Ahora que fueron confirmados como un nuevo equipo de Jet Race a participar en la copa, Kakeru y Motoi tenían mucho entrenamiento por delante, más que nada el castaño que debía aprender a manejar el Jet antes de tener su primera carrera clasificatoria, de tal modo Kujou planeó el programa de entrenamiento para ambos, sobre todo para el castaño.

- Mantener el equilibrio es importante, no pierdas tu centro de gravedad. – Motoi estaba encima de una tabla de madera sobre un rodillo mientras Kakeru seguía corriendo alrededor del campo.

- ¿Y por qué hago esto? – Preguntó el pelinegro, buscando no caerse.

- Como Shooter, estarás la mayor parte del tiempo parado sobre el Jet, una caída descuidada es lo peor que puede suceder así que necesitas tener el mejor equilibrio posible.

- Esto es… una estupidez…

- Tu puedes Motoi. – Le alentó Kakeru en su tercera vuelta, el pelinegro no disfrutaba realmente tal entrenamiento, en ese momento y sin previo aviso el presidente le lanzó un arco.

- ¡Oye, es peligroso!

- Pasemos a la siguiente fase. – Le ignoró. – necesitas concentrarte en disparar con calma así que intenta con una flecha como haces habitualmente.

- No puedo, esto es imposible. – Se quejó, Kujou soltó un suspiro.

- Será más trabajo de lo que pensé…

- Igual es un poco excesivo… - Makoto soltó una risa nerviosa, Kakeru llegó en ese momento tras terminar sus vueltas. – Buen trabajo Kakeru-kun.

- Motoi no ha terminado, igual hay tiempo, las clasificatorias comienzan como dentro de un mes y medio. – En eso vieron como Motoi cayó de cara al suelo, gotones surgieron en las frentes de ambos. – Si requerirá más trabajo…

- Y yo que ni siquiera quería hacer esto… - El pelinegro se levantó. – Kujou, dejémoslo por hoy, no me siento con más ganas de continuar entrenando.

- Bien, igual requiero que estén en la mejor forma física y mental posible, así que por hoy terminamos, continuaremos mañana, así que descansen, yo debo retirarme a realizar trabajo del consejo. – Y el de lentes se fue en ese momento, con las practicas finalizadas, podían descansar un poco.

- Motoi, que tal si vamos un rato al centro. – Sugirió Kakeru. – Tal vez si convivimos más, podamos trabajar mejor como equipo.

- Lo siento, pero tengo otras cosas que hacer, quizás ir al club de Kyudo y…

- No seas malo, quizás encontremos cosas divertidas. – Le sujetó del brazo para irse de ahí.

- ¡Oye, espera!

- Nos vemos luego Makoto. – Se despidió de su amigo. Los dos salieron del instituto para ir al centro de la ciudad, Motoi no estaba realmente entusiasmado al respecto pero Kakeru le arrastró por una buena distancia como para irse, de ese modo llegaron. – Que tal buscar algo de comer, aquí en Kandagawa hay muchas cosas deliciosas.

- Lo que sea… - Expresó con desgano, algo de lo que pudo fijarse es como varias personas les observaban. – Nos están viendo…

- Quizás saben de nosotros, después de todo nos presentaron en televisión.

- Oigan. – Escucharon la voz de un grupo de jóvenes. - ¿Son ustedes ese equipo masculino de Jet Race?

- Si ¿necesitan algo?

- Nada realmente, es increíble que participen en un deporte de mujeres que harán ¿dispararnos con sus pistolas de agua? – El grupo empezó a reír.

- No los molestes hombre, seguro están en una cita, han de ser homosexuales, solo por una razón como esa entrarían a las Jet Races.

- Ustedes… - Motoi endureció la mirada mientras apretaba el puño, estaba a nada de golpear a uno de ellos.

- Escuchen, si realmente creen que pueden triunfar en eso, están equivocados, hombres no están hechos para las Jet Races, aprendan su lugar y dedíquense a algo más masculino como el box o algo por el estilo.

- No eres para criticar lo que hacemos, es mi sueño ser competidor de Jet Race y nada hará que lo abandone. – Reclamó Kakeru.

- Como digas, puedes ir a darte de besos con tu novio. – El grupo siguió riendo, Motoi no pudo soportarlo más y buscó golpear al que tenía enfrente.

