El grupo logró llegar a la cabaña a mitad del bosque que más bien parecía un hotel con aguas termales, eso trajo un alivio a todos por lo cual podían descansar un tiempo durante la noche, ya en ese momento Kuromaru se estaba encargando de la cocina aunque igual intentaba evitar comer algo, así que no solo ella se encargaba, Inori y Manatsu también ayudaban.
- No sabía que pudieras cocinar. – Preguntó la sacerdotisa a la gyaru morena, esta soltó una risa.
- Que tenga este estilo de vida no quiere decir que no sepa algunas cosas, además Yuzu es quien siempre me pide comida cuando estamos juntas.
En otro lado, varias chicas descansaban, Kaguya decidió irse sola a una habitación y esperar, Yuzu finalmente pudo obtener un cambio de ropa y se puso una bata encima, Emily y Jennifer revisaban los alrededores, Fuka esperaba por Inori, mientras que Kakeru, Motoi, Rin y Misa estaban juntos.
- Este sitio es cómodo. – Expresó el castaño. – Es bueno que no debamos dormir a la intemperie.
- Menos mal, tengo hambre. – El estomago Rin empezó a rugir, algo que la avergonzó. – Lo siento… realmente no puedo aguantar.
- Cuida eso Rin, eres una chica. – Reclamó Misa cuando su estómago hizo el mismo ruido, sonrojándose, Kakeru empezó a reír.
- No se puede engañar al cuerpo cuando tiene hambre.
- Ya terminamos. – Avisó Manatsu desde el comedor, de ese modo todos fueron a la gran mesa para sentarse, el refrigerador estaba lleno por lo que pudieron preparar varias cosas, los ojos de todos se iluminaron.
- Se ve bueno. – Expresó Emily con asombro.
- ¿No comiste nada Kuromaru? – Preguntó Kaguya, la maid negó con la cabeza.
- Nada Kaguya-sama.
- Nosotras la vigilamos. – Respondió la gyaru moren haciendo una seña de paz con los dedos, ya sin decir más, todos estaban sentados, listos para comer.
- ¡Itadakimasu!
- Esto es bueno. – Exclamó Tsui al probar un poco del pescado que hicieron. – La comida marina realmente es la mejor.
- ¿Me pasas la salsa de soya? – Preguntó Kakeru a su lado, Rin se la dio. – Gracias Namiki-san, me gusta.
- Eso me hace pensar ¿Qué acompañan sus comidas? – Preguntó Tina.
- Nada le gana a la buena mayonesa. – Exclamó Inori con una sonrisa, poniéndole a su pescado. – Me gusta su sabor.
- Hmph, realmente no tienen gracia, solo pruebo comida con especias selectas europeas. – Se regocijó Kaguya.
- En realidad, Kaguya-sama no puede comer comida muy condimentada. – Respondió Kuromaru, cosa que hizo que la peligris se sonrojara.
- No hay necesidad de que dijeras eso Kuromaru.
- ¿Nunca han probado pescado con azúcar y cátsup? – Esa pregunta hizo que todos miraran de forma rara a Jennifer. - ¿What? Es muy común.
- No realmente… - Expresó Fuka por debajo. – No soy muy de condimentar mis comidas, así que algo de sal es suficiente.
- Algunas personas tienen gustos muy raros. – Expresó Tina. – Por cierto, luego de comer podremos ir a las aguas termales.
- Si, lo estoy esperando. – Comentó Rin con una sonrisa y es que deseaba probarlas, ya finalmente podrían ir después de ello.
Terminaron de comer y entonces fueron para los baños, al igual que un hotel, está dividido en hombres y mujeres, así la mayoría se fue para un lado con solo Kakeru y Motoi teniendo el lado masculino para solo ellos.
- Aguas termales~ - Rin empezó a cantar mientras comenzaba a desvestirse, Misa a su lado.
- No hay necesidad de estar tan apurada Rin, las aguas no se irán a ningún lado.
