The Flowers of Tennis
by Kaiba Kisara
Chapter IV – Year 1.5 You got game
Marui pasó todo el día pensando en aquel incidente, y de cómo en ese momento quedó encandilado por el peligro, su cerebro se desconectó y lo único que pudo hacer fue quedarse a esperar lo que fuera a pasar, pero apareció un ángel: Tamura Saeko, la "novia" de Niou Masaharu, y a quien, desde ahora, protegería desde lejos como un fiel guardaespaldas.
Era todo un genio, sin duda el genio de Rikkai Dai.
"¡LO HARÉ!"
El joven pelirrojo dio un fuerte golpe a su pupitre, levantándose animadamente de su asiento… durante la clase del señor Kawamura. Todas las miradas se dirigieron hacia él, mientras que el profesor acomodaba sus lentes y cruzaba los brazos, una silenciosa interrogación se formó en el rostro del maestro.
Marui regresó a su asiento, y así todo volvió a la normalidad.
Sin embargo, la mente de Tamura era un campo de batalla, pues no comprendía quién llegaría tan lejos como para causar ese tipo de daño a un compañero, o alguien más en general: La persona que apareció frente a ella era un joven muy tierno y dulce, Niou lo había mencionado antes unas cuantas veces.
Marui Bunta se veía tan frágil, como un pequeño avión de papel en un cielo abierto; ya era suficiente con que tuviera a Niou y sus bromas, ahora alguien más estaba tratando de dañarlo, no fue una casualidad que el casillero frente a ellos se derribara de la nada.
Entonces fue ahí que decidió proteger a Marui.
Una sonrisa se dibujó en sus labios hasta que fue sorprendida por la suave voz del señor Yagami.
"¿Tamura, puedes contestar la pregunta, por favor?"
La joven, por primera vez, no sabía qué contestar, hasta que sus ojos divisaron el pizarrón con algunas palabras en inglés.
"La siguiente oración se puede traducir como: Me gustaría acompañarte al parque"
El profesor sonrió y volvió su atención a los demás estudiantes mientras continuaba explicando el uso de "would", y su diferenciación de "will". Tamura sintió como el alma regresaba a su cuerpo, dejando escapar un suave suspiro al aire pues había corrido con suerte de no ser pillada sin prestar atención. Sin embargo sus acciones no pasaron desapercibidas por aquel caballero de gafas a unos cuantos asientos de distancia, incluso Niou pudo notar como los ojos de Tamura veían a un punto fijo sin realmente concentrarse en clase. Frunció el ceño al observarla.
Al parecer, Rikkai Dai contaba con dos diferentes tipos de genios.
El tiempo que separaba las clases con las actividades extracurriculares transcurrió lento y agonizante para Tamura, hasta que por fin el timbre que marcaba el final del día escolar resonaba por toda la escuela.
"Esta vez los acompaño a sus prácticas" la joven de ojos verdes le regaló una sonrisa a Niou, quien la miró extrañada.
Yagyuu, al lado de aquel joven, acomodó sus lentes y simplemente asintió. El bromista de Rikkai Dai no comentó nada, simplemente se encogió de hombros y avanzó junto a sus compañeros.
Algo, definitivamente, no andaba bien. Yagyuu no comentó nada, y le dedicó una rápida mirada a Niou.
Al llegar a las canchas, todo se encontraba tranquilo, el equipo comenzaba a llenar el lugar, Tamura se despidió de ambos para caminar hacia unas bancas cerca de los vestidores; sacando un libro de su mochila, lo colocó frente a su cara, tratando de encontrar a aquel pelirrojo, que aún no llegaba.
Por otro lado, aquel pelirrojo, corrió hacia el salón de la mujer, maldiciendo su suerte de haberse quedado dormido en clase.
"¡Maldición, por qué hoy!" Un puchero se dibujó en sus labios mientras sus pies le llevaban hacia su destino, rápidamente corrió las puertas del salón para encontrarse con una estudiante que hacía el aseo, "ah…"
"¿Te puedo ayudar en algo?"
"¿Tamura-san?"
"Ella salió con Niou-kun and Yagyuu-kun…"
Marui volvió a maldecir su suerte, y salió corriendo hasta las canchas, ya iba retrasado, pero al menos Tamura estaba protegida por Niou y Yagyuu, no es como que confiara en ellos, sobretodo si Niou tenía algo que ver, pero al menos la mujer no estaba sola.
El autoproclamado genio de Rikkai Dai hizo su aparición unos minutos antes del entrenamiento. Sus ojos escaneando el lugar en busca de Tamura, encontrándola cerca de los vestidores en un área común donde habían unas bancas y unos árboles, la mujer alzó la mano hacia él, y el pelirrojo le regresó el saludo.
"Bien" sonrió complacido el genio, listo para comenzar con su plan.
