Fue una lástima despedirse de la cabaña intermedia, sobre todo Kaguya que no deseaba abandonarla pero necesitaban continuar su camino para regresar al hotel.
- ¿Por qué debemos irnos? Pudimos quedarnos ahí. – Se quejó la peliplateada.
- Quédate si quieres, pero debemos avanzar. – Respondió Misa.
- Ok, esto es la mitad del camino, queda otro tramo para avanzar así que vamos con todo. – Tina señaló el avance y así todo el grupo volvió a moverse para regresar, claro que de momento todo fue tranquilo y sorprende no haber visto a algún animal que pudieran atravesar.
- Hay algo malo con esto… - Expresó Motoi por debajo.
- ¿Qué sucede? – Preguntó Rin.
- No hemos visto ningún animal durante un rato.
- ¿No es eso algo bueno? Realmente no soporto a esas criaturas sucias. – Expresó Kaguya.
- No, él tiene razón. – Interrumpió Tsui. – Hay muchos animales en esta jungla y que todos desaparecieran de repente es algo extraño la verdad.
En ese momento y para sorpresa de todos, un fuerte rugido pudo resonar por toda la zona, asustando a varias de las chicas, Kakeru y Motoi voltearon a ver a todos lados.
- Eso no es nada bueno. – Comentó Tina, en ese momento vieron toda una avalancha de animales corriendo como si estuvieran huyendo.
- ¿What's happening? – Preguntó Jennifer.
- Parece que esos animales fueron asustados por ese gran rugido. – Respondió Inori.
- Inori, no te alejes de mí. – Fuka sujetó a su compañera, otro fuerte rugido volvió a resonar por todo el sitio.
- ¿Por qué esto está sucediendo? – Kaguya bajó la mirada, sujetándose la cabeza. – Todo es culpa de ustedes dos. – Señaló a las idols.
- Nosotras no tenemos idea de qué está sucediendo. – Se defendió Tina. – Estamos tan confundidas como todos aquí.
En ese momento el suelo empezó a temblar, como si algo realmente grande estuviera cerca y estaba yendo en dirección hacia donde se encontraban.
- Parece que se acerca algo grande. – Expresó Emily, entonces sintieron como iba cada vez más, entonces de entre las ramas apareció, toda una manada de jabalíes que fue hacia ellos.
- ¡Corran! – Gritó Tina, todos empezaron a correr para escapar de los jabalíes que iban con obvias intenciones de golpearlos, todos los equipos tuvieron que trepar los árboles para evitar ser golpeados por estos.
- ¡Kuromaru, ayúdame a subir! – Ordenó Kaguya a su maid.
- Eso intento Kaguya-sama, pero igual tengo problemas… - Ella igual batallaba por escalar.
- ¡Por eso te dije que debes ponerte a dieta!
- ¡Lo siento Kaguya-sama!
Una vez pasó la estampida de jabalíes, finalmente pudieron bajar a salvo, estaban agotados por ello.
- ¿Por qué de repente habrán aparecido esos jabalíes? – Preguntó Rin.
- No hay idea alguna… es como si hubieran sido provocados de alguna forma. – Respondió Motoi, en ese momento Tsui pareció recordar algo.
- Ya me acuerdo, el gerente del hotel me habló de ello alguna vez… la verdad es que esta jungla tiene algo así como un rey, alguien que manda sobre los demás animales, parece que algo hicimos que debió despertar su ira y por eso toda la jungla está de esa forma.
- Si sabías algo así… ¡Por qué hicieron que atravesáramos la jungla! – Gritó Kaguya con coraje.
- Pues… era divertido… - Tina soltó una pequeña risa por debajo.
- Esto dejó de ser divertido hace tiempo. – Respondió Misa con los brazos cruzados. – Ahora que quizás hicimos enojar a un animal peligroso, hay que escapar de este sitio con mayor razón. – Nuevamente se escuchó un fuerte rugido por toda la zona.
- Realmente deseo salir de aquí, no quiero morir sin antes haberme acostado con cien hombres. – Lloriqueó Yuzu.
- No tienes vergüenza. – Soltó un suspiro Manatsu. – Ustedes dos. – Señaló a las gemelas idols. – Deben conocer el camino, llévennos por el más rápido.
- E-Entendido, eso haremos. – Respondió la gemela de cabello gris oscuro. – Como ya saben, estamos a mitad del camino, sí que, si seguimos todo recto, quizás…
Un rugido volvió a interrumpirlos y esta vez se escuchaba más cerca, lo cual alarmó a todos.
