New capitulo de codiciando a la rosa
muchas gracias a todos por la paciencia y los review ^^
Bleach es propiedad de Tite Kubo.
Capitulo 23: ¿Por qué esa alma?
-Bueno, los niños no deben meterse en cosas de grandes... Adelántense.
-Pero...-Murmuro Hinamori.
-Descuiden, podre con esta tigresa-Ocupo unos segundos para arreglarse el sombrero y otros para atacar a Hallibel sin usar mucha fuerza por lo que ella lo detuvo sin problemas.
-Ese no fue todo tu poder-Dijo mientras los otros seguían adelante.
-Gomen, es que no me gusta lastimar a mujeres, así que te pido que te rindas.
-No me tomes a la ligera capitán-Yendo al ataque, pero Shunsui lo detuvo sin problemas.
Por el lado sur Ukitake, Yoruichi, Matsumoto y Kira corrían para cumplir su objetivo, pero se detuvieron brutalmente cuando soldados se aparecieron y no tardaron en atacar. Ellos se encargaron sin problemas, aunque aún llegaban más.
-Yo me encargo-Dijo Kira cuando estuvieron en un estrecho pasillo-Ustedes sigan adelante.
-De acuerdo-Dijo Yoruichi-Andando.
-¡Ten cuidado Kira!-Le grito Rangiku.
-Lo tendré-Le aseguro para volver a pelear.
-Lo más probable...-Comento Ukitake-Es que también este Gin.
Matsumoto se tenso al oír ese nombre, pero rápidamente aparto aquellos pensamientos de su cabeza.
-Veremos que hacer cuando lleguemos al momento.
Al doblar una esquina, vieron a tres jóvenes: Una morena de pelo ondulado, una chica que se cubría la boca con sus largas mangas y una de cabello corto y mirada enojona.
-Yo me encargo de estas -Hablo Yoruichi-No me demorare ni un segundo.
-¡Entendido comandante!-Dijeron capitán y teniente para luego seguir, dejando a la morena atrás.
Finalmente llegaron al mismo tiempo que Momo y Renji. Vieron que la pelea de Byakuya contra Gin parecía pareja, pero aún así, se analizaban con cuidado, el más mínimo error y morías. Dieron un paso y Barragán los detuvo juntos con sus hombres.
-¡¿Barragán?-Exclamo Ukitake.
-Debí suponer que Aizen elegía a la peor calaña como aliados-Murmuro Renji.
-No entiendo a la gente de hoy en día, pero no creo que deban interrumpir esta pelea.
-Yo me encargo de Barragán-Hablo Ukitake-Ustedes de sus hombres.
-¡Hai!-Dijeron y su pelea comenzó.
-Ah, tenemos invitados.
-Mejor preocúpate de que no te corte la cabeza.
-Eres tan frío Byakuya, pero...-disimuladamente vio a Rangiku-Debo tener mucho cuidado de no dañar lo equivocado.
Estuvieron por largos minutos atacando, destrozando lo que estaba a su paso. Matsumoto logró acabar con una cantidad y se paso la mano por su frente para limpiarla del sudor. Vio fijamente la pelea entre Byakuya y Gin y eso causo que notase que entre las sombras, una silueta apuntaba a Byakuya con lo que parecía ser, una pistola de esas antiguas.
-Malditos, están jugando sucio-Como Byakuya no se daba cuenta por estar concentrado con Gin, lanzo una maldición mientras tiro a Haineko al suelo y corrió hacía aquel combate-¡Cuidado Byakuya-san!
Todo fue rápido, primero se oyó el BAM, el grito de Hinamori y como Rangiku Matsumoto caía agonizante al suelo, manchándolo de su propia sangre.
-A-Argh...-Quejándose.
-R-Rangiku-saaaan – Hinamori grito con lágrimas en los ojos.
-Rangiku… – Gin bajo su espada.
Al verla ahí tirada, con aquella herida en el estomago, la voluntad que tenia para pelear se había desvanecido por completo. La eterna sonrisa que figuraba en el rostro de Ichimaru desapareció.
Ukitake no lejos de ahí, se percato que algo andaba mal.
