Capítulo 9: Self control

Another night, another day goes by

I never stop myself to wonder why

You help me to forget to play my role

You take my self, you take my self control

El rumor de que Theo Nott daría una fiesta de Halloween se esparció por todo el colegio rápidamente. Terminé de confirmarlo con Albus, durante una clase de Transformaciones, a través de una nota en un papel. Y todo quedó cien por ciento confirmado cuando Theo nos pasó las invitaciones hace un par de días.

Todos se sorprendieron de que Theo no me invitara a participar de la organización, ya que es lo que siempre hacemos juntos. Pero, creo, que desde la fiesta de bienvenida las cosas se pusieron tensas entre nosotros. Nunca discutimos el tema, pero tampoco ninguno mostró iniciativa en hablar. O en que volviera a suceder.

Sinceramente, Theo me parece muy guapo. Es alto y tiene unos ojazos verdes, pero lo que más resalta de él es su personalidad relajada y extrovertida. Si, definitivamente es eso.

Claro que hay chicos con otro tipo de personalidad que sobresalen aún más. A mí alguien tan relajado y entrador como Theo, creo, en el fondo me aburriría. Necesito alguien desafiante, que esté a mi altura intelectualmente hablando.

Pero ahora, concentrandome en lo que importa en este momento, me miro al espejo. Lo que veo no es lo que estoy acostumbrada a ver usualmente. Aliso las arrugas inexistentes en mi caro vestido.

Es negro, justo y va hasta arriba de la rodilla. No tiene mangas, lo que hace relucir las pecas que adornan mis hombros y brazos. Como accesorio, unas caravanas pequeñas de plata que me prestó Lena y zapatos haciendo juego.

"No te olvides de lo más importante" comenta Dominique sentada en su cama mientras se calza unos stilettos.

"Es el toque final" le respondo y me acerco a ella. "¿Qué te parece?"

"Estás espectacular" y se incorporó, aún con esos zapatos altísimos no logra alcanzarme. "¿Y yo?"

"Igual. Seguro romperás corazones hoy" y no miento. Su pelo (ahora color rosa) lo lleva alisado y le llega casi a la cintura, su vestido es violeta con mangas de encaje. Cualquier cosa que mi prima use le queda bien. "O uno en específico"

"Ay, deja de decir tonterías" se hace la ofendida, sabiendo perfectamente a qué -o quién- me refiero.

Nuestra pequeña conversación es interrumpida por Lena que entra a la habitación hecha un torbellino. Su pelo todavia está mojado y sólo tiene puesto un pantalón y un corpiño.

"¿Alguna vio mis aros dorados?" ni nos mira y se dirige hacia su mesita de luz, tirando todo lo que estaba dentro de su cajón.

"No" respondo. "¿Pero los necesitas para terminar de vestirte?"

"Obviamente. Son parte del outfit" y saca una pequeña cajita color plata. "¡Aquí están!"

Se seca el pelo rápidamente con un movimiento de su varita y se puso un top de un color azul eléctrico, del mismo color que su pantalón ancho. Debo atreverme a decir que, si bien mi amiga es bastante osada al momento de vestirse, siempre logra que todo le quede bien.

Finalmente, una vez que todas estuvimos listas, se nos unió Alice, que ya estaba arreglada y había bajado a la Sala Común a pasar el rato. Mi amiga/prima llevaba un vestido color limón, también largo y ya llevaba en su mano el antifaz.

Ese era el accesorio que me faltaba. Theo no había tenido mejor idea que hacer la fiesta con temática masquerade, por lo tanto, el uso de antifaz era obligatorio y, si uno llevaba antifaz, tenía que ser combinado con un vestido formal y traje, sino quedaba bastante vulgar.

Y aquí estoy, frente a la Sala de los Menesteres, esperando que la puerta se abra, con un vestido negro que casi no me deja respirar, tacones que sé que harán que mis pies duelan y un antifaz plateado que sé que me hace lucir ridícula.

"No puedo creer que me convencieron de ponerme esto" les digo a mis amigas. La verdad es que, lo hubiera hecho de todas formas, porque no pensaba perderme esta fiesta.

