Bienvenidos todos al gran final de esta historia, queridos lectores!

No saben en verdad lo alegre que estoy al saber que esta obra les agradó bastante, al punto de demostrarlo con sus comentarios o el simple hecho de darle favorito o seguirla.

Lo había anunciado en un comienzo que esta sería una historia de pocos capítulos, pero con la trama suficiente como para satisfacerlos (lo cual espero que haya sido así). Aun así, sigo teniendo esperanzas que en el futuro pueda crear algunos spin-offs de este fanfic, e incluso un reaccionando propio para que la gente del universo Marvel sepan de lo que Peter es capaz de hacer.

Ahora sí, respuestas a los comentarios de ustedes:

1 - Veo que realmente funcionó con la mayoría el hecho de jugar al misterio con Hope en el capítulo anterior, haciendoles hipotetizar sobre quién era esa mujer con la que Spidey hablaba.

2 - No se preocupen, en el futuro haré un Peter x Kitty para demostrar que su química también es funcional en el 616.

3 - También creo que lo de la "Suerte Parker" tiene que ser un tema que toquen los guionistas de la editorial, pudiendo crear así nuevas tramas.

4 - Es bueno saber que el lemon les gustó al ser más realista que lo usual y visto en esta página.

5 - Siempre existe la posibilidad de que haga otro crossover entre Spiderman y X-men.

Sin nada más que decir, solo aclararé que ningún personaje es mío, todo corresponde a su respectivo dueño o Marvel.

Disfruten del último capítulo!


Capítulo 12 – Responsabilidad

Profundas inhalaciones daba una tranquila figura cubierta por rojizas vestimentas, percibiendo el fresco aire cercano al lago donde estaba sentado sobre el verde césped, escuchando los lejanos gritos de júbilo que aquellos habitantes surcando por los aires daban. Finalmente había conseguido llegar hasta el final de la semana, habiendo trabajado de manera ardua en diversos temas importantes para conseguir como recompensa un peculiar peso sobre el regazo perteneciente a una cabeza de largos cabellos rojizos.

-Tanta paz…- musitó Marvel Girl con una sonrisa, estirando las manos para rozar con las yemas de sus delgados dedos el rostro masculino.

-Merecida paz- corrigió las palabras que la telépata dijo un relajado Parker, bajando la opaca mirada para que ella le quitara las gafas.

-Desearía que esto durara para siempre- colocándose ella las rojizas lentes, Jean parló, siendo ahora la receptora de caricias en el pelo.

Una misteriosa mueca se gesticuló en el rostro del hombre, continuando con su deslizar por la larga y sedosa cabellera, para luego encorvar ligeramente el cuerpo y besarle la frente. Este acto provocó algunas risas lejanas, oriundas de niños que jugaban cerca y notaron lo que hacían.

-Mph…Ya ni privacidad puede uno tener aquí- con apócrifa molestia, el vigilante de Queens mencionó en voz alta, provocando que los infantes escaparan entre carcajadas, además de un fugaz golpe en la pierna derecha.

-Peter! No debías hacer eso! – avergonzándose por lo que en verdad sugería su acompañante, la integrante del Concejo Silente le reprochó.

-Oh…Lo dices de verdad? Entonces quiero que sepas que si alguno de ellos nos descubre un día de estos teniendo un momento verdaderamente íntimo, será tu culpa- advirtió el castaño juguetonamente, desviando de trayectoria la mano diestra hasta el abdomen plano de la dama y dibujando círculos que enviaban escalofríos a esta.

Las piernas delgadas de ella se doblaron en un acto reflejo, tratando de llevarlas hasta su pecho con la intención de esconder el expuesto estómago de los tratamientos que recibía. Aun así, esto resultó infructuoso cuando se distrajo para recibir otro beso, alterando sus sensaciones e incluso avivando una minúscula llama amarillenta en sus verdes orbes bajo las gafas.

-Bas…Basta, Peter! – consiguiendo finalizar la unión de sus labios, Jean Grey rogó a que las súbitas cosquillas que él efectuaba cesaran pronto.

