Continuación del fic ^^
Bleach es de Tite Kubo
Capitulo 11: Tres guerreras caídas.
Orihime llego a la casa del pintor, el pequeño jardín destacaba por su belleza sobre el resto de los jardines del lugar, los pequeños bonsáis, simétricamente dispuestos, y rodeados de flores. Orihime quedo maravillada al ver ese lugar, una pequeña joya auténticamente.
-Buenas tardes, ¿hay alguien ahí? – decía Orihime mientras tocaba la puerta, y se agitaba nerviosamente.
Una voz se escucho desde adentro – ¿viene por las pinturas?
-No, vengo por los "pinceles" – respondió Orihime en forma de clave.
Ishida siempre preguntaba lo mismo antes de abrir alguna de las dos puertas de su casa, si contestaban "si, vengo por las pinturas" él les abría la puerta de su estudio, un lugar comercial y común, ligeramente popular entre las damas del pueblo, si por el contrario, la respuesta era "no, vengo por los pinceles" sobre entendería que se trata de algún aliado en busca de armas y él les abría la puerta izquierda, la cual se dirigía a su laboratorio subterráneo, donde trabajaba perfeccionando su arsenal.
-Adelante-la puerta se abrió por si sola.
Orihime siempre se había intrigado por saber como funcionaba ese sistema, alguna vez se lo pregunto a Ishida pero este se limito a decir "es un sistema de engranes". La chica prosiguió a bajar las escaleras y vio al joven trabajando con algunos metales.
-¿Orihime-san?, que sorpresa – Ishida se alegro al ver a su amiga de la infancia, ambos habían pasado parte de su vida en el Seireitei, Ishida bajo la tutoría del capitán Kurotsuchi de quien había aprendido todo lo que sabía – es raro verte por aquí
-Hola Uryuu-kun, gomen ne, necesito tu ayuda – le pide Orihime uniendo sus manos en señal de plegaria. – es una espada.
-Claro, ¿quieres que te repare tu espada Shun shun? – le responde Ishida sin dejar de analizar los metales sobre los que trabajaba. – será sencillo.
-B-bueno, no realmente, quiero que me repares esta espada – Orihime le muestra a Zangetsu, tomándola con las dos manos y extendiéndola.
-Ah ya veo, quieres que repare a Zangetsu, muy bien – el chico de pronto se sorprendió, se levanto de golpe de su asiento y corrió hacía Orihime – ¿Zan-Zan-Zangetsu?, ¿pero cómo?, ¿Por qué?, ¿de dond…?.
-Jaja veo que te sorprendió – le dice Orihime sonriendo y frotando su nuca – ha llegado el momento de dársela a su dueño.
-¿te refieres al hijo de la señora Kurosaki? – responde Ishida sin dejar de observar la fina espada – lo he visto un par de veces al lado de una tal Rukia Kuchiki, que viene aquí a retratarse y a ver mis pinturas, el tipo es un debilucho y un patán, no merece este tesoro.
-Conque ya lo has visto de cara-Sonríe-Espera a que lo llegues a conocer mejor.
¿Por qué le van a dar esta reliquia?
-Pelea a favor de nosotros y necesita un arma que lo proteja de Aizen, pero no uno cualquiera...Sino la Gran Zangetsu, la espada que era de su madre.
-¿Él sabe todo?-Ve como negó con la cabeza.
-Pienso decirle todo cuando le entregue la espada...Será entrenado por Urahara-san
-¿Por Urahara-san? Ese chico esta teniendo demasiado privilegios.
-Vamos, no seas malo con él-Riendo divertida.
-Yoruichi-san ha venido un par de veces y me ha contado de aquel combate... ¿Estas mejor?
-Sino fuese así, no me habrían dejado venir...Ya sabes como es Urahara-san.
-Se toma muy enserio el papel de padre... ¿Quién no caería a tus encantos?
-No digas eso-Apenada-¿Me ayudas?
-No me queda otra opción, por muy que sea un desperdició en sus manos.
-¡Gracias Uryuu-kun!-Abrazándolo feliz-¿Cuánto tardarás?
-Déjame ver-Examinándola-Sino duermo, en dos días estará como nuevo.
-Vendré en tres días...Que quiero que duermas, ¿Oíste?
-Si comandante-Lanzando un suspiro.
-¿Puedo hacerte compañía mientras trabajas?
-Seguro, no tengo inconveniente.
Y así se pasaron la tarde hablando, mientras Uryuu Ishida trabajaba con la espada, Orihime examinaba las demás armas que estaba bien ordenadas, de todos los tamaños y variedades. Descubrió una que llamo su atención: Un enorme arco azul muy poco común.
-Guau... ¿Este es tu nuevo proyecto?-Examinándolo.
-Sí, le hacen falta si unos detalles, pero como pintor y herrero no tengo tiempo.
-^^U Gomen.
