The Flowers of Tennis

by Kaiba Kisara

Chapter I – Year 1: Rikkai Dai Fuzoku Chuu

Tamura Saeko es, sin duda, la estudiante perfecta de Rikkai Dai, siendo no solo la presidenta del consejo estudiantil pero también la capitana del club de tenis femenil, también forma parte del comité de disciplina escolar junto con Sanada Genichiro, ambos se habían conocido al ser practicantes de kendo en su infancia. Y, considerado como una maldición, pero una bendición para la población femenina, vecina, y mejor amiga, de Niou Masaharu.

Tamura es un joven mujer alta, de un metro y setenta centímetros de altura, con unos ojos verdes hermosos, como campos de flores después de las lluvias de mayo, su castaña cabellera era larga y caía hasta su espalda baja pero siempre estaba acomodada en una coleta alta, con un flequillo y dos mechones de cabello en ambos lados de la cara que llegaban a sus hombros.

Pero el tenis nunca fue su primera opción, el kendo siempre estuvo como prioridad.

Todo comenzó cuando aquella mujer comenzaba su primer año de secundaria, era un día caluroso y las flores rosas de cerezo decoraban las calles de Japón.

"¿No te da emoción? ¡Estamos juntos!" La suave voz de Niou resonó detrás de aquella alta mujer mientras se encontraban viendo las listas de nuevo ingreso.

"Ah…" suspiró Saeko, "genial…"

"No vayas a morir de emoción, Saeko"

"Suficiente con tenerte de vecino… ahora estamos en el mismo salón…"

"Puri" respondió el bromista mientras su compañera rodaba los ojos.

Tamura y Niou caminaron hacia el gimnasio donde la ceremonia de primer ingreso estaba por comenzar. La joven mujer soltaba uno que otro codazo a Niou el cual intentaba no quedarse dormido, o mejor dicho intentaba no morir por los golpes filosos y certeros de la mujer, mientras el director daba su discurso; el chico de cabello claro por fin pudo descansar cuando Tamura se levantó del lugar para dar el discurso de bienvenida, siendo quien había tenido la mejor puntuación de ingreso.

Niou sonrió con victoria en sus labios mientras sus ojos por fin se cerraban, sus manos descansaban en los bolsillos, inclinándose hacia atrás en la silla.

El día transcurrió sin novedad, y como Niou lo esperaba, Tamura fue elegida por el nuevo grupo para ser la representante del salón. Y como Tamura lo temía, Niou y ella eran compañeros de asiento, Tamura, por su altura, estando al final de la fila que estaba pegada a las ventanas con Niou a su lado.

"Pupina"

"Hmmm…" la mujer suspiró.

Cuando llegó el período de descanso, Niou giró la silla hacia su compañera, quien continuaba anotando algunas cosas de la clase en su libreta.

"La tarea es para la casa"

"No si puedo terminarla aquí"

Niou rodó los ojos con fastidio, ya acostumbrado al carácter de Tamura.

"¿Te unirás a dónde yo creo que te unirás?"

"Obvio" sonrió mientras guardaba todos sus útiles para sacar su bento, "¿vas a unirte al club de tenis?"

Niou sonrió con malicia mientras asentía, su mano rápidamente tomaba los rollos favoritus de su amiga para salir corriendo.

"¡MASAHARU!"

Tamura no era tan perfecta como los demás la veían, no según Niou pues su amiga tenía una tendencia casi terrible a recurrir a la violencia contra él, también era muy fácil hacerla enojar, y esa puntería casi inhumana al lanzarle cosas hacia la cabeza, tenía una gran fuerza al momento de someterlo, Tamura no era la típica niña de secundaria que muy apenas comía, tampoco la que sonreía tímidamente y se cubría la boca al hablar. Tamura era un demonio, pero su mejor amiga.

A la salida, Niou acompañó a Tamura a dejar la solicitud para unirse al club de kendo.

"¿No entregarás tu solicitud?"

"Ya lo hice, puri"

Tamura no entendía a Niou y sus palabras, simplemente ya se había acostumbrado a él.

"Tengo junta en el consejo estudiantil"

Niou alzó la mano frente a ella, Tamura suspiró fastidiada y colocó unos billetes antes de encaminarse hacia la junta. La mujer subió las escaleras hacia el aula donde ya se encontraban reunidos los del consejo, Tamura pudo distinguir que, aparte de ella, había otros tres alumnos de primer ingreso.

"¿No he llegado tarde, verdad?"

"No" un alumno que parecía ser de primer ingreso respondió, "aún faltan cinco minutos para comenzar"

"¡Ah!" Suspiró aliviada, "oh, disculpa, mi nombre es Tamura Saeko, mucho gusto" hizo una ligera reverencia.

"Sí, Tamura-san, quien nos dio la bienvenida y la presidenta del grupo" asintió aquel alumno de cabello púrpura y lentes, "mi nombre es Yagyuu Hiroshi, encantado"

La junta transcurrió sin alguna novedad, y tan solo tomó una hora la reunión, Yagyuu acompañó a Tamura hacia la salida, ambos intercambiaban palabras acerca del consejo y de las clases. Niou esperaba a su amiga, una moneda subía y bajaba en sus manos, detrás de él una mochila y un estuche para sus raquetas.

"Masaharu, el pie, quítalo de la pared…"

"Piyo" sonrió, después sus ojos se fijaron en el acompañante de su amiga, Yagyuu Hiroshi.