El tiempo pasó rápido, sin novedad, el equipo estaba listo para el inicio del torneo, no fue hasta la última media hora del entrenamiento que el equipo que lanza las pelotas de tenis se descontroló y apuntó en dirección a Tamura.
"¡Cuidado!"
Las voces a la distancia hicieron que Tamura reaccionara a tiempo, usando su mochila como raqueta, lanzó todas las bolas que iban hacia ella hasta que alguien del club pudo apagar la máquina. Cada pelota había caído en los cestos que usaban para colocar aquellas esferas amarillas, asombrando a los presentes.
Marui había quedado a mitad de las escaleras, en un fallido intento de proteger a Tamura. Niou, por otro lado, sabía que su amiga no se inmutaría por tal evento, sin embargo que aquella máquina lanzara hacia donde se encontraba su amiga, sí era sospechoso.
Yagyuu buscó a Niou con la mirada, quien asintió exasperado.
"Preguntaría si estás bien, pero claramente lo estás…" La voz de Yukimura apareció frente a ella, brindándole una cálida sonrisa.
"Ah, disculpa las molestias…"
"Estás en una zona lejos de las canchas, fue nuestro error…" el joven de cabello azulado le ofreció una suave reverencia, "permíteme pagarlo después del entrenamiento"
"No es necesario" la mujer agitó ambas manos al aire.
Yukimura soltó una risa divertida, asintiendo.
"Por cierto, mi invitación al equipo de tenis está en pie"
Tamura ladeó la cabeza suavemente, mientras sus labios forzaban una ligera sonrisa. Yukimura, sin esperar alguna respuesta, avanzó hacia las canchas, específicamente donde aquella máquina que se volvió defectuosa se encontraba, en el lugar ya se habían reunido varios compañeros para revisar el equipo.
Después de esa media hora, se terminó el entrenamiento y tras unas palabras del capitán, el equipo se disolvió en grupos: algunos avanzaron hacia los vestidores, otros comenzaban a recoger las pelotas y a limpiar, algunos simplemente se quedaban platicando en el lugar.
Antes de que Marui pudiera encontrarse con la mujer, ésta ya había abandonado el lugar… maldiciendo su suerte, otra vez.
"¡NIOU!" El pelirrojo abordó a su compañero, "¿dónde está Tamura?"
"¿Eh?" el bromista lo miró intrigado, "¿vas a ser su sirviente?"
"¿Qué? ¡NO! ¡Tienes que ver esto!" Marui sacó aquel papel de su bolsillo para colocarlo en su mano.
Niou no pudo evitar mostrar asombro al ver la nota, entonces todo encajaba: Las cartas que recibía en su casillero, el incidente que tuvo Tamura… Una sombra de maldad brilló en sus ojos, alguien había firmado su sentencia de muerte, bueno, no literalmente. El tenista colocó la nota en las manos de Yagyuu.
"¡¿Qué vamos a hacer?! ¡Van a matarla!"
"¿Sucede algo?" Renji avanzó hacia ellos, detrás de él Sanada.
"¡Van a matar a Tamura-san!"
Renji arrugó el rostro, Sanada se cruzó de brazos.
"Lo que sucedió hoy fue un accidente, Marui…"
"¡No, no!" el pelirrojo señaló hacia el papel que traía Niou en las manos.
El bromista se encogió de hombros, enseñando la envoltura de un dulce.
"El azúcar te ha podrido el cerebro. Puri" Niou sonrió suavemente, mostrando su lengua de manera juguetona y retadora, avanzando hacia la salida, seguido de Yagyuu.
"¿QUÉ? ¿Y el papel?"
"¡TARUNDORU!"
Yagyuu acomodó sus lentes, pero su mirada se mantenía fija en Niou.
"Niou-kun…"
"El torneo está próximo, dudo que Yukimura los dejara actuar como detectives… además…" su voz fue extinguiéndose en el aire, el joven a su lado, al ver el rostro determinado de Niou, no dijo nada.
"¿Tamura se fue sola?"
"Tenía una cita con Yukimura, o algo así, piyo"
Yagyuu se detuvo, la mochila resbaló de sus manos y sus lentes brillaron. En el rostro de Niou apareció una sonrisa burlona que estalló en risas al ver a su amigo así.
De: Masaharu
Para: Saeko-chan
Si me traes yakiniku olvidaré por completo que te olvidaste de mi.
De: Saeko-chan
Para: Masaharu
Fue lo primero que compré.
Niou sonrió después de leer el mensaje, la competencia de tenis estaba a la vuelta de la esquina y tenía más problemas de los que normalmente tenía: por un lado está la búsqueda del responsable de incriminarlo, y que Tamura tuviera que renunciar al kendo, y ahora tenía lo más fastidioso: una fanática que se estaba metiendo con su persona favorita.
"Pupina"
De: Saeko-chan
Para: Masaharu
Sal, tengo los yakiniku esperando.
