Los 7 pecados capitales

- A ver si lo entendí, ¿quieres que vayamos contigo a un espectáculo de magia en Vanhoover?

- Si.

Scootaloo se encontraba junto a sus amigas en su casa club, con Starblue ahi también, que miraba la pequeña casa del árbol con interés. La pegaso había invitado a sus amigas a ir con ella y Twilight hasta Vanhoover para una convención de magos, o así lo llamó la alicornio lavanda.

- Twilight dijo que habría muchos magos poderosos y algunos artistas. Starlight dijo que allí iría Trixie también, mejoró mucho desde la última vez, o eso he escuchado- comento Scootaloo llevándose un casco a la barbilla.

- ¿Y segura qué no quieres ir sola con Twilight?- pregunto Sweetie.

- Fue ella quien dijo que podía invitar a mis amigas si quería, algo sobre no aburrirme si voy sola.

- Por favor, ¿cómo te puedes aburrir rodeada de espectáculos?- dijo Appleblom entre risas.

- Díselo a ella, yo no me meteré con su lógica. Además, si puedo verlos con mis amigas, aún mejor, ¿no?

Las crusaders asintieron con energía, pero Scootaloo se centro en Starblue, quien desvío la vista un poco.

- ¿Pasa algo Starblue?

- Yo... ¿Segura qué quieres que vaya? Se supone que es una salida de familia, y las crusaders lo son. Pero no veo donde encajo yo y...

- Wow, para ahí- dijo Scootaloo mientras se acercaba a la que estaba considerando como una pequeña hermana y la abrazaba con una de sus patas.- Eres tan familia mía como Appleblom o Sweetie Belle, y si alguien te dice lo contrario, dímelo y ese recibirá una buena lección.

Starblue miró a Scootaloo, quien tenía una sonrisa radiante, sintiéndose agradecida con la que era, en lo más profundo de su corazón, su hermana mayor.


- ¿Y si no le gusta?- dijo Twilight mientras caminaba en círculos en la sala del cutie map.

Sus amigas observaban a la alicornio metida hasta el fondo en su dilema personal, incapaces de decir nada. Pese a que hacía una semana Scootaloo había dado un paso al admitir su miedo a perder a Twilight a raíz del accidente en el museo, la yegua no parecía haber captado el mensaje. Justo cuando Pinkie estuvo por decir algo, fue interrumpida por la princesa de la amistad, otra vez, haciendo que la yegua rosa apoyara su cabeza en su casco, fastidiada por ser interrumpida por vigésima vez.

- Es decir, a ella no le gusta la magia, le gusta la velocidad. ¡Sabía qué debía haber comprado entradas para los Wonderbolts!

- ¿Sabes que no tenemos espectáculo hasta dentro de un mes, no?- dijo Rainbow con cuidado.

- ¡Si yo ordeno que actuen, lo harán!- dijo Twilight mirando fijamente a la pegaso, que retrocedió un poco, antes de calmarse.- No, eso no sería un buen ejemplo para Scootaloo. Tal vez podría llevarla a una carrera de scooters, ¿no?

- Querida- dijo Rarity con cuidado-, estoy segura de que le encantará la convención. ¿Por qué no iba a gustarle? Además, ¿no se suponía qué querías darle su tiempo?

- ¡Ya lo se!- dijo Twilight llevando sus cascos al cielo, antes de suspirar, sentarse en su trono y apoyar la cabeza en la mesa.- Es que... aún siento que no me ve como una madre, y me molesta un poco. ¿Tal vez no soy suficiente? ¿Siempre seré su "maestra de clases particulares"?

- ¿No te dijo que te quería después de ese accidente en el museo?- dijo Fluttershy con calma.

Rainbow dio una mueca ante eso, recordando el día. Por mucho que Twilight dijera lo contrario, se sentía culpable por no estar allí para su hermana y amiga. Por su parte, la alicornio lavanda sólo suspiro.

