Jet race. Un deporte popular que consiste del trabajo en equipo de dos personas, una jetter y una shooter, recorren el rio Kandagawa a altas velocidades para alcanzar la meta mientras eliminan a sus enemigos.
Es un deporte que ha cautivado a miles de personas en Japón y anualmente se lleva a cabo una copa para decidir al mejor equipo que existe en el país, la copa Kandagawa, muchos equipos han luchado fieramente para alzarse con la victoria y muchas leyendas han nacido a raíz de sus victorias, pero en esta ocasión ocurrirá algo diferente…
Alguien está dispuesto a sacudir el mundo de las Jet Races como se ha conocido hasta ahora… esta es su historia…
La gente estaba reunida en las orillas del rio, estaba totalmente lleno puesto que una competencia de Jet Race se estaba llevando a cabo, un chico de unos ocho años estaba intentando ver pero no podía debido a que le bloqueaban la vista, así que hacía el esfuerzo por saltar y ver sin éxito.
- Déjame ayudarte. – Su padre lo sujetó para colgarlo encima de sus hombros, finalmente pudo ver, en ese momento dos Jets estaban corriendo a grandes velocidades en ese momento, el chico vio todo con ilusión y brillo en sus ojos, como las mujeres trabajaban duro por la victoria, la sensación de velocidad y sonrisas en sus rostros. – Genial ¿no lo crees?
- Si… - Ambos equipos estaban cerca de la línea de meta luego de haber dado dos vueltas, la gente estaba muy emocionada por saber quién ganaría, el niño solo se quedó callado observando todo con atención, un sentimiento dentro de él empezó a crecer mientras veía la dura competencia.
Finalmente un equipo ganó, la gente empezó a celebrar, el niño tenía una gran sonrisa en su rostro, el equipo ganador celebró mientras levantaba la copa.
- Papá. – El niño miró a su padre. – Sé que quiero ser de grande… quiero ser un competidor de Jet Race.
*RIIIIING*
- Wuaaah. – Cayó de su cama, un joven de cabello castaño algo desarreglado terminó por golpearse en el suelo. – Eso dolió…
Se levantó mientras apagaba el despertador, soltando un bostezo, caminó lentamente hacia el baño para lavarse la cara, observando también la marca roja en su frente debido a la caída, esperaba que se quitara muy pronto.
- Bien. – Ya con más ánimo, fue hasta la cocina, no había nadie en ese momento más que solo él, abrió el refrigerador para sacar un cartón de huevos y encender la estufa mientras rociaba algo de aceite para preparar su desayuno. – Hoy es un nuevo día así que vamos con todo.
Empezó a preparar un omelette mientras encendió la televisión de atrás.
- En otras noticias, pronto se estarán llevando a cabo nuevas competencias de Jet Race, la próxima copa Kandagawa está a la vuelta de la esquina y los equipos están más que animados para esta competencia, ya se sabe que contará con la participación de Hell's Kitchen y las campeonas de la anterior copa, las Kandagawa Jet Girls.
- Llegó ese momento entonces… no voy a rendirme, esta vez lo haré. – Expresó el joven con una sonrisa decidida, en ese momento su celular sonó, le llegó un mensaje, mientras seguía preparando su desayuno, abriendo para revisarlo.
"Hola Kakeru:
Solo quería enviarte el mensaje para avisarte que sigo bien, el viaje de negocios en California tardará un poco más de lo esperado así que no te preocupes, recuerda que soy bastante fuerte jaja. Espero te esté yendo bien en la escuela y te esfuerces demasiado, sabes que te quiero.
Papá."
- Parece que está fuera unos meses más, lo entiendo. – Sonrió el joven de cabello castaño. Una vez terminó su desayuno, se sentó para comer mientras seguía viendo la televisión, no tardó demasiado para poder salir pronto al instituto.
Con su mochila en mano, cerró con llave la puerta de su casa para poder empezar a dirigirse a su instituto. Saludando a unas cuantas personas en el camino, iba por un sendero por el que estaba a un lado del rio Kandagawa, se quedó unos cuantos segundos para poder admirarlo.
- Muy pronto…
- ¡Kakeru-kun! – Escuchó una voz, volteó a ver para encontrar a otro chico de cabello azul cielo y ojos rojizos que se acercó a él.
- Makoto. – Kakeru saludó al chico una vez se acercó.
