Disclaimer: HP no me pertenece
Cuando muera la tarde
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7
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La mirada burlona de Draco se deleitó del grito de dolor de Harry, especialmente cuando éste retrocedió sorprendido, mirándolo con los ojos abiertos y traicionados.
-Oh, bueno. Supongo que debí saber que no tendría el corazón para eliminarte en solo un ataque. Tal vez un poco más abajo la siguiente vez, estaría bien-exclamó apuntando a la altura de su corazón con el arma blanca, y luego la giró y la guardó, admirando la incredulidad del moreno. -¿Por qué me ves así, tesoro? ¿No es esto lo que esperabas al reunirte conmigo? Solo fue un corte pequeño, dramático. Realmente no entiendo qué esperabas, desde el principio sabías que cuando nos encontráramos solo podías matar o morir, y aún así estás aquí ¿Qué significa exactamente eso?-preguntó.
-Aún debe haber alguna manera de volver a ser el de antes. De volver a casa. Si tan solo...-exclamó dando un paso hacia adelante y estirando la mano. Draco la atrapó con dureza, cuando notó que intentaba tocar su rostro.
-Volver a casa... -repitió apretando con fuerza-Me temo que me arrebataste esa posibilidad. ¿Volver a ser el mismo? Lo siento, tesoro, pero si hay una manera, nadie lo ha descubierto. Así que sigamos el guión y saltémonos a la parte donde mueres. No sé, quizá revivas, como siempre-exclamó diversión y su mirada resplandeció de ese brillo loco que hacía tiempo no cubría el negro, y con la misma voz, pero un tono más oscuro, exclamó- el guardián guardó el tesoro correctamente, pero el tesoro decidió envenenar al guardián. Así que, es momento de decidir qué hacer. ¿El guardián morirá envenenado, o se deshará del tesoro?
-Puedo deshacerlo, yo...
-Deshacerlo.. ¿cómo exactamente? ¿Has encontrado un hechizo que revierta la maldición de mi sangre?-preguntó y cuando miró al moreno sin responder, rió.
-No puedes, cariño-expresó con ternura fingida-pudiste, y no lo hiciste. Pudiste salvarme, pero en cambio decidiste salvarte a ti a tus amigos, obedeciendo a la mujer que te odiaba, cuando era obvio que no había bondad en su acto, que estaba ganando algo. Yo tenía un plan. Sabía que ella no te mataría porque el Lord era quien quería matarte personalmente. Usaría a los elfos. Bajaría las barreras. Iba a salvarte, y cuando ellos se enteraran, iba a morir por ti. Pero la escuchaste a ella. Para salvarlos a ellos. Y sin embargo, volví a salvarte. Y ahora estás aquí nuevamente, disminuyendo mi paciencia, parándote frente al enemigo de nuevo. Un enemigo que quiere matarte. Un enemigo que soy yo. Burlándote de mí. Jugando conmigo.-Enfurecido, tomó a Harry por el cuello y lo empezó a ahorcar- Mientras sigas vivo, mientras haya calidez en tu sangre, estaré vacilando entre la cordura y la locura. Por eso debo matarte. Mi fuerte, poderoso, y valiente tesoro-exclamó y por cada palabra le quitaba más y más el aire a Harry quien empezó a revolverse intentando soltarse.
-Por favor... Draco, no quieres hacer esto...
-Ríndete, tesoro, no dolerá, seré bueno contigo, te daré lo que buscas una y otra vez-exclamó Draco acercándolo más y más a la orilla del lugar. Cuando los pies de Harry tocaron la orilla, el auror empezó a desesperarse, y a manotear con fuerza. Invocó su varita, pero una chispa negra lo hizo soltarla, y lo único que pudo escuchar fue el sonido de la madera al caer.
- Draco, Draco por favor...
-Oh, la voz del tesoro rogando. Me encanta esa voz. No tengo ni idea de cuando empezaste a llamarme por mi nombre, Harry, pero no sabes lo decepcionante que es que eso no me haga sentir nada.
