Bienvenidos todos ustedes queridos lectores al penúltimo capítulo de esta historia!

Sí, como lo dije, esta es la onceava actualización antes del final!

En fín, qué me cuentan de sus vidas? Están estudiando o sobreviven al virus como pueden?

Como siempre lo hago, responderé lo mejor posible a sus preguntas:

1 - Si bien no es obligatorio saber todo de los comics, yo trato de hacer un trabajo donde sea entendible para quienes desconozcan del tema, así como también el que puedan disfrutarlo sin problema alguno.

2 - No diré nada respecto a tema de romance en esta historia. Sería spoiler.

3 - Agradezco que les haya gustado cómo arreglé la situación de Peter como Rey Rojo y la supervivencia de Katherine Pryde.

4 - Por favor, dejen de recordarme que voy a morir escribiendo el reaccionado al one-shot de Invisible Woman.

5 - Un dato curioso es que Peter ya estuvo ciego por un tiempo antes, y fue el propio Daredevil quien le ayudó.

Sin nada más que decir, aclaro que ningún personaje me pertenece, todo es propiedad de sus respectivos dueños o Marvel.


Capítulo 11 – Familia

Como cálidas lenguas bífidas, el vapor de las termales aguas que brindaban los pequeños pozos suspendidos de riscos, envolvían cada centímetro posible del masculino cuerpo perteneciente al arácnido vigilante, relajándolo por completo en la soledad que buscó luego de la reunión que tuvo con el concejo de mutantes, ocupando un lugar que la propia Reina Blanca le cedió después de apodarlo Rey Rojo hace más de una semana.

Aún no podía salir de la fascinación tras lo escuchado en aquella plática, siendo el final de esta una sección donde prácticamente todos, pero todos, le observaron con sus cejas en alto, hecho que él notó a pesar de no tener visión física.

No obstante, por el momento decidió alejar todos esos pensamientos de su mente mientras soltaba un largo suspiro y cerraba los ojos, reposando la espalda en uno de los laterales. Los últimos días resultaron bastante pesados para el arácnido, sintiendo que incluso tenía mucho más trabajo que antes al ser líder de una empresa que revoluciona con sus innovadores avances en medicina cuya tutoría comparte con la nación mutante, así como su labor de vigilante enmascarado que salva a la gente común de problemas no tan comunes. Sin contar obviamente de los logros que obtuvo al sentarse durante horas en solitario o con compañía silenciosa en el Observatorio, tratando de dilucidar soluciones a complicaciones que afectaban a los habitantes en especial.

-Dios…realmente necesito dejar de trabajar tanto- monologó el trepa muros, echando hacia atrás su cabeza y hundiéndose un poco más en el agua, consiguiendo que la superficie de esta alcanzara tres cuartos del torso.

El ojo siniestro del ciego hombre se abrió perezosamente al percibir unos lejanos pasos, los cuales por la repetición constante que tenía le hizo reconocer que pertenecían a una mujer. Poco se esforzó en averiguar de quien se trataba mediante el aroma que desprendían a causa de los perfumes que usaban, debido principalmente a la gran acumulación de vapor a su alrededor, optando al final por esperar hasta que dicha persona llegara a una considerable distancia.

-Cómo está el agua? – la armoniosa voz femenina cuestionó, oyéndose con claridad entre el follaje verde iluminado por luz lunar.

Esbozando un alzamiento en las comisuras de los labios, Parker demostró lo complacido que estaba con escuchar tal voz, aunque si era sincero consigo mismo, el escuchar incluso cualquiera de las otras cuatro voces generaría una reacción símil.

-Lo suficientemente cálida como para no dañar tu piel- fue todo lo que alegó el castaño, concentrándose en escuchar los pasos que ella daba.

A medida que la cacofonía aumentaba de volumen, el varón comenzó a erguirse, permitiendo que el agua anteriormente ocultado la mayoría del torso terminara llegándole a la cintura. El vapor había humedecido su cabello, haciendo que cayera en hebras gruesas por los costados del rostro, demostrando así lo mucho que creció desde su renacimiento.

