El equipo de los chicos pudo tener su primera victoria en una carrera oficial, eso trajo un buen impulso de ánimo para ellos que continuaban entrenando y fortaleciéndose, del mismo modo más ojos se han puesto sobre ellos y bastante gente tiene expectativas sobre lo que pueden hacer, en cierta academia de chicas, la euforia estaba como tal.

- Kakeru-kun es tan guapo, espero logre ganar la copa.

- Motoi-kun es un ángel, debemos apoyarlo con todo, como el club de fans que somos.

Todas las chicas en esa academia apoyaban al equipo respectivamente, Rin y Misa no podían creer la gran popularidad que obtuvieron actualmente, ya ellas estaban en su salón del club junto a las demás.

- Sí que todas estas chicas están descontroladas por ese equipo de chicos, no es que sean la gran cosa. – Exclamó Kiriko restándole importancia.

- No podemos ignorar toda la atención que han ganado Yoshitoku-san. – Exclamó Fumika. – Ese equipo ha estado ascendiendo y no es mentira decir que se volverán un adversario formidable en el futuro.

- B-Bueno, yo debo admitir… que igual me han gustado últimamente… - Confesó Hina en ese momento. – C-Claro, solo como equipo, no de otra forma… - Rin y Misa parecieron calmarse en ese momento.

- Mitsuya-kun y Kurosawa-kun serán más fuertes, eso es seguro y ya deseo enfrentarme a ellos cuando llegue el momento, será divertido ¿no lo crees Misa-chan? – Preguntó Rin, la pelinegra asintió.

- Debo admitir que sus esfuerzos han dado frutos, en un inicio los rechacé… pero han demostrado que pueden salir adelante aunque sean un equipo masculino… me hace pensar que quizás no sería raro que otros equipos lo intenten en el futuro, ver más parejas masculinas.

- Eso sí que cambiaría todo el panorama de las Jet Races como lo conocemos ahora. – Pensó Fumika en ese momento. – He hecho algo de investigación hasta el momento y parece que, por el lado de Mitsuya Kakeru no había alguna trayectoria previa, es un novato pero ha mejorado en poco tiempo.

- Igual que Rin-chan. – Señaló Hina, la castaña sonrió.

- Pero Kurosawa Motoi… descubrí algo interesante.

- ¿Qué es? – Preguntó Misa, en ese momento el rostro de la presidenta se puso serio.

- … Él si comparte una historia pasada con el Jet Race, aunque fue un poco complicado porque casi toda la información desapareció al respecto, es como una mancha negra en la historia del deporte que debieron presionar para que fuera borrada. – Eso ya no parecía nada lindo, ambas chicas estaban algo nerviosas de saber, sobre todo Rin.

- … Puedes decirlo. – Respondió la castaña, quería saber al respecto, si involucraba a Motoi, deseaba saberlo.

- Bien… su apellido me parecía un poco conocido así que investigué y encontré información en un sitio web antiguo… Kurosawa Saki, antigua campeona de Jet Race durante cuatro años consecutivos.

- ¿Su madre fue corredora de Jet Race? – Preguntó Misa con asombro, Fumika asintió.

- Así es, incluso debió haber competido contra la madre de Namiki-san en varias ocasiones.

- No sabía eso… - Exclamó Rin, ya que, aunque presenció varias competencias de su madre, no recordaba nada de sus competidoras.

- Ella fue una Shooter muy habilidosa, teniendo una puntería perfecta, nunca fallaba sus tiros.

- Debió ser buena ¿Cómo es que Kurosawa-kun nunca nos habló de ella? Quizás si le preguntamos, podría darnos algunos consejos.

- Eso ya no es posible Namiki-san. – Exclamó Fumika de una forma algo oscura. – Ya no puede hacerse, porque… ella falleció en un accidente… en una carrera…

Eso sorprendió a todas en ese momento, la madre de Motoi fue una asombrosa competidora pero que terminara muriendo en una carrera, era un gran impacto, en ese momento Rin pensó si Motoi estuvo presente en ese momento, siendo así, que pasaba por su mente cuando sucedió, quería saber más pero igual tenía miedo de que se molestara con ella si intentaba averiguar más al respecto.