"Niou-san, mi nombre es Yagyuu Hiroshi, encantado"

Niou asintió, tomando la mano de Tamura y despidiéndose de él, Tamura empujó a su amigo, agitando la mano y deseándole un buen día a Yagyuu, siguiendo a Niou quien no hacía más que fastidiarla, el joven de cabello púrpura simplemente acomodó sus lentes y emprendió su camino a casa.

Y así transcurrieron los días en Rikkai Dai, Tamura esperando a Niou, y Niou esperando a Tamura. La joven mujer seguía en el consejo estudiantil y en el club de kendo, mientras que Niou en el club de tenis, y sin saber en qué momento también Yagyuu se unió al club de tenis. La joven no pudo evitar pensar en qué problema Niou había metido a Yagyuu para que éste decidiera dejar el club de golf y entrar con él al de tenis.

Tamura sintió como un escalofrío recorrió su cuerpo al pensar en eso.

"Ah, Tamura-san, ¿hoy no hay actividad en el club?"

"No, esta semana es libre porque los regulares del club fueron a un evento"

"Ya veo…"

Tamura le sonrió a su compañera, dándose cuenta que la botella de agua de Niou se le había quedado bajo el banco, la joven mujer maldijo su suerte y decidió llevárselo antes de que éste se desmayara bajo el calor de agosto, al aparecer siempre culpaba a un tal 'Yukimura' de tantas vueltas.

Avanzó hacia las canchas de tenis y vio a su otro compañero Yagyuu hablando con otro hombre de cabello corto y ojos cerrados, al parecer también era de primer ingreso, pero había algo en él que le causaba cierta extrañeza en Tamura.

"Yagyuu-san"

"Tamura-san, ¿te puedo ayudar en algo?"

La mujer asintió, enseñándole la botella de agua de Niou.

"Tamura Saeko, estudiante 1-3, parte del club de kendo, asistente en el consejo estudiantil, asiento 12, medidas-"

"¡Ah, no es necesario saberlo!"

"Mi nombre es Yanagi Renji" el joven continuó con los ojos cerrados, en su mano apareció una libreta.

"Mu-mucho gusto…"

"Niou-san no está" Yagyuu comentó, acomodando sus lentes.

"Masaharu…" suspiró alterada, llevándose la mano libre al rostro.

"Hay un 94% de que regrese para el término del club…"

"¿Lo hace siempre?"

"No todos los días, solo cada 17.8 días y después alterna cada cierto tiempo, entr días"

"Una disculpa" Tamura hizo una pequeña reverencia, "a veces no sé qué le pasa en la cabeza"

"Renji…" una suave voz estalló detrás de los tres, el dueño era un frágil estudiante de primer ingreso, con facciones finas y un cabello corto de color azulado.

"Oh, disculpa, les estoy quitando tiempo"

"No hay problema, Tamura-san, mi nombre es Yukimura Seiichi, compañero de Yagyuu, Renji y Niou"

Tamura asintió, así que él era el tan nombrado Yukimura, a diferencia de Yagyuu y Renji, había algo en él que le gritaba a Tamura que corriera por su vida.

"Cuando encuentre a Niou lo arrastraré para acá…"

"Él me ha comentado que también juegas tenis"

Renji sonrió mientras anotaba algunos datos en su libreta.

"A veces, pero prefiero el kendo"

"Sería bueno que entraras al club de tenis, sé que serías aceptada muy fácilmente, Rikkai Dai necesita buenos jugadores"

Tamura nunca había pensado en eso, el amor que sentía por el kendo era más fuerte que lo que sentía por el tenis, el cual era sólo un pasatiempo que compartía con Niou desde que ambos eran pequeños, nada más que un alivio en la rutina diaria.

"Niou a veces dice cosas que no son verdad, con permiso, no quiero entrometerme en su entrenamiento más de lo que he hecho…"

Yagyuu sujetó la botella que Tamura había traído para Niou, pero pudo notar que Yukimura observaba a la mujer con un brillo extraño en los ojos y que Renji seguía escribiendo frenéticamente en su libreta, el caballero simplemente acomodó sus lentes con un sentimiento extraño en su interior.

Ese día Tamura se fue sola a casa, Niou no estaba por ninguna parte, y no fue hasta dos horas después que supo de su vecino tras un mensaje.

De: Masaharu

Para: Saeko-chan

Al parecer tuve que correr vueltas de más… al capitán le gusta a Yukimura, voy llegando a casa.

De: Saeko-chan

Para: Masaharu

No creo que haya sido la culpa de Yukimura saltarte el entrenamiento.

De: Masaharu

Para: Saeko-chan

Si te unes al club de tenis no tendría por qué saltarme el entrenamiento, además podemos irnos juntos a casa.

Pero Niou no tuvo respuesta alguna.

"Piyo…"

De: Masaharu

Para: Saeko-chan

Gracias por el agua. Descansa.

Niou suspiró, cerrando su celular tras no escuchar respuesta alguna de su amiga, él sabía que tarde o temprano Tamura aceptaría entrar al club de tenis. Después de todo Yagyuu se había unido a éste; no solo lo hacía por la gran fuerza de Tamura sino porque cuando ambos jugaban tenis, la mujer sonreía de una manera que normalmente no lo haría, y es por es por lo que Niou se jugaría con todo para ver a Tamura sonreír así.

Cabe mencionar que Yukimura también había encontrado una pequeña mina en Tamura Saeko, y lo poco que llevaba conociendo al joven de cabellos azules, era mejor ceder a lo que Yukimura Seiichi quisiera.

De: Saeko-chan

Para: Masaharu

Que no se te haga costumbre, no planeo ir por ti a la enfermería todos los días. Hasta mañana.

Niou sabía que era cuestión de tiempo.

De: Masaharu

Para: Saeko-chan

Pupina!