Bueno, aqui tienen el capi 3...ojala les resulte un poco mas emocionante que el anterior(si, lo digo or ti neko XD broma XD)

De nuevo, josefo y yo les damos las gracias por sus comentarios ^^

Bleach bla bla bla bla y ya saben lo demás XD

Capitulo 3: Los capitanes de la Resistencia.

No tardo en correr hacía la residencia de los fallecidos. Entro a pesar que le gritaron que no lo hiciera y para su sorpresa, descubrió que era cierto. Había sangre por todos lados y las pertenencias desparramadas...cualquiera pensaría que fue un robó. Algo le decía lo contrario, se acerco a los cadáveres y aguantándose las ganas de llorar los examino, logrando sorprenderse, ese estilo de matar con la espada lo vio solo una vez y fue con su familia. No pudo evitar sentirse furiosa y apretó sus manos en forma de puños.

-Fue él... ¡Fue Gin!-Exclamo en sus pensamientos furiosa.

Al descubrir esto, Orihime se desplomo, cayo sobre sus rodillas, llena de impotencia, esto cada vez se ponía peor, se sentía culpable, tal vez si se hubiera ido de una vez con Aizen, nada de esto hubiera pasado, ahora gente inocente había muerto de la forma más cruel, y no podía dejar el sentimiento de culpa.

Sentía que era una guerra pérdida, que no podía luchar contra esos gigantes, que controlaban todo a base de poder y cuando este les fallaba, recurrían a la espada, y que eran capaces de matar a quien sea, sin importar nada.

De pronto sintió como una mano la tomaba por el hombro – lo siento – al escuchar esa voz, la chica abrió sus ojos al máximo, los cuales se encontraban ya inyectados de sangre por las lagrimas – es una tragedia lo que paso aquí, Orihime.

-¿I-Ichigo-kun? – Orihime e Ichigo se perdieron por unos segundos en sus propias miradas, a Ichigo le destrozaba ver el sufrimiento reflejado en su cara, le destrozaba el corazón. Por su parte Orihime había sentido una sensación de seguridad muy extraña, como si a su lado sintiera que aún había esperanza. – volviste.

-¡Es el chico de cabello naranja! – grito Jinta que venia acompañado de Urahara, quien al verlo, reacciono como si lo conociera – Orihime-chan, no debes salir así corriendo.

-Lo siento, lo que pasa es que entre en estado de shock al escuchar esta noticia – dice Orihime con la misma mirada triste.

-Orihime-chan, ¿quien es este muchacho, que te acompaña? – Urahara observa a Ichigo de pies a cabeza, poniéndolo nervioso, ¿tal vez lo reconocería? pensó – parece que no es de por aquí.

-Ah, lo siento Urahara-san, él es Ichigo y nuevo en el pueblo...Ichigo, te presento a Kisuke Urahara, ha cuidado de mí desde que era un bebé.

-Es un placer-Dijo para luego pensar-No hay duda, es uno de los líderes de la Resistencia.

Urahara se lo quedo viendo fijamente para luego sonreír levemente, al parecer, no causara muchas molestias, pero aún tenia curiosidad. Se acercó a Orihime al verla triste y le poso su mano libre sobre su cabeza, sorprendiéndola

-La culpa no es de la princesa de los aldeanos y la justicia, así que no debes sentirte culpable, solo preocúpate en vengarlos...matando al responsable con tus propias manos.-Le decía tranquilo y un poco serio, sin perder su calmada sonrisa.

-Urahara-san...Arigatou...-Agachando la cabeza.

-Que todo esto haya ocurrido, significa que Aizen ha descubierto nuestros planes. Orihime-chan, Jinta-kun, reúnan a la gente en la plaza.

-Hai-Dijeron y salieron corriendo.

-Alto ahí Ichigo...-Deteniendo el joven-¿Que hace aquí el heredero del socio de Aizen?

-¿Me descubrió?-Sorprendido.

-No hay nada que se le escape al gran Urahara-Decía todo alegre mientras movía su abanico-Pero...-Volviéndose serio-Dame un motivo por el cual no delatarte y mantenerte prisionero.

-Le pido que no diga nada, le juro que no estoy a favor de Aizen y quisiera ayudar, pero temo que mis acciones provoquen que lastimen a mi familia...déjenme ayudar...aunque sea a escondidas.

-Podría hasta pensar que eres un infiltrado de Aizen y matarte...pero...A Orihime-chan no le gustaría-Sonríe levemente-si estas en contra de Aizen... ¿Quieres unirte?

-¿Unirme? – Ichigo, alza su cabeza sorprendido arrugando la frente – ¿esta hablando de…?.