- Lo se, es sólo que... aún me preocupa. Spike no tardo mucho en llamarme mamá.

- Ya, pero Spike llevaba viéndote de esa forma toda su vida- dijo Applejack con simpleza.- Sólo que en su caso, el tuvo que esperar a que tú también admitieras esa verdad.

Twilight frunció el ceño al recordar el dolor que le dio a su hijo por esos años en los que le veía como un amigo, a veces como un sirviente. No es que estuviera orgullosa de eso, a punto estuvo de dejar a Spike con Shining o sus padres, convencida de que ellos serían mejores cuidadores que ella, por suerte, el dragón se negó en redondo. Gracias a sus amigas y a su hijo, pudo aprender de sus errores y enmendarlos. Viendo que su amiga pareció reflexionar esas palabras, Applejack continuo su punto de vista.

- Ahora mismo, Scootaloo es como una manzana Zap. Si tratas de cosecharla antes de tiempo, sólo te dañarás a ti y a la manzana. Pero si dejas que la naturaleza siga su curso, obtendrás tú recompensa.

Pese a que no le gustara que compararan a Scootaloo con una fruta, Twilight tenía que admitir que Applejack tenía toda la razón. Dando un suspiro, la princesa se enderezo en su sitio, sonriendo ligeramente.

- Tienes razón, no tengo que preocuparme. En dos días iremos a la convención y lo pasaremos genial.

- ¿Segura que no quieres que vaya con vosotras?- dijo Rainbow preocupada.

- Muy segura. No creo que pase nada, además, habrá cientos de magos poderosos, entre ellos Star Swirl, ¿qué podría ir mal?


Caballeron observo el pequeño folleto que tenía su más reciente víctima. El folleto estaba un poco arrugado por el uso, notándose que el pobre diablo lo había visto una y otra vez, claramente emocionado por el lugar. Un poco conmovido por ello, Caballeron le dejó vivo, cerca del camino que llevaba a la ciudad. Sabía que sin magia moriría en un mes, pero bueno, al menos le dejaba vivir un poco más de tiempo. ¿No era alguien amable? Se centro nuevamente en el pequeño pedazo de papel.

"Convención de Magos

Si eres un aficionado de la magia, tanto la real como los clásicos trucos de salón, ya seas unicornio o no, ven a esta increíble convención. Tenemos actuaciones de lo más variopintas, desde artistas de escenario como La Gran y Poderosa Trixie, hasta magos del más alto nivel, como Star Swirl el Barbado, hechicero de hace 4564 años, traído a nuestra era por la princesa de la amistad. No os dejéis engañar por su edad o por sus hechizos algo pasados de moda, pues este fue el gran mago que descubrió como mover el sol junto a cien unicornios más el día que Solaris y Selena dejaron esa tarea. ¡Si eso no es poder, no se que lo será!"

El resto del folleto tenía información sobre otros espectáculos, pero lo que le interesó a Caballeron y a sus amigos, fueron los grandes magos. Básicamente, era un bufet libre, y él estaba dispuesto a aprovecharlo.


- ¿Estáis listas?- pregunto Twilight a las cuatro niñas a su cargo y a su amiga Fluttershy, quien había ido con ella para ayudarla.

Estaban en la suit reservada para ellas, en el hotel frente al parque donde se realizaría la convención. Las cuatro niñas asintieron entusiasmadas y Twilight observo feliz como Scootaloo parecía emocionada por las actividades del día. Le habría gustado tener también a Spike, pero el dragón le había comentado que tenía una "reunión muy importante". Aunque la alicornio no era tonta, había notado las miradas que su hijo daba a una de las estudiantes en su escuela de la amistad, para ser más específico, se trataba de la dragona Smolder, miradas que esta devolvía. Y no era sólo eso, sus amigas le comentaron que habían visto al joven adolescente compartiendo risas, charlas y comidas con la dragona. Si Spike quería una cita, ella no se lo iba a impedir, en especial porque Cadence podría matarla si lo intentara.

- Muy bien, vámonos entonces.

