THIRSTY FOR YOU
CAPÍTULO 2
La mirada esmeralda se reflejaba en el cristal de aquellos largos ventanales, absorta en sus pensamientos, extrayendo memorias de un pasado confuso, sudando incluso al recordar la mirada perversa de aquella castaña, definitivamente era el diablo disfrazado de mujer, no sabía porque pero ese beso pesado, frívolo y sorpresivo le había hecho estremecer como en años. Su prometida apenas la veía por las noches mientras deseaba un abrazo la rubia siempre estaba ocupada en su mundo sin prestarle atención, una semana atrás ella se desesperó y le jalo por el vestido pero se rompió y Alice hizo tal revuelo que tuvo que dormir en el sillón, apenas a un mes de vivir con ella comenzaba a extrañar su apartamento.
Pronto el sonido de un golpeteo en la puerta la saco de su estupor, sin darse cuenta ya estaba oscureciendo.
-Adelante-dijo acomodándose el saco-.
-Está bastante oscuro ¿no es así?-dijo la castaña.
-¿Qué haces aquí Fujino?-dijo congelada.
-Bueno, necesitaba entregarte algunos documentos que requieren tu firma pero tu asistente ya se fue a casa, bueno creo que la mayoría ya se ha marchado, por eso te los he traído personalmente.
-Sí, lo siento perdí la noción del tiempo, gracias por traerlos –dije estirando mi mano para tomarlos.
Ella me tomo de la mano y ante mi sorpresa se llevó uno de mis dedos a la boca, sentí la succión de sus labios y su lengua enrollándose en el fondo, su saliva lubricando mientras me quedaba boquiabierta, jale mi mano hasta mí, pero ella nuevamente la detuvo mientras recorría ahora mi palma completa con su lengua, la humedad que iba recorriendo lentamente llegando a la base de mis dedos, volvió a llevarse dos dedos más a la boca, su mirada lasciva no dejaba de observarme con aquellos ojos depredadores.
-Por favor para-dije con debilidad.
Y en ese momento me soltó.
-Creo que es momento de irme a casa, buenas noches Natsuki-san
-Espera Fujino-dije instintivamente.
-¿Qué pasa?-dijo divertida.
Estaba molesta y avergonzada pero algo dentro de mí me hacía desearla como nunca en la vida he deseado a alguien.
-¿Por qué lo haces?
-¿Por qué no eres honesta Natsuki-san?, se cómo me miras, y estoy dispuesta a llevarte a ese rincón de oscuridad que deseas pero no te atreves a aceptar, soy perversa y puedo llegar a ese lugar sin problemas porque estas aburrida, puedo encender esa pasión que te han obligado a apagar, pero aquí lo único que me puede importar es tu respuesta ¿quieres hacerlo? –dijo mientras se acercaba hasta mí, quedando su respiración en mi rostro.
Yo solo podía observarla, su mirada perversa, la sonrisa divertida, la diferencia de su estatura con la mía, solo me gana por unos diez centímetros pero ella me hace sentir a un más pequeña ¿o era al revés? La quiero en serio la estoy deseando pero no podría hacerle esto a Alyss, debo poner como siempre mi mente fría pero es casi imposible teniéndola tan cerca.
-Supongo estás pensando en Alyss, déjame ponerlo así, tú vas a ser mi juguete y yo voy a ser tu dueña.
-Yo no entiendo
- Te propongo jugar conmigo, con simples reglas- dijo sonriendo la castaña.
-No lo entiendo, ¿Qué obtienes de esto? –dije mirándola fijamente.
-El control, y ¿qué sería mejor que tener a una mujer tan temida temblando como un animal indefenso entre mis manos?
-De acuerdo-dije mientras estrechaba su mano fría.
Ella me tomo de la cintura mientras sus labios fríos se presionaban contra mi cuello, un jadeo escapo de mis labios, escuche su risa, podía sentir la lengua suave deslizarse de aquí para allá mientras me tenía aprisionada, luego con su mano derecha tomo mi rostro atrayéndolo hacia el suyo, no soportaba tenerla tan cerca pero pronto un beso rompió mi poca cordura, sentía una corriente eléctrica recorrer mi espina dorsal mientras sus labios se movían lentamente , su lengua fue abriéndose paso recorriendo sin recato mi boca, mientras me encontraba inmersa en ello me iba llevando hasta el escritorio donde me sentó, sin dejar de besarme sus manos tomaron las mías conduciéndolas a su cuello para después bajar y levantar mi falda, ahora tomaba mi ropa interior y la retiraba dejándome expuesta, sentía tal vergüenza por aquello pero no podía impedirle nada, no a ella, ahora podía sentir sus dedos estimulándome de una forma que nunca antes había experimentado, estaba a punto de llegar al éxtasis pero se escucharon pasos cerca.
