Nos disculpamos por la laaaarga espera XD
ahora que josefo me dio su aprobación sobre el capi antes de subir, aqui lo tienen ^^
Bleach es de Tite, publicado en manga por los justicieros de la SJ y por los bastardos por dinero de Pierrot
Capitulo 7: Tarde o temprano, tienes la recompensa.
Una vez que termino de decir sus palabras, fue nuevamente hacía ellos, pero esta vez, Orihime reacciono y de entre sus ropas saco una pequeña vara que al oírse un click, se trasformó en una larga y delgada naginata con el filo en forma de media luna y aquel brillo plateado fue el que detuvo el impacto del peliazul.
-Eres igual de débil que tus hombres-Jugando psicología con él.
-¡Maldita zorra! ¡Voy a matarte!
-No permitiré eso-Le aseguro poniéndose de guardia y delante de Ichigo para protegerlo.
-Después de matarte, veré quien es el encapuchado y se unirá contigo en el infierno.
-Ya veremos-Iba a dar su movimiento cuando alguien se puso entre los dos y apunto a Grimmjow con su espada-Shinji.
-¡Que suerte al habérseme ocurrido salir a dar una vuelta!-Exclamo con una sonrisa seria-Llévate al chico de regreso a la guarida...de él me encargo yo.
-Hai – Orihime asintió, y salio corriendo de la mano de Ichigo, quien protegía su identidad con la capucha.
-¡Cabrón, hazte a un lado! – Grimmjow trata de avanzar hacia donde la pareja, pero Shinji, con su velocidad lo alcanza y detiene su espada – se escapara mi presa.
-Ni hablar, ahora tu presa soy yo – responde shinji, quien a pesar de mantener su boca cerrada, sus labios dejaban ver su dentadura – pero a veces el cazador se convierte en cazado.
La espada de Shinji había golpeado la espada de Grimmjow, provocando un estruendo que retumbo por todo el bosque entre los árboles. El miembro de los espada giro 360º, par liberarse del bloqueo, Shinji recibió su contraataque con una pequeña daga que sostenía con la mano izquierda.
-Eres hábil – dice Grimmjow, mientras lanza una patada, la cual es esquivada por Hirako. El espada embiste con una estocada recta, cancelada de nuevo por el filo de la espada de Shinji. Grimmjow movió de forma vertical hacía arriba su katana la cual paso cerca del rostro de Shinji, logrando herirle una mejilla, el miembro de la resistencia se tira al suelo y se desliza sobre su propio eje, provocando que Grimmjow tropezara.
-Gracias, lo mismo me dicen todas las mujeres – responde de manera sarcástica el rubio capitán, girando su espada en un ataque lleno de frenesí, Grimmjow logró revertirlo, con cierta dificultad, logro obstruir la estocada y de nuevo se quedaron trabados en una tensa estática.
-Sería una pena morir en un lugar así, déjame ir por la mujer y te perdonare – le ofrece Grimmjow mientras forcejean con sus espadas.
-Eres una vergüenza, espada – Shinji, hace un movimiento circular para liberase del bloqueo, provoca que las dos espadas salgan por los aires, por un momento los dos están desarmados, Grimmjow se abalanza, lanzando un golpe pero shinji lo esquiva, y logra golpearlo directamente en el estomago, Grimmjow logra asestar un codazo en la nariz de shinji, rompiéndosela. – maldición, si sigo así, quedare hecho un monstruo
-La tengo – Grimmjow logra localizar su espada no lejos de ahí, sin embargo en cuanto logro recuperarla, Shinji se deslizo por el suelo con la daga en su mano derecha y logro hacerle una notable herida en la espalda.
-Ahora la tengo yo-Tomando la espada con su mano libre.
Grimmjow maldijo e ignorando su reciente herida, se abalanzo hacía él, quien suspiro y de un movimiento, le ataco por el abdomen, provocando que botase una gran cantidad de sangre. Luego ataco los nervios de las piernas.
-no podrás moverte... ¿Qué se siente ser atacado por tu propia arma?
-Maldito...
-Te dejare a la suerte por ahora...Pero si sobrevives y te metes con Orihime-chan de nuevo-Su mirada se volvió fría-Te matare sin pensármelo dos veces, cabrón.
-¡Ah!-Exclamo cuando Shinji hizo su herida del abdomen más profunda con su daga para luego irse.
Orihime e Ichigo se adentraron en aquel hueco falso y no cardaron en correr hacía la mansión Seireite. Una vez adentro, trataban de recuperar el aire.
-¿Estará bien?
-Descuida, Shinji es muy fuerte-Sonríe.