- ¿De nuevo estás viendo el río?
- No puedo evitarlo, deseo estar aquí en un futuro.
- ¿Vas a seguir con ese sueño? Es imposible.
- No lo sabré hasta intentarlo y no me voy a rendir hasta conseguirlo, voy a participar en Jet Races. – Declaró él con intenciones bastante claras, Makoto soltó un suspiro.
- Que un chico participe en un deporte de mujeres ya es una gran locura, supongo que hoy igual intentarás reclutar.
- Seguro hay alguien ahí que comparte la misma pasión que yo así que lo seguiré buscando para que sea mi compañero, mi shooter.
- Buena suerte, yo solo estaré observando a un lado. – Expresó Makoto. Siguieron avanzando hasta llegar a su instituto, preparatoria masculina Shirasawa, una de las pocas preparatorias exclusivas de hombres que existen en los alrededores de Kandagawa, una gran mayoría de los hombres que viven ahí asisten a aquel instituto del cual además es famoso por la gran cantidad de clubes que tiene, habiendo de todo tipo.
- Aquí voy. – Abrió su mochila para sacar unas hojas, Makoto soltó un suspiro. – voy a intentar reclutar a alguien, seguro esa persona especial que será mi compañero se encuentra aquí.
- Entendido, nos vemos en el salón entonces. – Se despidió del castaño mientras este se quedó en la entrada, una sonrisa confiada se formó en su rostro.
- ¡Busco gente para el club de Jet Race, si alguien quiere emoción y dicha de participar, únanse al club de Jet Race! – Empezó a llamar la atención aunque claramente nadie se acercaba a él, como si ya conocieran eso, parecía que era una rutina en la cual él intentaba reclutar para un club de Jet Race pero nadie le hacía caso, y era por cierta razón.
- ¡Alto ahí, sabes que no puedes formar un club sin el permiso del consejo! – Un miembro del consejo estudiantil fue hacia Kakeru, este se puso nervioso.
- Bueno… ¡Nos vemos! – Y empezó a huir mientras era perseguido, el camino hacia su sueño era más complicado de lo que pensaba.
Las clases avanzaron, el día continuó y llegó el momento de irse, solamente aquellos que tenían clubes se quedaban para ir a sus respectivas actividades, Kakeru soltó un suspiro.
- ¿De nuevo te regañaron los del consejo? – Preguntó Makoto.
- No entiendo porque siguen evitando que forme un club de Jet Race, todos adoran las carreras en el rio Kandagawa, así que pensé que sería normal tener un club así en este instituto.
- No creo que sea muy fácil si tu objetivo el de ser un competidor. – Respondió el peliazul claro.
- No importa, solo tengo que seguir intentando mañana. – Respondió Kakeru con optimismo, en ocasiones su amigo no sabía cómo es que él podía seguir de esa forma y nunca rendirse. Mientras se ponían sus zapatos para salir, escucharon una bulla.
- ¿Qué es eso?
- Creo que viene de la parte trasera de la escuela. – Ambos chicos fueron a ver lo que sucedía, entonces al llegar presenciaron aquello.
- Kyaaa~
- Motoi-kun~
Vieron un grupo grande de chicas que rodeaban esa zona, Kakeru enarcó una ceja.
- ¿Qué pasa aquí?
- Creo que aquí es donde practica el club de Kyudo. – Respondió Makoto. Ya entonces pudieron encontrar un espacio para observar. Un joven de cabello negro, ojos azules y llevando la ropa típica de tiro con arco, el joven tenía unas facciones bien formadas por lo que no podía evitar ser popular entre las chicas, este tensó el arco mientras preparaba la flecha y fijó su vista en el blanco, tenía una postura perfecta y libre de temblores, en ese momento soltó la flecha la cual voló hermosamente hasta dar en el centro del blanco, las chicas volvieron a gritar, Kakeru vio ese disparo con ilusión.
- Lo encontré…
- ¿Ah? – Makoto miró a Kakeru, este llevaba una sonrisa en su rostro.
- Makoto, finalmente encontré a quien será mi shooter. – Makoto solo vio a Kakeru con incertidumbre en su rostro.
- Esto… estás bromeando ¿no? Él es Kurosawa Motoi, el as del club de Kyudo y futuro campeón de la disciplina, no creo que acepte ser parte de un equipo de Jet Race.
