Capitulo 18: Atacando una residencia.

Rukia tampoco podía dormir, caminaba por los pasillos del cuartel a altas horas de la noche, se dio cuenta que en la oficina de Aizen había movimiento y no pudo evitar la curiosidad por ver de qué se trataba.

-Odio cuando eso pasa – decía Aizen, caminado de un lado a otro por su oficina, mientras Gin y Ulquiorra escuchaban atentos.

-Es el Tío Aizen, con el Tío Gin y el oficial Ulquiorra – que hacen a estas horas, será alguna reunión.

-¿Cuando pasa qué? – preguntaba un sonriente e intrigado Gin.

-Ya lo sabes, cuando mis aliados empiezan a dudar – responde Aizen. – y tengo que tomar, digamos medidas drásticas.

-¿Te refieres a Isshin? – menciona Gin sonriente. – por el asunto de su hijo con los de la resistencia

Rukia se tapo la boca para evitar un grito de sorpresa, ella escuchaba la conversación en el umbral de la puerta, si la escuchaban estaría en problemas.

-Sí, es una pena tener que matar a un amigo – Aizen cruza los brazos y lanza un melancólico suspiro.

-No sería la primera vez – finalizo Gin, ante la mirada inexpresiva de Ulquiorra.

Rukia no lo podía creer, lo que había escuchado le había revuelto el estomago, tenía ganas de vomitar, de llorar, de gritar. Pero no había tiempo, tenía que llegar a su cuarto y meterse bajo las sabanas y pensar en la forma en que podía ayudar.

Tengo que advertir a Ichigo, su familia corre peligro – Rukia recordó la escena del baile entre Butterfly e Ichigo en la fiesta de Byakuya – esa mujer debe estar involucrada en todo esto – Rukia posa sus manos en la cara en señal de impotencia – debo encontrar a La resistencia.


A la mañana siguiente Orihime despertó algo cansada, con los huesos triturados y estaba algo confundida. En eso vio que estaba durmiendo en los brazos de Ichigo y quedo muy colorada... ¿Qué paso anoche? Rápidamente se miro y suspiro aliviada al ver que aún tenía sus ropas puestas. Se lo quedo observando, viéndolo dormir tranquilo y eso la hizo sonreír ampliamente, se veía muy apuesto y pacífico que no pudo evitar levantar con cuidado una de sus manos para acariciarle las mejillas y después el rostro.

Ichigo sintió algo más cálido que el sol acariciándole con sutileza el rostro y eso causó su despertar, encontrándose con unos preciosos ojos grises que lo miraban entre sorprendida, apenada y alegres.

-Gomen ne por haberte despertado.

-Descuida-Besa su frente-Buenos días.

-Buenos días... ¿Qué fue lo que paso?

-No preguntes-Recordando lo ocurrido.

-Quiero saber-Insistió.

-Te lo diré-Y le contó todo, con lujo y detalle. Orihime se sonrojo como nunca y escondió su rostro en el pecho del chico-Te lo advertí.

-G-Gomen nee...que vergonzoso...Fui muy atrevida.

-Hay algo más-Hace que ambos se incorporen de la cama y le toma la mano derecha-Orihime...cuando todo termine... Te prometí que...-Poniéndose algo ruborizado-Que me casaría...contigo.

Orihime se sonrojó más, abrió sus ojos como platos por la sorpresa y su corazón latía mil por hora. Tuvo que pestañear un par de veces para asegurarse si estaba soñando o no.

-¿Aceptas...casarte...co-con-conmigo?

-Ichigo-kun...-Con una sonrisa de felicidad lo abraza-Si quiero, si quiero...-Aferrándose a él.

-Que enternecedor-Ambos se apartan y miran a Urahara-Mi hija se casará...Papi Kisuke está feliz-Lloriqueando.

-Maldito-Murmuro el chico.

-Papi Kisuke aún no aprende a tocar la puerta-Le regaño Orihime aún con el rubor en sus mejillas.

-El desayuno está esperando en el comedor...Y recuerda Ichigo-kun que quedamos que hoy sería tu entrenamiento.

-Es cierto.

-Entonces yo iré al pueblo-Dijo Orihime-Hace tiempo que no salgo a bailar y mi alcancía necesita dinero.

-Ten cuidado-Pidió Urahara, viendo como la joven buscaba que ponerse.