- Lo siento Misa-chan, es que realmente estoy muy ansiosa por entrar. – En ese momento unas manos la sujetaron por detrás, justo en sus pechos. - ¡Kyaaah!
- Wow RinRin, realmente tienes unos buenos pechos. – Quien se encargó de sujetarla fue Yuzu la cual sonreía de forma traviesa.
- ¡Midorikawa-san, no molestes a Rin! – Exclamó Misa, en ese momento la peliverde sonrió de forma traviesa. - ¿Qué estás pensando?
- Ven aquí MisaMisa, quiero sentir tus pechos también. – En ese momento empezó a perseguirla, huyendo de ella, a un lado Manatsu soltó un suspiro.
- Ella no tiene remedio.
- Parece que ya están listas. – Exclamó Tsui ya desnuda y solo cubriéndose con una toalla, de tal modo empezaron a entrar, abriendo la puerta y observando las aguas termales.
- Mira Emily, authentic Hot Waters. – Exclamó Jennifer, su compañera morena asintió.
- Intentaré caminar sobre el agua. – Ella quiso hacerlo pero al correr terminó cayendo, salpicando agua.
- Oigan, primero hay que enjuagarse antes de entrar. – Reclamó Fuka, estando con Inori para echarse cubetazos. – Déjame te ayudo Inori.
- Gracias Fuka-chan. – Sujetó una cubeta la cual la pelinegra de la coleta le ayudó, soltando un gemido. – Está caliente…
- Lo siento Inori…
- No te preocupes Fuka-chan, todo está bien. – Sonrió la castaña. Ya en ese momento entraron todas, relajándose por lo bien que se sentía.
- Que bien… - Rin se dejó recostar en la orilla, incluso sus propios pechos estaban flotando en el agua.
- Estoy presenciando algo asombroso ahora mismo. – Exclamó Tina al verla y entonces mirar su propio pecho.
- No te preocupes por esos detalles Tina-chan, hay que aceptarnos como somos. – Respondió Tsui, su gemela asintió.
- De veras nos está separando un muro. – Yuzu señaló el muro de bambú que separaba ambos lados, en ese momento se le prendió el foco y una sonrisa malvada cruzó su rostro. – tengo una idea~
- Creo que ocurrirá algo malo ahora… - Exclamó Misa por debajo.
- Los chicos deben estar del otro lado ¿Qué tal si los espiamos? – Sugirió la peliverde.
- ¿Estás loca? Eso es totalmente indecente, jamás. – Reclamó la pelinegra, Yuzu llegó hacia ella.
- MisaMisa ¿acaso no tienes curiosidad por observar sus cuerpos desnudos? Ya sabemos que tienen buena musculatura, es normal para una chica querer apreciar hombres bien apuestos.
- N-No lo sé… - Ahora estaba dudando al respecto, en eso Manatsu llegó por detrás y le dio un coscorrón en la cabeza a su amiga peliverde.
- No tientes a Misa-chan con tus perversiones.
- Manatsu-chan… eres mala…
- Es la verdad, no podemos hacer algo así, no somos realmente pervertidas. – Exclamó la morena.
- ¿Es que acaso todas no sienten curiosidad de saber qué hacen los hombres en los baños? – Preguntó Yuzu hacia todas. – Por ejemplo, quizás hagan algo como esto…
"Imaginación de Yuzu"
En el baño de hombres el cual estaba lleno de vapor se encontraban Kakeru y Motoi, el castaño recostado dentro de la fuente mientras el pelinegro se echaba un cubetazo.
- Ey Motoi, quizás deberíamos hacer algo de actividades que hacen normalmente en los baños termales. – Sugirió el castaño, ahí Motoi volteó a verle.
- ¿Qué tienes en mente?
- Bueno, ya sabes que se hace normalmente, ahora que no hay nadie aquí podríamos hacer todo tipo de cosas.
