—Muchas felicidades Teemo y Tristana —dijo el médico. —Es un pequeño varón, muy hermoso y sano —Se lo entregó con cuidado a Tristana, la cual sostuvo a su retoño recién nacido cerca de ella, mientras que Teemo no se había apartado de su lado en ningún momento.

—Mira Teemo, nuestro bebé... —dijo la peliblanca algo cansada, pero sumamente feliz.

—Es hermoso... —Teemo acarició su cabecita con todo el cuidado posible del mundo. El pequeñín era bastante parecido a él, aunque cuando abrió sus ojitos pudo notar que había heredado los ojos marrones de Tristana, y para Teemo era la combinación perfecta.

La pareja se quedó mirando con felicidad a su bebé, hasta que una toz fingida del médico los hizo volver en sí.

—Discúlpame Tristana, pero necesitamos saber el nombre del bebé —El médico tomó lápiz y papel para anotar.

Tristana miró a Teemo y este le sonrió, a lo que ella le sonrió de vuelta y miró al médico para dirigirle la palabra. —Su nombre es Tommy —

—Eh... disculpa Tristana, pero no podemos ponerle Tommy como nombre, ya que no cuenta como uno. De hecho, es un apodo para Thomas —

—Entonces que se llame Thomas —Tristana miró al pequeño Thomas y le sonrió. —Pero le diremos Tommy igual —

—Entendido —Anotó y miró nuevamente a la pareja. —¿Segundo nombre? —

—Johnny —dijo Teemo y miró a Tristana, ese era el nombre del hermano mayor fallecido del explorador, y habían acordado que sería el segundo nombre de Tommy por tributo a la familia.

—Muy bien, entonces ese bebé será conocido como Thomas Johnny Moxley Dawson, hijo de Teemo Moxley y Tristana Dawson, nacido en la ciudad de Bandle —El médico terminó de anotar y se retiró para ir a preparar los papeles legales de Tommy.

—Trist... —dijo Teemo acariciando su mejilla.

—¿Si amor? —

—Creo que este bebé... es el mejor accidente a causa de la cerveza que nos ha podido ocurrir... —

—Definitivamente Teemo, definitivamente... —Tommy por su parte, se movió un poco y empezó a llorar, señal de que era un bebé con pulmones sanos.

Y así, nació el hijo del explorador y la artillera...

¡Tommy Moxley!


CAPITULO 1: "¡Aparece un mini Teemo! Su nombre es Tommy"

Ciudad de Bandle... han pasado 5 años desde que el conflicto con Noxus llegó a su fin, y era una tarde agradable de un viernes en la pequeña utopía. Muchos estaban saliendo del trabajo para dirigirse a casa. Varios yordles se reunieron para juntarse a pasar el rato con sus amigos, tener una charla agradable y contarse los últimos chismes que estuvieran pasando por la ciudad. Los niños estaban corriendo sin ninguna preocupación en el mundo sabiendo que tenían tres días completos de libertad. El centro de la ciudad siempre fue por lejos el lugar más activo en ese momento. Los bares estaban llenos de yordles deseosos por conseguir algunas de sus bebidas y cervezas favoritas y varias parejas estaban teniendo un paseo agradable por las calles.

En medio del ajetreo de la ciudad, el explorador conocido como Teemo marchaba rumbo a su casa con algunas bolsas en las que llevaba los víveres para la familia. No tardó mucho en llegar a su casa, una linda y acogedora casa en medio de un sitio un poco más alejado de los suburbios, cerca de los bandlebosques.

Se estaba acercando a la puerta, pero fue derribado por Rigo, el pequeño dragón de Tristana. El explorador apenas tuvo tiempo para reaccionar ya que este estaba lamiéndole la cara.

—R-Rigo! ¡Quítate de encima! —dijo Teemo riendo a causa de las cosquillas. En ese momento Tristana se asomó por la puerta y se sorprendió.

