Tina y Tsui tuvieron la brillante idea de arrastrar a todos los equipos a un juego de supervivencia en la jungla y ahora, sin nada más que solo ellos, tenían que regresar al hotel en dos días antes de la final de la copa, claro que atravesar la frondosa jungla no sería fácil y para ello necesitaban prepararse.
- Rayos, por qué habré dejado mi teléfono en la mesa… pude haber llamado un helicóptero para que me saque de aquí… - Murmuró Kaguya por debajo.
- ¿Sucede algo Kaguya-sama? – Preguntó Kuromaru, su maid.
- No es nada, solo trabaja, yo estaré aquí.
- Como ordene. – Y se puso en marcha. En otro lado, Yuzu se acercó a Tina la cual estaba intentando pescar en la orilla de la playa.
- Esto… Tina-chan…
- ¿Pasa algo? – Preguntó la idol.
- ¿No podemos hacer algo con esto? – Señaló al hecho de que seguía sin tener sujetador y se cubría los pechos con las manos. – No puedo estar así todo el tiempo.
- Entiendo, creo que Tsui-chan estaba trabajando en algo como esto.
- Tina-chan, está listo. – Su gemela llegó en ese momento, manufacturó un sujetador improvisado con hojas. – Midorikawa-san, esto deberá servirte por ahora. – Le entregó el sujetador de hojas, la peliverde lo tomó.
- Gracias Tsui-chan, no me hubiera gustado ir sin sujetador durante todo el tiempo.
- ¿Acaso no eres una pervertida? Pensé que no tendrías problemas en mostrarlas. – Expresó la gemela pelinegra.
- Puede que me guste otorgar fanservice pero igual tengo pudor. – Declaró la gyaru, ya ajustándose el sujetador. – Se siente mejor, gracias.
- No hay de qué, hay mucho que trabajar si queremos avanzar. – Regresaron a sus trabajos. Kakeru y Motoi estaban nadando en el mar en busca de peces para recoger, mientras buscaban bajo el mar, pudieron ver algunos, ya entonces salieron a la superficie.
- Encontramos peces en esta zona. – Informó el castaño, Misa asintió.
- Hay que arrojar las cañas ahí Rin.
- Si Misa-chan. – Las dos chicas arrojaron las cañas improvisadas para capturar a los peces mientras ambos chicos regresaban.
- Esperemos esas carnadas improvisadas funciones. – Declaró la pelinegra.
- Deberá estar bien, Inori-chan las hizo y ella parece saber lo que hace. – Expresó Rin, en ese momento empezaron a jalar. – Aquí están.
- No te distraigas Rin. – Las dos chicas jalaron con fuerza de las cañas hasta que finalmente salieron, dos peces de tamaño normal pero que podían comer. – Lo hicimos.
- Buen trabajo. – Expresó Kakeru, la pelinegra se sonrojó.
- E-Entonces vamos a llevarlas con Emily y Jennifer para que preparen. – Misa se fue en ese momento, ya con Rin detrás la cual sonrió, esperaba que su amiga pronto pudiera ser sincera.
La pesca tuvo sus frutos y entonces lo prepararon frito para que todos comieran, aunque Kaguya era muy pesada al respecto pero no tuvo de otra, tenían su fogata y se sentaron rodeando a esta.
- No está nada mal comer así de vez en cuando. – Expresó Inori con una sonrisa, soplando su pescado frito.
- Lo enfriaré por ti Inori-san.
- Gracias Fuka-chan. – Agradeció a su compañera.
- Una vez terminemos de comer, vamos a movernos por la jungla, no gasten todos los pescados que debemos guardar en caso de que no lleguemos al punto intermedio, en ese caso deberemos hacer camas improvisadas con hojas de árboles. – Anunció Tina.
- Oh no, eso no, no creerán que yo, Shinjuin Kaguya va a dormir en una jungla sucia, llena de insectos, debo dormir en mi cama tamaño King Size. – Se quejó la peligris.
- No hay otra opción, es eso o quieres quedarte aquí sola. – Comentó Tsui con una sonrisa, Kaguya solo pudo gruñir por debajo. – Ahora que estamos en la misma sintonía, disfrutemos de esta comida y luego vamos a comenzar la aventura.
Luego de que todos terminaran de comer, empezaron a moverse, nuevamente Tsui hizo una canasta improvisada para guardar los peces sobrantes y así comenzaron a moverse en grupo, adentrándose a la jungla por la cual debían estar atentos.
- ¿Es seguro que no hay nada peligroso aquí? – Preguntó Manatsu con algo de temor.
- Totalmente seguro, no hay animales realmente peligrosos en este sitio, la gerencia del hotel se encargó de ello al momento de construirlo aquí. – Respondió Tina. – En cambio, solo dejaron los animales inofensivos que no harían daño a nadie.
En ese momento de unas ramas bajó lo que era un mono, quedando frente a Kaguya la cual soltó un chillido.
- ¡Eeeek! Alejen a este animal de mí.
- Vamos Kaguya-dono, it's only a monkey, no hace daño. – Comentó Emily.
