The Flowers of Tennis
by Kaiba Kisara
Chapter III – Year 1.5: Trouble Maker
Ya había pasado la semana que mantenía a Niou lejos del tenis, y en ese tiempo no notó ningún cambio en su amiga, sino hasta que regresaron a la rutina cuando el tenista se dio cuenta que su mejor amiga no se encontraba nada bien.
El lunes no pudo esperarlo porque recibió una llamada urgente de su hermano mayor, el martes tuvo que regresar a casa por el mismo asunto familiar, el miércoles le comentó que necesitaba ir a conseguir unas cosas junto a su hermano.
Hoy jueves, Tamura le ofreció disculpas pues no se encontraba del todo bien de salud.
El tenista se encontraba fastidiado, aún no sabía quién era el verdadero culpable, o cómo poder solucionar el problema. Un suspiro escapó de sus labios, para después ser silenciados por la refrescante botella de agua.
"Reduje la lista a varios estudiantes…"
Niou alzó la mirada hacia su amigo, y compañero, de sereno aspecto, sus lentes brillando bajo el sol, unas cuantas gotas de sudor bajando por sus mejillas y cuello, empapando el uniforme amarillo. El bromista no despegó los ojos de aquella figura, sus labios enmarcaron una burlona sonrisa.
"¿Ahora cuántos sospechosos son?"
"20"
"Hmmm" el joven cerró los ojos por un momento, disfrutando la suave brisa, "discutamos esto después del entrenamiento"
"Niou-kun…"
El joven de cabello claro simplemente le dedicó una mirada, esperando el "pero" de dicha situación.
"La próxima semana empieza el torneo…"
"Si estás preocupado por mi rendimien-"
"No es eso" el caballero acomodó sus lentes y avanzó hacia las canchas.
Niou suspiró, siguiendo el mismo camino por el cual había avanzado su compañero. El entrenamiento transcurrió sin novedad alguna, y Niou fue el primero en perderse de la vista del capitán, y de los ojos curiosos de Yukimura.
"Ah, ¿así que esta vez también salió primero?"
"Si estás hablando de Niou-kun, sí" la mirada del caballero se fijó sobre aquel compañero de cabello azulado, "Yukimura-kun, ambos no tienen la culpa, en especial Tamura-san"
Yukimura asintió, evaporando las dudas de Yagyuu, pues éste pensaba que el llamado Kami no Ko culpaba a Tamura por el rendimiento que Niou estaba mostrando en las canchas. En realidad, Niou no se sentía culpable por haber arrebatado el kendo de la vida de su mejor amiga, sino por no encontrar al verdadero criminal.
"No he tenido la oportunidad de encontrarme con Tamura" la refinada voz de Yukimura tomó por sorpresa a Yagyuu, quien seguía cuestionándose en silencio, "pero la afectada verdaderamente es ella… había escuchado cosas maravillosas de ella"
Yagyuu asintió, Tamura era una bestia en kendo, algo así como una Sanada.
"¿Han llegado a alguna pista?"
"En eso estábamos, pero Niou al parecer quiere resolver esto por su cuenta"
Yukimura asintió.
"Si necesitan ayuda…no dudes en pedirla"
"Gracias, Yukimura-kun"
Tamura volvió a suspirar, necesitaba encontrar un pasatiempo antes de que se quedara sin excusas para darle a Niou, por lo que la mujer decidió ir al centro comercial, donde Niou jamás la buscaría ya que ella no solía frecuentar tales lugares sin una buena razón.
Ya casi se terminaba la semana, y la mujer se estaba impacientando: El lunes intentó jardinería, y pronto se dio cuenta que ella y las plantas jamás iban a llevarse bien, el martes intentó ir a pescar con uno de sus hermanos mayores, pero tampoco tuvo suerte; el miércoles decidió quedarse en casa y leer un libro que no había tenido tiempo de terminar.
Estaba a punto de levantarse de la mesa cuando su celular vibró en el bolsillo.
Tamura pensaba encontrarse con un mensaje de Niou, o incluso Yagyuu, pero el número estaba bloqueado: "Por tu culpa Niou Masaharu fue etiquetado como ladrón, espero nunca volverlos a ver juntos, no hacen buena pareja".
Ya había recibido mensajes similares, pero cada vez que bloqueaba el número éste cambiaba al día siguiente, una llamada la tomó nuevamente por sorpresa, pero, decidida a encarar al culpable, contestó.
"¡Escúchame, pedazo de cobar-"
"Oh, supongo que debí mandar un texto primero"
"Yukimura…" el aire casi abandona los pulmones de la mujer, y unas gotitas de nerviosismo bajaron por su frente, "disculpa…"
"¿Alguien te está molestando?"
Tamura maldijo su suerte, de todas las personas, el destino le pone a ésta en su camino.
"Mi hermano jugándome una broma…" la mujer soltó una suave risa, pero sabía muy bien que la persona del otro lado del teléfono no le creería tan fácil.
"Ya veo" Yukimura decidió dejar el asunto de lado. De momento.
"¿Sucede algo?" Tamura, en un intento de dejar el tema, continuó la conversación.