—Rigo! —dijo ella con voz demandante. El dragón la miro y se quitó de encima del pecho de Teemo para ir a ganarse al lado de su dueña. —Ya hemos hablado sobre lanzarte encima de la gente de esa forma... —

—Descuida Trist... —Teemo se levantó y se sacudió el polvo. —A lo mejor se alegró de verme —Se acercó y le acarició la cabeza a Rigo el cual solo ronroneó feliz en respuesta. Recogió la bolsa y se la entregó a su pareja. —Por cierto ¿Y Tommy? —

—Adivina... —Tristana rotó los ojos con una sonrisa.

—¿Se escapó de nuevo? —preguntó Teemo.

—Sip, le encanta a ir a jugar a los bandlebosques, a jugar al "explorador" —Tristana le tocó el pecho con su dedo índice, a lo que Teemo solo levantó una ceja con una sonrisa confiada.

—Pues... ser explorador no es un juego querida... —

—Oh vamos, no seas aguafiestas Teemo —Ambos entraron a la casa, seguidos por de cerca por Rigo. —Prepararé una cena deliciosa, eso sí, espero que Tommy no tardé mucho en volver... —

—Cuando se trata de comida Tommy nunca falla... —dijo Teemo soltando una pequeña risa.


Mientras tanto, en los bandlebosques cercanos...

Un pequeño yordle de pelaje pardo, grandes orejas y ojos marrones iba caminando por el bosque. Pese al atardecer, aún había sol y el airecito mantenía un clima cálido, perfecto para salir a dar una caminata. Aunque la cosa que a Tommy más le gustaba en el mundo era ir a jugar a los bandlebosques, donde podía dar rienda suelta a su imaginación, sus padres no habían pensado en enviarlo a una escuela todavía, Tommy apenas había cumplido los 5 años, y ellos tenían pensado en que fuera a una escuela cuando cumpliera los 6 o los 7.

En ese momento Tommy encontró una vara, y la recogió para empezar a jugar imitando a su padre.

—Un, dos, tres, cuatro, ¡eh... Capitán Tommy de servicio! Listo para ayudar a todos los yordles contra los enemigos. —Pero luego de un rato marchando, comenzó a imitar a su madre, usando su mano como una pistola imaginaria. —Me ofrezco con valentía para combatir con rebeldía! —Y en ese instante el niño se detuvo cuando escucho un ruido entre los árboles. —¿Que fue eso? —Movió sus orejas intentando percibir el ruido.

Imitando a su padre, Tommy se acercó con cuidado hacia la zona donde se había producido ese misterioso ruido, pero cuando se asomó entre los matorrales sintió que un rayo lo golpeó, haciéndole caer noqueado al suelo.

¡ERROR EN EL SISTEMA! SE REINICIARÁ EN 3... 2... 1...

Luego de unos momentos, Tommy recuperó el conocimiento y comenzó a murmurar.

—Ay... ¿Qué… me sucedió? —

—¡Tommy! ¿Estás bien? —dijo una voz dulce a su lado.

Tommy se levantó lentamente mientras se sobaba para tener una mejor vista, y se encontró cara a cara con una niña yordle que a simple vista se podía decir que era más o menos de su edad, tenía su pelaje purpura y sus ojos eran de un color que parecía ser una combinación entre verde y amarillo. Era su amiga Lila, la hija de Lulu y Veigar, quienes eran amigos de sus padres.

—Hola Lila... yo... sí, estoy bien —Terminó de sobarse y le dirigió la mirada. —Es que creo que me dieron un golpe o algo así —

—Si, fui yo... —Lila bajó las orejas con tristeza. —Lo siento mucho, estaba practicando mi magia y creo que perdí el control... —Ella se lamentó.

—¡¿Puedes hacer magia Lila?! —Tommy la miró confundido, pero luego le sonrió con pura inocencia. —¡Que chévere! —

—¿Tú crees? —Lila lo miró y Tommy asintió rápidamente. —Bueno, sí... tengo magia... creo que la heredé de mis padres, y ellos me dijeron que me enseñarían como controlarla... —La niña se sonrojó y bajó la mirada hacia el suelo.

—¡Oye, eso es impresionante! ¿Podrías mostrarme algún truco o algo así? Por favor —Tommy se emocionó al pensar en ello.

