Capitulo 12: Rueda de la muerte.

-Me encanta tu espíritu Ichigo-kun-Recuperando su habitual sonrisa-Debemos esperar la noticia de Orihime para saber cuando podremos iniciar.

-¿no esta?

-No, mando a resucitar un viejo amigo de tu madre y que pronto te pertenecerá-En eso se oyen pasos.

-Urahara-san, me dijeron que estabas aquí abajo con Yoruichi-san-Orihime bajaba las escaleras mientras hablaba, pero se sorprende al ver a ahí al pelinaranja-¡¿Ichigo-kun?!-Su sorpresa causo que tropezase y cayera por las escaleras-Auch...

-Orihime-chan salió a volar-Decía mientras Ichigo corría hacía la guerrera herida.

-¿Estas bien?-Preocupado.

-Si...^^U Fue la sorpresa, gomen.

-Reporte-Hablo la morena de mirada felina.

-¡Ah si! Uryuu-kun tendrá lista a Zangetsu en tres días para Ichigo-kun.

-Entonces nuestro entrenamiento será en tres días Ichigo-kun...Los dejamos solo-Subiendo las escaleras.

-No hagan nada sucio, recuerden que este es un lugar sagrado.

-¡Yo-Yoruichi-san!-Exclamo sonrojada. Ichigo también lo estaba.

Reino el silencio cuando los adultos salieron. Orihime no sabía que decir, en verdad que no se lo esperaba ahí y eso solo podía significar una cosa.

-Conque...Ya sabes que mi madre no es la única de aquí.

-Si...No me creo que Hisana-san y mi Kaa-san...Tú lo sabías, ¿no es así?

-Sí...Desde el momento que me dijiste que eras un Kurosaki, no dude que eras el hijo de Masaki-san...gomen ne, debía habértelo dicho, pero... ¿Estas molesto conmigo?

El puso una mano sobre su hombro, ella sintió que su respiración se aceleraba al instante, cada vez que él la tocaba ocurría lo mismo, era como una descarga de electricidad que recorría su cuerpo.

-Es imposible que me pueda molestar contigo – la mirada de Ichigo recorrió la delicada piel de la chica, quien aun tenía rastros de las heridas producidas en batalla. – todo lo contrario, tú eres la que debería estar molesta conmigo.

-Hay cosas en mi pasado que me han atormentado toda mi vida – dice Ichigo, bajando su mano por el brazo de Orihime hasta encontrar la mano de esta. – en este momento necesito volverme más fuerte para proteger lo que me queda.

-¿Lo qué te queda? – pregunta Orihime con los ojos extendidos y la voz suavizada, al notar que el chico abría su corazón. Y había dolor en él.

-Mi familia: mi padre, mis hermanas...- Ichigo tomó el mentón de la chica y los atrajo hasta su boca – y tú.

Orihime ya era parte de la vida de Ichigo, así como Ichigo ya era parte de la vida de la chica, viéndolo así, unir el cielo y la tierra no era una idea tan descabellada.


Los tres días habían transcurrido, era tiempo de ir por Zangetsu, pero esta vez irían Ichigo y Orihime a recoger la legendaria espada.

Al llegar a la pintoresca casa, Ichigo se quedo de piedra, como un supuesto genio de armas y estrategias de guerra podría vivir en una casa, tan adornada con florecitas y plantas, pensó.

-¿Estás segura que ese sujeto vive ahí? – Le pregunta Ichigo a Orihime, quitándose durante unos segundos su capucha.

-Si claro, he venido muchas veces – dice Orihime acercándose a la puerta.

-Yo me imaginaba la casa de otra forma – responde Ichigo mientras se imagina a un herrero trabajando en una sucia cueva con su martillo.

-Buenos días – se acercó Orihime a la puerta y una voz le respondió "¿viene por las pinturas?" – No, vengo por los pínceles –responde Orihime sonriendo al ver la cara de Ichigo a quien la clave le había parecido muy tonta e infantil.

La pareja bajo las escaleras que conducían al taller, donde Ishida revisaba los últimos detalles de Zangetsu.

