Capítulo 5: Manic Monday
It´s just another manic Monday
I wish it was Sunday
Cause that´s my fun day
My I don´t have to run day
Por más que intentara, el tema Malfoy/detención/sweater no dejó de crear alboroto entre mis amigas. Al enterarse de lo que pasó, las reacciones fueron más o menos lo que yo esperaba: sorpresa, ternura, emoción, incluso pude detectar un poco de ¿celos? Claro que les hice jurar e hiperjurar que no mencionarían nada a nadie, sobre todo Alice a Albus que, por cierto, ahora son novios o algo así.
Ya era hora de que mi primo sentara cabeza y me alegra saber que es con alguien como Alice. Voy a tener que amenzarlo con que no rompa su corazón, aunque asumo que Frank se encargará pronto de eso. Ella sólo se merece lo mejor. Según me contó Alice (luego de que yo fuera interrogada sobre lo que pasó con Malfoy), lo que vi en la fiesta fue solo una mínuscula parte de algo que venía sucediendo hacia mucho tiempo. Eso cambió mucho la idea que yo tenía de mi amiga, sobre todo después de escuchar que han hecho uso de la Sala de los Menesteres sucesivas veces. Habían querido mantenerlo en secreto, pero al momento de verse en la fiesta se dieron cuenta de que no podían ocultarlo más.
Ahora, volviendo a lo que realmente me compete: ¿cuál es la situación con Malfoy? Ninguna. Sí, ninguna. Lo que sucedió en la Sala de Trofeos fue producto del exceso de whisky de fuego. Era el alcohol corriendo por mis venas expresandose.
"Lo que hacemos ebrios es lo que quisieramos hacer sobrios pero no nos animamos"
Esa frase que una vez Lena soltó se cruzó por mi mente.
Claro que hay excepciones para todas las reglas, pero no puedo negar que, mucho antes de beberme media botella de whisky de fuego, yo ya pensaba que Malfoy lucía extremadamente guapo con su camisa arremangada. Él sin dudas se vio tentando por el tattoo que descubrió. Pero no creo que haya significado algo más que eso.
Prefiero no dedicar demasiado tiempo a pensar todo esto. Tengo cosas más importantes para preocuparme, como por ejemplo mis clases.
Malfoy y yo no nos dirigimos la palabra en toda la clase de Pociones. Creo que apenas emitimos 10 palabras en las dos horas y sólo para decirnos cosas absolutamente necesarias como "tu haz esto", "ahora hacemos lo otro".
Las horas de clase se me hicieron eternas, pero por suerte, luego de redactar un largo pergamino explicando como habíamos hecho la poción de ese día, la embotellamos en unos pequeños frascos con nuestros nombres y le entregamos todo al profesor. Espero que sea suficiente para sacar una buena nota, algo me dice que estaré extremadamente distraída en esa época.
Salgo de la clase camino a la biblioteca, tengo período libre y voy a dedicarlo a leer algo en silencio.
"Rose, ¿vienes?" me pregunta Dominique. Estamos paradas fuera del aula de Pociones, varios alumnos dejando la clase pasan a nuestro lado.
"Vamos para el lago" agrega Lena.
"Para disfrutar los últimos días de calor" esta vez fue Alice la que habló "También vendrán Al y Louis"
"Em..." yo de verdad tenía ganas de estar sola "Me deje unos capítulos de Historia de la Magia que tenía pendientes para estudiar hoy"
"¿Segura?"
"Sí, de verdad" me encojo de hombros y agarro mi bolso por la correa "Las encuentro para el almuerzo al mediodía"
Las despido con un movimiento de mi mano y emprendo camino hacia la biblioteca, la cual está completamente vacía. Todavía no estamos en el período en que todos enloquecen y pasan horas allí estudiando.
Me siento en mi mesa favorita, la del fondo con vista al lago, y dejo mis cosas sobre ella. Luego de leer dos capítulos de Historia de la Magia que se me hicieron bastante rápidos y fáciles, centro mi atención en Orgullo y Prejuicio.
El silencio de la sala es perfecto, casi tan sereno que puedo oír mis pensamientos con claridad sin que nada me distraiga. Los rayos de sol se cuelan por la ventana dandome directo en la cara.
Estoy de lo más concentrada en el baile entre Lizzie y Mr. Darcy cuando un sonido hace que levante la vista de mi libro.