-Así es…– Urahara toma su viejo abanico y lo agita de nuevo a la par de su sonrisa – los que luchamos por derrotar a los poderosos.

-¿La resistencia? – Ichigo exclama sorprendido y nervioso, ¿en verdad quería unirse al grupo que su padre tanto temía? – ¿pero, todavía existe?, creí que habían muerto a manos de los cuatro grandes: mi padre, Aizen, Byakuya Kuchiki, y Gin Ichimaru.

-Ellos nunca pudieron con nosotros, nuestro equipo era infalible pero fuimos traicionados, habíamos llegado a un acuerdo con Kurosaki y con Kuchiki, nos dejarían en paz con nuestros negocios, pero el maldito de Aizen nos tendió una emboscada – Urahara cuenta su historia mientras su mirada se pierde en el horizonte – los padres de Orihime murieron, de su hermano, hace años que no sabemos nada, no sabemos si vive o murió. –El hombre hace una pausa para lanzar un suspiro – perdí a muchos hombres en aquella batalla.

-¡Maldición! – Ichigo cierra los puños por el coraje – ¿como pudo mi padre permitir esas atrocidades? No cabe duda, estoy en deuda con ustedes… y contigo Urahara-san y con… Orihime, la protegeré con mi vida si es necesario.

-Me gusta tu decisión, Ichigo-san – el hombre de peculiar aspecto y noble sonrisa, salio de la escena dando la espalda – comenzare a juntar a mi gente, para esta guerra que se avecina.

-Otra cosa Ichigo-san...Si no quieres que el pueblo sepa quien eres...Mínimo deberías confiarle ese secreto a Orihime-chan...A ella no le gusta los mentirosos o enterarse por otros.

Llegaron al parque y vieron que tanto Orihime como Jinta, lograron reunir a todos los habitantes del pueblo, quienes algunos lucían molestos, otros triste o preocupados. Urahara se puso entre sus dos protegidos y llamo la atención de todos.

-Hace años, todos deben recordar las atrocidades que cometió Aizen al acabar con nuestra esperanza, cuando cometió aquellas matanza, entre ellos, había gente que eran importantes para todos...Pero eso va a acabar...La resistencia va a volver a luchar.

-¡¿La resistencia?!-Exclamaron los habitantes sorprendidos y emocionados.

-No permitiremos que Aizen siga con la suya-Esta vez fue Orihime quien hablo-Le mostraremos lo que somos capaces de hacer... ¿Están con nosotros?-Todos gritaron emocionados.

-Muy bien...mi dulce hime esta creciendo...soy tan feliz...Bueno, bueno...la hermosa Yoruichi, esta en estos momentos en busca de nuestros amigos, así que los tendremos esta noche. Lo importante es cumplir los deseos de Orihime, mantendremos a los ancianos lejos de aquí...Tessai tiene un transporte listos para ustedes, así que preparen sus cosas...No carguen mucho.

-¿Cómo conseguiste un permiso?-Pregunto Jinta.

-Simplemente fui a ver a un viejo amigo jejejeje ^^

-Da miedo-Dijo con Orihime mientras lanzaban un suspiro.

El pueblo no tardo en llenarse de actividad, comenzando por ayudar a los ancianos para poder salir a salvo del pueblo. Ichigo, en cambio, pensaba en las palabras de Orihime... ¿Cómo reaccionaria?

Mientras tanto, en el centro de reunión de los cuatro grandes, una acalorada discusión se llevaba a cabo, parecía que algo había polarizado los intereses de aquellos prominentes hombres.

Isshin caminaba de un lado a otro nervioso y preocupado, mientras Aizen y Byakuya permanecían sentados bebiendo a pequeños sorbos el té y Gin se mantenía parado viendo por una ventana el atardecer.

-Pero no pueden negar que mis hombres hicieron un trabajo perfecto – dijo Gin de forma sarcástica, mientras Isshin volteaba a verlo de forma drástica.

-Ichimaru, tus hombres se pasaron de la raya, no estamos como para alborotar a la gente – Isshin toma su taza de te y la toma de forma molesto – ya en el pasado tus acciones nos han metido en problemas, este es un pretexto para que ellos regresen.

-Seria un problema si la resistencia se reúne de nuevo – Byakuya interviene en la conversación, como siempre, sin dejar su estado ecuánime – Aizen, ¿tienes algo en mente?

-Tengo un as bajo la manga – Aizen sonríe de forma pasiva mientras mira a sus compañeros – debería visitar a mi querida Orihime-chan – al decir esto Isshin y Byakuya lo vieron sorprendidos.