-¿Qué estás... qué eres?-preguntó cuando un aura negra tomó la forma de una persona tras el rubio.-¿Por qué no dejas de controlarlo?
-¿Importa? Él es un buen huésped, el mejor en siglos. Tan poderoso, y tan difícil de controlar. Supongo que lo que dicen es cierto, jamás puedes domar por completo a un dragón. Cuando creo que lo tengo, cuando creo que se rendirá, él parece recordar que una vez ahogado en mí no podrá vigilarme y controlarme. No podrá salvar a nadie. ¿No es tierno? ¿No es un amor? -exclamó con dureza-Existen los Black que se aman a sí mismos más que a nada, incluso sobre su tesoro, y temen perder el control de sí mismos, así que lo sacrifican. Siempre habrá un nuevo tesoro, se dicen. Están los que adoran el poder y agradecen la oscuridad, para dejar salir sus más oscuros deseos. Esos se preguntan por qué guardaron un tesoro tan insignificante, por qué desperdiciaron parte de su vida cuidándolo. Están los que no pueden soportar el dolor de matar a su ser amado, que mueren añorando un tesoro que eliminaron por sus propias manos. Y luego está él. Él que aún cuida su tesoro, aún cuando no lo extraña, no lo desea, no lo quiere y no necesita uno nuevo. Cada Black cae en un pozo de desesperación, del que no puede salir. Pero él se mantiene al borde. Sin ser yo, sin ser él. Pero si te elimino de su mundo, si elimino a su familia, a sus amigos ¿cuánto tiempo crees que podrá soportar?
Con una oscura sonrisa lo soltó, y Harry abrió los ojos cuando sintió cómo caía y era apuntado con su propia varita, con núcleo de fénix.
No, no funcionará, pensó. Es mi varita, no me traicionaría. Ni siquiera me la ganó en un duelo... Desesperado, se aferró a ese pensamiento, pero cuando la luz empezó a formarse en la punta, Draco rió tras ella, admirando nuevamente su desesperación, y regocijándose de ella.
-Adiós, tesoro. Fue un placer cuidarte. Te veré en la otra vida.
Cuando un rayo verde salió de la varita, Harry cerró los ojos, asustado de morir.
-¡Depulso!
-¡Wingardium Leviosa!
La voz de Hermione y Ron, combinando sus hechizos, hicieron que el rayo pasara a su lado, y cayera al piso sin matarse. Sorprendido, abrió los ojos.
-Harry-ambos gritaron corriendo hacia él y rápidamente lo tomaron antes de aparecerse. Como él aún seguía en shock, dejó que lo salvaran. Aparecieron en la Madriguera, y entonces, el gryffindor pareció respirar.-Harry ¿estás bien? ¿Qué pasó?-preguntaron ambos, pero antes de poder responder el sonido de una aparición se escuchó e hizo a los tres voltear.
-Me parece, tesoro, que dejaste algo.
La suave risa de Draco hizo a Ron jadear y alzar su varita por instinto. Hermione se puso delante de Harry. Enternecido, Malfoy rió de nuevo.
-Se supone que las barreras no te dejarían entrar ¡Tenemos un fidelius!
-¿Crees que un fidelius es suficiente para detenerme? -se burló, especialmente cuando los Weasley empezaron a salir uno a uno, llamados por el ruido. Con un movimiento de sus manos, Draco mandó un aire oscuro que los hizo caer al suelo, esforzándose por respirar.
-¡¿Qué les hiciste?!
-No mucho, solo los metí en un hechizo oscuro. No me gusta los entrometidos. Cucus Inflarae-exclamó tirando su varita frente a Harry y sacando la suya para invocar un fuego negro que lo envolvió antes de formar un látigo, que azotó con fuerza como para recalcar su poder -Supongo que ahora definitivamente pelearás, no es así Potter... ¿o es que estás asustado? Deberías estarlo. En una hora como máximo empezaran a morir. Su sangre está siendo envenenada y no puedes deshacerlo. Es un truco familiar. Que solo se acaba con la muerte del invocador.
