No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer y la historia es de la hermosa Christine Feehan (Saga de Los Carpatianos). Yo solo me divierto un poco. Leer notal al fina.
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—¡Edward! ¡Bella! —Gritó Alice, saludando salvajemente. —Venid a ver esto.
Edward deslizó el brazo alrededor de Bella, empujándola bajo su hombro, contra la calidez de su cuerpo, mientras atravesaban las puertas de la arena interior hacia Alice. Esta estaba montada a horcajadas en una yegua oscura, su cara brillaba de felicidad ante su último logo. —Finalmente he podido saltar como Eleazar quería que hiciera. Miradme. —A Alice le había llevado varias semanas ajustarse a montar en una silla inglesa, pero había practicado hasta resultar muy competente y sus tíos la había proclamado lista para saltar.
—Está radiante. —Susurró Bella a Edward. —Mírala, ha florecido aquí con toda esta familia rodeándola.
—Ahora puede pasar más tiempo contigo. —Dijo Alec, llegando desde atrás. —Antes te levantabas mucho antes que nosotros y raramente teníamos oportunidad de hablar contigo, pero ahora te tenemos cada mañana y casi tan pronto como llegamos del colegio.
—Tú pareces disfrutar realmente con Eleazar y Alistair. —Dijo Bella. —Pasas mucho tiempo con ellos. —A ella le recordaban tanto a Charlie que a veces le dolía mirarles. Estudió a su hermano, que se parecía mucho a su padre y sus tíos. Parecía mayor y más serio tras su ordalía con el vampiro.
—Estoy aprendiendo mucho de ellos. —Admitió Alec. Saludó a Alice mientras caballo y jinete trotaban alrededor de la arena. —Saben mucho de caballos y nos cuentan historias sobre Papá cuando era joven.
—¿Hemos oído algo de Tyler? ¿Las cosas van bien en el rancho? —Preguntó Bella.
Alec asintió.
—Llamó anoche. Tiene a dos parejas trabajando en el rancho. Ben está bien. Aparentemente tuvo una larga charla con Tony Crowley y Tony admitió haber causado la mayor parte de los accidentes en el rancho, pero niega haber provocado el fuego.
—El hombre de Michael Newton, Dimitri Carter, era la marioneta del vampiro. —Dijo Edward. —Él provocó el fuego.
Alec miró fijamente a Edward y después apartó la mirada apresuradamente.
—Supongo que lo hizo él.
A través de su vínculo con Edward, Bella sintió el sobresalto de culpa en su hermano.
Frunció el ceño y posó una mano consoladora sobre su brazo, pero Edward habló antes de que ella pudiera hacerlo.
—Nunca tuve oportunidad de agradecerte que salvaras la vida de tu hermana. —Dijo Edward en su habitual voz baja, con un susurro de poder en cada palabra que pronunciaba. —El vampiro la habría matado si no hubieras sido tan fuerte.
Alec contuvo la respiración, apartando la cabeza, pero no antes de que Bella captara la lucha de emociones en su cara.
—Hice cosas terribles. Carlisle se ofreció a borrar mis recuerdos, pero yo no quise. Dijo que algunas veces me sentiría como me estoy sintiendo ahora, pero no sabría por qué. —Agachó la cabeza. —Prefiero saber que hay una buena razón para ello.
—No tienes nada de lo que avergonzarte, Alec. —Dijo Edward. —Eres completamente humano sin ninguna habilidad psíquica, pero aun así luchaste contra un monstruo tan fuerte que ni siquiera nuestros más poderosos cazadores habrían derrotado en solitario. Incluso con la ayuda de otro cazador, casi muero luchando con él. Pero tú, Alec, permaneciste firme. Le retrasaste, impidiendo sus planes más de una vez, y al final, te las arreglaste para advertirnos de que iba tras tu hermana. Deberías estar orgulloso de ti mismo.
Alec asintió, pero tragó con fuerza, sus ojos todavía reflejaban sufrimiento. Se volvió para encontrar la mirada de Bella directamente.
—Alice me vio cortarme la muñeca. Intenté que saliera de la habitación. No podía detenerme. Nunca olvidaré su expresión. —Miró fijamente a su hermana pequeña que cabalgaba alrededor de la arena, practicando la postura.
Bella tragó el repentino nudo de su garganta.
—Alice ya no es un bebé, Alec. Y Carlisle eliminó el recuerdo de su mente. Lo hiciste lo mejor que pudiste y eso es todo lo que nadie podría pedirte.