Twilight vio salir a las cutie mark crusaders y a Starblue, esta última mirando tímidamente a la princesa. Si se era sincera, la alicornio tenía que admitir que sentía ternura por la niña unicornio, pero no podía hacer mucho. Ya tenía muy poco tiempo con sus deberes de princesa, directora de la escuela y cuidar de Spike y Scootaloo, teniendo que sacar tiempo para ellos también. Añadir otro niño a la ecuación solo traería más problemas que soluciones, y no sería justo para Starblue. Afortunadamente, estaba viendo a cierta pegaso que parecía estar cogiendo mucho cariño con la niña y la pequeña unicornio parecía corresponder ese cariño.

- Gracias por ayudarme, Fluttershy- dijo Twilight con una sonrisa.

Su amiga le devolvió la sonrisa, centrándose nuevamente en Starblue, quien se había interesado de inmediato por el trabajo de la pegaso. "Espero que esto se esté moviendo a donde yo creo que se mueve" pensó Twilight con una sonrisa.

El parque donde se realizaría la convención había sido cercado con varios hechizos luminosos para señalizar donde empezaba y acababa el perímetro. Se habían colocado tres inmensas carpas para poder alojar a los visitantes. La primera tenía un museo de la magia, y pese a que Twilight quería ir, las niñas no estaban muy interesadas, aunque por parte de Scootaloo lo que pasaba era que no quería mostrar cuanto le interesaba de verdad. No queriendo traicionar la confianza de la niña, decidió no decir nada, aunque se prometió a sí misma hablar con ella sobre ocultar sus aficiones por miedo al que dirán. La segunda carpa contenía las tiendas de artículos mágicos, cómics y libros con la misma temática, camisetas, pósters y figuras de los magos y artistas presentes en la convención, entre otros muchos productos. La última, la más grande, tenía a los escenarios donde se actuaría. Sabiendo que esos espectáculos empezarían bastante más tarde, guió al grupo a la carpa de tiendas.

Pese a que no le gustaba, Twilight había tenido que llevar a cuatro soldados de su guardia personal. La última vez que fue a una convención similar sin estos, fue acosada por cientos de fans que pedían un autógrafo de, no sólo la princesa de la amistad, sino del elemento de la magia en persona y la mejor hechicera de la época. La guardia de la amistad se destacaba entre las otras, no por su armadura morada con la cutie mark de su princesa en el pecho, sino porque carecían del hechizo de ilusión que poseían las otras, haciendo que se pudieran ver a los sementales y yeguas pertenecientes a la misma.

La carpa daba la sensación de ser más pequeña en el interior, pero esto era por la gran cantidad de ponis en su interior y por la distribución de los puestos. No obstante, esto no fue problema para que las niñas admiraran todas y cada una de las tiendas. Una de las que más le llamaron la atención, fue el puesto que poseía todo tipo de artículos de Star Swirl el Barbado y el resto de Pilares, que aunque la mayoría no eran magos, tenían que estar allí junto al gran hechicero. Después de la liberación de los pilares, Star Swirl se volvió muy famoso, al igual que sus compañeros y su amigo, antaño conocido como el Poni de las Sombras, Stygian. Aunque por lo visto, este no estaría en la convención, pues estaba ocupado con una firma de libros en Manehattan.

- Twilight- la alicornio se giro para ver a Scootaloo, quien la había llamado en voz baja, tratando de que sus amigas no la escucharan.- ¿Cómo diablos subía el sol y la luna Star Swirl?

- ¡Yo también quiero saberlo!- grito Sweetie, asustando a Scootaloo.

Por suerte para la pegaso, sus amigas no parecieron notar que fue ella quien hizo la pregunta inicial, y si lo hicieron, tampoco le prestaron atención. Con el interés de las cuatro niñas, Twilight sonrió cálidamente, dispuesta a satisfacer su curiosidad.

- Pues usaba el mismo hechizo de levitación que usan Celestia y Luna, aunque con ayuda.

