Héroe enjaulado
—Eres muy valiente a pesar de ser tan pequeña —Esbozó una media sonrisa, anhelando la reacción de la muchacha.
—Ara,¿no tienes tareas heroicas más emocionantes? —Ésta comenzó a jugar con un mechón de su cabello mientras le dirigía una mirada juguetona —,eso me demuestra que eres un incompetente con aires de grandeza.
Auch, una puñalada duele menos.
—Mi deber como héroe me dicta que debo acompañar a una solitaria jovencita en altas horas de la noche — expresó el rubio con el orgullo magullado.
—Que extraño —respondió esta llevando un dedo a sus labios, pensativa —,yo tengo entendido que esa es la definición de acoso —Mantenía un paso constante, siendo pocas las veces que la luz le permitía detallar al molesto acompañante.
—Tus conceptos están anticuados —Se defendió, siguiendo de cerca a la azabache volando desde una altura moderada —,necesitas llenar tu cabeza de nueva información.
—Aunque me parece raro —reiteró éste, aproximando su rostro al de la joven que se mantenía serena ante el repentino gesto —,tu generación no puede respirar si no carga un teléfono a la mano, más que nunca deberías estar bien informada
—No hables como si fueses un viejo —espetó la joven, mirándolo de reojo.
—¿Yo? —Se señaló —,gracias linda, no pensé que serías tú la que me daría mi piropo diario —Alzó ambas cejas a la vez que esbozaba su habitual sonrisa engreída.
Shinobu hizo una mueca, aquel pájaro la sacaba de sus casillas, aún recordaba el primer día que lo vio en una calle cerca de su escuela, y la ingenua idea de que sería un buen héroe, pensamiento que se fue derrumbando a medida que forjaban una extraña relación.
A pesar de la oscuridad, la luna y las estrellas brindaban la suficiente iluminación para resaltar las enormes alas color escarlata.
Gracias a él, Kocho había comenzado a detestar el color carmesí.
Al fin, la vieja máquina expendedora que señalaba que estaba cerca de su casa.
Un suspiro de alivio salió de sus labios—Al fin, estoy cerca —susurró para sí mientras hacía una mueca de triunfo, imaginarse libre de ese plumífero le daba paz.
—Hee...y yo que quería seguir charlando contigo —resaltó decepcionado.
— Yo no —afirmó con una amplia sonrisa, sin miedo a demostrarle su desagrado.
—¿Nunca te han dicho que eres muy joven para tener una lengua tan ácida?
—Siempre lo tomo como un cumplido —Dicho eso, la chica abrió la pequeña reja de su anhelado destino; su hogar.
—¿Qué haces todavía aquí? —Le cuestionó al sentir al muchacho tras de sí, mientras ella sacaba las llaves —,ya estoy en mi casa, no hacen falta los servicios de un guardaespaldas tan irritante como tú.
La mano del varón cerró la puerta antes de que pudiera abrirla lo suficiente para entrar, Shinobu estaba sorprendida, pero también, muy molesta por el gesto tan grosero…aunque no podía quejarse ya que tampoco había sido la señorita modales.
—¿Nos besamos?... Digo, para aprovechar el ambiente romántico —Sonrió, al igual que la contraria mientras formaba ambos puños de la ira acumulada.
—Tenía serias sospechas de que fueras un pedófilo, gracias por confirmarlo.
—De nada —Inclino su rostro para cortar distancia —,tu silencio cuenta como un no ¿cierto? En ese caso no te obligaré, mi código de caballero me lo impide —Se alejó, tomando una postura relajada al apoyar ambos brazos tras su cabeza.
—¿No sigues el código de los pollos? —Se burló, Hawks permaneció en su lugar, solo que con una sonrisa forzada en su rostro.
—¿Quieres ir al cine conmigo? —Insistió, usando sus plumas para que la joven no cerrara la puerta en su cara.
—Eres muy atrevido al invitar a una chica que tiene novio.
Silencio.
El rubio abrió sus ojos de par en par por la sorpresa.
—Pero gracias por la invitación, hasta nunca —Empleó todas sus fuerzas para dar un sonoro portazo, marcando el final del extraño acto.
La hermosa jaula había sido abierta, solo que el obstinado pájaro no quería salir de ella.
La mariposa observaba al plumífero volar con lentitud, mientras una sonrisa adornaba su rostro; deleitándose en su logro de haber engañado a un héroe.
¡Gracias por leer!
Nuevamente, no sé que le están echando a mi café para que mi cerebro le den ideas tan locas :v en fin, si les gustó ya saben qué hacer.
Sin más que escribir, me despido :)