—Yo tenía el corazón desgarrado por el vampiro. —Admitió Edward. —Ya lo sabes, lo sentiste, pero lo que no sabes es que ya había unido a Bella a mí. Si yo hubiera muerto, tarde o temprano ella me habría seguido. Si alguien tiene que sentirse avergonzado, soy yo, no tú. No podríamos estar más orgullosos de ti.
—¿Por eso Carlisle me permitió saber sobre la gente de los Cárpatos?
Edward asintió.
—Y esperamos que algún día Alice entienda lo que es su hermana. Esperamos que los dos os quedéis cerca de nosotros, aquí en este país entre vuestra familia.
Una pequeña sonrisa iluminó los ojos de Alec.
—¿Estáis planeando darme un sobrino o sobrina para hacer que valga la pena que me quede?
Bella le dio una bofetada de broma.
—Muy divertido. Todavía estoy acostumbrándome a la idea de todo esto.
—Alice quiere que tengas una boda con un largo vestido blanco y toda la parafernalia. —Señaló Alec.
Carlisle llegó tras ellos.
—Todas las mujeres parecen querer esas ceremonias. ¿Por qué será? Rosalie, la compañera de Emmett, lo ha sacado a colación muchas veces y no tiene ningún sentido en absoluto.
Alec rió.
—No tendrá sentido para ti, Carlisle. —Su facilidad de trato con Carlisle la sorprendió, y más cuando para sorpresa de Bella, Carlisle golpeó juguetonamente a su hermano en el brazo. Alec solo le sonrió e intentó aparentar superioridad —A las mujeres les gusta acicalarse.
—A mí no. —Negó Bella firmemente. —Nadie va a conseguir que me levante delante de todo el mundo y jure obedecer a Edward.
Edward arqueó una ceja.
—¿Hay una promesa de obediencia en esa ceremonia de matrimonio? Alec, tenemos que hablar.
—Eso no va a ocurrir nunca. —Dijo Bella.
—Alec. —Alistair hizo señas al chico para que se acercara a él. Alec respondió inmediatamente, corriendo hasta su tío para escuchar su consejo sobre el salto.
Bella apenas podía apartar los ojos de sus hermanos.
—¿Alguno de los dos ha oído algo de Laurent? ¿Dónde está? Ni siquiera tuve oportunidad de decirle adiós después de que ayudara tanto con Edward.
—Está buscando a la mujer. —Respondió Carlisle. —Creo que está en camino hacia las Montañas de los Carpatos.
—¿Pensáis volver allí algún día? —Preguntó ella con curiosidad.
—Algún día, volveremos de visita. —Dijo Edward. —Pero ahora este es nuestro hogar.
Bella escuchó el sonido de la risa de Alec mientras respondía a las bromas de su tío. Se habían vuelto demasiado escasas en su vida. Observó a Alistair pasar un brazo sobre los hombros de su hermano en una casual muestra de afecto. Eleazar estaba aplaudiendo y gritando ánimos a Alice. Ambos chicos parecían mucho más relajados de lo que los había visto nunca. Se giró para encontrar a Edward observándola con sus ojos oscuros e hipnotizadores.
—¿Todo bien? —Preguntó él.
—Muy bien. —Respondió.
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Ya terminó esta HERMOSA historia… me encantan los epílogos de esta escritora jaja un final feliz que necesitaba justo ahora.
Un par de avisos…
Si pertenecen al grupo de Facebook 'Élite Fanfiction', sabrán que pronto estrenaré un oneshot… estoy emocionada jajaja se llama 'Escombros', espero que le den una oportunidad cuando se estrene!
Estoy pensando en estrenar, también, una nueva historia… esta vez será la adaptación de un manhwa, me convencieron de tomar el proyecto jajaja y pues aun me estoy familiarizando con la historia… espero que también le den una oportunidad cuando se estrene.
Y por último… me dieron los derechos de una historia para poder hacer una traducción! Ya platiqué con la escritora y pronto podré dejarles el primer capítulo! Los caps son muy largos, así que tendrán que ser pacientes jajajaja
Obviamente, continuaré con la historia de EDWARD, y Serie: La Manada, obvio, son mis bebés jajaja
Todo esto se desarrollará mientras intento avanzar hacia un futuro profesional XD porque se están poniendo duros los de la universidad jajajaja pero hay tiempo para todo jjajajaja
No olviden dejar un comentario.
¡Nos leemos pronto!