- Eran 5 ponis, si recuerdo bien tu obra- dijo Appleblom pensativa.

- En realidad eran cien ponis, 101 contando conmigo- dijo una voz a sus espaldas.

Cuando las niñas se giraron, vieron a Star Swirl, caminando hacia ellas con una sonrisa, teniendo detrás a varios fans. Con una iluminación de sus cuernos, tanto Twilight como el viejo unicornio crearon un escudo sonoro para poder hablar sin problemas. Después de esto, la alicornio saludo alegremente a su ídolo y amigo.

- Hola Star Swirl, ¿qué haces aquí?

- Bueno, dado que mi actuación es mañana, me decidí a dar un paseo por aquí. Fue cuando te escuche hablar con estas jovencitas- el viejo unicornio sonrió amablemente a las niñas, quienes devolvieron la sonrisa muchísimo más nerviosas.

- Espera- dijo Scootaloo confusa.- ¿Cómo qué cien? En la obra eran cinco.

- ¿Y cómo esperas que metieramos a cien ponis en un escenario tan pequeño?- dijo Twilight con una pequeña sonrisa.

Ante eso, Scootaloo se frotó la pata izquierda mientras sentía su rostro arder. El viejo unicornio simplemente dio una leve risa.

- No te preocupes, pequeña, es una confusión normal. Creo que hasta Star Silver se habría equivocado, aún con su sabiduría.

Tanto la frase dicha como el guiño que siguió hicieron que Scootaloo mirara con los ojos bien abiertos al mago, quien parecía divertido. Twilight, por su lado parecía pensativa.

- Star Silver, me suena de algo.

- Fue el primer rey de los unicornios hace muchos eones atrás- dijo Star Swirl.- Según la leyenda, los dioses le bendijeron con una sabiduría sobrenatural para poder guiar a su pueblo correctamente.

- Cierto, hacia mucho que no escuchaba su nombre- dijo Twilight.

Por su parte, Scootaloo solo pensaba en las implicaciones de que Star Swirl hubiera dicho eso. ¿Podría ser posible que supiera quien era? ¿Cómo diablos era eso posible? Como no tenía forma de responder a sus preguntas, decidió ignorar el tema, al menos por el momento.

Media hora después, el grupo se dirigió a la carpa central, deteniéndose frente al escenario de Trixie. Pese a la insistencia de los trabajadores del lugar, Twilight se negó a que le dieran sillas a ella y sus acompañantes, algo que no apasionó a las niñas, pero en opinión de la alicornio, era importante. Eran ponis que, como el resto, habían ido a disfrutar un espectáculo, y como tal, no tendrían más privilegios que los otros. Alrededor de los escenarios se habían colocado escudos sonoros, en los que uno podía entrar y salir cuando se quisiera, para impedir que el ruido de otros espectáculos dificultara a los espectadores disfrutar del show al que habían ido a ver. Desde el público, Scootaloo pudo ver a Starlight asomarse desde las cortinas, dándole una pequeña sonrisa antes de volver a entrar.

- ¿Starlight sigue siendo la ayudante de Trixie?- pregunto la pegaso.

- Nunca dejó de serlo- contesto Twilight con una sonrisa.- Aunque se le ha hecho complicado por su puesto como consejera escolar.

Gracias a un hechizo, la luz del lugar se atenuo, a la vez que un foco iluminó el escenario, en el que surgió una nube de humo gigantesca con varios fuegos artificiales detrás. En el centro, aparecieron tanto Trixie como Starlight, esta última un poco por detrás de la unicornio con sombrero, inclinándose ante el público.

- ¡Sean bienvenidos al gran show de La Gran y Poderosa Trixie y su Grandiosa Ayudante y Amiga!

Bastante lejos de allí, en la entrada, un par de guardias unicornios se aseguraban de que quienes entraban en la carpa tuvieran su pulsera, pulsera que aseguraba que habían pagado la entrada. Un poni encapuchado se acerco, dispuesto a entrar a la gran estancia, pero en cuanto uno de los seguratas noto que le faltaba el toque mágico de la pulsera, se detuvo frente a él.

