Capitulo 16: Back to december

It turns out freedom ain't nothing but missing you

Wishing I'd realized what I had when you were mine

I'd go back to December, turn around and make it all right

I go back to December all the time

Corto un pancake de la pila que tengo en el plato frente a mío y le hecho algo de miel antes de llevármelo a la boca. Hugo, a mi lado, hace exactamente lo mismo pero con un toque más de desesperación, como si el mundo de repente se fuera a quedar sin comida. Mi madre nos mira anonadada desde el otro lado de la mesa. Es la típica escena que solemos tener durante las vacaciones; mamá nos prepara el desayuno que sabe que nos gusta, nos observa mientra lo devoramos y luego se marcha al Ministerio. Mi padre rara vez se encuentra ya que siempre tiene algún tipo de emergencia en las oficinas de Sortilegios.

"Rosie, ¿te has pensado lo que te comenté el otro día?"

Uf. Los desayunos en la casa Weasley no son cosa tranquila. La miro desde mi extremo de la mesa y me encojo de hombros.

"Todavía no"

"No entiendo qué es lo que te tienes que pensar, es una oportunidad única" cuando comenzó a hablar supe que en algún momento mi mente la iba a bloquear. "Además, puedo usar algunos contactos que tengo para asegurarme que entres"

"Mamá, ¿en serio? ¿Tan desesperada estás?"

Ella rió. No sé de qué otra forma evadir su propuesta.

"Es una oportunidad única" respondió.

La oportunidad única se trataba de una pasantía en el Magicongreso de los Estados Unidos. No recuerdo bien con quién era el trabajo pero se supone que, de postularme, estaría compitiendo contra cientos de jóvenes de todo el mundo para acceder a trabajar con el secretario del Presidente. La realidad es que sí era una oportunidad única; y más para alguien que no tiene la menor idea de qué es lo que quiere hacer al terminar el colegio como yo. Siguiendo textualmente las palabras de mi madre "podría ayudarme a decidir qué es lo que quiero hacer con mi vida".

No todos terminamos el colegio sabiendo qué es lo que estamos destinados a hacer en este mundo.

Pero tampoco quiero obtenerlo mediante el uso de contactos de mi madre. Si me postulo es porque quiero y si salgo sorteada es porque lo merezco.

"Todavía tienes tiempo para pensártelo"

"Yo que tu me tomo un año sabático" aportó mi hermano medio en chiste, medio en verdad y mi madre casi le lanza un avada con la mirada.

"¿Decís?" le sigo el juego.

"Sin dudas. Es lo que voy a hacer yo"

"¡Nada de años sabáticos!" exclamó mi madre. Antes de que pudiéramos responderle nos interrumpió el sonido del timbre.

Mamá caminó tranquilamente a ver de quien se trataba y mi hermano y yo continuamos nuestro desayuno como si nada.

"¡Rose! ¡Ven!" la oí llamarme de una forma algo tensa, usualmente vendría hasta la cocina a buscarme. Preocupada, caminé rápidamente hacia el hall, repasando en mi mente todas las cosas malas que había hecho en el último tiempo e intentando adivinar sobre qué podía ser esto.

Pero lo que vi se alejaba tanto de mi imaginación. Hubiera sido imposible predecirlo.

Lo sé porque en el portal de mi casa, esa mañana de invierno, con sus manos en los bolsillos de sus pantalones y una mirada tímida que tantas veces me hechizó, se encontraba él.

"Charles, ¿qué haces aquí?" detuve mi paso antes de acercarme.

"Vine a hablar contigo" se acercó y yo me alejé. "En privado, si es posible"

Miró a mi madre de una forma que pocas veces lo vi hacerlo. Era como si se estuviera muriendo por dentro y a la vez le pedía piedad. Tengo que reconocerle las agallas de presentarse en mi casa después de lo que me había hecho, aunque sí había elegido un buen momento al venir cuando sabía que mi padre estaría trabajando.

"Está bien" asentí con la cabeza mientras miré a mi madre. Ella, luego de meditarlo unos segundos, se fue. Yo guié a Charles hacia mi cuarto.

Una vez que cerré la puerta detrás mío, lo enfrenté.

"Bien, ahora dime, ¿qué necesitas?"

Me cruzo de brazos y lo observo. Intentando, inútilmente, armarme de valor ante algo que sé que me va a derrumbar. No pienso ceder ante nada de lo que me diga, aunque tampoco sé que esperar. El sigue con la misma expresión que tenía abajo, solo que ahora se encuentra sentado en los pies de mi cama observando todo alrededor, como si no se conociera esa habitación de memoria.

"Quiero que hablemos"

"Eso ya me lo dijiste"

"¿Te puedes sentar?"

"Bien, ahora sí, dime" me siento al lado de él tratando de mantener una distancia prudencial.

"El otro día en el Baile, me dejaste pensando con lo que dijiste..." suspiró, como si de verdad todo esto lo estaba lastimando. "No hay forma sencilla de decirlo: corté con Rebecca"

Lo miro desencajada. Ni una fibra de mi rostro se movió. ¡Que descarado! Después de todo, ¿se piensa que con decirme eso va a cambiar algo?

"¿Y?" intento mantenerme fuerte.

"Como que ¿y?" se acerca hacia mi y me toma de las manos. "Me di cuenta de que fui un idiota al comportarme así contigo, bueno, ya lo venía pensando hacía tiempo, pero cuando te vi en el baile lo supe. Tu eres la chica con la que tengo que estar"

"Estás bromeando, ¿no?" libero mi mano de las suyas, me paro y camino nerviosamente hacia la cómoda, donde de reojo veo el mixtape que Malfoy me envió. Su imagen se cruza por mi cabeza.

"Claro que no. Jamás bromearía con algo así"

"¿Qué esperas, entonces? No voy a volver contigo y menos después de lo que me hiciste. ¡Me dejaste, Charles! Me dejaste de un día para otro por una idiota de sexto año la cual, por cierto, me tuve que aguantar todos estos meses burlándose de mí. Así que sí, perdóname si me creo que todo esto se trata de otra de tus bromas de mal gusto"

Uf. Se sentía bien liberar todo eso.

"Sé que te lastimé" se pasó la mano por el pelo desesperadamente mientras se ponía de pie, echándose algunos rulos hacia atrás. Merlín, solía adorar cuando hacía eso. "Te estoy pidiendo que me des la oportunidad de reparártelo"

Me quedé allí sin decir nada. Después de unos minutos él se acercó a mi y me tomó de la mano, sólo nos separaban algunos centímetros. No me atreví a mirarlo a los ojos porque en el fondo, muy en el fondo, sé que cedería ante ellos.

"No lo sé" y no mentía. Mi mente estaba peor que el cuarto de James luego de una noche de fiesta; un verdadero lío.

"Piénsatelo. Te espero todo lo que quieras" me besó en la frente y cuando cerré los ojos para sentir mejor su aroma, supe que estaba frita. "Vamos, Rosie, éramos increíbles juntos"

Sí, hasta que tú decidiste que ya no lo éramos.

"Necesito un tiempo" y me alejé de él.

¿De verdad estaba considerando volver con él?