-No te molesta que esté aquí, cierto? – una vez más la fémina habló con una interrogante saliendo de sus labios.

-Te lo habría hecho saber si fuese así- abriendo sus ojos para revelar las opacas orbes chocolates que estaban decoradas con una longitudinal cicatriz, Spiderman contestó.

La dama apreció cada detalle que podía del hombre, desde el deslizar de algunas minúsculas gotas de agua por el esbelto pecho, hasta el reflejo de la luna sobre él para denotar en medio de la noche la presencia imponente ante su presencia.

En silencio y sin el menester de hacer uso de habilidades fuera de lo humano, ambos entendieron un acuerdo surgido en el momento. Ignorando la resistencia que oponía el agua en cada paso hacia delante que daba el arácnido, este logró llegar hasta el borde en donde la fémina estaba, tendiendo sus dos manos para que ella las tomara y pudiese ingresar al agua termal sin temor a resbalarse, ultimando con que ambos estuviesen enfrentados y una mínima distancia existiera de por medio.

-Nerviosa? – jocoso, él indagó.

-No. Por qué preguntas? – más rápido de que lo se imaginaba, ella acotó.

-Siento tu corazón retumbar con fuerzas- confesando lo que su audición avanzada captó, respondió Spiderman sin soltar aún las delicadas manos femeninas.

La implicación de tales dichos enmudecieron a la bella fémina, quien empleó a modo de mecanismo defensivo el librar sus extremidades superiores para rodear al castaño, sujetándolo de los hombros y obligándole a dar lentos pasos hacia atrás.

-Qué pretendes? – trató de averiguar un intrigado ex fotógrafo.

Ninguna respuesta verbal recibió el curioso hombre, resignándose a dejarse llevar por las suaves manos cálidas hasta que la espalda chocara contra el mismo borde donde anteriormente estuvo afirmado, pudiendo sentir una perturbación en el agua cuando un ligero gemido de esfuerzo por parte de su acompañante le indicó que había elegido sentarse en dicha periferia de roca para tener una mejor altura sobre él.

-Hacer que te relajes. O crees que nadie notó lo fatigado que estás luego de todos estos días? – finalmente la alegación llegó al castaño, respondiendo con un ronco suspiro al ser receptor de una placentera presión en los músculos de la espalda luego de que la fémina lo posicionara entre sus piernas.

-No era mi intención preocuparlas- inclinando hacia delante la cabeza luego de un suave empujón por parte de su masajista, Peter dijo.

-Pero lo hiciste de todas maneras…- le reprochó ella, dándole un fugaz golpe con el dorso de la mano derecha en la nuca.

-Auch- fingiendo dolor, musitó divertido el varón al mismo tiempo que movilizaba las manos bajo el agua hasta los pies de la mujer y comenzar a tratarlos con el mismo cuidado que recibía.

-No seas exagerado. Además, en qué estabas trabajando? – jalándole un pequeño mechón de cabello como reprimenda, la fémina decidió luego indagar.

-Pues parece que mi empresa tenía algunos cabos sueltos llamado agentes de HYDRA…- cerrando los ojos, Peter contestó, dejando de apretar los pies de su acompañante para masajear de manera circular los empeines.

-Oh por dios, Peter! – pausando su tratamiento a los hombros del vigilante arácnido, la mutante exclamó sorprendida.

-Pero ya arreglé ese problema. De hecho, Katherine estuvo más que ansiosa por ayudar luego de arreglar el problema que le aquejaba- desestimando la situación y moviendo los brazos de manera inconsciente para reclamar la reanudación del masaje que recibía, habló Spiderman.

La despreocupación del héroe solo hizo que la X-men liberara un suspiro que escondía una amalgama de alivio y ansias que golpear nuevamente al implicado principal. Aun así, ella era consciente que en su momento oyó rumores de un súbito enojo por parte de las demás mujeres, quienes pudieron serenarlo antes de aconsejarle el mejor curso de acción.