- Quieto, sin pulsera, no se puede entrar.

El ojo izquierdo del poni se iluminó, absorbiendo en segundos la magia del guardia. El otro saco su pistola eléctrica, pero tuvo el mismo destino. Cuando el extraño entró en la sala, ignorando a los ponis que huían tras verlo hacer tal acto, invoco a uno de sus amigos. Un monstruo negro, de ojos rojos, parecido a un minotauro pero con alas de murciélago y una cola serpenteante salio de su ojo izquierdo, asustando a todos los presentes.

- Guiame a ese Star Swirl, su magia será la primera en ser absorbida.

El monstruo rugio con furia y alzó el vuelo, dejando a Caballeron ahí, que se quito la capucha y mostró su cuerno negro. Iluminándose en un halo rojo, creo una pared de sólido hielo en la entrada, impidiendo la salida. Con una sonrisa, el terrestre se interno en el mar de asustados ponis.

Ajeno a esto gracias al escudo sonoro, el grupo de Twilight disfruto el espectáculo ofrecido por Trixie y Starlight, quienes se esforzaban por dar el mejor show posible. Al menos así fue hasta que una bestia alada se poso sobre el escenario, rugiendo de forma aterradora y asustando a todos. Antes de que nadie hiciera nada, un rayo de energía roja impacto contra el escudo sonoro y lo rompió en mil pedazos. Al romperse la cadena, todos los escudos de la carpa se desactivaron al mismo tiempo, inundando la sala con el sonido de varias decenas de espectáculos, que se detuvieron a la vez, confusos por lo ocurrido. Dos zarcillos rojos aparecieron de la nada y crearon un pasillo directo al grupo de la princesa, arrojando a todos los ponis a los lados.

- Vaya, mira por donde- dijo Caballeron con una sonrisa.- Pero si también tenemos a la princesa de la amistad aquí, me voy a poner las botas.

- No es posible, ¿Caballeron?- dijo Twilight incrédula.

Aún con el cuerno negro, era obvio quien era el terrestre, o al menos eso era antes del apéndice mágico. Star Swirl, por otro lado, se centro en la bestia alada y en el ojo izquierdo del poni.

- Jamás pensé que vería a los 7 enemigos de la ponidad o al Orbe de la Tentación fuera de la Roca de la Eternidad.

Scootaloo miró al viejo unicornio con la boca abierta, aunque por suerte para ella, tanto Twilight como Fluttershy estaban muy ocupadas mirando a Caballeron y a Star Swirl como para fijarse en su sorpresa. El poni tampoco se quedó atrás, pues miró extrañado al hechicero.

- ¿Y tú cómo diablos sabes eso?

- Fui amigo de el sexto campeón de la magia, tuve ciertos privilegios. ¿De verdad crees que me volví tan poderoso sin ayuda?

Pese a lo asombrada que estaba al descubrir que su ídolo aprendió todo lo que sabía de alguien más, se giro rápidamente para mirar a Fluttershy.

- Llévate a las niñas, ¡YA!

Asintiendo, la pegaso amarilla se llevó a las chicas de allí, aunque tuvo problemas con Scootaloo, pero acabó cediendo al ver la súplica en la mirada de Twilight. Corriendo junto a Fluttershy, la pegaso hecho un vistazo hacia atrás, sabiendo que tendría que ir a ayudar. Si esos "7 enemigos de la ponidad" eran de la Roca de la Eternidad, tendría que intervenir. Lo único que tenía que hacer, era separarse del grupo, pero en un lugar lleno hasta arriba de ponis, era algo sencillo. En un descuido de su niñera favorita, que se dirigía a la salida trasera de la carpa, se escabullo entre los ponis, buscando un lugar para transformarse. Tras unos minutos de abrirse paso entre muchas patas, logró llegar a la zona trasera y desierta de un escenario, vacío por la repentina evacuación del lugar. Mirando al techo, se dispuso a actuar con un único pensamiento en mente, "proteger a su familia".