Cayó la noche, Motoi regresó a su casa después de entrenar durante ese día, no estaba completamente agotado pero si deseaba darse un buen baño. Al llegar, contestó pero nadie respondió, su padre seguía trabajando hasta altas horas de la noche, ser quien proporcionaba el apoyo financiero y como padre cuidando de su único hijo, era algo complicado. El pelinegro se quitó los zapatos mientras entró, entonces miró a un costado, un altar que estaba puesto ahí, con incienso prendido, en medio estaba la foto de una mujer de cabello negro largo y ojos azules, sonriendo a la cámara posando junto a un trofeo.

- Madre… - Motoi se arrodilló rezando unos cuantos segundos, no expresó nada en ese momento, solo se mantuvo así. – Estoy de regreso… tuve otro día de entrenamiento, fue algo duro por lo exigente que es el presidente pero he podido manejarlo, creo que poco a poco me voy acercando a como fuiste en el pasado ¿no? Desde ese día odié este deporte por lo que te causó… pero ahora creo entender por qué te gustaba demasiado… - Sonrió levemente.

Motoi se levantó mientras fue a la cocina para preparar algo rápido de cenar, esa historia no era algo que realmente le gustaba recordar, si bien tiene grandes recuerdos de su madre, lo último que vio de ella no era precisamente algo feliz.

"Flashback"

Todo empezó hace 13 años, Motoi aún era pequeño, pero si podía observar cómo es que su madre aparecía en la televisión, iba encima de ese jet que él veía como algo mágico, ella disparaba y siempre acertaba a sus objetivos ¿Cómo es que podía hacerlo sin fallar? Fueron varias preguntas pero siempre le gustaba verla.

- ¿Qué ves jovencito? – Una mujer le abrazó por detrás, era ella. – Así que, viendo otra vez mis videos, sí que te encanta ¿eh?

Debido a todas las competencias que observaba, Motoi agarró un gran gusto por las Jet Races, siempre observaba a su madre y disfrutaba cuando ella ganaba, ella siempre aclamó que el deporte era una de sus más grandes pasiones, pero tenía otra, una que demostraba frente a cámaras o en el público, y eso era su familia.

- Así que deseas disparar ¿no? – Preguntó la mujer, el pequeño Motoi asintió. – Ya veo, puede ser un poco pronto para ti pero considero que, si los hombres estuvieran permitidos a participar en Jet Race, serías un gran Shooter, pongamos eso a prueba. – Le pasó una pistola de agua. - ¿Ves ese árbol de ahí? Intenta apuntar y disparar.

Motoi hizo lo que le dijo, debido a que aún era grande para sus pequeñas manos, tuvo que sostenerla con ambas y apuntar, cerró el ojo mientras procuraba concentrarse, así fue cuestión de segundos para que disparara, aunque el retroceso le hizo caer de sentón, vio como el proyectil voló y dio al árbol, su madre se vio algo asombrada para luego sonreír.

- Eso estuvo perfecto, parece que heredaste mi puntería perfecta después de todo. – Empezó a reír, Motoi le siguió, realmente disfrutaba pasar el tiempo con su madre, le encantaba verla reír, divertirse y ganar, creyó por siempre que sería así.

- Esa Namiki sí que me derrotó, no debí subestimarla. – Se vio frustrada, Motoi se acercó a ella.

- ¿Pasa algo madre?

- No es nada pequeño, solo que mamá encontró una rival interesante y eso que apenas empezó, no dudo que ella vaya ser igual de grandiosa que yo en poco tiempo. – Respondió con una sonrisa.

- Nadie puede ganarte, eres la mejor.

- Gracias por esas palabras. – Acarició su cabello. – Parece que debo entrenar más para poder derrotarla, ya lo verás.

De tal modo, siempre que tuvo una carrera contra esa mujer, acababa perdiendo y ella ganó popularidad, desde entonces se vio como una rivalidad entre ambas pasó a ser bastante grande, incluso legendaria y en poco tiempo tenían un record casi igualado de victorias y derrotas.

- Parece que esta carrera es decisiva para clasificar a la copa. – Exclamó ella, ya estaba lista para correr, ahí Motoi se acercó a ella. – Fíjate bien hijo, ve como tu madre gana otra carrera ¿entendido?

- Si. – Asintió él.