-Descuida, además este estilo de vida lo elegí yo...Aunque me estoy cansando de recibir a los hombres de Aizen por dinero...Pero como a Byakuya y al canalla le gustan mis obras, por ahora ando sin problemas.
-Eso no lo sabía...Aunque bueno, eso es porque eres muy talentoso-Sonríe.
-Gracias.
En la mansión de los Kurosaki, Ichigo estaba en el jardín leyendo mientras sus hermanitas jugaban a la pelota. En eso, su nombre en un grito, provocó que casi le diese un infarto.
-¿R-Rukia?
-¡Idiota, ¿Dónde has estado estos días?! ¡He querido hablar contigo desde lo del baile!
-Ah...Bueno...-Tratando de liberarse.
-¡Buenos días, Rukia-san!-Saludo Yuzu.
-Buenos días Yuzu-Sonríe para luego tomar a Ichigo del cuello de sus ropas-Me evitas a propósito, ¿No es así? ¿Qué me estás ocultando? ¿Por qué ese extraño comportamiento en el baile con esa chica?
Ichigo por mas que trato de no sonrojarse no lo pudo evitar, Rukia se vio aún más sorprendida por la reacción, nunca había visto a Ichigo sonrojarse así sin razón aparente, algo no andaba bien.
-¿Ocultarte?, bah, no se de que me hablas – responde Ichigo indiferente cruzando sus brazos y cerrando sus ojos, evitando cualquier contacto visual con la chica de ojos azules, él sabía que ella lo podía descubrir porque lo conocía bien.
¿Y que hay de la chica? –La mujer lo jala de la manga y lo hace voltear–parecía que estabas muy a gusto a su lado.
-Pero si ni siquiera la conozco, ¿Cómo se llamaba? – Ichigo finge demencia, frotando su barbilla – ¿butterfire?, ¿burnfly?
-No te hagas tonto, era Butterfly – Rukia cruza sus brazos y lo mira molesto – es obvio que su nombre era falso, la verdadera Butterfly murió hace años en las filas de la resistencia.
Tal vez Butterfly era la madre de Orihime, la famosa comandante Ichigo se quedo pensando unos segundos exasperando de nuevo a Rukia.
-¿Tú sabes cuando murió esa mujer Butterfly? – Ichigo lanza su pregunta a Rukia provocando que cambiara su mirada.
-Si, creo que fue hace como 16 años, y un año después murió Hisana la esposa de Nii-sama – Rukia baja por unos segundos su mirada – dicen que murió de tristeza por la muerte de su amiga.
-¿Morir de tristeza? – Ichigo mira escéptico a Rukia – eso es imposible.
-Lo peor de todo, es que ella murió cuando Nii-sama estaba de viaje, no pudo despedirse de ella – Rukia trata de alzar su mirada, pero para ella era un tema doloroso desde ese día su hermano dejo de sonreír – el último que la vio con vida fue el tío Aizen, él le informo a Nii-sama.
Ichigo giro rápidamente su rostro a la posición de Rukia, aquellas palabras remordieron su conciencia y sus más vagos recuerdos.
-¿Aizen?, ¿él fue el ultimo?, ¿él le informo...? – dijo Ichigo con los ojos extendidos en señal de sorpresa.
Recordando la noche en que el mismo Aizen le había informado que su madre había muerto.
Ahora lo recuerdo yo tenia siete años y él fue el que me lo dijo, aquella noche de lluvia dijo "Ichigo-chan, tu madre ya no esta con nosotros murió luchando por ti", él me lo dijo así y siempre me sentí culpable por su muerte, no sabía porque este sentimiento de culpa y tampoco sabía porque este odio a Aizen, pero no logro recordar como fue, ¿Qué hacia Aizen ahí?
-Necesito respuestas – Ichigo salió corriendo del lugar con dirección al Seireitei, algo le decía que ahí encontraría respuestas.
-Ichigoooo – Rukia corrió tras él, sorprendida por la reacción.
Primero que nada, tenía que liberarse de Rukia y como si escuchasen sus plegaría, vio a Chad cargando leña.
-Chad, deja eso ahí y llévame al pueblo rápido que me siguen.
Su amigo, al ver a Rukia, asintió y se lo cargo como si fuese un saco de papas para luego correr. Por ser alto y de largas piernas, pudo dejar a Rukia atrás sin ningún esfuerzo.
-¡Ese maldito Ichigo lo hizo de nuevo!-Exclamo Rukia molesta mientras respiraba fatigada para recuperar el aire.
-Gracias Chad, aquí estaré bien.
-¿Seguro Ichigo?
-Claro, puedes volver al trabajo y si te regañan, avísame para ayudarte al volver.
Cuando su gran amigo se perdió de vista, corrió, saliendo del pueblo por el otro extremo. Ando por el bosque cauteloso, para poder saber si alguien los seguía porque sino, la ubicación de la Resistencia se revelaría. Una vez que estuvo seguro, abrió la puerta de aquel tronco falso y entro. Ya estaba en el mundo subterráneo. Camino despreocupado por las pequeñas cabañas, viendo a la gente que hacía sus cosas sin mirarlo siquiera, pero lucían una sonrisa de felicidad que de seguro era por sus esperanzas de liberarse de la injusticia de la nobleza.
