Y este es el segundo regalo para mis ichihimistas. (El primero es sirenas para los que no han leidoe se primero)

Disfruten mucho esta navidad!

Bleach es de Tite Kubo.

Capitulo 25: ¿Será un castigo?

Gomen ne, pero debo hacerlo...por el bien de ustedes, el pueblo y de mi hermano...Estoy segura y ustedes también de que mi madre hubiese hecho lo mismo...Gomen ne y Sayonara

Esa fue la nota que Orihime dejo sobre su cama, al lado de sus armas y membrecía.

Urahara leía una y otra vez la hoja de papel, pudo notar que las huellas de dos pequeñas gotas, se mostraban en la base de la misma, tal vez eran las lágrimas de Orihime-chan, pensó Urahara, quien ni sonreía, ni agitaba su abanico.

Ichigo era sostenido por su padre, apenas escuchaba la conversación, entre comandantes.

-Convocare a mis mejores hombres. Kira llama a Zaraki, Shunsui, Ukitake, Kurotsushi y a Shinji, nos acompañaran a Kisuke y a mi a rescatar a los hermanos Inoue – se apresuro una alterada Yoruichi.

-Yo también iré, suéltame – gritaba desesperado Ichigo, mientras su padre mantenía su agarre. – tengo que ir.

-Espera Kira – Urahara interviene – hay que pensar con la cabeza fría, ella se ha ido por voluntad propia, ¿Qué podemos hacer?

-¿Kisuke? – dice Yoruichi sorprendida.

-P-pero Urahara-san – nerviosamente Kira trata de interceder.

-¿De que mierda hablas? – Ichigo estaba vuelto loco – su padre e incluso ya el mismo Renji trataban de contenerlo, de seguir así quedaría afónico de tanto gritar – ¿a caso no la piensas ayudar?

-¡Entiende, ella lo ha decidido! – Urahara responde con autoridad. – respeta su decisión.

Urahara partió a su habitación dando la espalda.

-Yoruichi-san, estamos bajo tus órdenes, cuando quieras nos vamos. - Ukitake le susurro al oído. – creo que Urahara-san esta al margen de todo esto, pero Isshin puede acompañarnos.

-Gracias Ukitake – Yoruichi sonríe mientras ve partir a Urahara – pero esperare indicaciones de Kisuke, él ya debe estar planeando la mejor decisión.


Orihime se encontraba ya instalada en su nuevo cuarto, el cual era enorme, casi tan grande como la casa de Urahara y Yoruichi a las afueras del pueblo. Los muebles eran importados de occidente, maderas finas y las mejores sedas. Un tocador y un espejo enorme. En el cual las joyas más costosas se dejaban ver. Una jaula de oro, pero jaula al fin.

Orihime sentada en su enorme cama, veía el collar que le había regalado Ichigo, alguien toca la puerta.

-¿Ulquiorra? – Orihime sorprendida se levanto de su cama y tomo su espada. - ¿Qué haces aquí?

-Tranquila mujer, ya no puedo tocarte ni un pelo – dijo sin parpadear - tu vida le pertenece a Aizen-sama.

-¿Qué quieres? – Pregunto Orihime molesta – por favor déjame sola.

-Solo vengo a dejarte tu ropa – el hombre de mirada perdida saco un vestido largo blanco con vivos negros.

-Este es el uniforme de los Espada – dice Orihime sorprendida.

-Aizen te ha dado el honor de ser la espada "0" – dijo sin mostrar gran cambio en sus facciones – después de todo eres muy poderosa.

-Gracias, ahora vete...aunque no lo usare.

-Debes hacerlo ahora que le perteneces a nuestro señor.

-Acepte ser su esposa, pero JAMAS levantare mi espada para sus ideales, para eso están ustedes, sus peones.

-Te recuerdo que tu hermano es uno de los peones-Mueve su cabeza por el lado derecho para esquivar un jarrón que se hizo añicos al chocar con la pared.

-No vuelvas a repetirlo...-Amenazo-Ahora vete.