Al mismo tiempo en el pueblo, la reunión ya había terminado, Orihime y Urahara platicaban con la gente del pueblo, recabando información sobre las personas que habían atacado en la noche a los ancianos. Después de tanto investigar ya no quedaba duda, era Gin y sus hombres los que habían cometido tal crimen.

Ichigo pensaba en lo que le había dicho Urahara, ¿como decirle a Orihime su verdad?, ¿Cómo reaccionaría?, Ichigo no lo admitiría, pero el tenia miedo, tenia miedo de perder la confianza que Orihime le había brindado, después de todo en el papel, eran enemigos.

-¡Urahara-san! ¡Finalmente Tessai se ha llevado a los ancianos del pueblo lejos de aquí!

-Bien, confiemos en Tessai-Vio como Ichigo se acercaba decidido-Ichigo-san, ¿Ocurre algo?

-N-Necesito hablar con Orihime a solas

-¿C-Conmigo?-Por alguna razón, la sola idea la puso nerviosa y que se sonrojase.

-Oh...veo, veo...Vamos Jinta, esto es cosa de grandes-Llevándolo a la rastra desde el cuello del kimono.

-¿Q-Que o-ocurre?

-La verdad Orihime es...-Parecía no tener el valor de seguir, pero lanzo un suspiro-Soy del clan Kurosaki.

-¿Eh?-La joven abre sus ojos sorprendida y no daba crédito a lo que oía-¿Eres...?

-Sí...escucha, entenderé si me odias por ocultártelo, pero créeme cuando te digo que voy a pelear en contra de Aizen...Desde niño lo eh odiado como sus sucios métodos... Déjame ayudar.

Se lo quedo mirando sin decir nada, aun trataba de entender aquella información. Vio la sinceridad de sus palabras a través de sus ojos y sonrió levemente mientras suspiraba resignada.

-Nadie pidió tener lo que tiene...Confió en ti Ichigo-kun-Sonríe-¿Cómo podría enojarme con lo que acabas de decir y tus intentos por ayudarnos? Arigatou.

Se escucho fuertes acampanados y todos quedaron en shock: era la advertencia de la llegada de Aizen. Los hombres se agruparon y esperaron la llegaba de Aizen con Orihime y Urahara en frente. Ella había ocultado a Ichigo para que no fuese visto por Aizen.

-¿Sabes que hacer?-Pregunto Urahara.

-Claro-Dijo ella-Le declarare la guerra y que ni muerta me iría con él.

El pueblo se lleno de pánico, la sola presencia de aquel hombre era suficiente para revolucionar las actividades en el lugar. La gente se paralizaba del miedo, algunos corrían para esconderse en sus casas, los más valientes se quedaban esperando en sus negocios para escuchar las reprimendas del tirano líder.

Aizen al instante noto que Orihime y Urahara (su antiguo rival) se paraban de frente a su escolta interrumpiendo su paso, cualquiera pensaría que los estaban retando. Pero Aizen sabía que los tenía en la palma de su mano, Orihime sería su esposa y a ese viejo inútil de Urahara lo mandaría a matar en un par de meses, para deshacerse de su sombra de una vez por todas.

-Orihime-chan – Aizen baja rápidamente de su carruaje y se acerca a la chica, mostrando su sonrisa – veo que estabas ansiosa por verme, no te preocupes ya estoy aquí – Aizen le acaricia el mentón, como acostumbraba hacerlo siempre que se encontraban.

La mujer reacciono de forma violenta, golpeo la mano de Aizen para que este dejara de tocarla, sus miradas se cruzaron. La mirada de Orihime mostraba una gran determinación, Aizen pensó en que esa mirada llena de sed de venganza ya la había visto en algún lugar, este respondió a su fría mirada, esbozando una pequeña sonrisa, Orihime odiaba esa sonrisa, ¿acaso ese sujeto no le tenia miedo a nada?.

-No me vuelvas a tocar – grito Orihime provocando el incremento de los nervios de la poca gente que había quedado en las calles. – ¿como puedes entrar aquí como si nada después de lo ocurrido?

-Dime – Aizen acariciaba su adolorida mano – acaso, ¿ocurrió algo?

-¿Por que no le preguntas a tus hombres?, Sousuke – Urahara interviene atravesándose entre los dos – pero conociéndote, ya estarás enterado de todo.

-Kisuke, viejo amigo – Aizen recupera su temible sonrisa y dirige su mirada a el hombre de cabello rubio – a ti nunca te he podido engañar jajaja.

-En todo caso – Aizen se da la media vuelta y se dirige a su carruaje – me conoces muy bien, y sabes que jamás pierdo, ya sabes lo que quiero Orihime-chan.