- Creo que esa es señal para irnos de una vez. – Expresó Kakeru, sin decir más, comenzaron a moverse, más bien a correr para escapar de lo que sea que fuera ese rey de la jungla. Ya al alejarse un poco más, nuevamente apareció una estampida de jabalíes.
- ¡Cuidado! – Gritó Fuka, de repente la embestida terminó por separarlos, por un lado estaban Dress, Unkai Surfers, Hell's Kitchen y Suiryukai y por el otro estaban las Kandagawa Jet Girls, Rising Flames y MKHU.
- Parece que nos separamos debido a esa estampida. – Expresó Motoi, viendo todos los jabalíes que pasaron y ahora estaban en otra zona.
- ¿Qué hacemos? No podemos movernos sin esas gemelas por aquí. – Preguntó Manatsu.
- Por ahora no podemos quedarnos aquí, hay que seguir. – Informó Misa, ya entonces que iba a avanzar, algo cayó justo en su rostro, era una serpiente, la pelinegra se puso palida. - ¡Kyyyaah!
- ¡Cuidado Aoi-san! – Kakeru llegó a tiempo para apartarla, agarrando una vara de madera para alejarlo. - ¿Te encuentras bien?
- Si… eso me sorprendió… gracias Mitsuya. – Respondió ella recuperando el aire.
- Que caballero~ - Expresó Yuzu con sonrisa cantarina.
- Solo espero que no nos encontremos nada más. – Comentó Rin. El grupo tuvo que seguir moviéndose por su cuenta a pesar de no saber por cual camino ir, mientras pudieran evitar totalmente los peligros, estarían a salvo.
- Menos mal no hemos encontrado nada, no quisiera que algo pasara. – Comentó Misa.
- Aunque no sabemos si es el camino correcto. – Expresó Motoi.
- Seguro podremos llegar, quizás nos encontremos con las demás. – Respondió Kakeru de forma positiva.
- Hay algo ahí. – Señaló Yuzu, ya al acercarse y acechar por unas hojas, pudieron ver algo realmente grande y peludo, eso era un jabalí gigante y no solo eso, más jabalíes estaban ahí, era como su rey.
- Parece que este de ser el rey de la jungla. – Comentó Motoi.
- ¿Cómo es que existe un jabalí tan grande? – Preguntó Misa.
- Quien sabe, quizás comió demasiado para crecer así. – Respondió Manatsu.
- Bueno, a mí me gusta comer mucho desde pequeña. – Comentó Rin con una sonrisa.
- Con razón te crecieron bastante. – Expresó Yuzu con una sonrisa sujetando los pechos de la castaña.
- ¡Yuzu! – Le gritó la morena.
- Hagan silencio. – Motoi hizo que se callaran mientras seguía observando, no solo estaba ese jabalí gigante y los pequeños, había algo más, pudo ver en un rincón y reconoció a quienes estaban ahí.
- ¡Por favor, que alguien nos ayude! – Los demás equipos estaban atrapados ahí, los tenían acorralados, la que estaba gritando era justamente Kaguya.
- Ahí están los demás, debemos hacer algo para salvarlos. – Expresó Rin.
- El hecho de que sea un jabalí… creo entender por qué está enojado. – Pensó Motoi.
- ¿Qué es? – Preguntó Kakeru.
- ¿Recuerdas cuando enfrentaste a ese jabalí que buscó atacarnos al inicio? Parece que debió decírselo de alguna forma a su rey y por eso se enojó.
- Entonces es por eso. – Pensó Misa. – Son demasiados, no hay mucho que podamos hacer contra todos ellos.
- Creo que si podríamos. – Respondió Yuzu. – Tengo una idea.
- … Y yo tengo un mal presentimiento. – Comentó Manatsu por debajo, la peliverde parecía tener algo en mente y en ese momento explicó su plan a realizar, esperando que eso funcionara.
Los demás equipos estaban rodeados por los jabalíes, con el gigante totalmente mandando sobre ellos.
- Don't worry, mientras estemos con ustedes, nada malo les pasará ¿cierto Emily? – Preguntó Jennifer sujetando su espada de madera.
- Es cierto, estos animales no son nada ante mis habilidades ninja.
- Estamos muertas. – Expresó Kaguya con rostro inexpresivo. – No puedo creer que yo, próxima heredera del grupo Shinjuin muera aquí rodeada de asquerosos animales, ese no es un final digno para alguien como yo.
- Deje de quejarse princesa, debemos buscar una forma de escapar de aquí. – Expresó Tsui, en ese momento algo ocurrió, justamente dos personas salieron de las hojas, siendo Yuzu y Rin.