- Ya está calibrado el jet. – Respondió su mecánico, ya entonces ella y su compañera subieron para empezar la carrera, se puso a un lado junto para observar. La carrera empezó y como siempre fue todo emocionante para el público, Motoi lo veía con ojos de asombro, como su madre se concentraba en ello, hasta que ocurrió eso…

No sabía que pensar, de repente su jet tuvo una falla y perdió el control, causando que chocaran, la Jetter tuvo suerte de solo salir con una fractura pero la Shooter, su madre…

Solo pudo ver mucha gente corriendo en pánico, los asistentes ayudando a sacarla del agua luego del impacto, todo se puso en blanco para él que seguía sin digerir lo que ocurrió, ese día fue el mismo en que lo perdió…

Pasado un funeral, familia, amigos, incluso sus compañeras competidoras asistieron al funeral de la que fue una de las mejores exponentes del deporte, Motoi se quedó ahí, con la mirada baja, no podía aceptar que su madre se haya ido para siempre. Fue ahí que una pequeña chica de cabello castaño la cual acompañó a su madre le vio, vio la tristeza en sus ojos, quiso hablarle pero su madre la sujetó.

- Vamos Rin, es tarde.

Todo terminó, Motoi se quedó ahí un rato más, mirando la tumba donde estaba su madre.

- Madre… aunque dijiste que sonriera en momentos como estos, no puedo hacerlo… no fue tu culpa, fue lo que te gustaba hacer… el Jet Race te arrebato de mí… eso no es justo… yo… ya no quiero saber nada de ello… lo odio… lo odio por haber acabado contigo… lo odio…

"Fin del Flashback"

Motoi miró un rato, sentado en la mesa, observando el altar mientras terminó de cenar, entonces soltó un suspiro.

- (En ese entonces declaré aquello pero entonces me vi arrastrado en esto… quien diría que las cosas cambiarían paulatinamente) – Sonrió levemente. – Madre… finalmente puedo decirlo… entiendo por qué amabas profundamente este deporte, de ese modo… ya estoy a tu lado y te superaré…


Rin seguía preocupada al respecto de lo que escuchó, un suceso así no es algo que pueda superarse realmente, deseaba hablar con Motoi al respecto, por esa misma razón decidió hacer una llamada una vez terminó de bañarse y Misa entró, tomó el teléfono, buscando el número del pelinegro, así lo hizo, algo nerviosa pero lo hizo, él contestó.

- ¿Namiki? ¿Ocurre algo? – Escuchó la tranquila voz de Motoi, la castaña se puso algo nerviosa, pero ya había avanzado bastante, no podía retroceder.

- Esto… solo quise hablar para ver si estabas bien, no hemos podido juntarnos últimamente por nuestros respectivos entrenamientos.

- Eso es cierto… las siguientes carreras serán las decisivas para que logremos clasificar en la copa.

- Es verdad… jeje… no sé si tengas tiempo pero me gustaría que pudiéramos vernos esta noche.

- ¿Esta noche? Creo que es algo tarde.

- Necesito hablar contigo, de algo que no puede hacerse por teléfono, así que por favor, ve al templo, deseo reunirme ahí.

- … Si eso quieres, estaré yendo enseguida.

- Entiendo, gracias. – Colgó, su corazón estaba latiendo fuertemente pero no podía retroceder, ya tenía que ir. Rin salió de la casa no sin antes avisar a la familia de Misa, su hermana mayor no tuvo problemas, así ella partió llevando esa sudadera amarilla y los pantaloncillos del mismo color mientras se apresuraba a llegar al templo, corrió todo el camino aunque se agotara, ya entonces logró llegar, se puso en la entrada en lo que esperaba a Motoi, algo que sucedió al cabo de unos cuantos minutos.

- Ya me encuentro aquí. – Anunció su llegada. – De que deseabas hablar.

- Bueno… - Rin bajó la mirada, le era algo complicado poder decirlo, era un asunto bastante personal después de todo y no quería lastimar los sentimientos de Motoi al respecto.

- Si no piensas decir nada, entonces quizás deba regresar.

- N-No, espera… - la castaña le detuvo, sujetando de su playera levemente. - … Lo que quiero decir es que…

Rin se quedó callada nuevamente, Motoi realmente no tenía mucho tiempo por esperar y no entendía por qué ella estaba de esa forma, si algo realmente lo preocupaba o algo por el estilo, quizás debía decir algo.

- … No sé qué tengas en la mente, pero lo que sea, no es algo de lo que debas preocuparte, ahora mismo nuestra concentración debe estar en los entrenamientos, ya vimos que los próximos rivales quizás no sean tan fáciles, hay que estar pendientes ¿no? – Rin asintió. – Eso es lo único que importa.