-¡Bastardo!-exclamó Ron, apuntando hacia él. A diferencia de Harry, dispuesto a matarlo.- ¡Avada Kedrava!
-¡No!¡Ron, Draco!
El hechizo ni siquiera rozó a Draco ya que éste saltó y lanzó el látigo contra el cuello de Ron, atrayéndolo hacia él, para tomar su rostro y azotarlo al suelo con demasiada fuerza. Un ruido sordo, propio de algo al romperse, se escuchó antes de que la sangre empezara a brotar, y tanto Hermione como Harry miraron en shock como Ron caía y permanecía inconsciente. El rubio sonrió y apuntó su varita directo al pecho del pelirrojo y, conmocionada y enfurecida, Hermione alzó la varita y apuntó al rubio antes de que pudiera matarlo definitivamente.
-¡Diffindo. Bombarda!
-Sectusempra-exclamó el rubio con fluidez, saliendo del camino de los hechizos de Hermione.
-¡Protego!-gritó Harry, protegiendo a su amiga y lanzando rayos hacia el slytherin en un intento de hacerlo retroceder. Durante un tiempo, los tres lanzaron rayos sin descanso, sin atinar a su enemigo, hasta que el rubio envió a Hermione hacia atrás con un flippendo, y la encerró en una jaula de fuego. Con Hermione fuera, su siguiente objetivo fue Harry. -!Baubillious!
-!Expelliarmus!
-!Suffoco!
Harry se apareció del otro lado.
-¡Serpensortia!-exclamó Draco, invocando una serpiente-¡Mátalo!
Simulando a Neville, invocó una espada con la varita y le cortó el cuello.
-Evanesco-Exclamó desapareciendo la serpiente-. Fatigare.
-¡Incendio!
-¡Fulgari!-exclamó Draco intentando atarlo, pero el auror convocó un protego lo suficientemente fuerte para evadir el hechizo.
-¡Expulso!
Por fin uno de sus hechizo funcionó en Draco, tirándolo hacia atrás.-¡Desmaius! -exclamó rápidamente, pero, el otro contraatacó antes de que pudiera siquiera noquearlo.
-!Diduxiumor! - el árbol tras Harry se partió a la mitad y con alivio, Harry agradeció no haber recibido el hechizo de frente.
-!Confundus!
-¡Caecatum Aria!-Un potente chorro de luz blanca, hizo retroceder a Harry, cegándolo y con la adrenalina al cien, sabiendo que podría morir, alzó la varita agitándola rápidamente.
-¡Cripsis!-exclamó volviéndose invisible por un tiempo para recuperarse.-!Centas! - Una considerable cantidad rayos tiró al slytherin, quien, sin poder verlo, gruñó frustrado antes de cerrar los ojos.
-¡Corium Dereptum! ¡Absorvere!-exclamó cuando encontró la fuente de su magia y Harry gritó cuando una parte de la piel del brazo fue arrancada y sentía como el hueso de su brazo era quebrado. Por unos minutos ambos respiraron agitados, antes de que el slytherin intentara rastrearlo, pero ya conociendo ese hecho, Harry ocultó su firma mágica y se mantuvo en silencio; intentando soportar el dolor de su brazo.- ¡Maldita sea, Potter! ¡Aparece! -gritó el rubio, pero cuando no hubo respuesta, frunció el ceño.-Bien, ¿quieres seguir jugando a las escondidas? Entonces quemaré todo.
Se concentró una leve cantidad de segundos, cerrando los ojos, y luego los abrió con tanta frialdad, que más que un mago, parecía un dementor. Tiró su varita a un lado y entonces movió ambas manos en un circulo.
Lo siguiente que Harry escuchó, fue el rugido de un dragón. Antes de que una bola de fuego negro girara alrededor de Draco y un dragón enorme saliera de la nada.
-Que ardan.