En eso se dieron cuenta que aún seguían de la mano y rápidamente se soltaron avergonzados. Orihime estaba nerviosa y confundida, si Grimmjow no hubiese atacado, ella e Ichigo se habrían besado...La sola idea la hizo sonrojar, pero según Rukia, Ichigo no creía en el amor ni en esas cosas, entonces... ¿Por qué?
-I-Ichigo-kun...T-Tú...Y-Yo...Bueno, nosotros...estábamos a p-punto de...
-¿Eh?-Lo recuerda-¡Ah! l-lo siento mucho Orihime.
-E-Esta bien, p-pero quisiese saber una cosa... ¿Es cierto lo que me dijo Kuchiki-san de que no creías en el amor?
El silencio se postro entre los dos, la pregunta de Orihime lo había sorprendido. Por que era verdad, durante años había dicho a los cuatro vientos que no necesitaba del amor, que no necesitaba de nada, ni de nadie, sin embargo, él sabía que la realidad era otra. Desde que su madre había muerto, el dejo de sonreír, si no fuera por el amor de sus pequeñas hermanas, hace mucho se habría quitado la vida o se hubiera marchado para siempre.
No creía en el amor, era cierto, ¿pero entonces que era aquello? ¿Por qué fue hipnotizado por su baile cuando la conoció?, ¿Por qué su corazón casi estalla cuando tocaron sus manos por primera vez?, ¿Por qué se volvió loco con las sola idea de que Aizen la pudiera tocar?, ¿Por qué la iba a besar?, ¿por qué actuaba así, si no creía en el amor?
-Ichigo-kun…- dijo Orihime asustada, por ver que el chico no contestaba y por su mirada perdida, Inoue no lo noto, pero Ichigo había empuñado sus manos con tanta fuerza que temblaba un poco.
-Esa pregunta, en este momento no se como responderla – por fin habla Ichigo, su voz era mas suave de lo normal al igual que su gesto – muchas cosas no me quedan claras, lo único que me queda claro en este momento, es que soy capaz de caminar entre las piedras por seguir a tu lado.
-No digas mas, para mi eso es suficiente – dijo Orihime mientras ambos cruzaban sus miradas.
La tensión regreso, ellos eran como dos imanes que se atraen. Ichigo se acerco a Orihime, cuando estuvo de frente a ella, extendió su mano y la puso en su nuca, acariciando su sedoso cabello, Orihime puso ambas manos en la espalda del chico, y cada segundo se acercaban más, los latidos de sus corazones se habían sincronizado, y el tono de su piel era un desparpajo de calor y colores carmesí.
La bailarina se sentía tan bien ahí, sintiendo aquel calor que emanaba el cuerpo del chico, un calor que no encontraría en ningún otro lugar. Aunque se resistía a aceptarlo, la verdad era que necesitaba mucho de Ichigo, no quería que se aleje de ella, por muy que su otra parte le recuerda lo distintos que son. Él solo disfrutaba en silencio el poder tocar aquellos cabellos como el oro y el tener entre sus brazos la persona más frágil y fuerte.
-Quiero ser sincera...una parte de mí teme que estemos juntos...no quiero que por mí, tú y tu familia salgan perjudicados-Confeso-Yo se de eso.
-Y yo quiero estar contigo...Y protegerte-Embriagándose con el dulce aroma que producía el aquel cuerpo femenino.
-Ichigo-kun...yo...
Se tuvieron que separar de golpe cuando la puerta se abrió y vieron a Hirako, quien veía a Ichigo molesto.
-Los eh descubiertos...eres un infame por tocar a mi Orihime-chan.
-No soy tuya, ¿De acuerdo? No molestes a Ichigo-kun-Le regaño aún sonrojada.
-Pero hime...T_T
-Es cierto... ¿Y Grimmjow?
-Lo deje moribundo en el bosque...será cosa de suerte si vive o muere.
-¿Pudiste con un espada?-Dijo Ichigo sorprendido, había oído que nadie podía con ellos.
-¿Moribundo? Baka, tenías que matarlo, atravesarle el corazón, lo que sea...pero la cosa es que este muerto.
-Si tenemos suerte, ahora lo esta...Si logro sobrevivir...pues él ya esta advertido.
Grimmjow se encontraba cubierto de sangre, las heridas que había sufrido eran en verdad graves, su respiración cada vez era más lenta, sus latidos taciturnos, marcaban la hora de su muerte, cual reloj de péndulo bamboleando por el aire.
-Patético –Ulquiorra se acerca a la zona acompañado por Hallibel y varios soldados, con las manos en sus bolsillos observaba esa escena, el ver a Grimmjow ahí hecho polvo, le produjo gran repulsión. - Que manera tan patética de mostrar su debilidad.