- No podemos saber hasta que le preguntemos. – Expresó Kakeru. – Esa forma en como disparó, estoy totalmente seguro que tiene puntería y precisión, cualidades perfectas para un shooter.
- Veo que no hay forma de que pueda detenerte ¿cierto? – Makoto ya sabía la respuesta, si algo captaba la atención de Kakeru, eso no lo detendría para nada, solo esperaba que ese tipo de actitud no lo llevara a meterse en muchos más problemas que antes.
Pasó un rato, el club de Kyudo terminó su práctica, el joven pelinegro salió cuando terminó de cambiarse para irse pero fue abarcado por un joven castaño.
- Hola, me llamo Mitsuya Kakeru.
- … - El otro no dijo nada, Kakeru estaba tan cerca que no sabía que responder.
- Solo quiero preguntarte ¿te interesaría formar un equipo de Jet Race conmigo? – Preguntó con emoción y brillo en sus ojos, Motoi simplemente cerró los ojos, apartando a un lado a Kakeru.
- No tengo interés en un deporte tan vano como ese. – Fue todo lo que dijo antes de retirarse, Kakeru se quedó ahí parado sin decir nada más, Makoto se puso a un lado.
- Te lo dije Kakeru-kun, no iba a aceptar y preguntarle de forma tan directa solo lo asustó.
- No lo aceptaré. – Murmuró el castaño por debajo. – De alguna u otra forma lo convenceré de que sea mi compañero, lo haré… - Empezó a reír de una forma tan tenebrosa que asustó a Makoto, sabía que algo malo iba a suceder y no podía hacer nada para evitarlo.
El día siguiente llegó, ya en el instituto, Kakeru empezó a correr por los pasillos e ignorando las advertencias que le daban hasta llegar a un salón en específico, abriendo la puerta con fuerza.
- ¡Kurosawa! – Llamó al pelinegro, este se encontraba sentado en su asiento y mirando a la ventana, ya una vez se percató de la presencia de Kakeru, puso una cara de grima. - ¡Ahí estás, sé mi shooter!
- Ya te dije que no. – Volvió a rechazarlo, saliendo del salón pero Kakeru iba detrás de él.
- Por favor, realmente quiero formar equipo contigo y ganar la copa Kandagawa, seremos buenos compañeros.
- Ya te dije que no, ahora déjame en paz. – Motoi empezó a caminar con mayor velocidad pero Kakeru le seguía el paso, el pelinegro chasqueó la lengua al ver que no iba a dejarle ir así que no tuvo otra opción y empezó a correr.
- ¡Oye, no me dejes! – Kakeru empezó a perseguirlo por todo el lugar, no supo cuánto tiempo estuvo corriendo pero Kakeru era demasiado insistente y tenía resistencia. Motoi logró esconderse detrás de una máquina dispensadora mientras recuperaba el aire.
- Creo que ya lo perdí… - Expresó entre respiros.
- ¿Serás mi compañero? – Kakeru se apareció atrás de él lo cual lo asustó, golpeándose la cabeza con la máquina, se sujetó la zona lastimada. - ¿Estás bien?
- Tú fuiste el responsable de que me golpeara. – Le reclamó perdiendo un poco la calma, ya después recuperó su postura de siempre. – No te irás hasta que te diga una respuesta ¿cierto?
- Puedo saberlo por la forma en que disparaste esa flecha, tienes una puntería increíble y te mantienes totalmente calmado, creo que serías un perfecto shooter.
- No pareces entenderlo… - Motoi bajó la mirada. – Ese deporte, Jet Race, es exclusivo para mujeres, no hay manera de que el comité de Jet Race permita que un equipo de hombres se integre, al menos deberías saber eso ¿no?
- Bueno… - Kakeru bajó la mirada, jamás pensó en esa posibilidad.
- Es lo que te digo, además yo no tengo interés en entrar a un deporte así, no tiene elegancia, es simple salvajismo y una gran excusa para ver mujeres en trajes ajustados, no es para nada un deporte.
- Eso no es verdad. – Le reclamó el castaño. – Las personas que participan en Jet Races lo dan todo para ganar, dependen totalmente del esfuerzo de su compañero para salir adelante y tienen grandes ansias de victoria, es un deporte totalmente emocionante y hermoso, si le dieras una oportunidad, me entenderías.
- Parece que eres tu quien no me entiende. – Motoi apretó los dientes. – Odio las Jet Races, jamás voy a estar en algo así, nunca.