-Hablando de ella, supe que debieron retenerla para no hacer avances contigo luego de que Storm pronunciara el tema principal que la última reunión del Concejo Silente tuvo- escondiendo infructuosamente un timbre lúdico en su melodiosa voz, la habitante de Krakoa hizo mención, tomando entre sus manos un poco de agua y dejándola caer sobre el cabello del varón.

Peter quiso hacer una faneca infantil, mas la sensación de las falanges femeninas hundiéndose en el pelo castaño y rozando metódicamente la cabeza hizo que él se relajara aún más. Por supuesto este detalle fue percibido por su acompañante, la cual sonrió plácida y continuó con su tratamiento, sin querer revelar que lo que él le hacía a sus pies era también un alivio después de pasar horas usando calzado poco propicio para el bioma que Krakoa presentaba.

-No me recuerdas esa reunión, te lo pido. Fue uno de los momentos más incómodos que pasé en mi vida…olvida eso, creo que la plática en cuestión entró en mi top cinco de hacerme pasar un mal rato-

-Anda, dudo que haya sido para tanto- sonriendo por lo quejica que era de a ratos el tótem, la mujer dialogó.

-Tú dices eso. Pero por mi parte nunca me esperé que Kurt, el religioso empedernido del grupo, dijera que debían de hacer más mutantes- espetó el sobrino de May Parker, dejando los empeines para entrelazar sus falanges entre los dedos pertenecientes a los pies de ella.

Esta vez fue el turno de ella para sentarse derecha unos segundos al recibir la sensación de cosquilleó cuando los pulgares del varón rozaron las plantas de los pies, recapacitando al oír una suave risita que indicaba el reconocimiento de Spidey sobre su situación.

-Y como si la implicación de Kurt no fuese todo, el resto aprobó el dictamen. Obviamente di mi aprobación ya que les deseo lo mejor, pero al menos podrían haber disimulado el mirarme luego de eso- continuó con su relato el CEO de Parker Industries.

-Supe que tú les dijiste sobre no tener problemas en cooperar con ello- alzando una ceja de forma retadora, aunque su compañero no pueda verla, ella replicó.

-Sí, dije eso luego de dos minutos en total silencio antes de que Mystique me cuestionara si mi hipotético accionar causaría un buen resultado. Lo que me obligó a tener que observar en la Gran Red por unos instantes previo a darles una respuesta positiva- aún con vergüenza por el mal rato que pasó, acotó el trepa muros.

-Fue algo relacionado a que Emma y Jean acorralaran a Domino y Longshot hace unas horas? – la poseedora de un gen X formuló su duda.

-Mmh…supongo- desconociendo tal suceso, el vigilante de Queens atinó a decir, sintiendo cómo ella depositaba más agua sobre el cabello para proporcionarle relajantes caricias.

-Y eso por qué? – hallando irrazonable el accionar de las telépatas, la fémina volvió a preguntar.

-Porque revelé que mi famosa "Suerte Parker" se debe a que varios manipuladores de probabilidades, al alterar sucesos para su favor, hacen un efecto sifón en mi propia fortuna. Y antes de que digas que suena descabellado, porque no te lo niego, fue algo que decidí averiguar por mera curiosidad con Dr. Strange hace unos años, revelándome así que personas como Domino, Longshot, Scarlet Witch o Black Cat eran los principales causantes de su mi suerte fuese tan poca- explicó un secreto que nunca había contado al mundo hasta hace unas horas, Peter.

-Y cómo lo tomaron? Porque perdóname, suena bastante irreal- intrigada por el tema en cuestión, la dama buscó saber.

-Al principio no me creían, pero luego de permitir que Jean viera mi plática con Strange, y de rememorar algunas situaciones puntuales, ellos entendieron que no bromeaba. Inclusive cuando me preguntaron sobre las veces donde peleaba y salía con vida de problemas difíciles, les confesé que eso era una mezcla de mi propio instinto de supervivencia araña y una minúscula porción de suerte actuando a mi favor- respondiendo a la duda de su acompañante, Parker liberó del aprisionamiento los pies de ella, dedicándoles unos últimos apretones suaves para posteriormente dejar caer los brazos.