Al acercarse, vio a Urahara y a Yoruichi esperándolos en la puerta principal.
-Te esperábamos Kurosaki-san.
-Predije que vendrías...Buscas respuestas.
-Así es...Las exijo
Vio como los adultos se miraron serios para luego suspirar y dejarlo entrar. Una vez adentro, ellos lo guiaron hacía el mismo lugar donde Orihime estuvo unas horas antes. Ichigo se sorprende.
-¿Qué demonios es esto?-Pregunto al ver el espacioso lugar y lleno de paredes.
-En este lugar es un monumento, en honor a los miembros de la Resistencia que murieron peleando como los padres de Orihime-chan
-O a los que han sobrevivido peleando hasta alcanzar la mayoría de edad-Siguió Yoruichi-Como notarás, debajo de sus fotografías están sus armas.
-Es como si este lugar fuese nuestro cementerio jojojo
-¿Cuántas veces te he dicho que dejes ese comportamiento?
-Ahora Ichigo, ¿Ves a esa mujer encantadora de ojos azules y cabello naranja? Ella es Butterfly, era de España y la madre de Sora y Orihime-Dijo alegremente.
El chico vio a la joven fallecida, era idéntica a Orihime, excepto por los ojos y por el hecho de que se veía más adulta. Sonreía ampliamente y enseñaba sus manos en formas de puños, como si fuese a pelear.
-Recuerdo cuando mi Orihime-chan era pequeña, bajaba todas las noches con su peluche de conejo a verla a ella y a su padre-Mostrándole el retrato del señor Inoue, quien tenía el color de ojos de su hija.
-Ahora Ichigo...Mira esto-Dijo Yoruichi mientras ella y Urahara se alejaban un poco para que viese las fotos que estaban al lado de Butterfly. Vieron como no tardo en sorprenderse.
-¿Hisana?-Murmuro al ver a la fallecida esposa de Byakuya sonriendo gentilmente y sentada en una silla, pero la foto de al lado fue lo que más lo sorprendió-¿Kaa...san?
-Masaki Kurosaki – leyó en la inscripción del retrato – ¿por qué esta ella ahí?
-Tu madre fue parte de la resistencia, al igual que tu padre – respondió Urahara, acomodando su sombrero, ante la severa expresión de Ichigo quien no apartaba la vista de aquel retrato – ambos lucharon para derrotar a Yammamoto, pero …-el hombre hace una pausa para quitar su sombrero en señal solemne – tu padre en algún momento perdió la brújula y por desgracia, tu madre no lo pudo ayudar.
-Mi madre murió en un accidente cuando yo era niño, eso es lo que me dijeron – Ichigo se acerca a Urahara y lo toma de forma brusca por el brazo - ¿eso es verdad?.
El silencio inundó aquel lugar, parecía que los fantasmas de las personas de los retratos lloraban y clamaban venganza contra sus enemigos, por el honor de los caídos, por el honor de la resistencia.
-Yo no lo puedo asegurar – Urahara mira fijamente al chico mientras habla de forma más serena de lo normal – pero tenemos grandes sospechas de que Aizen es el culpable de la muerte de varios de nuestros aliados, incluso … - Urahara voltea a ver el retrato de Masaki y hace una reverencia – el de tu querida madre.
Ichigo entra en un frenesí de furia, aprieta los puños y la quijada, para luego dar media vuelta, buscando la salida.
-¿A donde vas? –pregunta Yoruichi, deteniéndolo del brazo.
-Es obvio, voy a matar a Aizen – responde Ichigo sin titubear– suéltame.
-No seas ridículo – dice Urahara dándole la espalda – con tu actual nivel, sería un suicidio.
-¡El mato a Kaa-san! – grito Ichigo, agitando su puño aún con al quijada trabada.
-No utilices a los demás de pretexto – Urahara voltea a verlo bruscamente – para tratar de matarte.
-Pero…- Ichigo es detenido de nuevo por Yoruichi.
-Kisuke, díselo – Yoruichi lo voltea a ver, es como si se hablaran con la mirada.
-Ichigo-kun, ¿te interesaría entrenar conmigo?- pregunta Urahara, poniéndose de nuevo el sombrero al instante que levanta su cara - de la misma manera que lo hizo tu madre
-¿Entrenar contigo?
-Así es-Moviendo su abanico-¿Qué me dices? Serás más fuerte...creo que lo serás hasta el nivel de un capitán.
El joven se lo quedo mirando unos momentos para luego volver a ver el retrato de su madre, con esa sonrisa que recordaba desde que tenía uso de razón-Acepto, me hare fuerte, vengare a los que cayeron ante las manos de Aizen y protegeré a Orihime de sus canallas manos.