¿Algo ocurrió?, ¿Por qué grito Momo? – pensó mientras media a su rival, quien mantenía la tensión de la pelea.
-No te distraigas capitán – Barragán lanza un ataque frontal a Ukitake, quien lo detiene con su espada de la mano izquierda.- Veo que manejas dos espadas.
-En efecto, solo hacemos dos miembros de la resistencia capaces de utilizar dos espadas a la vez – dice Ukitake empuñando ambos aceros – uno soy yo y el otro es…
-¿Dos espadas? – pregunta Hallibel sorprendida al ver a Kyoraku empuñando dos sables. – es algo nuevo para mi.
-A mi lado podrías aprender a usar hasta tres espadas a la vez – Kyoraku usa su velocidad para escapar de los ataques de Hallibel. – ¿aceptas?
-Eres un vulgar – Hallibel insistía con ataques directos, Kyoraku solo hacia por esquivar y cubrir con su espada los constantes arribos de la mujer. – no me interesa mezclarme con gentuza.
-Estoy en desventaja – Kyoraku da un salto para alejarse de el filo de la espada de la mujer. – soy incapaz de herir tu hermosa piel.
La mujer desaparece ante la vista de su rival, Kyoraku se sorprende al ver que ya no estaba ahí, es rápida, pensó.
Una ráfaga de viento lo atravesó por la espalda y sintió la presencia de la chica respirando en su oído, Kyoraku de nuevo dio un salto para tomar distancia.
-En cambio yo estoy dispuesta a cortar tu asquerosa piel en cualquier momento – respondió Hallibel, mientras un corte diagonal en la mejilla de Shunsui comenzaba a sangrar.
-Me duelen más tus palabras que la herida, hermosa dama – de los ojos de Kyoraku salían ríos de lágrimas, y lloriqueaba como niño ante el desprecio de la bella mujer.
-Barragán déjame ir, te doy mi palabra que después de que asista a la teniente me brindare en pelea. – Ukitake trata de negociar con el espada.
-No seas estúpido capitán Ukitake, esto es un campo de batalla lo primero que deben de saber los soldados – Barragán utiliza un hacha para atacar a larga distancia – es estar preparados para morir.
-Rangiku... – Gin seguía congelado, la bala de aquella arma podría haberle disparado a cualquier persona en el mundo, y a él le daría exactamente lo mismo, él solo se preocupaba por si mismo y por nadie mas. ¿Por qué ella?, ¿Por qué precisamente ella? Habiendo tantas almas en el mundo, ¿por que aquel artefacto hirió a la única persona en el universo que le importaba?
Al ver que Gin bajo la guardia, Byakuya se acercó a la joven para examinarla, después de todo, ella le había salvado y odiaba deberle favores a la gente. Apenas rozó el lugar afectado y Rangiku grito.
-¡Rangiku!-Yoruichi hizo acto de presencia después de acabar con sus enemigos y se acercó a ambos.
-Es grave, esta demasiado adentro...Si no es atendida de inmediato va a morir.
Yoruichi miro a Gin y sin dudarlo, lo golpeo furiosa.- ¿Ves lo que pasa cuando juegas sucio?
-Pegas tan duro como siempre-Fue lo que dijo.
-Cállate imbécil, jamás te perdonare esto-Ve a los demás-Es hora de la retirada, debemos llevarla con Unohana.
-Hai-Dijeron Renji y Hinamori. El pelirrojo se cargo a la herida entre sus brazos.
Gin vio como su cómplice iba a disparar, quería impedírselo, pero Hinamori se le adelanto. Oyó su voz en un tono muy cansado que lo sorprendió y al girar, ve a Matsumoto viéndolo fijamente a través del hombro de Renji.
-¿Qué es todo ese escándalo?-Pregunto Kyoraku deteniendo sin problemas los ataques e Hallibel.
-¡Taichou!-Kira se le apareció-¡Han disparado a Rangiku-san y los demás se han adelantado en escapar porque Yoruichi ordeno la retirada!
-¿Nani?-Sorprendido-¿Byakuya?
