Todos los personajes y demás datos reconocibles pertenecen a Stephanie Meyer, lo demás es de mi propia autoría.
Hola, este es mi primer fic, me tomó varios años decidirme a escribir, pero aquí está. Espero les guste y agradeceré cualquier comentario.
El doctor empieza a mirar alrededor y carraspea un poco antes de mirarme cuidadosamente y decir, - perdona, ¿qué has dicho? Creo que el golpe fue más fuerte de lo que la enfermera Liu creyó – está tratando de desviar mi atención, lo entiendo, no puede engañarme, pero su actitud sumada a sus ojos extraños me confunde.
No tiene que fingir doctor, sé lo que es, lo que no sé es porque un vampiro estaría jugando a ser doctor para los humanos cuando su existencia entera se trata de asesinarlos, por favor, sea honesto y yo le devolveré la misma cortesía – espero que hablé, odiaría tener que obligarlo, pero no puedo dejarlo pasar, mi tipo y su tipo hace siglos que no se relacionan por lo que probablemente solo piensa que soy una humana que sabe demasiado.
- Me temó que soy diferente a lo que se acostumbra de mi especie – dijo con una pequeña sonrisa que estoy segura pretendía demostrar seguridad, pero podía sentir el nerviosismo. Era un hombre guapo, normal entre los vampiros, cabello rubio, pómulos altos y un aura de calma demasiado estable para alguien que aparentaba no más de 40 años.
- Hagamos un trato doc, usted se encarga de acabar con este molesto dolor de cabeza y hablarme sobre usted, a cambio yo le diré un poco sobre mi – le dije suavemente con una ligera sonrisa que dejaba en claro que no había espacio para negativas.
- Por supuesto – dice con precaución y una sonrisa tensa.
Estoy en el estacionamiento del hospital esperando a Cullen junto al auto que me indicó considerando si mi actuar es el más correcto, pude conseguir las respuestas a todas mis preguntas con un rápido vistazo a su mente, pero así como el doctor no es como se acostumbra en su especie, me doy cuenta que yo tampoco quiero ser como los de la mía acostumbra, no quiero ejercer poder sobre otros solo por gusto o hacer daño a los humanos solo porque puedo, nunca he sido así y no quiero serlo ahora, mi error, ahora veo, fue disfrazar la intimidación cuando puedo conseguir respuestas con honestidad, él no es mi enemigo.
- Señorita Thomas, me gustaría pre.. –
- Bella, solo Bella, por favor – le digo con repentina emoción
Me mira con atención y dice – por supuesto, Bella, me gustaría presentarme de nuevo, mi nombre es Carlisle Cullen, puedes llamarme Carlisle, soy doctor en este hospital porque me gusta ayudar a las personas, no tengo motivos ocultos, eso lo puedo prometer – su voz se apaga mientras levanto mi mano y niego con la cabeza suavemente.
- La verdad es que muero de hambre Carlisle, ¿qué te parece si continuamos esta conversación en algún lugar donde pueda conseguir comida? – quita la alarma de su auto y me indica con una mano que suba.
- Así que… ¿cuántos años tienes Carlisle? ¿Porqué tus ojos son de ese color? ¿Cómo soportas estar tan cerca de la sangre y de una manera tan directa? ¿Vives aquí solo? ¿Perteneces a algún clan? – Las preguntas se agolpan en mi mente y ahora luchan en mi boca por salir, tengo que recordarme respirar y lo miro atentamente, se ríe suavemente y me mira entretenido.
- Tengo 23 años desde hace 357, mis ojos son de este color por que mi dieta se basa en sangre animal, mi voluntad de ayudar a la gente es más fuerte que mi hambre, aunque la practica también ayuda, no, vivo aquí con mi familia, mi esposa y mis hijos, somos siete – Su voz es tranquila y extrañamente paternal, comprendo que debe ser un hábito adquirido de hablar con sus hijos, no puedo definir aún si habla de hijos biológicos. – Así que, Bella, creo que es mi turno, ¿cómo sabes de nosotros? ¿hace cuánto sabes? ¿cuántos años tienes? ¿qué es lo que te paso realmente? – reconozco la imitación del tono de mis preguntas y genuinamente me divierte.