-Uryuu-kuuuun – Orihime grito llena de alegría – ¿cómo estas?

-Orihime-chan hola – Uryuu le contesto con una gran sonrisa y le acarició la cabeza, esto hizo hervir la sangre de Ichigo por una fracción de segundos.

-Cof, cof, cof – Ichigo finge su tos, para llamar la atención.

-Ahh, tú eres Kurosaki, ¿verdad? – pregunta el joven herrero, pintor y científico mientras acomoda sus anteojos.

-Sí...No me esperaba que el pintor favorito del pueblo fuese herrero.

-Pues ahora lo sabes-Viéndolo con seriedad.

-Anno...-Notando el tenso ambiente-¿Zangetsu esta listo?

-Ahora le estaba haciendo un último chekeo, esperen unos minutos.

-Tomate el tiempo que quieras Uryuu-kun-Sonriéndole ampliamente.

-Será rápido, además, yo también iré a Seireitei.

-¡¿Qué?!-Exclamo el chico.

-Si, quiero ver por mis propios ojos si eres como espera Urahara...Después de todo, Zangetsu es una espada muy importante, un gran tesoro que le perteneció a tu madre y por muy hijo suyo que seas, no puedo dársela a un niño.

Ambos se lanzaban chispas y el fondo eran llamas de fuego. Orihime se puso nerviosa y una gotita le corrió por el rostro, algo le decía que no se caerían bien, por otro lado, la idea de que Ishida vaya la ponía feliz.

-Mayuri-san se alegrará de verte...a su modo ^^

-Me mandará a la mierda apenas me vea.

-Pues estoy muy feliz de que vayas, no has puesto un pie en Seireitei desde que elegiste este estilo de vida.

-Se llevan muy bien.

-Somos amigos desde pequeños-Le responde la chica con una sonrisa.

-Ya veo...-Hablo el peliazul poniéndose las gafas-Estas celoso.

-¡No estoy celoso!

-¿Celoso? ¿De Uryuu-kun? ¿Por qué? ¿También quieres ser pintor o herrero? De seguro él te enseña.

-Ay Orihime-chan-Dijo el joven lanzando un suspiro-Él esta celoso de otra cosa, esta celoso de mí por ti.

-¿Por mí?-Señalándose.

-¡Que no estoy celoso!

-Esta lista, así que podemos partir.

-Waa-Exclamo Orihime al ver a Zangetsu-Luce como nueva...Uryuu-kun, eres un genio-Abalanzándosele en un abrazo.

-Por favor, es sencillo...Y si no me sueltas, él va ha estallar.

-¿eh?-Obedeciendo, ve a Ichigo confundida.

-Será mejor que nos vayamos – dijo Ishida limpiando sus gafas con un pañuelo – por cierto Kurosaki, supongo que pasaras por la rueda de la muerte, ¿cierto?

-¿La-la rueda de la muerte? – pregunta Ichigo confundido mientras una gota de sudor baja desde su frente. – ¿qué demo…?

-Mmm ya veo, no estas enterado de nada – Ishida termina de limpiar sus gafas y se las pone – por fortuna tienes una espada formidable.

Ichigo solo lo voltea a ver, con cara de disgusto, tenía cinco minutos de conocerlo y ya lo quería patear.


Por fin llegó la hora del entrenamiento, Ichigo se había puesto el kimono negro característico de la resistencia, Orihime lo había felicitado por lo bien que se veía, a pesar de que Shinji dijo que no tenia "la pinta de revolucionario", El entrenamiento era en un lugar que se parecía al coliseo Romano.

-Esto lo construyo Mayuri-san, ¿cierto Uryuu-kun? – pregunto Orihime interesada.

-Sí, ese viejo loco – responde Ishida con un semblante serio.

-Kurosaki-san toma tu espada que vamos a entrenar un poco el kendo – dice Urahara agitando su abanico frente a su nariz.

-¿kendo?, eso es fácil, tengo un buen nivel – dice Ichigo agitando a Zangetsu – ese pintor arrogante dijo algo de la rueda de la muerte pero solo era por asustarme.