—Está bien —Lila asintió juntando sus manitos. —Mira esto... —Ella se acercó a una flor y levantó sus manos. —¡Agrandatimus! —Y en medio de un destello de colores, la flor creció hasta quedar el tamaño de un roble.

—¡Vaya! ¡Es una flor gigante! —dijo Tommy completamente sorprendido.

—¡Si! —Lila se llevó las manos a la espalda. —Aunque... mi mamá me dice que debo usarla con cuidado y... mi papá me dice que cuando crezca me va a enseñar a hacer hechizos más poderosos o algo así —

—El tío Veigar y la tía Lulu son buenos para hacer magia, mi mamá me ha contado varias veces los trucos que han hecho —

—Si... espero no decepcionarlos... —Lila lo miró. —Oye Tommy ¿Quieres jugar? —

—¡Claro! —contestó el pequeño con alegría.

Y así los pequeños amigos se quedaron por un rato jugando al pilla pilla, al escondite y de vez en cuando usando la magia de Lila para agrandar las cosas que encontraban por el camino, desde piedras pequeñas hasta tulipanes coloridos, hasta que el estómago de Tommy hizo un ruido, informándole biológicamente que tenía hambre, que era hora de cenar y que por ende se estaba haciendo demasiado tarde. Por ello Tommy se detuvo y miró a su amiga.

—Discúlpame Lila, pero tengo que irme, es tarde y ya me dio hambrita —dijo tomándose el estómago.

Ella lo miro algo desilusionada, pero volvió a sonreír —Bueno... nos vemos pronto ¿sí? —

—Claro —Tommy tomo rumbó a su casa, y mientras se retiraba del lugar le dirigió la mirada a su amiga —¡Adiós Lila! —

—Adiós! —contestó ella con una sonrisa. Lila se quedó un rato mirando el paisaje y luego se dirigió hacia su hogar. No tardó mucho en llegar a su casa, la cual estaba en un sitio algo alejado del bosque y el campo.

Sin perder tiempo ella ingresó por la puerta principal.

—Mami, papi, ya volví —

Su sonriente madre, Lulu se acercó al oír la puerta. —Hola mi niñita ¿Cómo te fue en el bandlebosque? —

—Bien, practiqué algunos hechizos y me encontré con Tommy —

—¿Sí? —

—Si, le mostré mis poderes y se sorprendió bastante —En ese momento, Veigar, el padre de Lila hizo acto de presencia.

—Hija mía... —Se acercó y Lila corrió a abrazarlo.

—Papá —dijo ella con alegría.

—Mi niña —Veigar la miró. —¿Has practicado para controlar tu magia? Puedo sentir que tu poder sigue aumentando con el transcurso de los días... —

—¡Si papá, he practicado mucho muchito! —Lila miró a su madre. —¿Y el tío Pix? —preguntó al notar la ausencia del compañero hadastico de Lulu.

—Tu tío Pix está durmiendo una siesta, eso le pasa por comer muchas frutas... —Y cuando Lulu dijo eso, todos se pusieron a reír, incluyendo a Veigar. —Por cierto, ya es hora de cenar, preparé algo delicioso —

—¿Qué preparaste mami? —

—Tarta de tulipanes —

—¡Que rico! —dijo Lila con felicidad y la familia se fue a cenar.


Por otra parte, Tommy llego a su casa y entró, siendo recibido por Rigo, al cual él acaricio con gusto.

—Rigo! Ven aquí amigo —Tommy lo acarició y Rigo le lamió la cara. En ese momento Teemo se acercó.

—Hola hijo —

—Hola papá —Tommy y su padre chocaron puños, mientras que Tristana sorprendió a Tommy y lo abrazó por detrás.

—¡Te atrapé bebé! —Tristana besó a su hijo pese a las insistencias de este por librarse.

—Mamá! Ya no soy un bebé... —dijo inflando las mejillas y haciendo un gracioso berrinche.

—Mi bebé está listo para cenar una deliciosa chorrillana? —preguntó Tristana y Tommy levantó las orejas en punta al escuchar su platillo favorito.

—Shi mami —dijo él con un tono tierno, y así la familia Moxley, acompañados por Rigo se fueron a cenar...


Esta historia continuará en el próximo capitulo...