- Ey preciosos, espero lo estén pasando bien. – Presentó Yuzu con una sonrisa, los jabalíes vieron con ferocidad a ambas chicas. – Ey, no se alarmen, no vinimos a hacerles daño, solamente queremos unirnos a la fiesta ¿eso no es posible? – EL rugido del rey jabalí las calló. – Sí que tiene mal aliento, y eso que traje a esta chica, es una hermosa cerdita, solo observen.
Presentó a Rin la cual llevaba como una versión improvisada de orejas de cerdo y también una nariz, así como una cola, la castaña tuvo que actuar como cerdita.
- … Oink. – a pesar de ello los jabalíes no estaban convencidos. – Midorikawa-san, esto no funciona.
- Claro que lo hará, después de que haga esto. – Agarró el sujetador de Rin y lo despejó, dejando al aire los pechos de la castaña.
- ¡Kyaaah! – Se cubrió, pero en ese momento los jabalíes parecieron reaccionar, teniendo corazones en sus ojos y empezando a correr hacia ella. - ¡Nooo, aléjense! – Ahora todos empezaron a perseguir a Rin que huía de ellos, en ese momento los demás salieron.
- No entiendo como funcionó eso. – Expresó Motoi con rostro inexpresivo.
- Ey, he visto en doujins que a los orcos les gustan las chicas de grandes pechos, así que pensé que los jabalíes son iguales. – La peliverde levantó el pulgar.
- Aunque es una tontería… esta vez la perversión de Yuzu nos salvó. – Expresó Manatsu, ahora solo quedaba el rey jabalí que seguía al frente sin moverse.
- Ahora ¿Cómo nos libramos de este? – Preguntó Misa, era más grande que ellos así que poco podían hacer.
- Parece que poco podemos hacer más que enfrentarlo de frente. – Kakeru dio un paso adelante al igual que Motoi.
- Un momento… ¿están seguros? – Preguntó la pelinegra, el castaño asintió.
- Es lo que debemos hacer. – Ambos tenían ramas que arrancaron e iban a usar para golpearlo. – Muy bien Motoi, esto puede ser peligroso.
- Lo sé… pero creo que podemos hacerlo. – Asintió el pelinegro, el jabalí grande empezó con su ataque, ambos lo esquivaron a un lado, en ese momento Kakeru corrió hacia él para atacarlo, el jabalí se dio la vuelta para embestirlo una vez más, ahí saltó a un lado, en ese momento Motoi aprovechó la puntería que tenía y lanzó un directo hacia la oreja izquierda del jabalí, el palo se impaló ahí y causó que rugiera y golpeara el suelo con fuerza.
- Ya se está enojando más, esto no es bueno. – Expresó Manatsu, nuevamente Kakeru fue para enfrentarlo pero el jabalí saltó hacia atrás, pareció ver que este sonrió confiado.
- Parece que cree tenernos en la mira. – Expresó el castaño, en ese momento vio algo y sonrió. – Ey cerdo, no quisiera ser el portador de malas noticias, pero… que tal si miras arriba.
El rey jabalí no pareció entender hasta que miró arriba y entonces algo le cayó encima en la cabeza, una piedra grande la cual le golpeó con fuerza, el jabalí se tambaleó hasta finalmente caer noqueado, un gran chichón apareció en su cabeza.
- Bien hecho Tina-chan.
- Tu igual lo hiciste perfecto Tsui-chan. – Ambas gemelas chocaron palmas.
- ¿En qué momento hicieron eso? – Preguntó Misa.
- Justamente cuando Rin-chan distrajo a los demás jabalíes, nos pusimos en marcha. – Expresó la gemela de cabello color vino.
- ¿Es cierto? ¿Y Rin? – Preguntó Misa con preocupación.
Parece que ahí está. – Se acercaron a ver y ahí encontraron a la castaña, múltiples jabalíes con ojos en forma de corazón la rodeaban, lamiendo en varias partes de su cuerpo.
- Por favor… quítense, yo, yo…
¡Aaaaaaaaaaaaaa~!
Luego de un viaje accidentado, finalmente pudieron regresar al hotel, Kaguya estaba tan feliz que lloró de alegría al volver a la civilización y poder descansar en el hotel luego de haber sufrido bastante en la jungla, para ello el personal organizó una fiesta formal y también les prepararon vestidos para la ocasión, Kakeru y Motoi vieron como había trajes en su habitación los cuales se pusieron, eran como smokings.
- No estoy realmente acostumbrado a llevar este tipo de ropa. – El castaño se acomodó el cuello con el moño.
- No hay nada que pueda hacerse, es una fiesta formal. – Respondió el pelinegro, ambos salieron de su habitación para dirigirse a la sala de fiestas del hotel, ahí las demás estarían esperando, al entrar vieron varias mesas, meseros sirviendo bocadillos y una banda tocando música jazz en el escenario.
