Lamentamos la espera pero aquí tienen el capitulo 4 del fic
Como siempre, Josefo y yo les agradecemos sus comentario
Bleach bla bla bla bla bla Tite
Capitulo 4: Prologo de las fiestas vacías
Nadie le respondió, todos bajaron la mirada y evitaron decir cualquier cosa, era como si no tuvieran argumentos para acusarlo.
-Lo sabrás a su debido tiempo – le dice Hirako recuperado de la patada de Orihime y tomándolo del hombro – en realidad, nuestro verdadero enemigo es Aizen.
-Esta conversación se esta volviendo innecesaria.
-No seas tan fría Soifon-Hablo Kyoraku-Arruinas tu hermoso rostro.
-Deberías dejar de tomar.
-¿Por qué? Aún estoy como nuevo.
-Bueno...Dejemos esto para después, que tenemos dos asuntos importantes que hacer-Hablo Yoruichi.
-¿Dos?-Pensó Orihime confundida.
-Primero...organizarnos para la guerra contra Aizen.
-Segundo...Convertir a Orihime-chan oficialmente en la tercer líder-Finalizo Urahara alegre como siempre.
Los capitanes asintieron. Hubo silencio hasta que la seleccionada reacciona y grita.
-¡¿Por qué yo?!
-¡¿Cómo que por qué?!-Grito una pequeña rubia y de mirada furiosa-¡Eres la sucesora de tu padre en tomar el mando desde que este murió y tu hermano desapareció!
-Hiyori, contrólate-Ordeno Hirako.
-¡No me des órdenes baka!-Golpeándolo.
-Auch...-Murmuro adolorido.
-Demo...yo no quiero.
-¡Mala suerte!-Grito la pequeña, lanzándole su zapato.
-Auch-Se quejo.
-¿No son las reuniones emocionantes, Kurosaki-san?
-Ah...-Esto era totalmente diferente a las reuniones de noble que había asistido.
-Esto es una perdida de tiempo-Dijo Mayuri-¿Podríamos concentrarnos en nuestros deberes por favor?
-Vamos, no seas así Mayuri-Hablo Urahara moviendo su abanico.
-Eres tan desagradable Kisuke-Suspiro.
-¿Hay alguna novedad que sepas?-Pregunto Unohana a Ichigo, sin perder la calma.
-Pues...Mañana en la noche los nobles celebrarán el cumpleaños de Byakuya Kuchiki.
-¿El cumpleaños...?-Murmuro Hirako.
-Tengo una idea-Dijo Toushirou-Me parece un buen lugar para un anuncio de guerra.
-Le estropearemos el cumpleaños a ese Kuchiki-Murmuro Hiyori divertida.
-¿A todos les parece una buen idea?-Pregunto Urahara y solo obtuvo silencio-Bueno, pues prepárense porque esta noche tendremos fiesta.
-¿Fiesta?-Preguntaron todos.
-¿Creen que nos quedaremos tranquilos? Tenemos que celebrar que la resistencia esta reunida y de vuelta-Volteándose-Tendremos música, bailes, comida y demostración de habilidades...si, como toda una fiesta.
-Me parece una buena idea Urahara-Felicito Shunsui levantando su pequeño vaso lleno de sake.
-Orihime, espero verte bailando-Sonriéndole-Y déjalos sorprendidos por lo que has aprendido con la espada.
-H-Hai...-Murmuro fuera de lugar mientras lo veía salir del cuarto.
-U-un momento, ¿Ustedes irán a la fiesta? – dice Ichigo confundido y asustado, apuntando a Komamura con el dedo índice.
-Si, ¿Por qué? ¿Hay algún problema? – Toushiro lo cuestiona mostrando una cara amarga – es una estrategia de guerra, ¿Por qué lo cuestionas? Lo sabia, eres un traidor.
-Yo me enfrentare a él – Zaraki saca su espada y se pone en guardia – vamos Kurosaki, se que tú también lo deseas.
-S-será mejor que nos vayamos Ichigo-kun – Orihime tomo al chico del brazo para sacarlo de ahí provocando que este saliera sonrojado.