Necesito divertirme.

Y ligar con alguien.

Sí, sin dudas necesito eso. Es algo que preciso sacar de mi sistema. Algo fugaz, sin sentido y mañana sé que me voy a levantar feliz.

La Sala está espectacularmente decorada. No hay cosas cliché de Halloween; nada de calaveras o calabazas. El techo, altísimo, está cubierto por telarañas falsas (espero) y hay un par de candelabros. No hay mesas, pero sí una enorme pista de baile donde ya muchos alumnos se encuentran bailando. Como sospeché, todos están prolijamente vestidos y tienen antifaz.

"¡Allí está Albus!" Alice saluda a su novio a la distancia, que se dirige hacia ella con un perfecto traje color negro que hace resaltar sus ojos verdes. "Ya vengo"

Mientras Alice se va con mi primo, Lena y Dominique se van hacia la pista de baile y yo me quedo ahí parada, sola.

Siento como alguien me toma de la cintura y me gira. Frente a mí está Theo Nott.

"Hola, perdido" le sonrío. "Menuda fiesta"

"¿Te gusta?"

"Sí, aunque podría estar mejor si me hubieras permitido ayudarte" encarno una ceja. "Pero ni siquiera me avisaste"

No estoy con la paciencia para andarme con rodeos.

"No quise molestarte" me miente.

"Si, claro" pongo los ojos en blanco y lo tomo de la mano. "Vamos, invítame una copa"

Y sin más, nos dirijimos hacia la barra donde Theo me da una copa de champagne. Esta noche todo es tan refinado que incluso me siento fuera de lugar. Él me dedica un par de sonrisas espectaculares y, cuando menos lo espero, volvemos a ser amigos de nuevo.

Una copa.

Dos copas.

Tres copas. Y ya siento como estoy más deshinibida. Sigo hablando con Theo y rápidamente nos vamos hacia la pista y comenzamos a bailar.

Tengo flashbacks de la última fiesta cuando estuvimos así y pienso, muy internamente, que no me molestaría terminar con Theo nuevamente. Si bien nunca vamos a ser pareja, enfrentemoslo, descubrimos que podemos divertirnos y que luego siga todo igual.

Su mano se posa en mi cintura y yo me muevo de un lado al otro al ritmo de la música. Mis ondas color rojo rebotan sobre mi espalda y sé que luzco genial. Soy consciente del efecto que puedo causar en él y me aprovecho de ello.

Lo veo acercarse a mí, dispuesto a hacer lo que yo sé que vamos a terminar haciendo, pero apoyo mi mano en su pecho, deteniéndolo.

"¿Me esperas un segundo?"

"¿Qué pasa?" aunque tiene ese antifaz color verde Slytherin, puedo ver que está confundido.

"Voy a buscar otra copa" y no miento. "Y también a chequear cómo están mis amigas"

"Te espero" y me da un beso en la comisura de los labios.

Me voy, consciente de que me está mirando y enseguida agarro una compa de champagne. Camino por el lugar, mientras doy pequeños sorbos y por fin veo a Lena que está bailando con un Ravenclaw bastante apuesto. No hay rastros de Dominique ni de Alice, así que supongo que la noche de ellas está resultando mejor que la mía.

Busco a Theo, dispuesta a finalizar lo que comencé hace unos minutos y lo veo hablando con las últimas personas que quiero ver ese día. Lily ríe tontamente, con su antifaz y vestido dorado -los cuales, debo aceptar, le quedan bien- mientras sostiene del brazo a Malfoy. No voy a detenerme a decir cómo está, porque no es necesario mirarlo o describirlo mucho para darse cuenta de que todo, absolutanemente todo lo que se ponga, lo va a hacer lucir espectacular. Él conversa con Theo, pero, me detengo a observar que no le presta demasiada atención a mi prima.

Sin pensarlo, me acerco a ellos. Tomo a Theo por el brazo, pero sin quitar mi vista de el rubio que me mira impresionado. Sé que mis ojos azules resaltan en mi antifaz plateado y él no puede quitar los suyos grises de encima mío.

"Hola" les sonrío.

"Rose" Lily sonríe incómoda, la última vez que hablamos fue esa incómoda conversación en la biblioteca.