- … Kurosawa… - Kakeru lo vio con algo de tristeza, Motoi chasqueó la lengua.
- No necesito tu compasión, ahora si ya te quedó claro, no vuelvas a perseguirme. – Dicho eso, se retiró, dejando a Kakeru ahí solo, el castaño trataba de poder digerir las palabras del pelinegro.
- (… No creo que él odie de verdad las Jet Races…)
- Estoy de vuelta. – Motoi abrió la puerta de su casa aunque sabía que nadie le iba a recibir ahí, simplemente se quitó sus zapatos para entrar mientras llegaba a la sala, ahí solo se encontraba un plato cubierto con plástico. – Debió ser mi padre…
Una vez se sentó en la mesa para cenar, vio al frente, en un estante donde se encontraban fotos, vio ahí una en particular, una mujer de largo cabello negro y en traje ajustado posaba junto a un gran trofeo, a un lado se encontraba un niño de siete años, cabello negro y ojos azules. Cuando vio esa foto, soltó un gruñido.
- No… yo realmente odio las Jet Races… madre…
En su casa, Kakeru estaba recostado en su cama, seguía pensando sobre Motoi y las palabras que le dijo, miraba fijamente al techo.
- Kurosawa… no sé qué le habrá pasado para odiar las Jet Races, pero sé que esos no son sus verdaderos sentimientos… haré que me explique totalmente lo que pasa… lo voy a convencer de que son divertidas…
El día siguiente llegó, Motoi caminó directo hacia la entrada de la escuela llevando su mochila colgada en su espalda cuando vio una figura al frente en la puerta, era Kakeru, el pelinegro soltó un suspiro.
- ¿Qué no te lo dejé bien claro ayer? La respuesta seguirá siendo la misma.
- Eso lo sé. – Respondió el castaño. – Solo quiero que me respondas algo ¿por qué? – Motoi enarcó una ceja.
- ¿Qué quieres saber?
- ¿Por qué odias las Jet Races? No creo que haya una razón vacía por la cual odies un deporte.
- … No es algo de tu incumbencia. – Intentó pasar al lado del castaño pero este interpuso su mano para evitar que siga.
- No permitiré que sigas avanzando hasta que me digas la razón. – Declaró con fuerza, Motoi miró fijamente a Kakeru.
- Te lo advierto, déjame en paz o lo vas a pagar.
- Oblígame. – El pelinegro empezó a perder la paciencia, Kakeru realmente estaba siendo demasiado terco con ese asunto, si no podía alejarlo a las buenas, sería del otro modo.
- Tu quisiste. – No avisó al momento en el cual le lanzó un golpe, Kakeru sintió el puño impactar en su estómago y casi caer de rodillas. – No me gusta usar la fuerza y no deseo meterme en problemas.
- No seguirás avanzando. – Kakeru se recuperó y respondió con un golpe directo al rostro de Motoi, este no vio venir tal respuesta a lo cual impactó, su mejilla estaba roja y escupió algo de sangre.
- Llegaste demasiado lejos, ahora no puedes retroceder.
- Lo sé, yo tampoco voy a rendirme. – Los dos continuaron peleando, ambos se lanzaron puñetazos en varias ocasiones, eso llegó a un punto en el cual otros estudiantes alarmaron de la pelea, llegaron profesores para separarlos en ese momento.
Un tiempo después, los dos fueron citados a la oficina del director para recibir una reprimenda, solo les dio una advertencia y que no se vuelva a repetir nuevamente. Ya entonces salieron, ambos teniendo bandas en sus rostros por los moretones, aunque tenían las miradas al otro lado para no verse.
- Todo es tu culpa. – Reclamó Motoi. – Tu empezaste todo esto.
- Yo solo quería reclutarte para mi equipo de Jet Race.
- No sé qué tan terco puedes llegar a ser… - El pelinegro soltó un suspiro. – No puedo decirte la razón por la cual odio las Jet Races… no es algo sencillo…
- No importa, supongo que solo debo intentar llegar hasta el fondo hasta que finalmente me digas. – En ese momento Kakeru ya se volteó con una sonrisa en su rostro. – Lamento haberte golpeado. – Motoi miró con asombro al castaño, no sabía cómo podía sonreír después de haber peleado contra él, soltó una pequeña risa por lo bajo.