"Ah, sí" la mujer pudo escuchar la sonrisa de Yukimura, incluso su voz cambió: "quisiera pedirte un favor, como verás no tengo a nadie con quien acudir, pronto será el cumpleaños de mi hermana… y necesito ayuda con su regalo"
A pesar de la situación y el tono suave en el que hablaba, algo en la voz de Yukimura sonaba como una orden, y en el tiempo que llevaba de conocerlo, sabía que era mejor no llevarle la contra, o negarle algún deseo, capricho… o favor.
"Te veo en el centro comer-"
"No, me gustaría que nos fuéramos juntos, así no perderíamos tiempo"
"Oh, está bien"
"Bien, te veo después de prácticas en la cancha de tenis" y así se despidió Yukimura de ella.
Tamura maldijo nuevamente su suerte, esta vez ningún mensaje o llamada interrumpieron su camino a casa. Antes de dormir, se debatió entre mandar o no un mensaje a su vecino, una rutina que ambos compartían, pero el recuerdo de esos mensajes tan insistentes la dejó pensando, por lo que, por primera vez, no envió mensaje a Niou.
De: Masaharu.
Para: Saeko-chan.
Buenas noches, descansa. Puri.
Al día siguiente, aquel vecino ya la esperaba a las puertas de su casa.
"¿Te quedaste dormida ayer?"
"Sí" la mujer asintió, aunque unas ojeras adornaban sus ojos, "por lo mismo el celular no se cargó, pero mi hermano fue mi salvador"
Niou sonrió suavemente, era la misma Tamura de antes cuando ambos iban camino a la escuela, dentro de ésta, ella se portaba un poco diferente, el cambio radical era después de que las actividades oficiales terminaban. Un pequeño golpe de arrepentimiento lastimó a Niou mientras cruzaban las puertas de la escuela.
La mujer avanzó hacia su casillero, separándose de Niou quien también caminó hacia el suyo, a algunas filas del lugar.
"¡Buenos días!" Una alegre y ruidosa voz la saludó, un pelirrojo con una goma de mascar, la saludaban, "oficialmente no nos hemos presentado, pero mi nombre es Marui Bunta, el genio de Rikkai Dai, tú debes ser Tamura Saeko, la novia de Niou"
"No sé que te haya dicho Niou, pero no creería el 90% de lo que dice, y el otro 10% lo cuestionaría"
Marui rió ante su respuesta, observando como las mejillas de aquella alta mujer se entintaban con un suave color rojizo.
"La próxima semana comienzan el torneo, espero vayas a animar a Niou, un genio como yo también necesita apoyo-"
La voz de Marui seguía en el aire, pero Tamura dejó de escucharla desde que la palabra torneo salió de sus labios. Niou no le había mencionado nada del torneo, aunque últimamente ella había hecho todo lo posible por darle su espacio, él nunca ocultaba nada de ella… ¿o sí?
Un ruido y unos gritos la hicieron perder el hilo de su monólogo interno, el sonido de metal golpeándose y el ruido de los estudiantes gritando la hicieron reaccionar. Con un rápido movimiento apartó a Marui del camino del casillero que iba hacia ellos.
"¿Estás bien?"
Tamura asintió, ella también había salido del camino del casillero, sus reflejos y velocidad la ayudaron en esta ocasión, aunque sus manos temblaban ante tal hecho, rápidamente ambos fueron rodeados por los demás estudiantes, pero fue la voz de Niou quien llamó la atención de Tamura.
"¡Saeko! ¿Estás bien?" El recién llegado agitaba a su amiga por los hombros.
Marui avanzó hacia ellos, a su alrededor el resto de los estudiantes comenzaban a retirarse, pues ambos se encontraban a salvo.
"Creo que la estás lastimando, Niou" suspiró, "Gracias… no quisiera imaginar qué hubiera pasado si tú no…" su cara alzó una mueca de vergüenza, pero llena de gratitud.
"Ahora le debes la vida" Niou miró a su compañero con seriedad, un brazo rodeaba el cuello de la mujer, y el otro brazo descansaba en el otro hombro de su amiga.
Marui no conocía ese lado de Niou.
"Masaharu…" Tamura suspiró, sabía que su amigo comenzaría una broma.
"Dice que siendo su sirviente está bien"
"¡¿Qué?!"
"Masaharu…" la mujer volvió a exclamar su nombre, esta vez un poco más fuerte, el tenista aún la sujetaba con fuerza.
"Solo así podrás pagar la deuda"
"¡Imposible!"
"¡Masaharu!" Tamura golpeó la cabeza de Niou con tal fuerza que le hizo ver estrellas, "¡no lo traumes!" y fue así como se llevó a su amigo lejos de la escena mientras él vociferaba.
Marui observó como ambos se perdían a la distancia mientras discutían. Una sonrisa burlona se dibujó en sus labios, con cuidado colocó su mochila al hombro y avanzó hacia su salón, pero algo en el suelo contra su zapato le llamó la atención.
Con cuidado levantó una nota: "Esta es la primera advertencia, Tamura, aléjate de Niou-san".
Marui frunció las cejas, un nudo se formó en su garganta, muchas ideas iban y venían de su mente, pero antes de que pudiera pensar algo más, el sonido de la campana anunciando la primera clase le hizo correr hacia su salón. Decidió guardar la nota para enseñársela a Tamura más tarde, después de todo, como había dicho Niou, le debía la vida.