- Muy bien~ - Un par de chicas se metieron en ese momento, las dos llevaban uniformes blancos con faldas azules cortas, su escote era bastante prominente. – Chicos, dejen de pelear ¿no ven que estamos en un sitio público? No quisieran armar un escándalo.

- Es cierto, no sean niños malos y váyanse, a menos que quieran que llamemos a la policía. – la chica bronceada soltó un guiño, el grupo de jóvenes chasqueó la lengua.

- Vámonos… - Y se fueron, Motoi se tranquilizó en ese momento.

- Gracias por la ayuda. – Agradeció Kakeru, ambas chicas les vieron con sonrisas.

- No es nada, haríamos lo que sea por chicos lindos como ustedes. – Guiñó la de cabello verdoso oscuro. – Además, entre compañeros de Jet Race, hay que cuidarnos.

- ¿Son un equipo? – Preguntó Motoi, ambas chicas sonrieron, haciendo una pose de victoria con sus dedos.

- Soy Shiraishi Manatsu.

- Y yo, Midorikawa Yuzu.

- Y somos MKHU. – Se presentaron al mismo tiempo, Kakeru tenía brillo en sus ojos.

- Las conozco, son otro equipo de Jet Race, me alegra verlas de cerca. – Sujetó las manos de ambas.

- Que directo, me gustan los hombres así… - Sonrió Yuzu por debajo.

- Parece que sigue habiendo gente que no acepta que participemos en Jet Races. – Expresó Motoi por debajo.

- No les hagan caso, son gente mala que no entiende, eso está fuera de nuestro radar de lo cool. – Expresó Manatsu con el ceño fruncido.

- Ese tipo de hombres no tienen confianza alguna en su virilidad, seguro son ultra vírgenes. – Yuzu soltó una risa.

- Por eso es que respetamos a gente como ustedes, toma mucho valor hacer una declaración como esa, deseamos enfrentarnos a ustedes. – Kakeru estaba feliz de saber que ellas querían enfrentarse en algún momento.

- Igual deseo que podamos competir en Jet Race… aunque seguimos entrenando… - El castaño se rascó la nuca. – Es cierto… ¿pueden hacernos un favor? – Ambas chicas miraron a Kakeru.

- Por supuesto, pero no creo que debamos quedarnos aquí parados, vamos a un café.

- Tengamos una cita. – Yuzu sujetó el brazo de Motoi, sus pechos se hundían en él, avergonzando un poco al pelinegro. – No arruines ese hermoso rostro frunciendo el ceño, divirtámonos un poco…

- Yuzu-chan, de nuevo sacas esas intenciones de ir tras hombres que te llamen la intención… - Manatsu soltó un suspiro. – Lamento un poco la actitud de mi amiga, no puede controlarse al ver hombres guapos.

- No importa. – Respondió Kakeru con una sonrisa nerviosa. – Con gusto les invitaremos a una comida.

- Me agradas. – Sonrió la chica bronceada, sujetando del brazo a Kakeru. – Vamos entonces.


El grupo llegó hasta un café donde entraron, sentados en una mesa, pidieron algo de comida, Manatsu y Yuzu decidieron compartir un plato de hot cakes con crema batida mientras que Motoi solo pidió café negro y Kakeru un sundae de fresa.

- Hmmm~ que rico. – Manatsu comía a gusto de uno de los Hot Cakes, su nariz quedó manchada de crema.

- Manatsu-chan, tienes crema en la nariz. – Yuzu se la retiró con un dedo para luego lamerla. – Delicioso~

- Y ¿de qué quieren hablarnos? – Preguntó la bronceada.

- Bueno, siendo un equipo ya experimentado en Jet Race, nos gustaría si pueden darnos unos cuantos consejos. – Expresó Kakeru, ambas chicas reposaron sus brazos sobre la mesa, teniendo sonrisas en sus rostros.

- ¿Escuchaste Manatsu-chan? Parece que unos lindos kouhais nos están pidiendo ayuda.

- Eso escuché Yuzu-chan, debemos hacer nuestro trabajo como Senpais y responder sus dudas.

- Yo comenzaré. – Expresó Yuzu en ese momento. – En el caso de las Jet Races, cosas como la fuerza física o la estrategia no son muy necesarias que se diga, no es un deporte en solitario como muchos otros, pueden ver esto como si fuera futbol o béisbol, lo que más se requiere es la plena confianza en tu compañero.