-Aquellas sirvientas que humillaste vendrán para alistarte para la cena-Se va.

Orihime agacho su cabeza, sus manos temblaban y sus ojos no tardaron en derramar lágrimas, volvió a tomar el collar que le regalo su única persona amada y lo beso dulcemente.

-Gomen ne...Ichigo-kun...En verdad...En verdad yo quería ser tu esposa, pero...-Se limpia las lágrimas y de sus bolsillos saco un viejo sobre que era para Aizen, pero no escrito por ella-Okasan.

Veía ese sobre fijamente, estaba perdiendo la noción del tiempo hasta que ve como las lágrimas salían de sus ojos, quería llorar, pero hasta ahora, no se lo había permitido.

Lo hará sólo por esta vez.

Escondió su rostro en la enorme cama y allí ahogó su llanto, queriendo botar todo para no llorar de nuevo.


Ulquiorra camino por la mansión mientras la servidumbre se inclinaba ante él por respeto. Toco una puerta con sus nudillos y la abre al oír un "delante". Al otro lado estaban Aizen y Gin.

-¿Orihime-chan estaba a gusto en su cuarto Ulquiorra?

-Le ha dado el mejor cuarto Aizen-sama-Fue lo que salieron de sus labios.

-¿Que opino de su ascenso a Espada?-Pregunto Gin curioso a su modo.

-No desea ponérselo...Dice que no lo ayudara con sus ideales.

-Eso es lo que me esperaba de Orihime-chan... Descuida Ulquiorra que no me molesta... Tarde o temprano lo hará.

-Pero no crees que eres algo malvado al dejar a Lolly y a Menolly como sus mucamas personales-Comento Gin.

-No me preocupa porque Orihime-chan se encarga muy bien...Pero si de sus labios sale que ellas le hicieron algo... me temo que tendré que deshacerme de dos buenas servidumbres.


Urahara estaba en el salón de las memorias, recorriendo cada fotografía de los grandes hombres y mujeres que lucharon por lo justo. Se detuvo al ver la de Butterfly para luego quitarse el sombrero.

-Te pido mis disculpas Butterfly...No la he cuidado lo suficiente, si me hubiese dado cuenta...Tal vez no se hubiese ido con Aizen.

Flash Back

-¡Te encontré!-Exclamo Urahara animado como siempre. Estaba en aquel salón, pero para encontrar a una niña de 6 años que cargaba entre sus pequeños brazos un conejo de peluche-Son las 3am Orihime-chan, ¿Por qué despierta?

-Papi Kisuke-Murmuro quitándole la vista al cuadro de su fallecida madre-No puedo dormir.

-¿De nuevo? siempre con tus problemas para dormir-Sentándose en el suelo con sus piernas abiertas y trajo a Orihime hacía él para abrazarla.

-Háblame de ella Papi Kisuke.

-Ella era una mujer increíble... fuerte, inteligente...con un gran corazón.

-¿Por qué murió?

Fin flash Back

-Fue asesinada por el primer amor de tu madre.


Era la hora de la cena y se vio obligada a ponerse un vestido rojo bastante atrevido a pesar de su sencillez. Ignoro las miradas de odio de las sirvientas y se dejo ser guiada por ellas hacía donde estaba Aizen.

Entro al comedor, todos los invitados la veían como uno miraría una joya en el aparador, como a un diamante. Hallibel la recibió y tomada de la mano la llevo hasta donde Aizen, quien le paso una mano por la cintura.

-Bienvenida Orihime-chan – le susurro al oído, provocando que los bellos de la chica se erosionaran por el escalofrió – a tu nuevo mundo.

-Estamos aquí reunidos para congraciarnos con Aizen Sousuke-sama, quien en próximas fechas tomara como esposa a la señorita Inoue Orihime – Barragán iniciaba con el protocolo, mientras Aizen cada vez abrazaba con mas fuerza a Orihime.

-Gracias Barragán-san, estoy muy feliz – el roce con el cuerpo de Orihime provoco que Aizen se excitara, al sentir sus caderas tan cercanas y el escote a su merced, maldijo por tener que esperar hasta el día de la boda para poseerla.