-Vaya…- musitó la fémina, deteniendo también su masaje, deslizando de manera pausada sus manos por los laterales de la cabeza masculina hasta depositarse en los hombros.

Asintiendo distraídamente a la respuesta de ella, Peter dio medio giro y enfrentó el cuerpo de la dama, pudiendo sentir cuán cerca estaba al escuchar el sereno latir del corazón, obligándolo a alzar la mirada ciega un poco hasta donde la fas de su acompañante estaba.

-Sabiendo eso ahora…qué harás? – interpeló el centro de la telaraña.

-Peter…- pudo decir ella al ser atrapada en el acto, aunque tampoco era como si deseara ocultarlo, pues sus sentimientos eran bastante claros.

-Todas ustedes, desde el día en que llegué a Krakoa, me han cuidado diligentemente. Me dieron cariño, apoyo incondicional, amistad, compañía, un hogar…hasta amor. Todas y cada una de ustedes lo hicieron, sin saber que me arrinconaban a un tumulto de emociones que poco a poco crecían por igual manera para cada una- manifestó Spiderman, guiando las manos propias hasta la cintura femenina para alzarla unos centímetros y atraerla contra él hasta sumergirla en el agua para que estén en igual de condiciones.

Un nudo se formó en la garganta de la mujer, comprendiendo a la perfección lo que él trataba de decirle. Y a pesar de ello, decidió guardar silencio, ya que un temor interno compartido por el resto aguardaba allí, lista para salir a relucir en caso de recibir una respuesta que le aterrara.

-Qué decisión han tomado? – preguntó el castaño, agachando levemente la cabeza para apoyar su frente contra la de ella.

El corazón de la mujer de nuevo empezó a retumbar en los oídos del varón, mareándolo e incitándolo a emular tal suceso con el suyo en un sinfín de emociones que deseaba liberar.

-Hope…qué harás? – ronco y en un susurro muy bajo, el varón llamó por primera vez a la X-men por su nombre de pila.

Aquello fue el detonante que necesitaba la susodicha, enlazando con apuro sus brazos alrededor del cuello masculino antes de cerrar la corta brecha con un anhelante beso en donde depositó todo de sí. Con fuerzas apretó su menuda figura esbelta con el fornido torso de él, ansiando fundirse en un solo ser, devorándolo sin compasión alguna hasta que sus pulmones rogaran por oxígeno para dejar de sentir que estaban en ascuas.

-Una familia. Quiero que tengamos un futuro- alcanzó a decir la mesías mutante, percibiendo que las manos del tótem se aferraban con fuerzas a la cintura, siendo que después fue alzada de nuevo para permitirle cruzar las piernas en la espalda baja del héroe.

-Entonces escucha esto Hope…- respirando frenéticamente para controlar sus impulsos, Parker volvió a apoyar su frente contra la de ella, mirándola fijamente con sus opacos ojos a los vivaces verdes de ella.

-Qué…? – en un estado similar mientras volvía férreo su asir, Summers parló.

-El hombre te ama…la araña te ama…Yo te amo, Hope- entrecortado, el hombre consiguió confesar, dejando consecuentemente que ella repitiera el beso con ahínco.

Innecesario para él era el escuchar sus respuesta, pues hace tiempo ya lo sabía. Por esto mismo fue que lentamente dejó de contenerse, besándola con cariño y ferocidad, batallando por quién poseía la dominancia mientras perdían rápidamente el aire. Danzaban sus lenguas, intercambiando saliva entre sucintos respiros de alivio, saboreando con deseo el instante antes de que ella se dedicara a morder el labio inferior de él, sacándole un fino hilo de sangre en el proceso por la fuerza aplicada.

Aprovechando su fisionomía, Peter tomó el mando, separando los labios para iniciar un lento descenso por la línea de la mandíbula femenina, depositando besos en cada centímetro de piel posible, procediendo luego al delgado cuello donde sintió claramente el pulso de sus arterias contra la boca, demorándose en su demostración de amor al mismo tiempo que las manos de ella tomaban puñados de cabello castaño y guiaban con desespero a su amante.