- ¡Shazam!


Caballeron miró con una sonrisa a Twilight, Star Swirl, Starlight, Trixie y los cuatro guardias de la amistad, estos apuntándolo con varias pistolas eléctricas. Poco le importó la revelación del viejo loco, según sus amigos, no sería un problema una vez absorbida su magia. Con un gesto, el monstruo alado fue contra los guardias y a por la alicornio y compañía. En cuanto a Star Swirl, Caballeron lanzó un rayo mágico, dispuesto a incapacitarlo.

Por respuesta, el hechicero lanzó su propio rayo para ir contra el. Pese a los mejores esfuerzos del terrestre, el poder del viejo unicornio fue demasiado, siendo expulsado hacia atrás. Star Swirl se acerco poco a poco, ignorando al monstruoso minotauro a su espalda, que estaba siendo retenido entre Twilight, Starlight y Trixie.

- Si te quito ese orbe, adiós a los monstruos- dijo con calma, acelerando el paso e iluminando su cuerno, listo para arrancar el ojo artificial.

Por su parte, Caballeron lo miro con una media sonrisa, viendo los círculos que se estaban formando debajo de las patas de Star Swirl. Justo cuando iba a atacar, varios zarcillos surgieron del suelo y ataron al unicornio, quien trato de zafarse de su agarre. Uno de los zarcillos cubrió el cuerno del hechicero, dejando sólo la punta a la vista y evitando que usara su magia. El terrestre, con una sonrisa macabra, se acerco lentamente.

- Así me gusta, quieto.

El ojo izquierdo brillo con fuerza y el halo blanco de magia del viejo hechicero fue absorbido. En poco tiempo, Star Swirl sintió toda su magia desaparecer de un plumazo, acompañado de un dolor desgarrador. Cuando el proceso acabó, los zarcillos desaparecieron por completo y el unicornio cayó al suelo debilitado. El terrestre cerró sus ojos, experimentando una subida súbita de poder, "ese viejo tenía mucha magia". Twilight se dio cuenta de lo ocurrido demasiado tarde, y, tras asegurarse de que el monstruo estuviera bajo control, fue en contra de Caballeron, lista para atraparlo. Este, con una risa, creo muchos más zarcillos que fueron directos a la princesa de la amistad, quien trato de esquivarlos todos. Por desgracia, no vio el par que se deslizó tras ella, apretando sus alas contra su cuerpo y tirándola al suelo. Tan distraídos estaban, que ninguno escucho el trueno a la distancia.

Starlight y Trixie se dieron cuenta de la situación de su amiga, pero antes de poder ir en su ayuda, el monstruo alado se volvió humo y se formó nuevamente frente a ellas, cortando el paso. Caballeron se acerco sonriente, listo para absorber la magia del elemento de la magia, valga la redundancia. No obstante, antes de poder hacerlo, varios rayos cayeron y destrozaron las raíces de los zarcillos que sostenían a Twilight, haciendo que se desvanecieran por completo. El monstruo alado tuvo el mismo destino, volviendo al orbe en una nube negra. Segundos después, Alicorn Marvel cayó frente a la princesa de al amistad y encaró al villano, quien la miro detenidamente.

- Campeona de la magia...- susurraron las voces de los pecados en su interior.

- Así que tú eres la campeona de la magia, ¿eh?- dijo Caballeron con calma.

- Es Alicorn Marvel para ti- dijo la chica con el ceño fruncido.

El poni rio divertido, acostumbrado a tratar con "heroínas", esa chica le recordaba a Daring Do. Iluminando su cuerno, lanzó un potente rayo mágico al que Alicorn Marvel respondió con el suyo propio, chocando ambas energías. Para sorpresa de la alicornio, el poder de Caballeron era similar al suyo, dándole problemas para contenerlo. Tratando de no salirse de control, aumento un poco más el poder de su rayo, superando así el de su oponente. Este, con sudor empezando a recorrer su frente, pensó en alguna forma de remontar. Fue cuando vio la figura de Twilight tras la yegua, preparándose para ayudarla, sonriendo al verla. "Necesito su poder".