La pareja salio de la mansión caminando juntos y hablando, desde una ventana los veían Shunsui y Hirako, quien tenia los ojos llenos de lágrimas por que su querida Orihime-chan se iba con ese Kurosaki.
-¿Tú y tu familia irán a esa fiesta? – pregunta Orihime tímidamente, tomándose su antebrazo derecho con la mano izquierda.
-Se supone que si –responde Ichigo pateando una de las millones de pequeñas piedras de la cantera – yo siempre he odiado esas fiestas, representan todo lo malo de mi sociedad.
Orihime, al ver su cara, pudo sentir por un momento una conexión con él, al parecer, esa vida admirable de las personas de la lata sociedad, solo era una pantalla ante la realidad y la soledad.
Mientras tanto, en casa de la familia Kurosaki, Yuzu estaba emocionada por el evento próximo, a diferencia de su hermana, quien hacía lo posible por no ir y tuvo la idea: enfermarse y no ir. O encontrar cualquier excusa para no asistir.
-Kyaaaaa, ¿Qué kimono me debo de poner? – Yuzu buscaba entre su repertorio de vestidos – Karin-chan ¿Tú no vas a buscar nada?
-Lo siento, creo que estoy un poco resfriada, tal vez no voy a ir – dice la pequeña fingiendo su tos – ve tú y diviértete.
-Ese truco ya es viejo, Karin-chan –dice la linda Yuzu molesta y cruzada de brazos – ¡que emoción!, me pregunto como ira vestida Rukia-chan, seguramente será la reina de la fiesta.
-Que ridículo...exagera solo porque quiere llamar la atención de Ichinii.
-Hablando de él...Ha desaparecido de nuevo... ¿Donde andará?
-Como voy a saberlo...No quiero ir a esa ridícula fiesta de mañana.
-No digas eso, Karin-chan...de seguro te divertirás.
-Si, claro...
-¿que es todo este desorden?
-¡Ichinii!
-Yuzu esta eligiendo que ponerse... ¿Dónde fuiste?
-¿Que les importa?
-¡Ichigo!-Su padre se puso frente de él-¡No andes haciendo nada indebido!-Se larga a llorar-Como eh fracaso como padre, okasan! ¡Mi hijo holgazán se convierte en un criminal!
-¡A callar!-Gritaron él y Karin.
-Cierto...bajo ningún motivo salgan de la casa sin protección.
-¿Y eso otosan?-Pregunto Yuzu.
-Una banda de maleantes anda suelto...No quiero que les ocurra algo.
-Les aseguro que Ichigo-kun no es malo, incluso Urahara-san esta de acuerdo.
-Si él cree que esta bien-Hablo Ukitake.
-¿Por que lo defiendes tanto?-Pregunto Toushirou curioso.
-¿No te estará gustando ese noblecito?-Pregunto Hiyori.
-¡Sonna! ¡No mi Orihime-chan!-Exclamo Hirako.
-¡P-Por supuesto que no!-Grito Orihime subiendo de colores.
-Que ridículo, los guerreros no debemos pensar en esos sentimientos – dice Toushiro seriamente.
-¡Ya les dije que no es nada de eso! – grita Orihime cada vez mas sonrojada –él y yo venimos de mundos tan diferentes – de pronto su rostro se torno melancólico y triste – todo nos separa.
-Bueno, dejen de molestar a Orihime-chan – Hirako la toma de la cintura al notar su expresión depresiva – mejor vamos a prepararnos para la fiesta.
-Se supone que es algo formal – comenta Ukitake frotándose la barbilla – tendremos que tomar un buen tiempo para arreglarnos.
-Nuestra ropa es lo de menos – dice Shunsui, aún con su vaso de sake - las únicas que deben lucir bonitas son las mujeres.
-Coincido totalmente – Zaraki se acerca al grupo al escuchar esto – ¿para que ir elegantes, si todos terminaremos cubiertos de sangre?
-Pe-pero yo decía por que es una fiesta formal y no nos dejarán…. Mejor olvídenlo y que cada quien se vista como quiera – finaliza Ukitake frotando su cabeza y con una gota de sudor bajando por su frente.
-¡Hablando de vestidos! – Aparece Matsumoto corriendo por el corredor y toma a Orihime de la muñeca del brazo izquierdo – Orihime, ven rápido, quiero que veas esto.