-Ohhh claro, la rueda, que distraído soy – Urahara baja una palanca y el piso del lugar comienza a girar lentamente.

-¿Qué demonios?, esta cosa se mueve – dice Ichigo tratando de mantener el equilibrio.

-Esta es nuestra querida rueda de la muerte – dice Urahara de nuevo con su abanico y su sonrisa.

-¿y esto para que mierda sirve? – pregunta Ichigo al notar que una serie de lapidas se levantaban del piso, mostrando todo tipo de obstáculos, como estanques con cocodrilos, camas de picos, vayas, postas afiladas, aros de fuego y hasta un par de tigres – ¡Lo comprobé por fin, usted es un lunático, lo sospeche desde que me dijo que antes era amigo de mi padre!

-Deja de lloriquear niño rico – Mayuri hace su intervención, desde las gradas del coliseo, opuestas a donde se encontraban Uryuu y Orihime. – es un simulador de batallas, construido por mí.

-Algo tan sádico solo podía ser construido por ti – Ishida interfiere desde lejos – sensei.

-Ahórrate tus halagos, Ishida o te convertiré en alimento de mis bestias – Amenaza Mayuri apuntando con el dedo.

-¿Solo tengo que esquivar todos estos obstáculos?, a esta velocidad creo que lo lograre – dice Ichigo quedándose en su lugar vigilando las trampas.

-Si, tendrás que esquivar todos esos obstáculos – responde Urahara aun con su abanico extendido – mientras peleas con un par de "sparrings".

-¿Con dos "sparrings"?, ¿al mismo tiempo? – responde un preocupado Ichigo. – bueno, creo que sobreviviré.

-Déjame presentarte a tus "sparrings" – De pronto, una puerta de acero se abre desde la cabecera del coliseo – Señoras y señores, reciban con un aplauso a los capitanes Zaraki y Hirakoooooo- el público (que de pronto colmo las gradas) los recibió entre gritos, aplausos, y pancartas con inscripciones como "mátalo bestia" o "Shinji #1" (la cual se sospecha que él mismo escribió).

-¡¡¡¡HIJO DE PUTAAA!!!!!- Ichigo grita como loco y toma de los hombros a Urahara agitándolo – ¿cómo dos capitanes van a ser mis "sparrings"?, además elegiste a los dos capitanes que me traen ganas.

-Pero la buena noticia es…- dice Urahara sonriendo– la velocidad de la rueda aumentara cada vez más.

-¿Esa es la buena noticia? –dice Ichigo gritando.

-Recuerda que esa era la espada de tu madre, ella siempre la lleno de gloria, no falles - Urahara de un salto llega hasta las tribunas y se sienta al lado de Yoruichi y Orihime mientras Ichigo se sorprendió por lo último que dijo.

-¡Animo Ichigo-kun!-Grito Orihime-¡No te puede ir peor que mi primera vez!

-¡¿Qué te ocurrió?!

-¡No lo recuerdo muy bien, pero desperté 4 meses después y parecía una momia!

-No creo que eso alenté mucho Orihime-chan-Dijo Ishida lanzando un suspiro.

-¡No bajes la guardia!-Gritaron los capitanes mientras iban a la vez al ataque.

-Maldición-Sorprendentemente, detuvo ambos ataques a la vez con la ayuda de Zangetsu.

-Es rápido-Dijo Ukitake.

-Como sus padres-Siguió Kyoraku.

-¡Hey, cabeza de zanahoria! ¡No ganes que aposte por Zaraki!

-¡Hiyori-chan!-Alegó Orihime.

-¿Qué? Zaraki lo hará puré.

-¡Espera! ¡¿VOTASTE POR ZARAKI Y NO POR MÍ?!-Grito Hirako.

-¡¿TIENES ALGÚN PROBLEMA CON ESO DIENTON?!

Como predijo Urahara, la velocidad de la rueda aumentaba, Ichigo esquivaba todo lo que podía, pero había ocasiones en que casi no la contaba por culpa de los brutales ataques de Zaraki. Hirako aprovechó la oportunidad y lo ataca, pero Ichigo logra defenderse bien, pero detrás de él, muy cerca, estaban los tigres ansiosos por comérselo. Sus espadas temblaban por estar pegadas a la otra, tratando de sobrevivir.