Una voluta de humo salio disparada y se sumergió en el suelo, al tiempo que varios zarcillos cubrían a la alicornio naranja, quien dio un pequeño grito de la sorpresa y detuvo su ataque, recibiendo de lleno el rayo de Caballeron, aunque pudo aguantar bastante bien. En cuanto a Twilight, grito de dolor cuando sintió unas fauces cerrarse sobre su pecho y ser elevada en el aire. El causante era un monstruo muy parecido a un gusano, pero con una cabeza de poni, dientes de dragón y garras de grifo. El gusano paso reptando junto a Alicorn Marvel, quien vio aterrada a la princesa, que intentaba soltarse inútilmente. En cuanto a Starlight, Trixie y los guardias, habían sido atrapados en una red de zarcillos creados por Caballeron, quien estaba agotándose rápidamente. "Necesito más magia si quiero seguir así".

Cuando el gusano se detuvo frente a su amo, dejó a su alcance a la princesa de la amistad, quien trataba de zafarse sin descanso, empezando su trabajo de absorción. Justo cuando ya había adquirido la mitad de la magia de la alicornio, noto como la llamada Alicorn Marvel destrozaba sus ataduras con solo su fuerza, acompañada de varios rayos que la rodearon.

- ¡ALÉJATE DE ELLA!- grito con todas sus fuerzas.

Un rayo eléctrico gigantesco, expulsado a través de un potente aleteo de sus alas, fue contra el gusano, recorriendo el cuerpo del monstruo y de Twilight, quien grito de dolor. Esto, sin embargo, no lo registró la alicornio naranja, pues estaba demasiado enfadada como para darse cuenta. Cuando el monstruo desapareció, volviendo al orbe de Caballeron, quien se había detenido por la sorpresa, y la princesa de la amistad había caído al suelo, el poni terrestre se topo con una Alicorn Marvel furiosa que le dio tal golpe que lo mando hasta la mismísima entrada de la carpa. Cuando se levantó, vio a la chica acercarse, flotando en el aire ligeramente, usando sus alas.

- Veo que te has puesto seria- dijo Caballeron.- Me alegro, absorber tú magia sin reto no sería divertido.

Un zarcillo negro surgió del orbe de luz, bajando por su cuello, pasando a la espalda y dividiéndose en dos. En cuestión de segundos, dos alas negras de murciélago surgieron en el lomo de Caballeron, para sorpresa de la chica. Aprovechando esto, el villano alzó vuelo y atravesó el techo junto a Alicorn Marvel, llegando al cielo en pocos segundos antes de lanzar un poderoso rayo de energía que lanzó a la yegua a varios metros hacia el suelo, logrando detenerse justo a tiempo. Miró a su oponente con rabia antes de lanzar su propio halo de magia, chocando con el del antiguo arqueólogo en una explosión mágica que se vio desde varias calles, una esfera, que aumentaba en tamaño cuánta más energía se virtiera, se creó en el punto de unión de ambos rayos.

El orbe, poco a poco, empezó a moverse hacia la alicornio, quien tenía demasiado miedo de vertir más poder a su magia, recordando como dejó a Ibac. Segundos después, ya era demasiado tarde como para imprimir más potencia o tratar de huir, pues la esfera mágica chocó con fuerza contra Alicorn Marvel, enviándola al suelo, creando un cráter a su alrededor. Cuando la yegua se levantó, noto que estaba en otra zona del parque, con algunos ponis que la miraban, unos con miedo otros con asombro, una mitad de los mismos con cámaras propias. Pero la mayoría de estos se habían largado corriendo ante la demostración de poder. Pronto, Caballeron aterrizó cerca de ella y se lanzó en embestida contra la chica, reteniéndola en el suelo y dando una serie de golpes antes de apretar su casco derecho en su cuello.