-¡E-espera Rangiku-san, me sacarás el brazo! – Orihime fue arrastrada unos metros a lo largo de uno de los pasillos de la mansión, hasta que llegaron a una bodega gigantesca, dejando a Orihime boquiabierta.
-El viejo almacén de ropa, aquí guardamos todo tipo de ropa-indica Matsumoto sonriendo – deberías buscar algo que te vaya bien.
-¿Desde cuando tenemos algo así?-Recorriéndolo.
-Como no podemos andar afuera seguido, las mujeres de la Asociación eligieron este lugar como nuestra bodega oficial.-Orgullosa.
-Ya veo... ¡Oh, me encanta este!-Tomándolo entre sus manos.
-Con eso vas a darle taquicardia a todos...Bueno, damos gracias que esa fiesta es de máscaras...Combinará perfecto con este-Mostrándole un antifaz que solo cubría los ojos y tenía forma de mariposa.
-Arigatou Rangiku-san-Recibiéndolo-En mi cuarto tengo los zapatos adecuados...Y creo que también los accesorios.
-Los accesorios son las mejores amigas de las mujeres-Guiñando un ojo-Ahora hablemos.
-¿Hablar?
-Tienes esa mirada que dice "Estoy enamorada"-Sonriendo ampliamente.
-Eso no es verdad, ya lo dije antes, no me gusta Ichigo-kun.
-Yo no mencione precisamente a él-Vio como ella lanzó humos por las orejas.
-Bueno, eso no es cierto, además solo nos conocemos de hace poco...y yo soy de la resistencia, una pobre...y él es un noble...hijo de nuestro enemigo.
-Pero esta de nuestro lado, ¿no?-Vio como asintió con la cabeza.
-Pero él...es tan diferente a la clase de hombres que he conocido...Y...por una razón, inmediatamente me siento segura-Confesaba sonrojándose cada vez más que con el traje que sostenía, se cubrió el rostro por la vergüenza.
-Seguramente él estará en esa fiesta – le dijo Rangiku acariciando su cabeza – cuando te vea con esa ropa tan elegante, de seguro se muere de un infarto.
-No, claro que no, él seguramente tiene muchas pretendientes de su sociedad – responde Orihime bajando un poco la mirada – de su mundo.
-Por favor, ninguna de esas tipas ricas esta a la altura de las bellezas de la resistencia – Yoruichi aparece en escena semidesnuda, tal parece que tenia ya rato probándose trajes. – Rangiku, ayúdame a elegir – le dice Yoruichi casi ordenándole.
-S-si, comandante – responde apurada Matsumoto, cargando un montón de vestidos – te veo luego Orihime.
-Claro – Orihime se queda parada mirando la ropa y lanzando suspiros, estaba nerviosa, seria su primera fiesta.
En la casa de la familia Kuchiki, dos hermanos discuten sobre la organización del magno evento.
-Ya esta completa la lista de invitados, nisama – Rukia le pasa una lista a Byakuya, quien la recibe de forma indiferente – los preparativos para tu fiesta ya están casi listos.
-Entiendo – Byakuya se mostraba más serio de lo normal, tal vez ya previa que la gente de la resistencia estaba cerca. – encargarte del resto de los preparativos por favor.
-Si, niisama – Rukia hace una reverencia y se va – Ichigo, mañana por fin serás mío – piensa Rukia mientras camina por el pasillo.
Por su parte Ichigo en su casa no podía dormir, daba vueltas, se levantaba, se sentaba. Estaba preocupado, este enfrentamiento le causaba daño, por un lado su familia y amigos y por otro lado, Orihime, ¿por qué?, ¿Por qué por esa mujer se estaba enfrentando a todo su mundo?
¿Acaso era la consecuencia de caer ante su embrujo? ¿Ante aquellos preciosos ojos grises que parecían brillar más que el mismo oro? No sabía por qué, pero sentía la necesidad de tenerla cerca y protegerla...impedir que nadie la toque...nadie más que él.
-¿Pero en que tonterías estoy pensando?-Se regaño-Aunque...-Al tener la imagen de la joven en su mente, se cubre los ojos con su mano izquierda.