-Yoruichi-san se lo esta llevando a la fuerza.
-Lo siento mi bella dama-Dijo mientras hizo un movimiento con una de sus espadas y para sorpresa de Hallibel, no solo su espada se alejo de sus manos, sino que termino clavada completamente en el techo que era una distancia de 12 metros-Pero debo irme.
-Maldito viejo verde-Murmuro furiosa mientras lo veía alejarse con Kira.
Unohana, Isane y diez de sus hombres no tenían descanso, trabajaban sin perder un segundo por salvar la vida de la teniente Rangiku Matsumoto. Toushirou tenía sus manos en forma de puños, Urahara estaba pensativo y Hinamori y Orihime estaban derramando lágrimas de la preocupación y por la tristeza.
-Rangiku-san...-Murmuro Orihime tapándose la boca con sus manos para ahogar un grito.
-¿P-por qué…me haces esto?... – balbuceaba Rangiku delirando mientras su rostro reflejaba el rictus de dolor.
-Capitana Unohana, tal vez trata de decirnos algo – dijo el joven Hanatarou un aprendiz bajo su mando.
-Más bien creo que tiene una pesadilla – respondió la capitana con seriedad.
-¿De nuevo iras a entrenar con Aizen-sempai? –Respondió una joven Rangiku a Gin quien se lavaba la cara en un riachuelo.
-Si, con él, podre aprender muchas cosas – Gin responde con una sonrisa a la jovencita – me volveré fuerte.
Gin era el joven mas prometedor de nuestra generación, además de ser mi mejor amigo, desde niños.
Pero todo comenzó a cambiar, desde el momento en que lo conoció a él.
-¿Ustedes son aprendices con Yoruichi-san? – Aizen se acerco a los dos jóvenes con una sonrisa – se aproxima una guerra por la libertad del pueblo, seria bueno que tuvieran entrenamiento extra, si quieren yo les puedo ayudar.
-G-gracias Aizen-sempai pero tenemos mucha tarea que nos dejo Yoruichi-san – respondió Rangiku de forma amable.
-Dicen que usted logro completar la prueba de la rueda de la muerte en un intento, ¿es verdad? – pregunto emocionado Gin. – usted es una leyenda.
-Jajaja, gracias pero háblame de "tú" – responde Aizen frotándose la nuca – mis amigos Butterfly-san y Kisuke-kun también lograron esa hazaña, así que no es la gran cosa.
-¿Por que no le pides un autógrafo Gin? – responde sarcástica Rangiku al verlo tan emocionado.
-Entonces Gin. He escuchado de tu talento si te interesa entrenar por las tardes puedes verme en la parte oeste del Seireitei. – recomienda Aizen mientras toma su hombro. – no te arrepentirás.
-Si Aizen-san – respondió emocionado.
El comenzó a ir una vez por semana, después fueron tres días, todos los días, finalmente pidió ser transferido al grupo de Aizen.
Ya casi no nos veíamos, yo me hacia la indiferente cuando nos topábamos en los pasillos y me volteaba para no cruzar miradas con el, fui una tonta, tal vez si hubiera actuado a tiempo el no hubiera caído en ese mundo.
-Giiiin, ¿es verdad lo que dicen? – Rangiku entro furiosa a la habitación del chico. – ¿es verdad que te vas?
-¿Rangiku?, lo siento tengo que cumplir con mi capitán – responde Gin guardando sus cosas en una manta.
-Pero si te vas con el serás considerado un traidor y un desertor, ¿por que lo haces?, ¿Por qué me haces esto?
-Gin….
-Parece que esta estable – dice Unohana. – pero hay que mantenerla en observación.
-Entendido capitana-Hablo su joven aprendiz.
-No lo aguanto-Dijo Orihime-Saldré a dar una vuelta, necesito aire y relajarme.
-Anda con cuidado-Pidió Urahara. Sabía que se volvería loca si permanecía un segundo más ahí.
-¿Cómo esta?-Quiso saber Hinamori apenas la capitana salió.
-Descuiden, no es muy grave, aunque deberá permanecer en observación.
-Gracias Unohana-Agradeció el pequeño capitán.