- Pero está sucio y huele mal. – El mono terminó por descender sobre el hombro de la peligris para ascender hasta su cabeza. - ¡Quítenmelo de encima!
- Parece que le agradas. – Comentó Rin con una sonrisa.
- ¡No me gusta esto, Kuromaru, has algo!
- C-Claro Kaguya-sama. – La maid intentó sujetar al mono de la cabeza de su ama pero esta se movía por toda la zona, revolviéndoselo aún más.
- Mi cabello, Kuromaru.
- E-Estoy intentándolo Kaguya-sama, pero es muy escurridizo.
- Es fácil librarse de él, miren. – Tina sujetó una fruta que colgaba de una rama y la ofreció al mono, este se quedó quieto viéndola hasta que saltó de la cabeza de la peligris para ir a la fruta y entonces saltar lejos de ahí. – Es todo, como Tsui-chan y yo hemos estado en programas con animales, sabemos que hacer.
- Mi cabello… - Todo el cabello de Kaguya estaba arruinado, Misa no pudo evitar aguantar una risa.
- (Si Shinshijuin-san estuviera aquí, no dejaría de fastidiarla toda la vida con esto…) – Pensó ella al verla.
- Ya tuvimos suficiente distracción, continuemos. – Anunció Tsui, el grupo siguió moviéndose para poder llegar a la zona intermedia y poder descansar durante la noche.
Pasaron unas dos horas y no se detenían, aguantaron también las múltiples quejas de Kaguya respecto a la humedad, insectos y demás, se veía totalmente horrible.
- ¿No podemos abandonarla en algún lado? Haría nuestro viaje más tranquilo. – Sugirió Misa.
- Vuelve a decir algo así y todo el peso de la familia Shinjuin caerá sobre ti y tu familia. – Amenazó la peligris, Misa le vio con rostro molesto.
- No sigan peleando. – Yuzu intervino entre ambas. – Pelear en esta situación no es bueno, seamos todas amigas como siempre ¿no?
- Con ellas, imposible. – Kaguya se cruzó de brazos. – Solo quiero salir de este lugar.
- Realmente es insoportable… - Expresó Misa por debajo.
- No peleemos Misa-chan, hay mucho más por disfrutar adelante. – Comentó Rin. – Ha sido un viaje divertido hasta ahora y hay muchos animales que hemos visto.
- Bueno… eso es verdad… - Comentó por debajo.
- Parece que la variedad de aves es bastante aquí. – Comentó Motoi observando al cielo, múltiples aves volaban, en eso un loro aterrizó sobre el hombro de Kakeru.
- Este amiguito parece que se encuentra tranquilo con las personas. – Señaló al loro verde. – Es gracioso.
- Si lo es… - Misa escondió una pequeña, Rin se sintió feliz al ver a su amiga disfrutar.
- Wait a minute. – Jennifer detuvo a todos en ese momento, cerró los ojos como si buscara escuchar. – Mis sentidos de samurái están resonando, algo se acerca…
- ¿Qué pasa ahora? – Preguntó Kaguya cuando de repente se escucharon unas trotadas a la lejanía, los demás pudieron escucharlo.
- Es como si algo estuviera corriendo a esta dirección… - Comentó Fuka, en ese momento, de las ramas el animal que apareció era un jabalí, los vio y estaba dispuesto a atacar.
- ¡Cuidado! – Gritó Tina, las chicas se hicieron a un lado mientras el animal pasó, realmente quería embestirlos y era fuerte debido a cuando golpeó un árbol, este se agitó.
- ¿Qué hace un jabalí aquí? – Preguntó Yuzu.
- No sé, tal vez a la gerencia se les escapó. – Respondió Tsui.
- ¡Volverá a atacar! – Avisó Inori, nuevamente tuvieron que moverse para evitarlo.
- Hay que detenerlo. – Expresó Motoi.
- ¿Pero cómo? – Preguntó Fuka, en eso Kaguya pareció tener una idea.
- Kuromaru, ponte enfrente de ese animal, utiliza esa grasa que tienes y has que rebote en tu cuerpo.
- ¡Eso no funciona Kaguya-sama! – gritó la maid. – Saldría lastimada.
- Parece que no tenemos otra opción usaré mis ninja skills. – Emily sacó lo que eran una shuriken que improvisó con madera y se puso en posición de arrojarlas. – Muy bien animal, prueba esto. – Empezó a arrojarlas hacia el jabalí pero no les hacía nada. - ¿No funciona?
- ¡Apártate! – Motoi saltó sobre Emily para apartarla y evitar que el jabalí la golpeara, los dos cayendo al suelo con el pelinegro cubriendo a la morena. - ¿Estás bien?
- Si, thanks Motoi-dono. – Agradeció ella, Rin no se vio muy feliz.
- Aquí viene de nuevo. – Avisó Tina, ese animal estaba siendo muy molesto en cuanto a sus ataques. – Si pudiéramos deshacernos de él.
- Parece que hay que demostrarle quien manda aquí. – Kakeru se puso al frente en ese momento, encarando al animal.
- ¡Mitsuya, que haces! – Gritó Misa con preocupación.