- Oh Kakeru-dono, Motoi-dono. – Vieron a Emily y Jennifer, las dos llevaban vestidos de una sola pieza, de color verde y rosado respectivamente, ya se encontraban comiendo.
- Se ven realmente bien. – Respondió el castaño.
- Thank you. – Agradeció la pelirrosa. – La comida es realmente buena, deberían probarla.
- Ya lo haremos después. – Agradeció Motoi, en eso vieron llegar a Yuzu y Manatsu, sus vestidos tenían detalles que dejaban ver algo de su piel, más con Yuzu que resaltaba su escote.
- Ey chicos~ a que estamos realmente sexys. – Soltó un guiño la peliverde.
- Son vestidos bonitos. – Comentó Kakeru.
- Ustedes tampoco se ven mal, los trajes les quedan perfectos. – Expresó Manatsu. En eso la música empezó a sonar. – Lastima que solo estamos nosotros, más gente y podríamos haber salido a bailar.
- Es cierto.
- Ey, aquí están todos. – En ese momento llegaron Misa y Rin, Kakeru y Motoi las vieron, quedándose totalmente callados, el vestido de la castaña era de color azul pero con una cola que se extendía por la parte de atrás, igual estaba ligeramente maquilla lo cual resaltaba bastante su rostro, el de Misa era de color morado oscuro sin mangas, tenía pliegues en la parte inferior e igual llevaba maquillaje ligero.
- Por alguna razón insistieron en maquillarnos, espero no se vea muy mal. – Expresó la pelinegra.
- Para nada… se ven hermosas. – Comentó Kakeru, Motoi asintió, eso causó que ambas chicas se sonrojaran.
- Parece que empezó la música… - Yuzu codeó a Manatsu la cual asintió, en ese momento Rin fue empujada hacia Motoi y Misa hacia Kakeru.
- ¿Que hacen? – preguntó la pelinegra.
- Ya que están aquí, salgan a bailar. – Comentó la peliverde. – Nosotras estaremos aquí observando.
- Eso es, diviértanse. – Canturreó la morena, a pesar de la vergüenza de ambas chicas, estaban frente a ellos.
- Eh, esto… Kurosawa-kun, si no te molesta… vamos a bailar.
- Claro, aunque no sé bailar realmente. – La castaña soltó una pequeña risa.
- Yo tampoco, ambos aprenderemos. – Motoi tomó la mano de Rin y fueron a la pista de bailar.
- Supongo que debo hacerlo… Mitsuya, no sé si te moleste que vayamos a bailar.
- Para nada, es una fiesta y debemos aprovechar, así que vamos. – Tomó la mano de la pelinegra lo cual hizo que ella se sonrojara y entonces fueron. Ambas parejas estaban en la pista de baile, los chicos agarraron a ambas de la cadera con una manera y la mano opuesta con la otra y empezaron a moverse, la pista era solo para ellos cuatro mientras se movían, ambas chicas estaban sonriendo sin darse cuenta, puesto que lograban compartir ese momento con los chicos que ambas querían, deseaban que no terminara nunca ese momento. Antes de darse cuenta la música terminó y se escucharon aplausos.
- El tiempo pasó rápido. – Expresó Rin soltando una pequeña risa. – No me di cuenta.
- Yo tampoco. – Confesó Motoi. – Fue divertido. – Sonrió levemente, Rin igual.
- Realmente bailas bien Aoi-san.
- No lo haces nada mal Mitsuya. – Expresó la pelinegra por debajo. – Fue una fiesta divertida.
- Es cierto… mañana es la final de la copa.
- Y nosotros…
- Nosotras…
- Ganaremos. – Expresaron los cuatro al mismo tiempo. El momento estaba cerca, se determinaría al campeón de esa edición, tres equipos, un solo ganador, la final de la copa Kandagawa estaba por dar inicio.
Ninja Britten 11: La verdad que ahí las chicas fueron las que terminaron espiando jaja y ya Misa se dio cuenta, solo faltan los chicos pero quizás para ello quede muy poco la verdad.
El Redentor 777: Es que la perversión de Yuzu no tiene límites jaja, y la pobre Manatsu que se ve arrastrada, ella solo es gyaru por moda y no es tan pervertida como su amiga jaja, ya se verá.
Bueno, el siguiente es el final de este fic, se viene la última carrera que definirá al equipo campeón y hay tres batallando ¿que pasará en ese momento? Ya se verá y juro que estará con todo, ya tengo en mente como acabará y seguro les gustará, nos vemos hasta la próxima semana para el cierre. Saludos.
