lo largo del año y lo más importante..." con un movimiento de su varita, la pila de pergaminos que tenía sobre su escritorio se elevan en el aire y comienzan a colocarse uno frente a cada alumno "... también tiene las parejas que conformarán para trabajar en clase"

Un murmullo invade el salón. Todos toman rápidamente el papel para descubrir con quién les tocó. Yo no soy la excepción. Luego de saltearme la numeración de pociones a preparar, busco mi nombre entre la lista:

Helena Nielsen – Louis Weasley

Alice Longbottom – Dominique Weasley

Albus Potter – Philippa McLaggen

Theodore Nott – Timothee Wood

James Zabini – Eliza Parkinson

Rose Weasley – Scorpius Malfoy

No. No puede ser.

Dejo de leer la extensa lista al detenerme en mi nombre, o más precisamente, en el nombre que lo acomapaña. Levanto la vista y veo que mis amigas me miran con pena. Al otro lado de la clase, Malfoy me mira incrédulo.

"Disculpe, profesor" de esta me salvo.

"¿Sí, Srta. Weasley?"

"¿Hay posibilidades de cambiar de compañero? Verá, me sentiría mucho más cómoda trabajando con Lena y estoy segura de que a Louis no le molestará trabajar con Malfoy" y le regalo una sonrisa. No hay forma de que me diga que no.

"No" oigo algunas risas provenientes del fondo "Las parejas fueron hechas por sorteo y no serán cambiadas"

"Pero..."

"Sin peros, Srta. Weasley" me interrumpe. Me arrepiento de haber planteado esto frente a toda la clase, de verdad pensé que su respuesta sería otra "Y ahora, juntense con sus compañeros y ¡a trabajar!"

Tomo mi caldero de mala gana y me giro hacia donde están Alice y Dom.

"Deseenme suerte, la voy a necesitar"

Mis amigas me ofrecen una risita nerviosa y yo me marcho hacia la mesa donde Malfoy me espera sólo. Al pasar al lado de Lena y Louis mi amiga me mira apenada.

"Tu puedes, Rose"

Malfoy me espera con una risita burlona plantada en su cara.

"No nos compliquemos" lo corto antes de que pueda decir algo "Yo hago la poción y tu vas a buscar los ingredientes al armario. Es la poción Multijugos así que vamos a necesitar..."

"Ya sé lo que necesitamos, Weasley" soy interrumpida por segunda vez en menos de 10 minutos "Y por si no has visto, ya tengo los ingredientes aquí"

Ante su rápida respuesta lo único que puedo responder es una estúpida sonrisa. Nos dividimos las tareas y cada uno empieza a hacer lo suyo. Compartimos mi caldero y yo me dedico a revolver en el sentido contrario a las agujas del reloj mientras Malfoy pone los ingredientes.

Miro a Lena y Louis riendo mientras trabajan juntos, su poción luce perfecta. ¿Por qué las cosas tienen que ser tan fáciles para algunos y tan difíciles para otros? Giro y enfoco la vista en nuestra poción. Ugh, nuestra. Lo que antes era un líquido ahora se transformó en una masa oscura aplastada en el fondo del caldero.

"¡¿Qué has hecho?!" le grito a Malfoy, él me mira incrédulo.

"Lo mismo que tú"

"Estaba perfecta hasta hace dos segundos, ¡algo tienes que haber hecho!"

"¡Estamos trabajando juntos, tonta Weasley!" nuestros gritos ya hicieron que todos se giraran a mirarnos.

El profesor Slughorn se levanta de su silla y emprende camino hacia nuestra mesa, puedo ver cierto enojo en sus ojos, pero siento que puedo librarme de esta. Siempre lo hago. Como aquella vez que James y yo fuimos descubiertos dando una fiesta en la Sala de los Menesteres, logré que McGonagall nos dejara ir incluso antes de que llamara a...

Una explosión me saca de mi pensamiento. Lo primero que siento es la piel que me quema demasiado. Miro mis brazos y los veo cubiertos de la masa oscura que antes estaba en mi caldero. Levanto la vista y Malfoy está exactamente igual. Al igual que Slughorn y el resto de mis compañeros.

De esta sí que no me voy a poder zafar.

"¡Sr. Malfoy! ¡Srta. Weasley" nos grita a ambos "¡Esto es inaceptable!"

"¡Ja! Dijo tu nombre primero, así que tu estás en más problemas que yo" me río ante la cara mitad negra – mitad blanca de Malfoy. El gira los ojos.

"¡Los dos están en problemas por igual!" ante el incremento de sus gritos, ambos nos sentamos en nuestros bancos a la misma vez. El resto de la clase nos mira expectantes "Ahora, vayan a la enfermería a que les curen esas quemaduras" nos levantamos inmediatamente y nos dirigimos hacia la puerta sin mirarnos.

"Ah... y antes de que me olvide" esto huele a problemas. Malfoy se gira, pero yo me quedo en mi lugar inmóvil, con mi mano sosteniendo levemente la perilla de la puerta "Detención el domingo a la mañana, los espero en mi despacho"

No respondo y salgo del salón golpeando la puerta detrás mío. Inmediatamente siento murmullos y unos pasos siguiendome. No me fijo porque ya sé que es Malfoy.

"¿Estás loca?" me agarra de la muñeca. Yo continúo mirando hacia adelante, sin fijarme en él. Siento como la sangre me hierve por dentro. Juro que si lo miro soy capaz de lanzarle un hechizo.

"Suéltame"

"No" su agarre es cada vez más fuerte. Así que finalmente me giro y logro soltarme. Él me mira indignado. Tiene restos de poción cubriendo todo su cuerpo y se nota como lo que le tocaba la piel de su rostro está comenzando a hacer que se ponga rojo de la irritación. Por otro lado, sus ojos grises resaltan más que nunca.

Y no puedo evitar pensar en lo que Dominique me dijo anoche.

Pero ahora no tengo tiempo para eso.

"Tendremos detención el viernes y listo. Supéralo" me arreglo la falda, que al igual que el resto de mi ropa, está empapada. Los ojos de Malfoy se paran en ella, para luego subir hasta el evidente sostén negro que se trasluce con mi camisa mojada. Chasqueo mis dedos "¡Aquí arriba, Malfoy! Nos vemos el sábado"

Me voy. Sabiendo que me está mirando. Mis labios dibujan una sonrisa involuntariamente.

Aunque tenga que ir a la enfermería a curar las quemaduras y ya haya desperdiciado el uniforme en el primer día, siento que esta mañana fue todo un triunfo.