- Solo le voy a mostrar a este animal que no se meta conmigo. – Miró de frente al jabalí mientras este se preparaba para atacar, ganando impulso el animal empezó a correr y Kakeru no se movió para nada, alertando a las chicas, Misa cubrió sus ojos, no quería ver. – Perfecto amiguito, ven e intenta detenerme.
Se plantó en el suelo lo más que pudo y el jabalí corrió para embestirlo, en ese momento que lo golpeó, Kakeru casi se va hacia atrás pero tenía un plan, sujetó al animal directamente de las orejas y entonces apresó su cabeza, con un rugido aprovechó la fuerza ganada por el jabalí para arrojarlo a un lado, derribándolo al suelo, el animal, al ver que se vio superado, corrió lejos de ahí.
- Listo… - Comentó.
- ¿Te encuentras bien? – Preguntó Tina.
- Perfecto, ese golpe que me dio si fue duro pero lo resistí, más duros son los entrenamientos de Kujou-san jaja. – En eso alguien le abrazó por detrás, era Misa la cual cubría su rostro con la espalda del castaño.
- Pudiste haberte herido… eres un idiota…
- Lo siento Aoi-san, pero era lo que tenía que hacer.
- Parece que hay un ambiente muy cómodo aquí. – Tsui puso una sonrisa divertida a lo cual Tina le acompañó, Misa se dio cuenta y se apartó, su rostro estaba totalmente rojo.
- ¡N-No es lo que piensan!
- No nos engañas~ - La pelinegra no pudo decir nada para defenderse, en cambio Kakeru se sentía confundido.
- ¿Qué pasa ahí? – Preguntó Motoi a Rin, esta solo sonrió.
- No es nada~
Sin decir nada más, continuaron con el viaje, poco a poco el sol estaba ocultándose y no sabían hasta que lugar podían llegar y si al menos podrían alcanzar esa cabaña intermedia para descansar.
Ya era de tarde y no había indicios de que alcanzaran esa cabaña, lo cual hacía que no hubiera muchas esperanzas de lograr descansar en un lugar cómodo.
- Parece que al final deberemos dormir a la intemperie. – Comentó Tsui, eso hizo que Kaguya sintiera escalofríos.
- No, todo menos eso, al menos quiero tener un techo para dormir, no seré muy exigente, lo juro.
- Esto, Tina-sama. – Kuromaru se dirigió a la idol pelivino. – Si no es mucha molestia, podríamos seguir un poco más, no quisiera que Kaguya-sama se la pase quejándose durante toda la noche, esto… no dejaría dormir a nadie.
- … Es verdad, creo que mejor nos apuramos y alcanzamos esa cabaña de una vez.
- Veo algo cerca. – Señaló Inori, el grupo empezó a moverse a través de unas hojas para observar y entonces, luego de atravesar estas, vieron una cabaña de madera, algo que más bien parecía un mini resort o de esos hoteles que encuentras en montañas.
- Parece que llegamos. – Señaló Tsui con una sonrisa.
- ¡Gracias, gracias Kami-sama! – Kaguya empezó a agradecer al cielo.
- Que exagerada. – Comentó Misa por debajo. El grupo hizo su entrada, era realmente como un hotel de montaña, incluso había batas preparadas para todos.
- Este lugar tiene aguas termales, así que podremos ir a disfrutarlas. – Comentó Tina lo cual alegró a las chicas.
- Misa-chan, nuevamente estaremos en unas aguas termales. – Comentó Rin, la pelinegra asintió.
- Si… la última vez fue en el templo de Misuda-san.
- Parece que esta vez podremos descansar Motoi. – Expresó Kakeru, el pelinegro asintió. Ya entonces que fueron a ver a la cocina, Kuromaru tenía los ojos brillando de toda la comida que estaba ahí, incluso su baba recorría su boca.
- Comida…
- Es bueno tener un lugar donde descansar. – Expresó Yuzu estirando los brazos. – No puedo esperar para ir a esas aguas termales, mi piel necesita mantenerse suave.
- Vamos a comer antes, realmente tengo hambre. – Expresó la maid.
- Al menos será una buena noche. – Expresó Tina con una sonrisa.
Lograron pasar la primera parte de la jungla y llegar al punto intermedio, ahora tenían un lugar merecido para descansar de momento pero faltaba más, un día para la final, debían aprovecharlo mientras pudieran para descansar que luego vendrían con todo.
El Redentor 777: La verdad que con ellas dos buscan divertirse solamente aunque lo hacen de formas extrañas y por el otro lado si que hubo animales aquí, de sobra jaja.
Ninja Britten 11: Bueno, ya Rin realmente no esconde nada y Misa si le toma su tiempo pero ya es algo que se resolverá pronto, ella se hace la tsundere pero caerá, eso es algo seguro.
Bueno, les digo que el próximo cap será el penúltimo del fic, ya nos quedan solo dos caps más antes de acabar, no hay algo más por lo cual pueda extenderlo y estoy satisfecho con lo acontecido así que veremos algo más de relajación, trabajar con las dos parejas y ni hablar de las aguas termales, tengo algo sumamente preparado para ese momento que estará bueno jaja, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