-Esa maldita, no merece este honor – Lolly murmuraba a Menolly quien asentía – ¿Qué le ve Aizen-sama?

-Y por cierto, también quiero darle la bienvenida a mi viejo amigo Kaname, hiciste un buen trabajo entrenando a Sora en Europa – Aizen levanta su copa para saludar al moreno hombre, mientras Orihime reacciona.

-Solo hice mi parte – Tousen hizo una reverencia.

-¿Aizen donde esta mi hermano? – Orihime le pregunta en voz baja a su prometido, ya sentada a su lado.

-Llámame Sousuke – sugiere Aizen.

-Sousuke, ¿donde esta mi hermano? – pregunto la chica.

Flash back

-Gomen ne, Sousuke-kun

-No, esta bien Butterfly, solo quería que supieras la verdad de mis sentimientos.

-Sousuke-kun

Fin flash back.

-Contesta, ¿dónde esta?

-Lo siento, me vino un recuerdo – respondió Aizen. – a él no le gustan estas fiestas, así que prefirió ausentarse.

-Ya veo – dijo Orihime no muy convencida

Gin desde el otro extremo de la mesa alzaba su copa, ya se encontraba mas tranquilo, porque le habían mandado un mensaje informando que Rangiku estaba fuera de peligro, así que su sonrisa de siempre volvió y ya planeaba algo.

-Ichimaru-sama va a decir algo - menciono Hallibel llamando la atención de todos.

-Creo que hablo por todos, queremos ver un apasionado beso de los novios – dijo Ichimaru con una sonrisa mientras la cara de Orihime se distorsionaba por la idea.

Como le hubiese gustado ponerse de pie, pescar un cuchillo y lanzárselo directamente a la cabeza de Gin por haber sugerido aquella idea. Muchas personas asintieron ante aquella idea y lo único que ella quería ahora era un desmayo, pero sabía que no ocurriría y se resigno al sentir los fríos dedos de Aizen sobre su mentón.

-Deberías sonreír más Orihime-chan-Susurro.

-Eso sería una mentira-Fueron sus palabras.

Nadie se podía imaginar los esfuerzos de Orihime por no mostrar asco, especialmente cuando sus labios sintieron los de su prometido. Oía aplausos mientras sentía aquel beso cada vez más apasionado, incluso lo sentía de algún modo embriagador... ¿Acaso era una señal de que su destino ya estaba marcado?

Toda la noche se quedo en silencio mientras la gente hablaba, no quería soltar un tono o estaba segura que gritaría, lanzaría maldiciones y demás. Comía su cena tranquila y trataba de parecer que escuchaba, especialmente cuando las mujeres le hablaban de la buena selección que obtuvo.

-Orihime-chan, deberías comer del postre-Invito Aizen tomándola de la mano.

-Lo siento Sousuke, pero no...Las avellanas me dan alergia y por una razón, cuando como pasas, termino en cama quejándome de dolor...No quieres eso ¿O si?-Haciendo presión su mano que estaba oculta debajo de la mesa, en forma de puño y conteniendo sus ganas.

-Por supuesto que no, dime que deseas y los de la cocina lo prepararán de inmediato.

-No quiero nada-Fue su respuesta. La verdad es que deseaba encerrarse, volver a estar sola y alejada de todo.

Disimuladamente veía lo que pasaba a su alrededor, vio como Gin andaba alegre y hablando con Tousen, cosa que la molesto harto, especialmente porque la situación de Rangiku era por su culpa y él de lo lindo por muy que ya este a salvo... Agacho su cabeza preguntándose si su amiga ya despertó, como habían tomado los demás su decisión, pero tuvo que cerrar sus ojos con fuerza al pensar en Ichigo, no podía darse ese lujo delante de Aizen.

-Esta comenzando a aceptar su destino-Fueron las palabras de Ulquiorra.

-Sousuke...no quiero ser tu espada-Hablo Orihime-¿Por qué me colocaste como una?

-Porque eres fuerte mi bella princesa.