- Bueno… quizás hay algo que siempre he querido hacer…
- ¿En serio? ¿Qué es?
- Por ahora ven aquí. – Hizo seña para que se acercara, Kakeru salió de la fuente y entonces fue hacia él, entonces lo que hizo fue que lo derribó.
- ¿Qué haces?
- Algo que siempre quise hacer… - Expresó él, y entonces se formó mucho humo…
- ¡SAIDO CHESTO! – Posaron desnudos sus bíceps.
"Fin de la imaginación"
- ¡Que cosas nos haces imaginar! – Exclamó Misa con el rostro totalmente rojo, golpeando a Yuzu.
- N-No pensé que lo vieras de esa forma. – Buscó defenderse la gyaru sin mucho éxito.
- Oigan, aquí hay un agujero. – Jennifer descubrió justamente un pequeño agujero a través de la pared, todas fueron a ver en ese momento, era pequeño pero fácilmente un ojo podría observar a través de él, Yuzu vio y entonces encontró el otro lado.
- Si, desde aquí se ve el lado de los hombres.
- ¡N-No vean! – Misa quiso apartarla en ese momento.
- Vamos MisaMisa, mirar un poco no hará daño. – Quiso tentarla, la pelinegra tragó saliva en ese momento.
- S-Solo porque no quiero que seas tú. – Sin decir nada más, observó a través del agujero, tenía las mejillas rojas pero la curiosidad le terminó ganando, pudo ver del otro lado, aunque observaba vapor más que nada, pudo ver dos figuras. – Ahí están…
- ¿Las vistas Misa-chan? – Preguntó Rin, buscando ver también, empujando a la pelinegra.
- Espera Rin, no empujes.
- Oh, así que Kakeru-dono y Motoi-dono están ahí, también quiero ver. – Emily buscó espacio, Jennifer también peleó.
- Deseo ver que tan grandes son sus espadas, déjame un lado Emily.
-Dije que no empujen. – Misa estaba peleando igual.
- Jeje, deseo ver que tan dotados están. – Yuzu igual se unió a la contienda, ya entonces todas ellas estaban peleando por observar en el agujero sin saber que estaban empujando el muro, en ese momento se escuchó el ruido de algo caerse, antes de que se dieran cuenta, el muro terminó cayendo por su lado, ya sin separar ambos sitios, en ese momento todas se quedaron paralizadas, justo al frente estaban Kakeru y Motoi pero no totalmente desnudos, toallas cubrían sus partes inferiores, el pelinegro estaba cruzado de brazos y no tenía buen rostro.
- … ¿Qué creen que están haciendo ustedes? – Preguntó, las chicas no sabían que responder al respecto.
- E-Esto… todo fue idea de Midorikawa-san, lo juro. – Buscó defenderse Misa, el pelinegro no cambió su rostro.
- Todas ustedes… ¡Fuera! – Gritó, entonces todas huyeron en ese momento, Motoi soltó un suspiro.
- Motoi, quizás fuiste un poco duro con ellas. – Expresó Kakeru.
- No, no sabían que podíamos escucharlas desde el otro lado, ya luego las regañaré… enserio que son unas chicas problemáticas…
Más tarde en esa noche, Motoi se encargó de darles un sermón a las chicas involucradas las cuales tuvieron que sentarse de rodillas a escuchar, ya más tarde finalmente llegó la hora de dormir, como tal, decidieron compartir habitaciones los equipos. En el cuarto de Misa y Rin, la castaña ya estaba durmiendo, sin embargo Misa no podía hacerlo, decidió levantarse sin hacer mucho ruido para no despertar a su amiga y salir de la habitación.
Esa cabaña cuenta con un pequeño sitio que es como un balcón, ella decidió ir ahí para calmarse aunque no era la única, justo ahí se encontraba alguien más, era Kakeru, al abrir la puerta corrediza, le vio.
- Aoi-san, pensé que estabas durmiendo. – Comentó este con una sonrisa.