-Te rindes tan pronto? – manteniendo su jocosidad, el arácnido interpeló.

Un bufido hizo que él se apiadara, poniendo freno a su diversión para que la afectada recuperara el aire y terminara irguiéndose hasta quedar sentada a su lado derecho, reposando la cabeza en el brazo de dicho costado antes de quitarse las lentes y devolvérselas a su dueño.

La luz del sol brillaba continuamente sobre ellos, reflejándose también en el agua que por momentos era perturbada gracias a los niños que arrojaban piedras allí. Tal paisaje era disfrutado por el dúo, quienes tácitamente unieron sus manos sin moverse demasiado, estableciendo así una vez más, como tantos otros días, una relajante intimidad.

-Oye…- musitó la fémina, perpetuando su mirar al frente.

-Hmm? – murmuró él en respuesta, habiendo cerrado los ojos con el fin de concentrarse en el aroma de ella.

-Cómo reaccionarias si ahora mismo te dijera que serás padre? – formuló su interrogante la pelirroja, apretando su agarre a la extremidad superior del arácnido.

Por un breve segundo, todo pensamiento se esfumó de la mente masculina, abriendo repentinamente los ojos y girando la cabeza en dirección a la dama, dando inicio a un torpe balbuceo.

-Jean…tú…? – consiguió pronunciar el tótem.

-No, Peter. Aún no ocurre, pero me gustaría saber cómo reaccionarías- moviendo negativamente la cabeza, Marvel Girl vocalizó su respuesta, procediendo luego a la verdad razón de su pregunta anterior.

Sintiéndose decepcionado por un fugaz instante, Peter sacudió rápido tales pensamientos de la cabeza, enfocándose en que no debía de apresurar los hechos y contestar a la duda que su acompañante actual tenía, percibiendo cuán preocupada estaba si el aumento de fuerza en el asir a la mano derecha significaba algo.

-Primero que nada? – elevando una ceja, interrogó el castaño.

-Sí- confirmó la mutante.

-Te besaría…o me desmayaría…cualquiera de las dos opciones son válidas- confesó él, depositando sus labios en la frente de la dama castamente, consiguiendo hacerle soltar una risita.

-Eso me alegra- expresó Jean, tranquilizándose, virando luego la cabeza y besándole la línea de la mandíbula al Rey Rojo.

-Y luego actuaría con responsabilidad- finalizó inesperado para ella, Spiderman.

Esta vez fue el turno de la X-men en congelarse, viendo con brillantes ojos verdes y una chispa de amarillo al hombre que le acompañaba. Sabía lo que fue su vida luego del primer día que llegó a Krakoa y tuvo que ayudarlo junto a cuatro mujeres más. Por ello mismo, no desconfiaba para nada de él, consciente de que su palabra verdaderamente tenía valor y fundamentos.

-Nunca dudaría de ti. He…perdón, hemos visto entre todas cómo eres con quienes te importa en verdad. Hemos visto lo que hiciste por Kwannon y su hija, la cual te adora. Hemos visto lo que hiciste por Elizabeth y su hermano, el cual casi te mata al enterarse que estabas con ella por cierto…- comenzó a explayar aquella que poseía en el interior un durmiente poder cósmico que nunca la abandonó.

-Debí dejar a Brian una semana más en Otherworld junto a Morgan- recordando el cómo reaccionó su antiguo compañero de cuarto, Spidey musitó con una faneca.

-Como decía, todas hemos visto lo que eres capaz de hacer. Eso nos alienta a quererte más que nunca con cada día que pasa. Sabes que podemos ayudarte, y ya no dudas en pedir ayuda, ya sea por temas que incumbe a Krakoa o tu vida personal…- prosiguió la mutante de rojizos cabellos.

-La verdad es que Emma me salvó cuando May casi me deja sordo al enterarse que soy ciego ahora- una vez más, el cabeza de red murmuró algo que había ocurrido días posteriores al castigo de Logan y Scott por ser partícipes de los hechos en Parker Industries.

