No soy fotogénica. De hecho, a mi o me llamaban/obligaban o no iba voluntariamente a tomarme la foto familiar. Al contrario, me gustan las fotos cuando no son mías, sino del pasado o de los demás. Tal vez, por eso nació esto. Espero lo disfruten :3

Disclaimer: Pucca no me pertenece. El escrito sí.

Palabras: 593.


.

.

.


Parpadeó.

Lo necesitaba, es decir, él esperaba que al abrir la puerta sentiría unos labios traviesos posarse en los suyo y una risilla resonar. Bueno, la risa si la escuchó, pero no hubo beso.

Sino un flash.

Y uno bastante cegador. Talló sus ojos, enfocando nuevamente la vista, y la silueta de una muchacha de odangos se hizo más clara. Pucca estaba parada frente a él, sonriente como siempre, con una cámara en manos.

Y de las instantáneas. Alzó una ceja, interrogándola.

Ella simplemente se encogió de hombros, le entregó la foto que había sacado, y salió corriendo probablemente al restaurante de sus tíos.

Él, estático en el porche de su casa, observó incrédulo la foto. En esta imagen, él aparecía con su usual cara seria, al parecer tranquilo y sereno, sin predecir lo que pasaría después.

Se veía bien.

Pucca era buena fotógrafa.

Suspiró, esa niña. Esperó que esa fuera la única foto que tomara sin su consentimiento. Tuvo la sensación de no iba a ser así.

.

No lo fue.

Durante todo el día, sus agudos sentidos ninjas percibieron el sonido de un click y ocasionalmente una luz se veía a lo lejos. Por no mencionar la típica risilla.

Y lo percibió comiendo, "charlando" con la gente, comprando víveres, entrenando. Vamos, que Pucca tomó foto de todo lo que era él.

Tuvo miedo de entrar a su habitación, y ver su pared repleta de fotos de él en todos los ángulos. Se escalofrío.

Pucca no era así ¿verdad?

Y antes de que se decidiera a quitarle la cámara a la loca que tenía por novia, nuevamente captó un sutil movimiento a su costado.

Aspiró hondo, y en un rápido movimiento digno de un ninja profesional logró sujetar a la chica. Ella, siempre sonriente, le sacó la lengua al joven, claramente divertida. A pesar de que estuviera inmovilizada para poder seguir tomando alguna foto de su querido ninja, para ella admirar de cerca y en 3D al muchacho era mejor que cualquier imagen.

Por otro lado, estaba él. Que sabía bastante bien que ella si quisiese podría mandarlo a volar a la luna. Observó la cartera que cargaba colgando de su hombro, intuyendo que ahí se encontraban las imágenes.

La tomó.

Y cuando vio el contenido, tuvo una mezcla de admiración e incomodidad. Como él había pensado, aparecía comiendo, "charlando", comprando, caminando, entrenando… Las últimas no estaban tan mal.

Bueno, en todas salía bien. A pesar de que su espacio personal había sido literalmente ultrajado —Ejem, ¿Cuándo no lo estuvo?—, podría soportar eso. Era mejor que te cayeran encima.

Entonces, miró a Pucca. Y ella, a pesar de que estaba sonriente, parecía nerviosa.

¿Qué te pasa?

Ella vaciló, luego suspiró.

Pues… ¿Puedes… tomarte una foto conmigo?

Para señalar su punto, alzó la cámara, mirándole indecisa. Que acepte, que acepte, que acepte.

Él, miró la cámara, luego a ella, luego la cámara, y nuevamente a ella. Y, como siempre, cedió.

Visiblemente feliz, Pucca se acomodó a su lado, levantando la cámara dispuesta a tomar la foto, sonriendo.

Y Garu, observando a Pucca, sonrió, poco pero lo hizo.

Click.

Pucca observó la foto, grabando ese momento en su memoria.

Era una foto que Pucca nunca perdería. Era su favorita.


.

.

.


perlapuccabf: ¡Holi! Ay, no digas eso, seguro que tus historias son hermosas uwu Espero te guste este ;3 ¡Gracias por leer!

¡Gracias por leer!