- ¡3x1! Puedo responder sus tres primeras preguntas al mismo tiempo, no recuerdo hace cuanto he sabido sobre vampiros, quizá por que lo he sabido desde siempre, tengo 719 años y lo he sabido desde el año 1, respecto a que me pasó, no lo sé, desperté en el bosque a unas cuadras del hospital, todo está aún muy confuso en mis recuerdos, lo que es extraño ya que suelen ser muy nítidos – Le digo mientras veo hacia el frente tratando de recordar, me giro a verlo y puedo ver que no sabe que decir.
- Perdona, ¿has dicho que tienes 719 años? ¿cómo es eso posible? Eres humana, puedo escuchar tu corazón y oler tu sangre– su voz bajó varios decibeles conforme habló, como si lo estuviera diciendo para sí mismo más que para mí.
- Por supuesto que puedes, porque estoy viva, pero eso no me hace humana – Considero las posibilidades rápidamente, dijo que eran siete, si las cosas se ponen mal creo que puedo arreglármelas yo sola y entonces lo decido – Cambio de planes, tendremos que dejar la comida para después, creo que será mejor si vamos con tu familia, así no me repito, odio hacerlo – le digo firmemente sin mirarlo para ver qué le parece.
- Ehm, claro, ¿Por qué no? – noto la incomodidad y entonces me doy cuenta, lo hice de nuevo, impuse mi voluntad a la suya, mierda, esto es más difícil de lo creí, pienso mientras hago una mueca de desdén.
- ¿Carlisle?
- ¿Sí?
- ¿Alguien en tu familia tiene dones? – pregunto directamente y lo veo considerar la respuesta.
- Si, tres de mis hijos, pero descuida, nadie te hará daño – dice creyendo erróneamente que ese es mi miedo, cuando en realidad preguntaba para saber, en caso de que las cosas se fueran a la basura, de quien debería encargarme primero, pero entiendo que sea tan cuidadoso al respecto.
Nos quedamos en silencio durante unos minutos, que me sirven para conocer el respeto del muy pequeño pueblo y sus alrededores, cuando gira en una curva a mitad del bosque y sigue hasta que aparece una gran casa formada por muchas paredes de vidrio, algo excesivo para un clan, aunque no olvido las excentricidades que se desarrollan con la vida eterna. Detiene el auto y bajamos, solo hay un vampiro en la casa, puedo olerlo, caminamos a la entrada, él abre la puerta y me cede el paso con un gesto de la mano, que yo agradezco agachando ligeramente la cabeza, es una linda casa, luminosa y espaciosa, decorada limpiamente y con buen gusto, lo recibo como una bocanada de aire fresco, la mayoría de casas de vampiro que conozco están abarrotadas con cosas de siglos pasados; me guía a una sala abierta y llama suavemente.
- Esme, ¿te importaría venir un momento cielo? – escucho la calma de los movimientos y reconozco que "Esme" debe pensar que por alguna razón el doctor trajo a una humana.
Entonces la veo, cabello color caramelo y elegancia, la mujer irradia instinto maternal y calma, tan distinta del aspecto rudo de mi madre, me veo tentada por un segundo de admirarla en silencio y pedir un abrazo, me resisto a lo segundo pero me tiene por un instante, muevo la cabeza a los lados y me levanto – Hola, mi nombre es Bella – le digo suavemente, se ve tan frágil que siento que si hablo muy alto podría romperse, estiro mi mano un segundo tarde, recordando la etiqueta humana, empiezo a sentirme como una niña alrededor de estas personas. Me estrecha la mano suavemente y me da una sonrisa.