Incapaz de contener su diversión, Marvel Girl soltó una suave risilla ante el recuerdo de dicho día, donde un pálido castaño regresó, de la mano de cierta rubia, a la nación mutante totalmente fatigado física y mentalmente.

-En fin, a lo que quiero llegar Peter…es que te amamos por cómo eres. Por quién eres en verdad. Amamos tanto al hombre como a la araña- terminó de confesar la fémina, poniéndose de cuclillas mientras se afirmaba en los hombros del tótem y finalizaba sus dichos con un beso donde enviaba la totalidad de sus emociones.

El hombre sostuvo a la dama por los codos, estabilizándola para evitar que cayera de bruces, como así también para mantener la unión entre ambos, deseando muy poco el finalizarlo por la necesidad de aire. Sin embargo, ese acto de amor terminó al cabo de un tiempo más, donde Jean se puso de pie y le dedicó un último beso rápido en los labios de su pareja, dejándole disfrutar de su tiempo libre ya que debía de ayudar a Hope en algunos tratados de reconocimiento autónomo para evitar que las Cuckoos continuaran viajando solas.

Solitario ya, Parker bajó la mirada opaca hasta donde sus manos estaban, fascinado con la persistencia del calor que la pelirroja era capaz de emitir y afectarlo sin tener conocimiento alguno, algo que realmente le anonadaba al máximo pues no era la única en tener tal influencia sobre él.

Aun así, tal paz conseguida fue perturbada por unos disimulados pasos que trataban de mantenerse lo más silenciosos posibles, generando una simpática mueca en el castaño que hace días se preguntaba internamente por cuándo aparecería frente a él tal ser.

-Sabes…no es la primera vez que me miras con temor. Por qué lo haces? – cuestionó curioso Peter, volteando en dirección a la fémina que se acercaba en silencio hacia él.

-Cómo lo haces? – en un tono similar, Moira inquirió, reflejándose en las rojas gafas que el hombre portaba honradamente.

-Mis sentidos están avanzados. Pude percibirte desde varios metros de distancia- gesticulando un ademán lúdico, el arácnido contestó mientras palmeaba el suelo a su lado, invitándola a tomar asiento.

-Oh…ya entiendo- dijo la dama, alzando primero las cejas ante la revelación, para diversión del castaño.

-Además puedo verte…como a las otras tu que fallaron en su propósito de brindar un mejor futuro a los mutantes- las palabras escaparon de la boca del vigilante, consternando a la fémina que por instinto retrocedió arrastrándose por el verde césped con cuidado para no caer al agua del lago.

Los pensamientos de la mujer recurrieron directamente a la creencia de que la araña tenía poderes de precognición, algo que había querido evitar a toda costa desde que Destiny ya no estaba presente para perturbarle tanto física como mentalmente.

-Tal vez no lo sepas, pero las anteriores Madame Web solo podían apreciar la Gran Red desde un punto de vista espectador, a diferencia de mí que debo estar atento en todas direcciones. No solo soy el encargado de observar la telaraña de la vida y el destino, sino que también soy capaz de tejerla. Yo soy el centro de todo, y dispongo de cada hilo que ata los destinos de varias personas- sin perder en ningún momento la serenidad o su mueca juguetona, siendo una imagen que de haber sido vista por cierto quinteto de mujeres habrían reconocido la remembranza con un ente africano, el tótem arácnido comenzó a relatar.

Moira se mantuvo en silencio, pensando minuciosamente el qué hacer. Sabía que estaba en una encrucijada después de la revelación recibida, por lo que resignada optó por brindarle el don de la duda al hombre frente a ella, posicionándose con las rodillas contra su pecho mientras abrazaba tales extremidades.

-Dime, qué sabes de la mitología? No te pido un punto en específico, solo lo más conocido- formuló su interrogante el castaño, tomándola por sorpresa ya que no se esperaba tal cambio de tema.