El taconeo casi melódico resuena en el piso de piedra. Y yo lo reconozco al instante. Miro hacia adelante sólo para confirmar quién es la persona que se acerca hacia mí y toma asiento en la silla de enfrente.
"Lily" la saludo. Mi querida prima me sonrie falsamente. Su pelo cobrizo y lacio está peinado perfectamente y cae sobre el blazer que lleva puesto. Podría decirse que todo en su aspecto es perfecto. Imagino como yo debo lucir ahora y me lamento no haberle dedicado más tiempo a mi maquillaje esta mañana.
"Hola, Rosie" ella sabe que odio que me llamen así, solo lo hacen mi padre y mis tíos, muy a mi pesar "¿Qué lees?"
"Orgullo y Prejuicio" le muestro la tapa del libro, que debido a llevarlo de aquí para allá está muy gastada "Pero ambas sabemos que no estás aquí por tu interés en mi lectura"
Decidí que lo más sencillo (o menos complicado) sería tomarla por sorpresa con ese comentario y que no le quedara otra opción que decirme qué quería.
"Bueno..." sonrió nerviosa. Debo admitir que nunca la ví así "Hay muchos comentarios ¿sabes? A la gente le gusta hablar"
"Lo sé, pero aún así no sé a que te refieres" aunque creo saber a qué viene todo esto.
"Luego de que te aparecieras en el Gran Salón con el buzo de Scorpius todo el mundo comenzó a hablar" suspiró "Incluso creo que hasta los profesores se sorprendieron"
"Veníamos de detención Lily, lo del buzo fue un honesto error" puedo sentir como mi rostro comienza a ponerse rojo, espero que Lily no se de cuenta de mi nerviosismo.
"¿Segura?" apoyó sus dos manos sobre la mesa, yo giré mi vista hacia la ventana y asentí "Rose... ya sé que no soy la persona que más quieras en este momento, sobre todo por lo de Rebecca"
"Lo de Rebecca y Charles no tiene nada que ver en este asunto" la corté"
"Sí que lo tiene"
"¿Qué? ¿ahora te vas a poner de mi lado al fin?" y la miré desafiente. Toda esta situación me estaba comenzando a desesperar. Lily me miraba expectante
"Sabes muy bien que Becks es mi amiga" Ugh. Becks.
"¿Entonces?"
"Sólo quiero que me seas sincera"
"Te estoy siendo sincera, pero pareces no creerme" guardo mis libros dentro de mi bolso y me paro "De todas formas, ¿qué tanto te importa Malfoy?"
"No me importa, sólo quería saber"
"Sí, claro" me cuelgo mi bolso mientras me paro y la miro desde arriba "No te guíes por todo lo que escuchas, ¿ok?"
"Está bien, adiós"
"Adiós"
Y la dejo sola sentada en esa mesa. Sé que se quedó allí porque no siento el sonido de sus stilettos. No sé por qué esa conversación me puso tan nerviosa y tuve que huir de allí rápidamente. Claramente tuve que mentirle, no podía pararme frente a la mejor amiga de la actual de mi ex y decirle que tuve algo con un chico que se supone que odio. Bueno. Eso fue entreverado. Pero se entendió.
La única respuesta a todas mis incógnitas es que, si bien Lily y Malfoy no son nada (tal como el me confirmó), ella aspira a ser algo más que amigos. La sola idea de mi prima y cierto rubio besándose me hizo retorcer por dentro. Eso jamás iba a suceder. Malfoy es más inteligente.
Jamás creí que me iba a ver llamando inteligente a Malfoy.
Por otro lado, hoy también vi algo que jamás creí ver: Lily teniendo un poquito de consideración mientras me preguntaba en qué se estaba metiendo. Debo reconocerselo porque yo no lo habría hecho de esa forma.
Mi día está apenas por la mitad y ya quiero enterrame en la cama y dormir hasta mañana. Los lunes no fueron hechos para mí.
Hola!
Simplemente quiero agradecerles por leer mi historia. Si tienen algún comentario/recomendación/crítica no duden en dejar reviews!
La tengo casi toda escrita así que iré actualizando semanalmente, algunas semanas incluso más de un capítulo.
De nuevo, gracias por leerme :)
Saludos!