-Eso jamás pasara – Orihime vuelve a gritar, pero ya sin la intensidad previa – no estoy sola.

-Parece que la chica tiene agallas – Gin comenta con su típico sarcasmo – se sienten muy fuertes, será por el asunto de la resistencia.

-Mi estimado Gin, ellos no son los únicos que tienen refuerzos - Aizen extiende su sonrisa reflejándose en Gin quien reacciono igual.

-¿Insinúas que es hora de llamar a los Espada? – dice Gin sin dejar su macabra sonrisa dejando escapar jadeos, y pequeñas carcajadas.

Orihime templo un poco al oír esa palabra, pero aún así, no se dejo intimidar.

-Te equivocas...No solo es por eso-Grito-También... ¡También es porque esta vez peleare yo! ¡Acabare contigo Aizen! No permitiré que derrames más sangre infeliz.

Aizen la vio determinada y seria, señalándolo con el dedo índice de la mano derecha, por una parte, le parecía un desafió muy divertido, pero por otro lado, tenía curiosidad... que tan lejos llegaron Urahara y Yoruichi al criarla y entrenarla. Sonrió con ironía.

-Es un desafió.

-Que interesante-Murmuro Gin, pero tuvo que alzar su mano para atrapar una daga de empuñadura dorada.

-Lo olvidaste en la escena del crimen-Sonriendo levemente, sin perder su seriedad.

-Ohh...Muchas gracias.

Finalmente se fueron del templo, los aldeanos salían asustados de sus escondites. Ichigo salía del suyo molesto, no iba a permitir que ese tipejo tocase a Inoue.

-Tranquila Orihime-chan...Ellos tendrán a los espadas, pero nosotros...

-Lo se-Le sonríe-Tenemos a nuestros capitanes de la Resistencia, los Shinigami.

-¿No te hizo algo?-Fue la pregunta de Ichigo al acercarse.

-Estoy bien Ichigo-kun-Fue la respuesta de la joven con su sonrisa de siempre, cautivándolo-Solo algo preocupada.

-Debemos esconder a la gente o podrían volver a atacar a un inocente-Murmuro Urahara pensativo.

-¿Y...si lo volvemos a "Levantar"?

-¿La muralla? Sería riesgoso... ¿y si los escondemos mejor en el suelo?

-¡Que gran idea!

-¿Suelo?-Pregunto Ichigo.

-Bajo tierra-Dijeron ambos

-Bajo de nuestros pies, hay una especie de pueblo subterráneo-Le explico la joven.

-Ahí nos hemos escondido luego del ataque de hace años, nadie sabe de nuestro hogar.

Comenzaron con la logística para trasladar a todos los aldeanos al refugio secreto el cual denominaban la cantera, por ser un lugar lleno de piedras y arena, pero a su alrededor se erguían un conjunto de chozas y cabañas, equipadas con lo necesario para vivir.

En el centro del lugar, había una mansión que se levantaba imponente, arreglada como las grandes casas a de ese periodo de la historia de Japón, Ichigo al ver esa mansión pensó que era mas grande incluso que su casa.

-¿Co-como puede ser que exista un lugar así bajo tierra? – Ichigo sorprendido le pregunta a Orihime, quien parecía, lo tomaba de forma muy natural – es físicamente, matemáticamente y geográficamente imposible.

-¿Tú crees? –Respondió Orihime tímidamente rascándose una mejilla – yo de pequeña solía pasar aquí mucho tiempo entrenado, así que ya me acostumbre jiji.

-Te vez muy sorprendido Kurosaki-san – Urahara le dijo burlonamente acercándose a la puerta principal de la mansión – y eso que todavía no has visto nada – se voltea y le sonríe – bienvenido, a nuestro mítico lugar de reunión, la mansión "Seireitei".

-¡Por fin llegaron! – Yoruichi recibe a Urahara y compañía, parada en la entrada de la mansión – creí que ya los habían matado.

-No seas tan cruel Yoruichi, ¿después quien te daría tu lechita? – Urahara le dice sonriendo a la mujer y acercándose cada vez más.

-No digas cosas que puedan ser malinterpretadas Kisuke – Yoruichi le reclama a su amigo con una vena en la frente por su enfado.

Ichigo al escuchar eso puso cara de susto, "¿su lechita?" se repitió en la mente mostrando una tonalidad azul en su piel, demasiadas emociones en un día.

-Ustedes no toman nada en serio – un chico de despeinada cabellera gris y ojos melancólicos hace su aparición, envuelto en una capa blanca que le cubría la mitad de su rostro por debajo de la nariz. – por eso Aizen les da esas palizas.