-No levantare mi espada para tus necesidades y lo sabes-Susurro-Para eso que se encarguen tus hombres, pero no involucres a mi hermano.

-Tranquila que no estoy molesto...Y veras que lo aceptaras-Acariciándole suavemente la mejilla-En cambio yo...-Acercándose a su oído-A pesar de ser un hombre de honor, no puedo controlarme de vez en cuando-Orihime sintió un escalofrió al sentir como aquellas caricias comenzaban a descender.

-Pues te aguantas-Liberándose con un poco de rudeza-Ya diste tu palabra.

-Me encanta cuando pones esa cara – Aizen toma la mano de la chica para besarla- te pareces mucho a Butterfly.

El rostro de Orihime torno en una mezcla de ira y felicidad, ira por que no soportaba que un hombre del estilo de Aizen mencionara el nombre de su difunta madre, y mas por que sabia que el era su asesino, sin embargo también sintió una extraña alegría, al saber que se parecía a su madre.

-Aizen, no la vuelvas mencionar –respondió con la voz seria.

-Esta bien pero, llámame Sousuke, recuérdalo – el hombre acariciaba el labio inferior de la chica con su pulgar.

La fiesta continuaba y los invitados seguían con su charla, toda la "gente bonita", del pueblo y sus alrededores charlaban y debatían, todo era protocolo y buenos modales, que diferente era a las fiestas en el Seireitei donde Urahara, Shinji y Shunsui amenizaban el lugar.

-Ven Orihime-chan, quiero presentarte a mi amigo Kaname – Aizen la tomo de la mano y juntos caminaron hacia donde Gin y Tousen tenían una acalorada platica.

-Por fortuna ella ya está bien no quiero que… - Gin es interrumpido por Aizen.

-Kaname viejo amigo, permíteme presentarte a mi futura esposa – dice Aizen.

Orihime se da cuenta que Tousen era invidente, pero no refleja la sorpresa en su rostro.

-Es un placer señorita Inoue – Kaname da una reverencia. – debe estar orgullosa de su hermano, es un guerrero ejemplar.

-Gracias – se limito a contestar Orihime.


Mientras tanto, en algún salón de el Seireitei Ichigo era vigilado, sentado en una silla a lado de una cama y una pequeña mesa, el pelinaranja, contaba los segundos para recibir noticas.

-Maldición, no me pueden hacer esto – dijo Ichigo molesto. – déjenme ir, cabrones.

Frente a él, Zaraki, murmuraba cosas con Renji, mientras Shinji se mantenía caminando de un lado a otro frente a Ichigo.

-Cállate malnacido, nosotros estamos igual de desesperados que tu – Shinji grita finalmente – deberías agradecer que estamos aquí cuidándote para que no cometas suicidio.

Ichigo no dijo nada, estaba atrapado, no podía ir a rescatar a Orihime, no lo dejaban, decían que tenía que hacerse un plan, pero para el eso era estúpido, no había tiempo.


Orihime se había sentado en una silla a lado de una jardinera, mientras Aizen, Tousen y Barragán se reían a lo lejos por las anécdotas del ex capitán, Gin aprovecho para acercarse a la chica.

-Disculpa Orihime-san – Gin se acerco sin mostrar su sonrisa característica. – ¿es verdad que Rangiku se recupero de su herida?

-No sabía que te importase, después de todo, eres un vil canalla – ataque indiferente, cruzándose de piernas y viendo hacía otro lado.

-Oh, vamos Orihime-chan, no seas malita.

-¿Estás diciéndome que eres el único que puede ser malo y cruel?

-Bueno, es mi marca registrada.

-Rangiku-san tenía razón al decir que tienes la habilidad de desesperar a las personas. – Bufo molesta. Finalmente se digno a verlo – Sinceramente… no lo sé, me fui antes de saber algo – Confeso – Es irónico, a ti no te importa nadie en el mundo, y aún así, te preocupa Rangiku-san… es irónico que esa bala haya lastimado a la única persona en el mundo que te importaba… debió ser un castigo para ti, por los pecados y errores que hiciste.