- No puedo dormir ahora… - Respondió, poniéndose también en la orilla del balcón, observando las estrellas, realmente lograban verse muy claramente. – Esto… lamento aquello de… intentar espiar.
- No es nada. – Se rascó la nuca. – Motoi fue muy severo con todas ustedes, como él es bastante recto debido a su estilo de vida, no pensé que fueras de ese modo.
- N-No realmente… - Se excusó con vergüenza. – Detesto admitirlo pero Midorikawa-san me tentó a hacerlo… no soy realmente así, no me gusta todo eso que es indecente.
- Entiendo… - Kakeru miró al cielo. – Las estrellas son hermosas ¿no lo crees?
- Si… creo que de haber seguido en el hotel, no hubiera podido apreciar esta vista… quizás lo que esas gemelas hicieron tuvo algo de bueno después de todo.
- Tal vez. – Escondió una pequeña risa. – Ya te ves más relajada. – Expresó, Misa le vio con confusión.
- ¿A qué te refieres?
- Aún recuerdo la primera vez que nos conocimos, diciendo todo eso de que no aceptabas que participáramos en las Jet Races y ahora ya de forma frecuente salimos juntos y somos amigos.
- Bueno… al final decidí aceptar que era algo innegable, son realmente bueno y en tan poco tiempo se han vuelto rivales bastante duros, claro que cuando compitamos en la final no será nada fácil.
- Lo mismo les decimos. – Expresó Kakeru con confianza. – Hemos entrenado bastante para este momento y nada sería mejor que derrotar a las campeonas.
- Espero puedas hacerlo. – Respondió Misa de la misma forma, entonces los dos comenzaron a reír.
- Aoi-san… mañana será nuestro último día para relajarnos, después de eso vendrá la final… lo juro, daremos de todo para ganar.
- Eso espero… demuestren que también los hombres pueden competir, quiero enfrentarlos a ambos con todo. – Declaró ella.
- Eso haremos… - En ese momento el castaño soltó un suspiro. – Parece que me está entrando el sueño… - Se tambaleó un poco, apoyando su cabeza en el hombro de Misa la cual se sorprendió.
- ¿M-Mitsuya? – Preguntó con un sonrojo en su rostro.
- Lo siento Aoi-san… déjame estar así un rato… - Expresó mientras cerraba los ojos, la pelinegra estaba sonrojada en ese momento para luego sonreír por debajo.
- … Tonto… (Esta sensación… creo que finalmente ya lo entiendo… lo siento por haber tardado tanto en darme cuenta…)
Llegó la mañana, realmente no querían dejar el sitio pero necesitaban volver al hotel, ya entonces finalmente estaban en la entrada, para suerte de Yuzu había otro traje de baño el cual se puso, este era de color verde y resaltaba más su pecho.
- Que bien se siente ir con nueva ropa. – Declaró esta.
- Muy bien, entonces es momento de seguir. – Comentó Tina. – El hotel nos espera así que vamos.
De tal modo comenzaron a moverse, claro que en ese momento un par de ojos observó al grupo entre las ramas y se alejó, esto estaba lejos de terminarse aún.
Ninja Britten 11: La verdad que pasaron por muchas cosas en la jungla y queda por ver más, en cuanto a extender... la verdad que ya nada es seguro, tengo en mente el final y todo, a menos...
El Redentor 777: Kaguya si que sufrió, ser la chica rica no le hace acostumbrarse de nada a la jungla jaja y eso que queda más por ver al respecto, nadie tendrá descanso hasta volver.
Bueno, esa fue la parte de las aguas termales, las chicas no se libraron de nada por intentar espiar y ahí Misa ya confirmó lo que siente por Kakeru, ahora queda por volver al hotel pero el regreso no será nada tranquilo, ya se ve que algo acecha. El siguiente será el penúltimo cap, ya nos acercamos al final y todo eso, ya lo estarán viendo jaja, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