-Oh, parece que no somos las únicas.
-Tengo que cambiarme-dije asustada.
-Espera, siéntate en tu escritorio ahora –dijo mientras se ocultaba bajo el mismo, el escritorio tenía un diseño perfecto para lo que ella planeaba.
-Está bastante oscuro aquí Nat- dijo una rubia.
-Lo siento he estado trabajando en los reportes de compras y olvide completamente la hora.
-Es malo que trabajes con la computadora en la oscuridad ya te lo he dicho antes-dijo haciendo un puchero- te vas a quedar ciega como yo.
-Lo lamento, creí que irías a casa- dije intentando parecer calmada.
-No, te estuve llamando pero como no contestabas me preocupe además que el teléfono de tu oficina esta desconectado.
Justo en ese momento las manos de Shizuru comenzaron a recorrer mis piernas, mientras me jalaba por debajo del escritorio, parecía imposible mantenerme calmada.
-Al menos deberías encender la luz, no me gusta hablar contigo en plena oscuridad.
-¡No!- dije al mismo tiempo que su lengua se colaba entre mis piernas.
-¿Qué te pasa?-dijo Alyss.
-No enciendas la luz- dije- va a lastimarme la vista llevo bastante tiempo así.
-De acuerdo, voy a ir a una cena con unos amigos, vete a casa yo iré mas tarde.
-Pensé que podría ir contigo-dije.
-Vamos, no puedes estar siempre conmigo-dijo mientras hacia un gesto de molestia- te veo después, te quiero-dijo marchándose.
Y ahí estaba yo terminando en la boca de la castaña momentos después de que Alyss cerrara la puerta, ella salió debajo del escritorio y volvió a besarme, se sentó en mi silla mientras me hacía colocarme sobre sus piernas, sus dedos se introdujeron lentamente mientras se aferraba a mi pecho, ahora sus labios succionaban uno de mis pezones mientras recibía embestidas mas rápidas, mis piernas comenzaron a temblar como nunca antes me había pasado, y de pronto estalle en un orgasmo que me robo la voz, mi cuerpo entero temblaba mientras ella sonreía, me abrazo unos minutos y en seguida me puse de pie.
-Tengo que ir a limpiarme-dije al darme cuenta que los fluidos escurrían por mis piernas.
-Aun no –dijo llevándose los dedos a la boca- un sabor magnifico, tendré que probarte de nuevo.
-Pero yo...- me silencio con un beso.
-Tú no tienes voz aquí, vas a obedecer y callar.
Me acostó sobre el escritorio, con su cuerpo entre mis piernas, una mano comenzó a embestirme de nuevo y la otra fue directo a mi cuello, estaba asfixiándome y en un punto no lo resistí más y termine nuevamente, pero ella no se detenía mientras me miraba complacida, de nuevo una marea de placer me asalto y por fin se detuvo.
-Podría seguir toda la noche, pero he decidió jugar un día por semana sin límite de tiempo, te dejare escoger el lugar, ahora puedes ir a lavarte lo que quieras, pero no lo olvides nada va a quitarte mi marca, desde ahora eres mía y me llamaras con propiedad.
-Si-dije entre jadeos- mi Señora.
Escuche los tacones alejarse, entre la oscuridad mi mente se perdió, ¿Qué era lo que había hecho?, ella era una perfecta extraña y la acepte así como así, jamás me había sentido de esa forma, solo ella me ha hecho terminar de esa manera y tenía razón termino haciéndome temblar entre sus manos, pero me gusta sentirme así, supongo que en el fondo siempre busque control, ahora debo recobrar la compostura.
Regrese a casa pasada la media noche, me di una ducha, me serví una copa de vino mientras divagaba en mi mente, Alyss llego a la una, ebria, solo cayo a la cama mientras me acostaba a su lado, recordé su mirada y volví a mojarme, necesito más de esa droga llamada Fujino.
Continuara….
Lamento enormemente haber tardado tanto, pero la inspiración andaba fallando, espero lo disfruten.