-Debería fingir un accidente y lanzarte a los tigres-Hablo Hirako-Orihime-chan estará triste, pero yo estaré para consolarla... ¿Que me dices?

-Cabrón de mierda-Murmuro enojándose ante su comentario. En eso empujo con fuerza, logrando que el filo de Zangetsu hiciese retroceder a Hirako y su espada-Te mataré.

-Por poco-Suspiro Orihime aliviada al ver que se había salvado de los tigres.

-Mmm...Es bueno, pero creo que no lo logrará-Murmuro Urahara.

-No debimos entregarle la espada tan pronto, la deshonrará-Opino Soi Fong.

-El entrenamiento aún no termina-Hablo Retsu Unohana-Ese chico podría sorprendernos.

-Esto se esta volviendo aburrido...Ese chico será alimento de mis presas-Comentó Mayuri-Aunque...Su proceso es sorprendente...Pareciese como si mejorase su agilidad con cada segundo.

-A mí también me da esa impresión, pareciera que tiene un instinto arraigado – dice Kyoraku.

-Es la espada… – dijo Urahara mientras todos lo miraban confundidos por la declaración.

Ichigo seguía moviéndose por todos lados, ya se había herido una pierna con una posta, un cocodrilo por poco lo mordía y su espalda sufrió una quemadura por lo menos de segundo grado, cuando salto por un aro tratando de escapar de las garras de Zaraki.

La pelea llego a un punto de tensión en que Orihime constantemente se tapaba los ojos con las manos, temiendo por la seguridad del chico, caso contrario de Hiyori, quien cada vez que Zaraki se le acercaba, le pedía que cortara su cabeza.

-No corras muchacho, escapar es el camino más corto – grita Zaraki- sin embargo lo único que ganarás es tener heridas graves, en cambio si te das cuenta Hirako y yo ocupamos la parte de la pista donde no hay trampas, si nos vences tendrás posibilidades de sobrevivir.

-Entiendo, ya me canse de correr y saltar – Ichigo empuña su espada con fuerza – voy por ustedes.

Ichigo salta dando una estocada hacía la posición de Zaraki, sus espadas chocan de nuevo, por alguna razón esa decisión mostrada por Ichigo sorprendió a Zaraki, quien casi pisa una púa que estaba a un costado.

-¿Me estás ignorando Kurosaki? – Shinji lanza su ataque e Ichigo lo retiene con su espada liberándose de Zaraki.

-Hijo de… me atacas por la espalda – dice Ichigo.

-Tonterías, con alguien de tu calaña yo no tendré ninguna contemplación – Shinji le reclama – recuerda que eres el hijo de un traidor.

Ichigo agita su espada de forma diagonal, su ataque logró herir a Shinji en el pecho, pareciera que esta reacción fue provocada por el comentario pretencioso de Shinji.

-No digas eso nunca más – Ichigo amenaza con su espada aun con los ojos encendidos – no hables mal de mi padre.

-No lo vi…. – Shinji, se toca la herida del pecho – este tipo es fuerte

-¿Esa técnica? – Urahara le susurra a Yoruichi, mientras esta solo asiente.

-Logro herir a Shinji, increíble. – agrega Yoruichi, si logra herir a Zaraki habrá pasado la prueba y a la primera oportunidad, pocos lo han logrado. Solo Butterfly, Aizen y tú, sino me equivoco- Urahara asiente.

-Muy bien Ichigo, ahora trata de cortarme a mí – Zaraki se abalanza lanzando un ataque brutal, su espada se agitaba por todo el frente, Ichigo actuaba a la defensiva.

-¡Es el ataque remolino del capitán Zaraki! – gritan en el público enloquecidos y emocionados. – la última vez que la uso, su rival perdió un brazo.

-Yo entrene durante años con tu padre Ichigo – Zaraki prepara su último ataque – tú me lo recuerdas muchacho, demuestra que eres su hijo.