-Algo. Lo básico o quizás un poco más- admitió Kinross después de parpadear un par de veces para creer en lo que había escuchado.

-Bien, eso me ahorrará bastante tiempo. Digo, tener a varios dioses entre nosotros durante años sirvió de algo, no? Bueno, volviendo al tema…mi telaraña es algo especial. Es una que controla el presente de manera continua, así como también es una ventana al pasado y el futuro de diversos escenarios posibles- regresando su atención al frente, donde se podía apreciar a numerosos mutantes con la capacidad de volar libremente, el ex fotógrafo del Daily Bugle prosiguió con su relato.

El tono con el que él hablaba relajaba en cierto modo a la dama, permitiéndole bajar la guardia cautelosamente.

-Es como en los mitos griegos. La de las tres ancianas que manipulaban el destino de los héroes- percatándose de lo que hablaba Peter, la científica renombrada para la comunidad mutante alegó.

Sin quitar su atención del lago, las comisuras de los labios masculinos se alzaron imperceptiblemente, como si estuviese sumamente feliz de que le entendieran a la primera en lugar de obligarlo a usar más frases, algo que sí hacía con sus hermanos o demás arácnidos luego de sorprenderlos con misteriosas apariciones en un plano astral.

Por razones como esa es que Peter entendía el por qué Cassandra disfrutaba tanto de molestarlo al enredar su mente con trivialidades o acertijos.

-Correcto. Y si la curiosidad te hace preguntar el cómo se llamaban, pues piensa en el tuyo…Moira- el hombre continuó su diálogo, disfrutando de ver a través de la Gran Telaraña las reacciones de la mujer.

No comprendía ella a qué venía toda la plática, pero incluso así le era imposible negar que su atención estaba sumamente enfocada en él. Reconocía que él no era el mismo de antes, los cambios desde que llegó a Krakoa fueron notables para todos, siendo bien recibido ya sea por respeto o por miedo a las consecuencias que habrían al intentar hacerle algo dañino.

-A qué quieres llegar con esta historia? – ausente de cualquier prepotencia, el timbre de real confusión se hizo presente en la voz de Moira Kinross.

-Tú sabes la respuesta. Eres una científica después de todo. Analizas cada detalle para conseguir tu conclusión final- girando pausadamente la cabeza hasta enfocar sus rojizas gafas en la dama, Spiderman acotó seguro, sacando de su interior el mismo análisis que alguna vez Ezekiel Sims le planteó.

Las palabras de quedaron tiesas en la garganta femenina, hallando difícil la tarea de responderle al vigilante neoyorkino. Era cierto lo que le dijo, era una científica y como tal, estaba en deuda con los procedimientos que redefinieron sus diez vidas pasadas. Indefectiblemente sentía miedo, pero esto se debía a la respuesta que tardaba en hallar, rememorando de manera involuntaria el sufrimiento padecido tanto por ella como sus pares mutantes.

-Dicen que la locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes. Y luego de atestiguar tus accionares pasados, he de admitir que hay algo de cierto allí- enseñando todas las falanges de sus manos a modo de recuento numérico, retomó la palabra Peter.

-Imposible. Hice siempre todo distinto a la vez pasada- refutó de inmediato ella, frunciendo el entrecejo para enseñar el enojo creciente que poseía.

-En parte. Pero a fin de cuentas terminabas cometiendo el mismo error. Tu anhelo de ver libertad y progreso te hizo querer saltar de planta baja al primer piso, olvidándote por completo que las escaleras están allí por un motivo en especial- empleando metáforas para explicarse, el centro de la telaraña alegó.

-Acaso tú…? – demorando un breve instante en reconocer a lo que trataba de referirse el vigilante de Queens, susurró Moira Kinross.

-Exacto. Necesitas del Homo Sapiens para evolucionar totalmente a Homo Superior. Requerías de un factor externo al mutante para tener la ventaja. Podría haber sido el que fuera, un niño recién nacido o un anciano en el umbral de su final. Cualquiera podría haber hecho el cambio que pedías- regresando la atención al paisaje frente a él, el CEO de Parker Industries y Rey Rojo del Concejo Silente habló.