-¡Toushiro-kun! – grita Orihime emocionada, al ver a su antiguo compañero de entrenamientos.

-¡Suéltame!-Grito cuando la joven lo abrazo.

-¡Estoy tan feliz de verte!

-¡Ya déjame!-Apartándola.

-Pero que cruel eres conmigo-Con una gotita en cada ojo-Y eso que estaba tan preocupada.

-Con Matsumoto tengo suficiente, así que no te le unas-Sonrojado y fingiendo enfado.

-Que agradable reunión-Decía Urahara todo alegre mientras movía su abanico.

-No pongas esa actitud desagradable-Le regaño la morena de mirada felina. Luego ve a Ichigo-¿Que hace aquí el hijo mayor de Isshin Kurosaki? ¿Es un rehén o lo trajiste para que nos venguemos matándolo?

-¡Y-Yoruichi-san e-eso no es...!-Exclamaba Inoue alarmada con la sola idea de Ichigo muerto.

-Oh, él es de los nuestros, tranquila Yoruichi-Le tranquilizo Kisuke despreocupadamente.

-Urahara-dono, Yoruichi-dono, Orihime-dono, Toushirou-dono...los capitanes están esperando.

-¿Están ya todos?-Pregunto Urahara.

-Incluyendo Hirako-dono.-Su respuesta puso de piedra a Orihime.

-Y-Yo... ¡me largo!

-Vamos, vamos Orihime-chan-Urahara le impidió moverse atrapándola desde el cuello de sus ropas-Enfrenta, enfrenta

-¿Cómo esperas eso cuando se le abalanza por amor eterno?-Le pregunto Yoruichi.

-Bueno, simplemente lo manda a volar con una de sus patadas y ya esta

-¿Por que siempre me pasa esto a mí?-Se pregunto sonrojada mientras se cubría el rostro con sus manos.

Los muchachos comenzaron a subir las escaleras y Orihime aún seguía siendo prisionera de Urahara.

-¡No voy a huir!-Reclamaba la joven tratando de liberarse.

-Que bien porque ya llegamos-Le dijo todo alegre al llegar ante dos enormes puerta.

Esas puertas no tardaron en abrirse, mostrándoles una gran mesa en la que estaban sentados una variedad de personas. Una de ellas, al verlos entrar, se puso de pie y...de un movimiento, termino abrazando a Orihime.

-¡Suéltame Shinji!-Alegaba mientras trababa de apartarlo.

-No seas así conmigo Orihime-chan que te eche de menos.

-¡Mujeriego!-Grito dándole una patada que lo dejo en el suelo.

-Orihime-chan, veo que has crecido mucho – comenta Ukitake, sonriendo suavemente, mientras toma el té, a lado de Shunsui, quien bebía sake – la última vez que te vimos eras muy pequeña.

-Ese muchacho que te acompaña – un hombre de gran tamaño se levanta de su asiento, con una espada en el hombro – lo veo en sus ojos, lo puedo oler – el temible hombre, quien portaba un parche en el ojo, no pudo evitar lanzar un par de carcajadas - ¿eres un Kurosaki, cierto?

-¡Eh! – Ichigo reacciona sorprendido, ante la afirmación de aquella monumental persona - ¿Cómo lo sabes?

-Zaraki, sigue siendo el mismo perro de siempre, parece que huele a sus presas – Mayuri comenta en voz baja con Komamura, quien se mantenía serio escondido bajo una máscara de hierro.

-Dime algo, ¿eres el hijo de Isshin Kurosaki? – Zaraki mantiene su sonrisa y gira en círculos alrededor de Ichigo.

-Sí, ¿lo conoces? – Ichigo lanza la pregunta nerviosamente, sabiendo que Isshin es enemigo natural de la resistencia, claro que lo conocerían pensó.

-En nuestra juventud, tu padre y yo aprendimos a manejar la espada juntos – la sonrisa de Zaraki se amplifica a tal grado de arrugar su cara, desde las mejillas – he deseado durante años cruzar espadas con él una vez más.

-Ese traidor de Kurosaki –Mayuri lanza su amenaza – deberíamos mandarle la cabeza de su primogénito, para que sepa que con nosotros no se juega.

-¡Mayuri-san! – Orihime lanza un grito de desaprobación al comentario de Mayuri – Ichigo-kun es uno de los nuestros.

-Ichigo aparto suavemente a Orihime tomándola del brazo, ese roce de su piel provoco que sus bellos se erizaran.

-Esta bien, Orihime - le susurro Ichigo tocándola suavemente llevo años escuchándolo, pero nunca lo he sabido ¿En realidad mi padre asesino al gran Yamamoto para llegar al poder?