- Es cierto. – Manatsu rodeó con su brazo a Yuzu. – Si confías en tu compañero lo suficiente, no habrá nada que pueda detenerlos, deben ser como una pareja casada, confiar cuerpo y alma al otro al momento de la competencia, no hay tiempo para dudar o desconfiar, si pueden llegar a ese punto de sinergia, serán el mejor equipo que puede verse.

- Confianza mutua… - Motoi miró al suelo.

- Están comenzando recién ¿no? Pueden ir trabajando en su confianza en el camino, convivan más tiempo, trabajen y conózcanse mejor, eso les ayudará en el futuro, lo aseguramos. – Yuzu soltó un guiño.

- Gracias por los consejos. – Kakeru agradeció con una reverencia. – Los pondremos en mente.

- Que lindo~ ya ansío ver como se desempeñarán en una competencia.

- ¿Intercambiamos números? Quizás podamos juntarnos en otra ocasión para divertirnos ¿Qué dicen? – Sugirió Manatsu, aceptaron, ya recibiendo los números de ambas.

- Gracias~ la próxima vez iremos a un sitio más divertido y privado~ - La intención en la voz de Yuzu no decía cosas buenas.

- Yuzu-chan, no intentes nada pervertido. – Le reclamó Manatsu, la peliverde empezó a reír.

- Ok chicos, nos estaremos viendo. – Ambas chicas se despidieron de ellos en ese momento.

- Motoi, parece que tenemos mucho por trabajar.

- Si… - El pelinegro tenía un problema al respecto, aunque no dijo nada, sabía que eso le iba a perjudicar en un futuro.


Otro día de entrenamiento en el instituto, Kujou decidió que en esta ocasión ya probarían el simulador, aunque no era lo real, daba la sensación de estar en un Jet Race y manejarse por el rio.

- Es momento de que se pongan los cascos, Mitsuya, debes mantener las manos en el manubrio todo el tiempo y tienes que controlar la velocidad, Kurosawa, puedes sujetarte de esa pequeña parte detrás del asiento para mantener el equilibrio, tengan en cuenta que el equipo se moverá y dará una sensación real.

- Bien, finalmente podré sentir esto. – Sonrió Kakeru, Motoi no tenía mucha confianza pero debía hacerlo. Con el castaño sentado en el asiento y Motoi detrás, se pusieron sus cascos.

- Comenzaré la simulación. – Informó Kujou. En ese momento y a sus ojos estaban en el rio, el vehículo empezó a moverse, Kakeru estaba asombrado.

- ¡Wow! Se siente casi igual. – Expresó.

- No te distraigas Mitsuya, controla el Jet todo lo que puedas, Kurosawa, intenta disparar a los objetivos. – El pelinegro asintió, buscó concentrarse mientras Kakeru hacía lo posible por controlar la velocidad y equilibrio, ya que Motoi apuntó, algo ocurrió.

- Tch. – Unos recuerdos llegaron a su mente en ese momento, se vieron borrosos pero claramente escuchaba gritos, se le veía a él de pequeño, mucha gente corría desesperada hacia cierto lugar mientras él se quedaba inmóvil con los ojos desorbitados. – No…

- ¿Motoi? – Kakeru no sabía que la pasaba, de repente el pelinegro se quitó el casco mientras se bajaba, estaba sudando bastante, Kujou y Akatsuki fueron a verlo.

- ¿Qué pasó? – Preguntó el mecánico, Motoi estaba respirando agitadamente. Kujou vio eso con seriedad.

- … El entrenamiento se acaba aquí, deben descansar. – ordenó, Kakeru vio al presidente.

- ¿Qué fue lo que sucedió?

- No lo sé… pero Kurosawa no está en condiciones para continuar hoy, seguiremos mañana, pueden retirarse. – Eso dejó un mal sabor de boca en todos. Motoi seguía recuperándose, apretó su puño con fuerza, estaba frustrado, Kakeru solo pudo verlo con un rostro de preocupación.

Más tarde en ese día, para relajarse un poco, Motoi fue al club de Kyudo, se puso su ropa y tensó el arco, apuntó con fineza al blanco mientras sujetaba levemente la flecha y entonces la soltó, dio justo en el centro, haciendo un sonido en el viento mientras volaba.

