Perdón por demorar en hacer el siguiente capítulo, es que casi no se me ocurría lo que escribiría para el encuentro de estos dos (Bloqueo de ideas), pero ya estoy al corriente de escribir esta historia y de este capítulo en adelante los capítulos serán en tercera persona porque me ha costado trabajo en escribir en primera persona y sobre el escenario en la que se desarrolla, aunque seguiré unas cuantas veces escribiendo en primera persona, espero entiendan en lo que se me ocurre, por favor.

Estoy escribiendo este fanfic en versión japonesa, porque me gusta más la voz de Kazuki (Seiyuu: Soichiro Hoshi)

El manga y los personajes son de Yuya Aoki, solo Himeko y otros personajes de esta historia son de mi propiedad. Así que ¡vamos con el capítulo!


Capítulo 2

La amistad que se perdió

Himeko descanso un poco para recuperar su aliento tras correr por unos minutos después de conocer a Ginji y Madoka, después se le vino un recuerdo de su infancia cuando ella compartió momentos con uno de los dos niños que le cambiaron su vida en un abrir y cerrar de ojos.


Flashback

Ella tenía como 8 años y a lado de ella estaba un niño que era un año mayor que ella. Estaba de visita con ese niño que luego varias veces era confundido de que era una niña.

Ambos estaban afuera de la casa de él, disfrutando el paisaje. Himeko volteo un poco su cabeza para ver a su amigo por un momento y meditando en lo que ha estado pasando con su vida después de conocerlo en pocos días; luego sintió que en su cara se le dibujaba una sonrisa y soltó una risita que le llamó la atención al chico.

- ¿De que te ríes?

Le pregunta a la niña a lado suyo.

- No puedo evitarlo, es que me recordó algo cuando estaba en esta misma situación

Fin de Flashback


Como estaba tan distraída en sus recuerdos que no se dio cuenta de que alguien se acercaba por detrás y la tomo por el hombro, lo que la sobresalto y volteo para ver quién era: un hombre alto, musculoso, de piel clara, ojos color gris oscuro y una cicatriz que tenía en su pecho y una sonrisa maliciosa que se dirigía a ella, dejándole la sangre helada.

- Parece que la encontraste.

Dijo uno de los pandilleros que lo acompañaban en tanto se acercaron para rodearla. El grandulón soltó una risa entre dientes y sostuvo el hombro de la chica con más fuerza, pero ella no iba demostrarlo ante ellos para no mostrar debilidad.

La chica peli plateado busco algo con sus ojos para defenderse, hasta que vio un tubo medio oxidado cerca uno de los pandilleros. Utilizo su poder de telequinesis para levantar el tubo y cuando ellos estaban acercándose más a ella, sintieron un golpe duro en la cabeza y cayeron al piso inconscientes, pero el grandulón sintió que le venía un dolor de cabeza, tuvo que sostenerse la cabeza con sus dos manos, sin tener en cuenta a la chica que tenía agarrada se ha librado.


POV de Himeko

Cuando el tubo le golpeo al hombre detrás mío, pude librarme de su agarre y corrí como nunca lo he hecho en mi vida, pero a unos metros me tropecé y ya no podía levantarme por el cansancio, así lo que me quedaba por hacer era apoyarme contra la pared, cojeando. Así lo hice por unos momentos, sin embargo sentí una mano que me agarró de la mano, lo que me causó que gritara del susto.

- Por fin te encontré. ¿Creíste que te ibas a escapar de nosotros? Piensa dos veces antes de golpearme en la cabeza.

Me dijo el sujeto que me sostuvo y yo trataba de librarme de nuevo, hasta que no tuve más opción que pelear; tuve que usar la parte de atrás de mi espada (Nota: Es un Kodachi) para darle en la mano y este me soltó, haciendo que me cayera de espalda y la capucha revelara mi cabello. El sujeto ya tenía rabia sobre mí y me dio una patada, causando que llegara a impactarme a una pared.

Me sentía débil para reincorporarme y escuche al sujeto decirme:

- Ahora ya no te burlaras de mí, ni de mis compañeros. Es por eso que entregare tu cadáver a nuestros amos y ganar lo que ellos quieren. Ha llegado ¡tu final!