- Y ahora, si me permites, absorbere tú magia.

Cuando el orbe de luz empezó a iluminarse, Caballeron noto un cosquilleo bajo su casco. En menos de un segundo, el cuerpo entero de la alicornio se vio envuelto en rayos eléctricos, expulsando al poni terrestre por la fuerza de la descarga. Cuando se levantó, el villano vio a la yegua levantarse lentamente, aún con cientos de rayos cubriendo su cuerpo entero. Con una sonrisa, el terrestre se dispuso a continuar.

- No, aún no has llegado a su nivel por completo. Debes hacerte fuerte.

- ¿Bromeas? La estoy machacando- susurro Caballeron frustrado.

- No está mostrando su potencial. Hazte fuerte y vuelve contra ella.

-...- Caballeron observo a la chica detenidamente, antes de suspirar.- Volveremos a vernos, Alicorn Marvel.

Iluminando su cuerno, Caballeron desapareció en un flash rojo, teletransportándose a sabe Celestia donde. Un poco confundida, Alicorn Marvel se quedó en su puesto, aún desconfiada. Cuando estuvo claro de que no iba a aparecer nadie, se permitió relajarse un poco, pero eso se truncó al recordar que Twilight seguía herida. Alzando el vuelo, se dirigió a la convención, buscando un lugar donde volver a ser una niña e ir con la princesa. Encontró un lugar en la forma de unos baños públicos, y, tras asegurarse de que estaban vacíos, entró al lugar.

- ¡Shazam!

Cuando el rayo hubo caído, salió a todo galope del baño y fue hacia la carpa. Por el camino se topo con una Fluttershy muy preocupada, quien la llamó a todo pulmón al verla, pero Scootaloo hizo poco caso. Entró en la gran estancia por una entrada lateral y pasó entre los diversos ponis que se aseguraban de que todo estuviera bien. Al llegar a su objetivo, se detuvo jadeando, viendo el panorama. Un guardia de la amistad se aseguraba, junto a dos miembros del equipo médico de la convención, de que Star Swirl estuviera bien en la camilla para tener un trayecto seguro al hospital. Por otro lado, Starlight estaba junto a Twilight, observando a los médicos hacer su trabajo. Cuando la niña se adelanto, fue retenida por Trixie, quien miró con algo de preocupación a la pequeña pegaso.

- Deberías quedarte aquí.

- ¡No pienso quedarme aquí parada!

- ¿S... Scootaloo...?- dijo la débil voz de la alicornio lavanda.

Starlight pasó su vista de su maestra a Scootaloo, antes de suspirar y asentir con la cabeza a su amiga, quien miró una última vez a la niña antes de dejarla pasar. La potra pronto llegó junto a la princesa de la amistad, viendo con horror su estado. Tenía cuatro heridas, cerradas por la magia de su alumna, con dos a cada lado del pecho, allí donde los dientes se habían clavado, pero lo peor fueron las marcas de quemaduras a lo largo de su pelaje, y Scootaloo sabía su origen. Por su parte, Twilight miró con una débil sonrisa a la niña, extendiendo su caco débilmente, a lo que la pegaso se acerco para que la yegua pudiera acariciar su melena.

- M... me alegro que... que estés bien...

Twilight cerró sus ojos lentamente y dejó caer su casco, a lo que Scootaloo, con lágrimas en sus ojos, empezó a empujar su cabeza, repentinamente asustada.

- ¡Twilight! ¡Twilight!

Hubiera seguido de no ser por Starlight, quien abrazo a la niña mientras la consolaba. El médico, por su parte, sólo sonrió a la potra.

- No te preocupes, solo está durmiendo. Ningún órgano vital ha sido dañado.

Un poco aliviada pero aún sintiéndose culpable, Scootaloo enterró su cabeza en el pecho de Starlight, dejando salir sus lágrimas.