Hallibel se mantenía cruzada de brazos, veía como los soldados se encargaban de Grimmjow.
-Tiene suerte de que Aizen –sama le perdone su imprudencia – comenta Hallibel alzando un poco la voz, procurando ser escuchada por los presentes - ¿me pregunto que planeara?
En el cuartel de los cuatro grandes la noticia de la derrota de Grimmjow había calado hondo, la relación entre Byakuya y Aizen cada vez se ponía peor.
-Él era uno de tus mejores hombres, el informe dice que Hirako lo dejo K.O. sin mayor contratiempo –reclama Byakuya mientras revisa el informe de los guardias.
-Ha sido un acto irresponsable, sin embargo veré que reciba su castigo – Aizen trataba de convencer al complicado noble, líder del clan Kuchiki - mi credibilidad durante años se ha mantenido intacta, no defraudare a nuestra sociedad.
-Y en todo caso recuerda - Gin Ichimaru se atreve a dirigirse al arrogante Byakuya – por culpa de la resistencia tu esposa murió, debes tenerles mucha bronca Byakuya-kun.
-No necesitas decírmelo – por la mente de Byakuya paso la imagen de aquel trágico día.
***Flash back***
Byakuya llegaba de su viaje de Kyoto, el tenía la responsabilidad dentro de la asociación de ser la parte diplomática y tenia que viajar constantemente.
Aquella tarde llego a casa, los guardias estaban en la entrada acompañados por un conocido.
-¿Aizen-kun?, ¿ocurre algo? – pregunto Byakuya con los ojos congelados.
-Lo siento Byakuya, amigo, tu mujer – Aizen baja la cabeza en señal de duelo – a sido una victima de "esos".
Los pergaminos que Byakuya llevaba en su mano derecha cayeron regados por el piso, al igual que su felicidad.
***fin***
-Hace ya casi 20 años, tú mismo me lo informaste Aizen – dice Byakuya seriamente – la resistencia mato a mi mujer, eso me dijiste y todo este tiempo así lo he creído. ¿Por qué habría de dudar de tu credibilidad ahora?
Isshin reacciono al escuchar esa afirmación, al parecer el recuerdo de su mujer también había venido a su mente.
-Gracias Byakuya – Aizen lanza una reverencia, Byakuya odiaba que lo hiciera, por que lo hacia recordar "aquel día".
A Gin le pareció divertido la reverencia de Aizen ya que sabía que jugaba con las emociones de Byakuya...Volvió a mirar por la ventana, era una de las cosas que le gustaba porque así podía pensar en las cosas que le encantaba, especialmente en aquella chica que había sido su amiga de la infancia.
Estaba anocheciendo por lo que Ichigo debía volver...De seguro su padre y hermanitas lo volverían a molestar...Y si Rukia seguía en su casa...Tendrá que comenzar a escribir su testamento. Lo único bueno era que Orihime lo acompañaría hasta mitad de camino y le había pedido que volviese mañana si era posible y él había aceptado.
-Entenderé sino vienes, después de todo, tu familia es más importante.
-Tranquila, dudo que me molesten mañana...o eso espero-La joven sonríe divertida.
Estaban por llegar a los terrenos del chico, así que se detuvieron y se despidieron, claro que sin darse cuenta, se había atrevido a besar la mejilla de Ichigo y eso la hizo sonrojar.
-G-Gomen...n-no debí...
No le respondió, en vez de eso, la tomo del mentón derecho y sintió aquella suave textura, eso ponía más nerviosa a la bailarina, pero también se sentía a gusto...No quería que se detuviera.
-Ichigo-kun...-Murmuro.
-Orihime...yo...me disculpo, pero es que no puedo...-Acercándose.
-Puedes hacerlo...-Susurrándole apenas audible. Ardiendo por dentro cada vez más con solo saber que faltaban escasos milímetros.
Sus labios se rozaron y luego se besaron, un beso tímido y torpe por el miedo.
El la tomo de los brazos, acariciándolos hasta bajar a sus manos, las sujeto, ambos sudaban. Sus miradas nuevamente se volvieron a encontrar, Orihime aún con las mejillas rozadas, sentía cercano el aliento de Ichigo. Aquella caricia que recorrió sus antebrazos, provocaron que la chica se estremeciera, mientras Ichigo con su seriedad implícita, se limitaba a jadear por su acelerada respiración.
-Nos vemos mañana Ichigo-kun – le dijo Orihime con una tímida sonrisa aun sonrojada, al decirlo a Ichigo le pareció una orden, mas que un deseo.
-Claro – respondió Ichigo mientras Orihime se dio la media vuelta, Ichigo no pudo evitar regodearse con su silueta adornada con la luz de la luna – mañana.