-Llevare mi naginata, así que descuida.


Rukia seguía entrenando bajo las órdenes de Aizen y Byakuya. Practicaba su ataque y defensa con Hallibel, la miembro de los Espada, parecía aburrida, enfrentar a una novata como Rukia era una motivación menor.

En un movimiento brusco con su espada, Hallibel derribo con facilidad a Rukia, provocando que cayera al suelo perdiendo su espada.

-Tienes que concéntrate – Hallibel extiende su mano para ayudarla a levantarse – en una pelea real ya estarías muerta.

-Lo siento Hallibel-san, anoche no pude dormir bien – Rukia tomo la mano de la mujer para levantarse.

-Toma un descanso Rukia-chan – Aizen se levanta y se acerca a la chica para acariciar su cabeza.

-Lo siento Nii-sama – Rukia da una pequeña reverencia, ante la frialdad de su hermano mayor.

-Tomate la mañana libre, hoy tampoco dormirás, pero esta vez será por un pretexto verdadero – el noble se levanta y se retira – entrenaras hasta caer inconsciente.

-Entiendo cómo te sientes por la partida de tu amigo Ichigo-kun. Ve al pueblo te ayudara a distraerte – recomendó amablemente Aizen

-Gracias tío Aizen.


Renji caminaba por el pueblo un tanto desorientado, hacía tiempo que no lo visitaba. Y se paseaba por los puestos viendo a viejos conocidos y a nuevos por conocer. Esa área del pueblo era terreno enemigo, ya que las personas que se refugiaron en el Seireitei eran de la zona de la resistencia, por lo tanto la gente del lugar estaba en la palma de la mano de los cuatro grandes.

Un montón de gente se había reunido alrededor de una chica de cabello naranja, que se movía al compas de una alegre melodía, su armoniosa voz llamo la atención de Rukia quien venía caminado por la calle con la mirada perdida.

-Es esa mujer, estoy segura – Rukia empujo a algunas personas para poder ver de cerca a Orihime – es la de la fiesta.

Orihime seguía bailando sin percatarse de la presencia de la mujer, Renji también se había acercado a ver el espectáculo.

-Para estar segura, la pondré a prueba – piensa Rukia mientras saca una estrella ninja de su kimono. – si es verdad que es miembro de la resistencia lo esquivara con facilidad, si no, tendrá que dejar de bailar por un tiempo.

-Al final sí que ha mejorado mucho-En eso, sus sentidos le alertaron el peligro y vio a Rukia a punto de lanzar aquella estrella-¡Cuidado Orihime!

-¿Eh?-Se detuvo al oír la voz de Renji como él, vio como aquella arma se acercaba a ella, pero lo detuvo fácilmente con solo tomarla con su mano derecha.

-¡Si es ella!-Exclamo Rukia emocionada. Pero esa emoción desapareció cuando Renji la agarra con fuerza el cuello con el brazo derecho y con su mano izquierda le amenazo con una daga.

-¡Matte Renji, es solo Rukia Kuchiki-san!-Grito mientras la gente se iba corriendo por el miedo.

-Ya estoy cansado de nobles, primero aquel cabeza de zanahoria y ahora esta chiquilla que se cree la heroína.

-¡¿A quién llamas chiquilla?!-Le grito furiosa mientras le dio un codazo en el abdomen, logrando que el muchacho se queje adolorido en el suelo-¿Cabeza de zanahoria? ¿Ichigo?

-Tanto tiempo Kuchiki-san.

-Conque al final si eras esa que se hizo pasar por Butterfly.

-Hai, soy Inoue Orihime, su hija...Encantada.

-¿Cómo que encantada?-Renji se recupera-Esta renacuaja es aliada de Aizen, nuestra enemiga.

-¡No seas maleducado Renji-kun! ¡Es amiga de Ichigo-kun!

-¡Como si eso me importase!

-Inoue – Hablo Rukia-Te he estado buscando por el tío Aizen.

-¿Qué ocurre?-Preocupada al ver como repentinamente se puso alarmada.

-El tío Aizen...va a...va a matar a Isshin-san... ¡Su familia corre peligro!

Orihime abrió sus ojos sorprendida, para que eso fuese cierto, solo significaba que Aizen ya sabía la unión del muchacho con ellos.