- … de nuevo sucedió… - Cerró los ojos, había algo al respecto que le hizo reaccionar de esa forma cuando estuvo en la simulación, ese recuerdo que le llegó a la mente era algo que no quería sentir de nuevo, por esa razón no quería involucrarse en nada con las Jet Races, ahora sentía que solo iba a fallar nuevamente.

El sol empezó a ocultarse, no quedaba nadie más en el instituto. Al cambiarse de nuevo a su uniforme, empezó a caminar de regreso a su hogar, vivía en la zona este de Kandagawa y su casa era de estilo japonés, con una gran puerta y un jardín al frente, su familia venía de una larga dinastía de practicantes de Kyudo, él deseaba seguir esa misma línea, así como sus antiguos familiares. Mantuvo la mirada en el suelo todo el tiempo, lo sucedido en el entrenamiento seguía molestándole bastante.

- ¡Cuidado! – Escuchó una voz, no supo en que momento terminó chocando con alguien, su frente empezó a dolerle demasiado. – Eso duele…

- ¡Fíjate por donde vas! – Reclamó, ya entonces ver que se trataba de una chica de cabello castaño.

- Lo siento, cuando entreno, tiendo a distraerme jeje… - Se levantó en ese momento. – No sé si haya alguna forma de pagarlo…

- No importa… - El pelinegro soltó un suspiro. – La próxima vez, fíjate por donde vas.

- Lo tendré en cuenta… - Motoi ya estaba por irse pero fue llamado nuevamente. – Esto… ¿eres del nuevo equipo de Jet Race masculino?

- … Si… - Expresó por debajo.

- Lo sabía, así que somos rivales. – Expresó la chica, Motoi volteó a ver. – Soy Namiki Rin, mucho gusto.

- … Kurosawa Motoi.

- Un gusto conocerte Kurosawa-kun… esto… no puedo evitar verlo, pero pareces un poco triste.

- Es evidente ¿no? – Soltó una pequeña risa. – Lo arruiné en nuestro entrenamiento de hoy.

- ¿Oh? ¿Y cómo?

- … No es algo que pueda decir… - Musitó por debajo. – Es mi problema, así que solo yo debo arreglarlo.

- Pero no hay nada de malo en hablarlo con alguien. – Expresó la castaña con una sonrisa. – Tienes a tu compañero ¿no? quizás deberías hablarlo con él, de esa forma podrían llegar a un arreglo, de eso trata el ser compañeros.

- Compañeros… no creo que nos vea de esa forma… ya nos dijeron que la confianza es necesaria, pero…

- Puedes tomarte tu tiempo. – Rin cruzó sus brazos detrás de su espalda. – He conocido muchas rivales y amigas desde que empecé a competir, todas son amables, así que estoy segura que sentirás lo mismo, es lo más divertido que podrás hacer.

- ¿Es divertido?

- Sí que lo es. – Expresó la castaña con brillos en los ojos. – Cuando estás encima del Jet, puedes ver un paisaje que nadie más puede experimentar, una vista completamente hermosa, algo que solo podemos experimentar al correr en el rio Kandagawa.

- … Lo intentaré…

- Me alegra escuchar eso. – La castaña sonrió de forma ancha. – Debo seguir corriendo un poco más, nos veremos después Kurosawa-kun.

- Entendido, nos vemos. – Se despidió de la castaña la cual siguió corriendo. Motoi tenía un largo trabajo por delante, no sabía si podía llegar a confiar totalmente en Kakeru y arreglar los problemas que tiene pero quizás las Jet Races sean algo divertido, ese pensamiento estuvo en su mente por un buen rato, se esforzaría al respecto.


El Redentor 777: Pues sí que Kaguya y Kujou tienen su historia aunque no se verá mucho al respecto y habrá problemas con al recepción de ellos como equipo, ya todo eso se llegará a ver.

Pues bueno, ya aparecen otros dos personajes del anime, el equipo de gyarus que les encanta divertirse y si que arrastraron a los dos pero al menos se pudieron llevar unos cuantos consejos, Motoi tiene un problema más grande lo que parece, ya logró conocer a Rin que le animó un poco, ya depende de si él puede continuar y de tal modo es que logre estar tranquilo cuando llegue el momento. Eso es todo por este cap, nos vemos para la próxima semana. Saludos.