-O tú en este momento. No Peter Parker. No Spiderman. Tú, el nuevo ser que nació de ese capullo de seda- complementó la científica mutante.

Un asentimiento fue toda la respuesta que el varón dio, decidiendo que ya había descansado suficiente mientras se ponía de pie y sacudía sus ropas rojizas, no queriendo llevar consigo rastros del verde césped encima.

Nuevamente miró a la mujer con muchas vidas previas, descendiendo ligeramente la cabeza para permitir que sus marcados ojos ciegos se enfrentaran a los marrones de ella, paralizándola al demostrarle que aún sin un sentido vital, él podía saber dónde estaba siempre.

-Soy quien maneja los hilos, Moira…pero tú decides los destinos. Y por el futuro de este lugar, el cual me dio una familia al aceptarme, usaré mis poderes con responsabilidad. Para que el futuro viva y mis hijos tengan un hogar seguro- declaró en un tono solemne y repleto de autoridad, el tótem arácnido.

Solo podían moverse en silencio los labios de la dama. Cualquier frase que osara pronunciar moría en el intento, dejando a su cerebro en una maraña de pensamientos contradictorios que batallaban por la supremacía sobre el otro. Miedo y esperanza se arremolinaban, quedando presas en una gran telaraña que tejió meticulosamente el ser que se localizaba a meros metros de distancia. Quería desconfiar de este, mas también quería creerle.

Deseaba vivir. Anhelaba ganar por una vez. Rogaba por los suyos y los descendientes de estos.

Para que al final pudiese descansar de manera sonriente, a sabiendas que sus esfuerzos habían valido la pena.

-Cómo sabré que puedo confiar en ti, Spiderman? – inquirió la mutante, viendo al hombre dar medio giro y empezar a caminar en dirección al follaje, donde se podía apreciar que Kwannon y su hija aguardaban.

-No lo sabrás. Solo es eso, Moira…un salto de fe- observando por encima del hombro derecho, el nuevo Great Weaver anunció sonriente, perdiéndose luego en la naturaleza de Krakoa y dejando sola a la mujer.

FIN


Bueno gente, ya leyeron la última palabra escrita de la historia, este es el final que hice para la historia.

Un proyecto que realmente surgió de la nada, siendo solo un pensamiento pasajero mientras leía un What If de Spiderman donde él ocupaba momentáneamente el puesto de Kraven y al final Anya le dejaba ciego, convirtiendose en el nuevo observador de la Gran Red, excepto que ahí nuestro amado héroe quedaba solo y triste.

Mi idea principal al comenzar el proyecto, era demostrar la posible evolución que Peter Parker pudo tener de no haber sido por el reinicio forzado tras el trato de Mephisto. Un arácnido que no solo aceptaba su lado animal, sino que las responsabilidades acarreadas. Todo en un ambiente nuevo para él, donde en paralelo se contaba la onceava vida de Moira Kinross tratando de crear un mundo para los mutantes.

En fin, qué les pareció el capítulo?

Y la historia en sí?

Gustó del momento compartido entre Jean y Peter?

Creyeron que la pelirroja estaba embarazada?

Se esperaban que hiciera mención a que Spiderman salvó a Captain Britain (Brian) de las garras de Morgan?

Habrá sido mucho el regaño de Tía May?

Sorprendió la aparición de Moira Kinross?

Gustó la analogía impuesta por Peter ante los numerosos intentos de la mutante por hacer ganar a los mutantes?

Impactó que convirtiera a Peter en el nuevo Great Weaver? (básicamente la encarnación de Anansi sobre la tierra)

Reconocieron la referencia final?

Dejen sus comentarios y opiniones, solo así puedo saber si les gustó la historia!

Saludos, hasta el próximo proyecto y no se olviden de sus reviews! No sean amarretes!