-Se acercan los guardias.

-¡Véndale los ojos, se viene con nosotros!-Grito Orihime mientras tomaba sus cosas con rapidez.

-¡¿Qué?!-Exclamaron.

-¡¿Por qué tiene que venir?!

-¡¿Por qué deben vendarme?!

-¡Rápido!

A regañadientes, el chico la vendo lo más rápido posible y se la cargo en el hombro para correr con Orihime a su lado, intentando dejar a los hombres de Aizen atrás.

-¡Gomen ne Kuchiki-san, pero la llevaremos a nuestro refugio, por lo que...!

Llegaron al refugio una vez que se deshicieron de aquellos hombres, corrían por el pueblo, llamando la atención de los refugiados y revolucionados. Apenas llegaron a Seireitei, corrieron hacía donde se encontraba Urahara e Ichigo, quienes se interrumpieron al verlos.

-Llegaron antes.

-¡¿Rukia?!-Exclamo el chico al verla vendada cayendo al suelo.

-¡Serás bestia, eso dolió!-Se quejo quitándose el vendaje.

-Pro...problemas-Dijo Orihime recuperando el aire.

-Rukia, ¿me has seguido hasta aquí y te han tomado como rehén? – Ichigo reclama limpiándose el polvo de la cara.

-No, he venido aquí para advertirte – Rukia toma aire – vuelve a casa Ichigo.

Una pequeña ráfaga de viento acompaño el silencio, Orihime junto sus manos nerviosamente por la sola idea de que Ichigo se apartara de ella.

-¿A casa?, Las cosas no van bien con mi padre – Ichigo dirige su mirada a Orihime – digamos que en este momento esta es mi casa.

-Lo siento Ichigo-kun, Rukia tiene razón en casa te necesitan – Orihime interviene.

-¿P-pasa algo en casa Orihime? – Ichigo da un par de pasos en dirección a la ojigris.

-Ichigo, escuche al tío Aizen hablar de manera sospechosa, no puedo asegurar nada pero lo mejor es que vayas allá – responde Rukia preocupada.

-¿Aizen planea atacar a mi familia? – Ichigo sale disparado hacia la salida.

-Ichigo-kun, espera – Orihime sale tras él.

-Esperen yo voy también – Rukia se dispone a ir, pero Renji se atraviesa.

-Lo siento pequeña, pero tengo que vendarte los ojos de nuevo y dejarte en el pueblo – Renji toma las vendas.

-Idiota, no estoy para juegos – Rukia lo esquiva – atrápame si puedes.


-Así que esta es la residencia Kurosaki – Yammy se acerca al portón moviendo sus enormes brazos.

-Sí, ya te lo dije tres veces – Ulquiorra responde fríamente.

-Ese viejo Isshin, se atrevió a levantar su espada contra mí, ¿se cree mejor que yo?

-Él es mejor que tú en todos los aspectos – responde Ulquiorra – así que actúa con inteligencia.

-Mira eso, ahí está un sujeto – Yammy apunta su índice hacia Chad, quien estaba arreglando una ventana.

-¿Quiénes son ustedes? – Chad arroja sus herramientas de trabajo y se pone en alerta – como pasaron por la seguridad.

-¿Se encuentra el señor Kurosaki? – Ulquiorra pregunta de forma tranquila.

-¿Quien lo busca? – Chad responde sin bajar la guardia.

-¿Como, que quien? – el espada Yammy se traslada a una gran velocidad y lo golpea de lleno en el estomago.

Lo toma del cabello y lo levanta de forma brusca.

-¿Donde está el viejo Kurosaki? – Yammy le pregunta.

-N-no está – responde Chad al borde de la inconsciencia.

-Entonces nos quedaremos aquí hasta que vuelva – Ulquiorra entra a casa de los Kurosaki.

-Ahhh quien es usted – grita Yuzu asustada.

-No temas, no eres tú a quien buscamos.

-¿Qué es lo que pasa Yuzu?-Pregunto Karin, pero al ver a los Espada, la sorpresa la invade-¿Que hacen aquí?

-Niñas latosas, quédense quietas o las pateare.

-Yammy, levantar tu mano hacía las niñas no son órdenes-Dijo Ulquiorra desinteresado mientras las sirvientas abrazaban a las pequeñas asustadas.