-Más…por favor…- rogó la joven adulta pelirroja, respirando errática, con su pecho subiendo y bajando monótonamente.

Obediente, el vigilante continuó su descenso, saboreando la clavícula siniestra primero y luego el seno de sus pechos, dándole una suave lamida que envió escalofríos a la dama por la sensación áspera que generó dicho músculo oral.

Gemidos graves hicieron eco en el oído derecho del hombre araña por causa de que Hope encorvara su figura, abrazando contra su pecho la cabeza del hombre para no soltarlo, queriendo repetir de nuevo el escalofrío que envió una corriente eléctrica a todo su cuerpo.

-Linda marca de nacimiento tienes en tu pecho izquierdo- musitó divertido Peter, tomando por sorpresa a la pelirroja que aflojó su agarre.

-Qué…? MHH! – atónita trató de preguntar ella, solo para cerrar con apuro la boca al sentir más besos.

Haciendo a un lado la parte superior del traje de baño que la mutante portaba para exponer su modesto busto, las extremidades superiores del hombre se apresuraron en tomarlos con firmeza, para después llevarlos a su boca, lamiéndolos e incluso tentando a morder los rosáceos pezones con sus incisivos de manera suave, como si de un juego se tratara.

Cada segundo que transcurría terminaba por enloquecer más a la mesías, quien al no saber cómo moverse en su posición actual, se dedicaba a trasladar en todo momento sus brazos desde el cabello castaño para tomarlo con gran fuerza, hasta los omóplatos de las anchas espaldas con el fin de clavar sus uñas.

Apiadándose de la joven adulta, el tótem arácnido dejó en paz los pechos de esta, alejándola unos centímetros para apreciar la agitada respiración que escondía entre jadeos la pronunciación de su nombre, llevándolo a imaginarse que esto era complementado por una extraviada mirada vidriosa que pedía por más. Hipótesis que resultó cierta cuando las piernas de ella se desenredaron para después tomarlo por sorpresa en un giro sobre su eje que le dejó con la espalda expuesta para ella, donde sus carnosos labios comenzaron a besar cada músculo posible mientras las traviesas manos delicadas tomando un camino al sur, estirando el elástico de su ropa interior para proceder a tomar ansiosamente su miembro viril, palpándolo primeramente y envolviéndolo con sus extremidades posteriormente.

Grande fue su asombro al recibir una descarga eléctrica por parte de sus sentidos, los cuales ya eran desarrollados luego de su renacimiento, pero luego potenciados ante la pérdida de la vista. El sentir los labios en su nuca, los pezones en la parte medio de la espalda, y las manos inquietas de ella sobre su órgano reproductor mientras generaba consecutivos movimientos de adelante hacia atrás, terminaron por echar a la borda todo sentido de recato, pues su mente se nubló por completo y cayó rendido a las caricias lujuriosas.

Desconociendo el cómo pudo hacer lo que hizo, Peter movió las manos hasta la cintura de Hope, enganchando precariamente entre los dedos la parte inferior del bikini hasta bajarlos y permitirle así acceso al sexo femenino, rozando repetidas veces el clítoris antes de introducir dos dedos, obteniendo en consecuencia un sonoro gemido de placer que retumbó en los oídos del héroe.

-Hazlo Peter…tienes que hacerlo…ya no soporto más…- con pausas de por medio debido al calor del momento, la mutante perteneciente al grupo The Five, pidió encarecidamente mientras obligaba a girar de nuevo a su pareja.

-Yo…yo tampoco…quiero…quiero hacerlo- en un estado que demostraba la igualdad de condiciones, el nuevo Rey Rojo del Concejo Silente replicó, izando la figura femenina en sus brazos y dejando que ella guiara sus sexos hasta complementarlos.

Por un breve instante ninguno dijo nada, cerrando los ojos mientras sellaban sus labios y abrazaban férreamente. Sin embargo esto fue rápidamente perturbado cuando el trepa muros realizó el primer vaivén, obligándose a separar su boca al igual que ella para soltar un ronco gemido de placer que volvió a repetirse cuando las piernas de Hope se enredador como antes y él hundió sus dedos en los glúteos de ella, cerrando la brecha entre los dos.

