Estoy sentada aquí mirando por la ventana, y fijándome en cuanto a cambiado todo en un par de años, luego de la guerra, los amores, las amistades, la familia; todo ya cambio, nada es igual, algunos cambiaron para bien y otros pagan las consecuencias de sus actos, yo miro a mi familia con una sonrisa, porque todos hemos cambiado. Yo soy Hermione Granger, muchos me conocerán otros no, pero hoy les contare la historia de un comienzo, como los dos enemigos más grandes de Hogwarts se hicieron amigos, como los amigos de estos se aliaron y mi historia con ese chico encantador.
MI CARTA DE HOGWARTS
Es un día algo lluvioso a pesar de la época en la que estábamos, miro por la ventana y veo a muchos niños jugar saltando en los charcos, son todos los niños del barrio en el cual vivo. No me junto mucho con ellos debido a que siempre me molestan diciendo que soy una rata de biblioteca solo porque me gusta leer mas que a ellos, aunque ese en si no es el problema, lo que pasa es que últimamente cuando me enojo con las personas ocurren cosas extrañas o si estoy muy feliz, depende de mi estado de ánimo pasan cosas extrañas, por eso los niños de este lugar no dejan que me acerque a ellos por miedo a que los pueda lastimar.
—Hermione, hija baja el desayuno ya esta servido—esa persona que escucharon que hablo es mi madre la mujer mas encantadora de todo Londres, a pesar de todo se preocupa mucho de mi, su nombre es Jean Granger, ella junto a mi padre son un amor de personas, son maravillosos padres.
Bajo al comedor para ver como mi madre esta sirviendo mi el desayuno y mi padre esta leyendo el periódico. Con una gran sonrisa olvidando mis problemas anteriores me acerco a la mesa y me siento viendo que ya en mi lugar el desayuno está servido y era mi favorito, hot cake con mil de maple y una tasa de chocolate caliente, mi madre ya estaba en su lugar. Todos disfrutábamos de un rico desayuno en conjunto como todas las mañanas, antes de que mis padres se fueran a su consultorio medico debido a que estos eran dentistas.
—¿hija has logrado dormir bien? — fue la pregunta de mi padre a la cual le sonreí
—si papá he logrado dormir mucho mejor, ya no tengo esa pesadilla, y es gracias a ustedes que se preocupan de mi— veo como mis padres me quedan mirando con una sonrisa llena de ternura
—eres nuestra hija siempre nos preocuparemos por ti, sin importa la circunstancia podrás contar con nosotros, si se ocasiona una guerra nosotros estaremos hay para protegerte— estas fueron las palabras sinceras de mi querida madre.
—y por eso los amo mas que a nada en este mundo, se que harían cualquier cosa con tal de que este bien y nunca me falte nada— seguí comiendo mi desayuno, aun sosteniendo la mirada en mis padres viendo como estos se tomaban de la mano y me daban la mirada más cálida y llena de amor que pueden sostener los padres hacia sus hijos.
Proseguimos toda la mañana entre charlas y risas, en donde ellos me contaban como les iba en su trabajo, como iba creciendo el negocio, y yo les contaba sobre el nuevo libro de fantasía que estaba leyendo, donde aparecían dragones, personas con poderes mágicos, ellos se reían con cada cosa que les decía mientras yo movía mis manos para que entendieran mejor el como yo entendía la historia.
Mientras hacíamos eso sentimos que tocaban la puerta, yo me iba a levantar para abrir, pero mi madre dijo que mejor me quedara con mi padre jugando mientras ella iba a atender a la persona que se encontraba detrás de esta.
Pude ver de la distancia a un señor con una larga barba y lentes de media luna hablando con mi madre y está haciéndolo pasar.
—muy buenas tardes, señor y señora Granger, me presento cordialmente mi nombre es Albus Dumbledore, director de la escuela Hogwarts de magia y hechicería — me sorprendí mucho cuando termino de presentarse y mis padres quedaron en un pequeño shock
—señor creo debería dejar de juegos, nos gustaría saber a que viene a nuestra casa un día como este— dice mi padre con una mirada mas seria.
—lamento señor Granger, pero vengo con toda la seriedad posible a decirle que su hija a sido aceptada en el colegio ya nombrado por mi anteriormente— miro como el señor de su Túnica saca una carta con un sello algo extraño donde venia detalladamente mi nombre y la dirección de mi casa, el señor me la entrego y yo mire a mis padres y ellos asintieron dando la aprobación para que yo abriera la carta, al abrirla me sorprendí aun mas con lo que se encontraba en su interior
COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA Y HECHICERÍA
Director: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore.
Querida Señorita: Hermione Jean Granger
Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios. Las clases comienzan el 1 de septiembre. Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.
Muy cordialmente,
Minerva McGonagall
Subdirectora
Luego de leer esa carta mire al señor y el me mostro otra de sus sonrisas.
—señorita Granger, debe sentirse muy confundida por todo lo que esta pasando y es entendible, pero le hago una pregunta ¿usted a experimentado cosas extrañas depende de su estado de ánimo? — eso me dejo perpleja nadie aparte de mis padres sabía eso.
—así es señor, pero ¿Qué significa todo? — miro al contrario con una mirada de curiosidad
En eso él nos explicó todo lo que me estaba pasando, diciendo que era algo normal en mi debido a que yo era una bruja, de primero eso me ofendió, pero el nos explicó que no era de mala forma sino que se refería que yo tenía magia, aun algo excéntrica el nos mostró que también poseía magia, y el colegio en el cual fui aceptada habían personas igual a mí, con las mismas capacidades los materiales y les dio a mis padres un pase para que pudieran entra al lugar donde se compran los materiales para primer año. Luego de que el se fue nosotros nos sentamos un buen rato sin decir palabra solo releyendo la carta un par de veces más.