Iba a lastimarme y yo con los ojos cerrados, espere por ese momento. Iba a ser la última de mi clan que sobrevivió de la masacre y que muere en una ciudad desconocida. Lo siento madre.

Sin embargo, no sentí dolor y abro mis ojos, para sorpresa mía el hombre grande estaba paralizado, lo que no entendía como, hasta que con la luz del sol vi unos hilos que lo envolvieron. El hombre no sabía que estaba pasando y se escuchó una voz:

- No trates de luchar, porque sino morirás.

Era como una voz masculina y vi una silueta algo femenina, pero no podía ver quien era por la luz del sol que lastimaba mis ojos, además no pude ver lo que estaba pasando pero podía escuchar al hombre que me estaba amenazando que estaba entrando en pánico, pero después le dijo al que me estaba salvando:

- Voy a deshacerme de ti. Ni un pequeño hilo me va detener para llevarme a esta chica.

Y trato de mover un músculo, pero vi que los hilos que lo sostenían, pero estas lo cortaron y muere en el acto. Eso a mí me asusto y me volví a poner la capucha, vi que había una mano tendida a mi.

- ¿Estas bien? ¿Puedes levantarte?

Me preguntó el muchacho y yo al principio estaba insegura, pero después se la di al ver que me quería ayudar por lo que me había pasado y cuando me alzó, caigo a su lado con mi cabeza sobre su pecho.

- Lo siento, es que estoy muy cansada de tanto viajar.

Le dije, soltando un suspiro de cansancio y tratando de verle la cara al entrecerrar mis ojos y grande fue mi sorpresa: era un joven de cabello largo castaño con una cara muy femenina y lo que me llamó mi atención fue que tenía unos cascabeles colgados. Entonces le pregunté:

- ¿Y esos cascabeles?

- Esta es mi arma.

Me respondió mirándome directamente, lo que me ruborizo y yo aparte mi mirada, diciendo:

- Esos cascabeles me recuerdan a alguien que conozco desde hace años, cuando éramos niños. Él y otro chico me dieron un giro de trescientos sesenta grados, pasamos buenos momentos juntos. Ojala estuvieran a mi lado... Juubei kun... Kazuki kun...

Dije lo último en voz baja antes de que me quedara inconsciente, sin antes recordar ver el rostro de mi salvador y sentí que unas lagrimas rodaban por mis mejillas.


POV de ?

Yo me quede impactado al escuchar mi nombre de la boca de esta chica que llevó en mis brazos. Su cara se me hacía familiar, tenía la impresión de que la conozco hace tiempo atrás; de pronto comencé a recordar algo.


Flashback

Me encontraba sentado sobre mis pies, acompañado de mi madre que estaba delante de mí, se anunció que Yoshino Izumi y su hija Himeko habían llegado. La mujer tenía cabello gris claro que le llegaba a sus hombros, con un kimono verde claro y la niña tenía cabello plateado que tenía en una coleta media alta y un kimono rojo cereza. Lo que me impresiono de ella son sus ojos, pero que no me estaban mirando.

Entonces nuestras madres se fueron de la habitación, dejándonos solos a nosotros dos, con un silencio muy tenso por unos segundos hasta que decidí iniciar la conversación:

- Es un gusto conocerte. Me llamo Kazuki, soy el heredero de la familia Fuuchoin. Ojala que nos llevemos bien.

Ella alzó su mirada hacia a mi y al cruzar su mirada con la mía, me quede impactado por el brillo de sus ojos tan azules como el cielo y después habló.

- Mi nombre es Himeko Izumi. Un gusto conocerte. Espera ¿heredero? ¿eres un niño?

Me preguntó examinando mi cara y yo evite que me sonrojara.

- Luego me dicen eso, pero eso no me molesta en absoluto.

Le dije con una cálida sonrisa, lo que hizo que ella se sonrojara y yo reí discretamente por su cara.

- ¿Te gustaría pasear conmigo al jardín, Himeko san?