Claro para él quedó que ella perdía sus fuerzas cada vez que sentía cómo su sexo dejaba paso al miembro viril, viéndose en la necesidad de caminar hasta el borde del pozo repleto de aguas termales, siendo así capaz de tener un punto de apoyo para ella mientras continuaba suministrándole oleadas de sensaciones pulsantes que poco a poco iba borrando en ambos todo sentido de humanidad para dejar lugar a dos animales en celo.

Los tensos músculos aprisionaban la suave piel tostada de la mujer proveniente de un distópico futuro. La araña enredaba en su telaraña a la portadora de un oculto poder cósmico que nunca la abandonó como a otra fémina más. El hombre complacía con todo lo que tenía a la mujer que desde un comienzo empezó a amarlo por cómo era.

Incluso si no hablaban, los graves gemidos de placer les hacía saber el uno al otro del buen momento compartido, dedicándose interminables besos o miradas que trataban de transmitir todo sin palabras. Riendo por momentos cuando por error sus narices chocaban o las piernas de ella flaqueaban y necesitaba de ser sujetadas por él, cambiando levemente la posición que terminaba volviendo locos a ambos por rozar lugares que antes no tocaban, llevándolos al límite.

-Peter…más…más…- rebotando incesantemente, la pelirroja gimió el nombre de quien fue su mentor años atrás, ansiosa por llegar a ese clímax que contuvo a duras penas desde hace minutos.

-Hope…Hope…yo…- remarcando sus músculos por el repetitivo vaivén que ejecutaba en el interior de la dama, trató de hablarle el castaño a su antigua pupila.

-Te amo…una familia…hazlo- abrazándolo con la intención de no separarse, habló la mesías mutante que sintió cómo el vaivén se volvió más corto y rápido, enfocándose principalmente en lo más profundo de su ser, sacándole grandes gemidos.

Extasiado por oírle pronunciar tales palabras, Peter no se contuvo más, alejándola del borde para sujetarla con gran fuerza y hundir por última vez su falo en la vagina de ella, descargando todo su semen en el interior con la clara intención de llevar a cabo aquello que Nightcrawler había sugerido en la reunión que hubo en las primeras horas del día.

-Yo también te amo Hope…no lo…no lo olvides- agitado, con sus sentidos sobrecargados, y depositando suaves besos en los labios de la fémina, el vigilante proclamó.

Solo para detenerse abruptamente cuando escuchó un crujido en la cercanía del pozo, descubriendo a través de la Gran Red que cuatro mujeres estaban de pie observándolos con sonrisas sugerentes mientras se abrazaban entre sí y dedicaban caricias.

-Te sacaste la lotería, Peter…tu suerte va a cambiar desde hoy- alcanzó a decir Hope Summers en el oído derecho del castaño, mordiéndole el lóbulo al mismo tiempo que el cuarteto de telépatas ingresaba al pozo termal.


Final del decimo primer capítulo, gente!

Qué les pareció?

Quién pensaban ustedes que era la mujer frente a Peter?

Gustó que Peter sacara a los agentes de HYDRA que Parker Industries tenía gracias a sus poderes de la Gran Red?

Dio gracia que Spidey pasara un mal momento en la reunión donde Nightcrawler propuso la reproducción entre mutantes?

Qué piensan de mi hipótesis sobre la "Suerte Parker"? (esta es una teoría que está rondando por internet y la cual tiene bastante fuerza)

Se esperaban que Hope fuese la mujer junto a Spiderman en el pozo termal?

Les gustó el lemon?

Sorprendió que al final Emma, Jean, Betsy y Kwannon hubiesen atestiguado parte del acto y comenzaran a reaccionar acorde a este?

Finalmente conseguirá buena suerte nuestro arácnido héroe?

Por favor dejen sus comentarios y opiniones, son importantes para saber si les agrada la historia!

Saludos, hasta la próxima y no se olviden de sus reviews (anónimos o de usuario)! No sean amarretes!