-¿Por qué los Espada están aquí?-Murmuro una.

-Al parecer, vienen por Isshin-sama.

-¿Otosan?-Las niñas se alarmaron más. Ellas sabían que él había nada menos a visitar a Byakuya para hablar.


-Renji-kun-Dijo Urahara deteniendo a Rukia con solo tomarla del cuello de las ropas-Ve a ayudar.

-¿Qué? ¿Por qué debo ayudar a unos nobles? Eso les pasa por unirse con Aizen.

-Isshin no está en su casa, solo están las hermanitas de Ichigo... ¿Podrás ver el retrato de Masaki-san sabiendo que dejaste que ellos matasen a sus hijas?

Al decir esto, Renji agacho la cabeza y Rukia estaba confundida ¿Qué tenía que ver la madre de Ichigo?

-Recuerda que estás vivo gracias a ella-Y Renji salió corriendo-Kuchiki-san, acompáñame a tomar té.

-¿Eh?-Sorprendida.

-Descuida, ellos podrán...pero por si las moscas... ¡Kira-kuuuun, Hinamori-chaaaan!

-¡Hai!-Los mencionados aparecen inclinados ante él por respeto.

-Vayan a la residencia Kurosaki, ayuden en lo que puedan-Ve como asienten y se marchan.


-Estoy aburrido.

-Deja de quejarte Yammy.

-¡Ustedes no deberían estar aquí!-Grito finalmente Karin-¡Llegando y entrando como si fuesen de aquí! ¡Váyanse de nuestra casa y no regresen!

-Karin-chan, no sigas-Pidió Yuzu preocupada.

-Nos iremos una vez que veamos a Isshin-Hablo Ulquiorra sin alterarse.

-Pero que niña impertinente eres-Poniéndose frente a ella para luego propinarle una bofetada que la mando a volar al otro lado del cuarto, golpeándose fuertemente con la pared.

-Yammy-Fue el regaño de Ulquiorra.

-¡Karin-chan!-Yuzu quería ir, pero las sirvientas no la dejaban.

-Voy a enseñarte como tratar a tus mayores-Preparando sus puños.

Yammy iba a volver a golpearla, pero cuando su mano estaba a escasos centímetros de acercase, algo le había cortado el brazo, saliendo disparado al jardín. Yammy se quejo de dolor mientras la sorpresa la invadía. El causante fue Ichigo con Zangetsu entre sus manos, estaba cabreado por el atrevimiento del Espada a tocar a Karin.

Furioso con el chico, iba a golpearlo con su otro brazo, pero una naginata lo atravesó en el pecho por atrás, cortesía de Orihime, quien después de un segundo, alejo su arma de él.

-Eso te pasa por ser un cobarde que ataca a pequeñas-Fue lo que la joven dijo.

Ichigo se acercó a Karin y la examino con cuidado. Yuzu logró apartarse de las sirvientas y se acercó también.

-¡Karin-chan!-Lloriqueando.

-¡Karin!

-E-Estoy bien, no fue nada grave-Le aseguro con una sonrisa forzada a causa del dolor.

-Ulquiorra estas rodeado, será mejor que bajes tu espada – dice Orihime mientras lo amenaza con su naginata.

-Mujer, ustedes no son rivales para mí – responde altivamente el espada – yo vengo a pelear con alguien de la categoría de Isshin, no con novatos como ustedes.


Renji se acercaba al lugar de los hechos, no confiaba en las habilidades de Ichigo y Orihime no podía sola, debo darme prisa, pensó.

-Señora, ¿Cuál es la residencia Kurosaki? – pregunta Renji a una anciana que caminaba por ahí.

-Es aquella, jovencito – responde tranquilamente la señora.

-Gracias abuela – Renji saca su espada y aumenta su velocidad.

-Muchacho cabeza de camarón, no andes por ahí con esa espada – advierte la humilde mujer.

Renji se acerco al portón, la puerta de madera estaba abierta y los guardias inconscientes.

-Debo darme prisa – Renji inicio de nuevo su carrera.

-¿A dónde vas? – la voz de una mujer interrumpe la carrera.

-¿Quién eres? – Renji prepara su guardia al notar la peligrosidad de la chica.

-Mi nombre es Hallibel, soy una Espada – dijo de forma seria – yo no entraría ahí si fuera tú.