- … Ya veo… - En ese momento la castaña finalmente pudo calmarse y sonreír levemente. – Así que quizás estuve preocupada por nada.

- ¿A qué te refieres?

- La verdad es que… en mi club, investigamos sobre ustedes y encontramos información sobre… tu madre… - Bajó la mirada, Motoi enarcó una ceja en ese momento. – No sabía que eso ocurrió y pensé que quizás estabas triste por ello.

- No es necesaria la preocupación, a decir verdad, ya lo superé. – Respondió, Rin le vio con asombro. – En un inicio, si admito haber tenido un rencor por ello, no quería saber nada de las Jet Races, pero entonces Kakeru me arrastró a este mundo, entrené bastante y no pienso retroceder, incluso creo que, si ella siguiera viva, estaría orgulloso de mí por seguir sus pasos.

- … Ya veo... es bueno saber eso… - En ese momento se dejó caer de rodillas al suelo. – Siento que un gran peso fue quitado de mis hombros.

- Supongo que eso debió tenerte preocupada, si es así, lo siento por ello. – Hizo una reverencia.

- No es necesario que te disculpes. – Rin empezó a excusarse con las manos. – Soy yo la que decidió involucrarse, creo que solo me preocupé a mí misma jeje…

En ese momento y para sorpresa de la castaña, Motoi la abrazó, ella de repente se puso roja con el gesto.

- No sé si algo como esto logre calmarte, pero mi madre siempre me abrazaba cuando estaba triste, me dijo que siempre debo afrontar las adversidades con una sonrisa, así que deberías hacer lo mismo.

- S-Si… - Ella seguía roja incluso después de que le soltara, pero al mismo tiempo estaba feliz por lo sucedido.

- Espero que eso haya ayudado a resolver tus dudas, así que vamos a esforzarnos en todo para seguir adelante ¿no? – El pelinegro sonrió levemente, esa sonrisa era algo que solo Rin podía ver en ese momento y le pareció que ella era especial.

- Si… hagamos eso. – Expresó ya con más energía, se despidieron, de tal forma Rin pudo regresar a la casa de Misa con energías renovadas y sin preocupaciones, ya entonces al tocar.

- Bienvenida Rin-chan. – La madre de Misa, Risa, le recibió.

- Ya vine Risa-san.

- Y bien ¿Qué tal el encuentro con tu novio? – Preguntó de forma casual, eso alertó al resto de la familia y Rin se puso roja.

- E-Esto, pero él no es mi novio…

- Confesaste que te viste con un chico, así que no puedes escapar, dilo todo. – Y se vio rodeada, la pobre Rin no pudo librarse de ello al ser presionada por todas esas mujeres.


Motoi se acostó en su cama para dormir, al cerrar sus ojos creyó ver la figura de su madre en ese momento, ella estaba sonriendo llevando su traje de competición.

- Motoi… has crecido bastante, me alegra verte que estés compitiendo igual. – Expresó con una sonrisa, Motoi sabía que eso era un sueño, pero de igual forma, podía hablar como quisiera.

- No voy a retroceder ahora madre… voy a seguir adelante y entonces un día, voy a superarte.

- Me gustaría verte hacerlo. – Empezó a reír. – Recuerda que siempre estaré viéndote desde lejos, aunque no me encuentre ahí contigo, así que destroza a la competencia como yo lo hacía.

- Eso haré… gracias por todo… - La figura de su madre desapareció mientras aún sonreía. Ya entonces Motoi continuó durmiendo.

Pasó por muchas dificultades pero ahora tiene nuevas metas, él las tomaría y cumpliría lo que dijo, sería más grande que su propia madre, ese era su objetivo actual…


Ninja Britten 11: Si, ya debió ser hora para que ganaran jaja, y sí que ahí Misa y Rin deberán cuidar bien de los chicos o sino vendrán otras que se los podrían quitar jaja.

El Redentor 777: Bueno, Yuzu la arrastró así que las dos terminaron sufriendo la ira de Misa jaja, bueno, ya se irá viendo.

Pues aquí traje un cap con algo de drama, claro que no duró demasiado, no está en mis planes que Motoi se sienta triste por ello, después de todo tiene una meta y Rin si mostró mucha preocupación por él, al final todo terminó de buena manera, el siguiente cap viene para Misa y Kakeru, y tengo algo especial planificado para ellos dos, ya lo verán, hasta el próximo cap. Saludos.