Ella se quedó muda por el momento por la petición que le propuse, con ojos agrandados de la impresión y asintió lentamente con la cabeza, entonces me levante para darle la mano a ella para que se levantara, al principio dudó un poco y la tomó tranquilamente.

Al estar en el jardín, ella no dijo una palabra en tanto estábamos sentados sobre una roca, lo que me inquieto un poco y no sabía en lo que estaba pensando. Aunque eso no me detuvo en acercarme más a ella.

- Es bueno salir de la casa ¿no?

- Si, eso creo.

Contestó ella un poco inaudiblemente, pero si logre escucharla.

- Entonces, no hay que quedarnos sentados todo el día, demos un pequeño paseo ¿Qué te parece?

Le propuse mirándola de lado, ella aceptó.

El rato que habíamos pasado fue maravilloso, Himeko comenzó a abrirse más y se dibujo una sonrisa en su rostro, me platicaba de muchas cosas que luego recordaba en su clan yo la escuchaba, lo que algunas nos hicieron reír.

- Oye, Kazuki san.

Me llamó ella.

- ¿Qué pasa?

Le dije.

- Bueno... Um... Puedo...

Entrecorto sus palabras, sonrojándose levemente en el momento y respiro profundamente.

- ¿Puedo decirte... "Kazuki kun"? Por favor

Al decir lo último me miró directamente y seria, retrocedí un poco por la sorpresa de que me quería llamar de esa manera. Duro así hasta que yo le dije:

- Bueno... Si tu insistes, pero ¿no crees que es demasiado pronto?

Le pregunté.

- Es que... Yo antes no quería convivir con nadie, pero... tenía un vacío en mi interior en no tener a alguien con quien hablar y no podía comentarle eso a mi madre porque me daba pena contárselo.

Ella me dio la espalda.

- Es algo absurdo lo que te conté ¿verdad? Olvida lo que dije, por favor.

No me volteó a ver, parecía que no quería que viera su cara de vergüenza por su razón, entonces me dirigí a ella poniendo mis manos sobre sus hombros y volteó su cabeza hacia mi, estando nuestra caras a unos centímetros.

- No es absurdo tu razón, es bueno que conozcas a gente nueva y hagas amigos. Yo llenare ese vacío que tienes en tu interior.

Le dije con una dulce sonrisa.

- Kazuki kun.

Ella se veía tan linda al iluminarse el rostro por decirle que seamos amigos y dijo que si con su cabeza.

- ¿Puedo venir a visitarte otra vez?

Me preguntó.

- Si.

- De seguro pasaremos buenos momentos juntos.

Fin de Flashback


Vi a la muchacha que tenía en mis brazos, le quite la capucha que le cubría la cara y grande fue mi sorpresa al ver su rostro que se parecía a la de ella. No podía ser una coincidencia, al llegar a una calle en donde pasó una señorita y me vio.

- Buenas tardes, joven ¿qué le trae por aquí?

Me preguntó.

- Necesito que alguien me cuide a esta chica, que fue atacada por unos malhechores, por suerte llegué a tiempo y se desmayo.

Le conté y ella vio a la chica peli plateado que tenía cargando.

- No hay problema, yo me puedo encargar de ella y usted vaya a atender sus asuntos.

Dijo con serenidad.

- Venga por aquí, le mostrare donde esta mi casa.

Caminamos por unos cuantos minutos y al llegar, nos dirigimos a un cuarto, ella destendió las sabanas de la cama, yo le quite la capa y la puse en la cama.

- Dígame ¿Quién es ella?

- Es una amiga de la infancia.

Conteste sin dejar de mirarla y le acaricie su cabello hasta su rostro.

- Se ve que es muy apreciable con ella.

Comentó ella.

- Si... Bueno tengo que irme.

Antes de irme, bese la frente de la muchacha inconsciente dándole una última mirada y decirle en voz baja:

- Nos volveremos a ver pronto... Himeko.

Y salí de la habitación.


Hasta aquí el segundo capítulo ¡espero que les haya gustado como a mí! Pónganlo como su favorito y síganlo. Den un review de que les ha parecido.

¿Ya saben quién era el que salvó a Himeko? Díganmelo en los review.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!