- Eres alguien muy raro… ¿realmente estás tan desesperado en ser un competidor en ese deporte?
- Es mi sueño de niño, llegué a presenciar una carrera y quedé totalmente maravillado con la demostración de ambos equipos, quiero sentir lo mismo que ellas, ver lo mismo y demostrar que puedo conseguirlo.
- Tienes un sueño bastante complicado. – Motoi se apoyó en la pared, mirando al frente en la ventana, el sol estaba en su punto. – Te pueden etiquetar como un loco por solo intentarlo y, la verdad, no quisiera estar en ese momento para que me vean de la misma forma.
- Pero no sabemos qué puede pasar hasta no intentarlo. – Sonrió Kakeru. – No hay que rendirse antes de tiempo, si hay una posibilidad, quiero tomarla y ejecutarla.
- Supongo que entiendo… - Bajó la mirada, él entró a Kyudo porque presenció la oportunidad, en realidad no era tan bueno como lo es actualmente, se tuvo que esforzar bastante para alcanzar el nivel que tiene. – Para ser alguien raro, no eres un mal tipo.
- Y para tener mal rostro, eres amable. – Respondió Kakeru, Motoi sonrió por debajo.
- … Supongo que podría observarlo de cerca… - Kakeru ladeó su cabeza en confusión al escucharlo.
- ¿Observar que?
- Tu sueño… quiero ver si realmente podrás alcanzar esa meta que tanto deseas.
- Eso significa que…
- No es algo totalmente seguro, pero lo estaré viendo… seré parte de club entonces. – En ese momento Kakeru sonrió de forma tan amplia, no pudo evitar saltar para abrazar a Motoi.
- ¡Gracias, jamás pensé que alguien quisiera estar conmigo en el club!
- Ok, ok, entiendo pero suéltame, es vergonzoso que dos chicos se abracen. – Expresó el pelinegro con vergüenza, Kakeru realmente estaba emocionado.
- Entonces, déjame presentarme una vez más, soy Mitsuya Kakeru, jetter y futuro competidor de Jet Race. – Extendió su mano.
- … Kurosawa Motoi, no sé qué seré, estaré viendo de cerca tu camino.
- Un gusto Motoi. – Sonrió Kakeru.
- Igualmente… Kakeru…
Ese era un gran avance para Kakeru, lo que ambos chicos no sabían es que ese mismo encuentro llevaría a algo más grande, muy pronto, el mundo del Jet Race sufriría una sacudida que lo terminaría cambiando todo, algo nuevo y emocionante estaba por empezar y ellos dos serían la clave para que ese cambio se pueda dar.
- ¡Misa-chan, Misa-chan! – Una chica de cabello castaño corto y cuerpo realmente exuberante corrió hasta una habitación, dentro se encontraba una chica de cabello negro y ojos azules que estaba leyendo una revista.
- ¿Qué sucede Rin?
- Ya salió, la convocatoria para la próxima copa Kandagawa. – Mostró el formulario que estaba en su teléfono, la chica de nombre Misa lo revisó. – Este año igual participaremos ¿no?
- Así es. – Sonrió levemente la pelinegra. – Ganamos la anterior copa, parece que deberemos defender el título de campeonas.
- Todas nuestras amigas igual estarán participando como siempre, pero ¿crees que habrá algún nuevo equipo este año?
- No tengo idea… de todas formas, solo nos esforzaremos como siempre.
- Si. – Asintió la castaña, no solo ellas, los demás equipos también tenían en la mira ganar la copa, una fuerte competencia estaba a punto de darse y ninguna de ellas sabía sobre la próxima revelación que estaba a punto de entrar…
¡Ey, que tal! Aquí RinMakoto con una nueva historia, esta vez decidí agarrar el anime de Kandagawa Jet Girls, claro que es un poco raro e inusual pero estoy confiado en que podré desarrollar bastante bien la historia que tengo en mente. Ahora diré algo, subo esto a modo de un pequeño adelanto de lo que será la historia, claro que aún no me enfocaré en ella hasta que termine alguna de las otras que tengo actualmente pero ya digo que no pasará mucho antes de que empiece a escribir semanalmente este fic, así que por mientras, espero a saber sus opiniones al respecto, es una trama común en este tipo de historias sobre el chico que intenta adentrarse al deporte de mujeres, ahora tendrán un largo camino, sigamoslos juntos. Hasta el próximo cap. Saludos.