"Hola, perdida" Theo me agarra de la mano y me acerca a él, yo le sonrío.

"Weasley" Malfoy hace un pequeño movimiento con su cabeza, no ríe, pero sus ojos grises siguen penetrandome con la mirada.

Y yo no puedo dejar de pensar en sus labios sobre los míos aquel día en detención.


Me tambaleo mientras intento sacarme los tacones. El dolor de pies está matandome. La fiesta aún no terminó, creo que son alrededor de las dos de la mañana; pero después de una sesión de baile y besos con Nott ya siento que no puedo seguir así. Si continuaba de esa forma, tomando y besándome con un chico que sé que no me importa, las cosas se iban a tornar turbias y mañana me arrepentiría.

Sé que no estoy completamente ebria porque soy capaz de razonar eso.

Los pasillos del castillo están vacíos y oscuros. El contacto de mis pies descalzos contra el piso frío me hacen erizar.

"Weasley" siento unos pasos detrás mío y no necesito girarme para saber de quién se trata. Solo una persona, además de los profesores, me llama así. Scorpius Malfoy camina a mi lado tranquilamente.

"¿Qué quieres?" como dije anteriormente, no estoy con paciencia para andarme con rodeos.

"Nada. Te vi irte y pensé en acompañarte"

"¿De verdad? ¿Desde cuando eres tan amable?" me sorprendió.

"Bueno, desde que sales con mi amigo y primo, supongo" me tiró ese comentario y yo no pude evitar largar una carcajada.

"No salgo con Theo" niego con la cabeza. "Pero desde que tu sales con mi prima supongo que podemos ser amigos"

"Tampoco salgo con Lily"

"Parecía otra cosa"

"Lo mismo digo"

Silencio. Yo sigo caminando, decidida en llegar a mi Sala Común y terminar con esta situación sin sentido. Pero, de repente, una risa, que no es de Malfoy ni mía, interrumpe nuestro silencio.

Dominique, totalmente despeinada y poniendose los tacones mientras se apoya en el marco de la puerta de un aula vacío. Detrás de ella, se asoma Timothee Wood, con el pelo también despeinado y la camisa desprendida.

"¿Y esto?" contengo la risa. Los ojos celestes de mi prima se encuentran con los míos y estalla en risas. Se nota que está borrachisima.

"Rosie..." se acerca hacia mí y me toma de la mano, mirándome a los ojos. "Por favor, no digas nada de esto"

"Ok" todo me parece muy sospechoso.

"Gracias" esta vez fue Timothee quien habló. Debo admitir que me sorprende verlo así, lo tenía como alguien mas serio. "Yo me voy" y tras darle un beso en los labios a mi prima, se va en dirección a su Sala Común.

Y ahí quedamos los tres. Malfoy, Dominique y yo, parados inmóviles, sin saber bien qué hacer o decir.

"¿Interrumpí algo?"

"No, no" luego de un rato en silencio, él fue quien contesto. "Yo justo me iba a mi cuarto"

"Pero las mazmorras están en la otra dirección" aunque mi prima está bastante borracha, se dio cuenta de que algo no andaba bien.

"Sí, claro" respondió sospechosamente.

"Bueno, entonces, adiós" le digo a Malfoy rápidamente, tomo a Dominique del brazo y emprendemos camino. Lo dejamos ahí, solo.

Antes de doblar en la siguiente esquina, me giro para verlo y allí sigue. Su cabello rubio platino se distingue entre la oscuridad del pasillo, su antifaz negro en su mano y su mirada, aún fija en mí.

Sin saber por qué, le sonrío y creo que es la primera vez que lo hago sinceramente.


Hola!

Primero que nada, perdón por haber demorado tanto en actualizar, la semana pasada estuve bastante ocupada y no tuve nada de tiempo. Pero espero que este capítulo lo recompense, originalmente eran dos pero lo fusioné en uno solo.

Que opinan de la historia entre Scorpius y Rose? Sin dudas va tomando mucho color y me encanta!

Como siempre, sus reviews con comentarios/sugerencias son super aceptados.

Gracias por leerme :)