- Esme Cullen, encantada – me indica que tome asiento al tiempo que Carlisle dice:
- Llamaré a los chicos para decirles que vengan – se levanta y se aleja, Esme y yo nos miramos y sonreímos ligeramente, me pongo de pie y camino alrededor mirando todo, necesito espacio - ¿Te molestaría que saliéramos? – le digo a Esme sin verla
- Claro, por aquí
Caminamos hacia un pasillo y salimos a la parte de atrás de la casa a una gran puerta de vidrio que da hacia el inicio del bosque, la abro y salgo, camino hacia un árbol, me siento a sus pies y cierro los ojos, demasiadas cosas pasando, morir, volver, vampiros, aún no sé donde estoy, mis recuerdos siguen nublados, puedo resistir mucho tiempo sin alimento, el hecho de que sienta hambre me indica que estuve inconsciente más tiempo del que creí en un inicio; estoy pensando en todo y nada, no sé cuánto tiempo llevo aquí cuando lo siento, un ligero roce contra mi mente, así que uno de los hijos de Carlisle lee la mente. Interesante. Entonces los escucho entrar, preguntando a su padre que esta pasando, porque hay una humana en su casa, él les dice que no está seguro de que está pasando pero que pronto sabrán, salen al patio en donde me encuentro con su madre y se quedan en silencio, abro los ojos lentamente y todo se detiene, mi mente se queda en blanco y todo lo que puedo ver es a este increíble ejemplar masculino, lo encuentro fascinante ya que no es su belleza la que me atrae, siempre he estado rodeada de belleza, pero él parece una estatua tallada en la antigua Grecia, mandíbula fuerte y ojos llenos de preguntas, pero sobre todo, confusión y un ligero rastro de agonía y aburrimiento, él lector de mentes, estoy segura, no sé cuánto tiempo llevo mirándolo segundos o quizá horas, sacudo la cabeza para volver a mi ser racional y me levanto, entonces los miro a todos, una chica alta con mirada altiva y una pequeña con curiosidad, un chico moreno entretenido y uno rubio cauteloso, luego esta él, pero se que si lo miro de nuevo me perderé. El primer pensamiento, no son sus hijos biológicos, probablemente transformados y luego adoptados, todos bastante jóvenes al momento del cambio, esto me fastidia, tantas posibilidades estancadas por la vida eterna.
- Hola familia vampiro – sus expresiones son oro puro, la sorpresa y aprehensión, la impresión.
- ¿Cómo y qué sabes de nosotros, humana? – Buena táctica rubio, establecer la relación de dominación desde un inicio, me toma un segundo, pero…
- No hay necesidad de ponernos pesados, Jasper – este comentario no lo tranquiliza, lo altera más que sepa su nombre, es un guerrero, puedo verlo en su postura – Oh cariño, la muestra de poder sería efectiva ante una presa, pero has fallado en notar que yo no soy una – le digo con la sonrisa que le dedicaría a un niño travieso.
- ¿Qué eres entonces? No puedo verlo – Ah, una vidente, estoy gratamente sorprendida
- Descuida Alice, me sorprendería que pudieras hacerlo - ¿cuál es la mejor forma de decir esto? Nunca me he descubierto ante alguien que no sabe de la existencia de mi especie.
- Bueno, crep que lo mejor será ir directo a ello – doy un asentimiento firme para mi misma y me quito la sudadera que la enfermera me dio de los artículos perdidos, me detengo un momento, esto podría salir mal, no tuve tiempo de hacer una revisión, podrían estar en un muy mal estado – es como quitarse una bandita – me susurro para convencerme.
"¿B?" La voz me sobresalta y miro alrededor
- Ioric – no sabía que tanto necesitaba escucharlo hasta que lo hice
"¿En dónde estás? Te he buscado por semanas, ¿qué está pasando? No puedo ver más allá de ti"
- ¿Semanas? – Los Cullen me miran como si me hubiera vuelto loca, mierda, esto se está descontrolando – Ior, hablaremos después – lo corto y lo saco de mi mente, es ahora o nunca.
- No hay mejor explicación que la tangible, ¿cierto? – les pregunto retóricamente con una sonrisa, cierro los ojos, respiro y me libero.
Silencio. Abro los ojos y sus miradas de terror me hacen creer que algo esta muy muy mal, volteo con desesperación, algo golpeadas, pero ahí están, dos grandes alas con plumas que pasan todos los colores desde el amanecer hasta el anochecer, desde el dorado más brillante hasta el azul más profundo.
Ángel – susurra Carlisle
