Breathless

Llueve, escucho con claridad como cae con intensidad la tormenta, abro los ojos y observo una habitación diferente para mí. A mi lado siento la calidez de su cuerpo, Shizuru, veo como sube y baja su pecho. Beso ligeramente su frente y me levanto, tomo la bata qué esta a mi lado, camino soñolienta hasta la cocina, enciendo la cafetera, vierto café y espero, el aroma me indica qué ya va siendo hora para degustarlo, lo vierto con cuidado dentro de una taza, lo tomo y soplo ligeramente para dar el primer sorbo, y comienzo a recordar como llegamos aquí, los nervios, la emoción y el deseo de poder estar con el complemento indicado en lo que llevo de vida, la puerta corrediza qué da al patio es de cristal y puedo ver con facilidad como la lluvia cae, hace algo de frío pero esta sensación húmeda es tan agradable, me siento en el suelo y sigo observando mientras le doy sorbos al café, vienen algunas imágenes de Alyss, varias noches como está estuvo a mi lado mientras observamos el impacto de partículas y sus abrazos tan cálidos, los recuerdo y duele aún duele, fueron años creyendo qué de alguna forma me amaba de la misma manera, he hablado con la firma farmacéutica a la que me he integrado y he conseguido un empleo mejor para Shizuru, sin embargo no se que rayos estoy haciendo apenas y le conozco, no, si la conozco pero no se si termine sintiéndose acorralada, Alyss solia decir que yo no tomaba en cuenta los sentimientos de los otros y era egoísta. Me asusta pensar que realmente soy así, tengo miedo de que ella se vaya y tengo preguntas que no me atrevo a formular, no quiero pensar más eso, sería lo más honesto qué tendría para decir pero en este momento mi café se hace amargo con las lágrimas qué se van vertiendo, tal vez sea bueno que llame a Nao, ella siempre sabe que decir, maldita seas Alyssa ojalá todo este jodido pantano en el qué se ha convertido mi mente se te regrese, y que al igual que yo te rompa el corazón recordarme, que en algún punto de tu jodida vida no puedas evitar llorar al saber que perdiste a la única persona que te amo tal cuál eres.

De pronto unos brazos me envuelven, el aroma de su cuerpo quéda impregnado en cada poro de mi piel, siento su pecho en mi espalda y su beso se impacta en mi cuello, el escalofrío me recorre la espina dorsal.

-Buenos días-susurra en mi oído-.

Sé queda en silencio mientras el sonido del agua llena el ambiente, señala mi café y le entrego la taza, bebe lento y hace un pequeño sonido de satisfacción al terminar.

-Parece que estas acostumbrada a estar solá - dice mientras recarga su rostro en mi hombro-.

-Ella viajaba todo el tiempo así que me quedaba sólo yo, la casa y la nada- respondí sin ánimo-.

-Tendrás que acostumbrarte a mis brazos al despertar, a menos que quieras que mantenga mi distancia.

-Shizuru quédate, por favor sólo quédate.

Ella sólo me abrazo, regresamos a la cama y el día avanzó entre sus labios, caricias y abrazos qué me hicieron sentirme parte de su ser. El sábado por la mañana tuve que irme a presentar unos informes ella se quedo en casa, hice todo lo más rápido que pude para volver cuanto antes, pero me lleve una sorpresa había una nota y no había rastro de ella.

"Nat debo volver porque tengo asuntos pendientes, quisiera quedarme pero es necesario que atienda esto, espero volver pronto, por favor si no vuelvo para el Lunes, continúa con lo tuyo, te quiero" Shizuru F.

Me temblaban las manos mientras sostenía la nota, no había tenido más que un día con ella y tenía que volver a perderla, pensé en ir en su búsqueda pero esa última línea, tal vez me equivoque de nuevo y ella decidió regresar a su vida podría ser, que como siempre no entiendo los sentimientos de los demás y se vio forzada a venir.

Me deje caer en el sofá mientras mi Cabeza daba vueltas, tome mi movil y llame a Nao. Hablamos cerca de tres horas pero no lograba calmarme, entonces vino a mi mente la única solución a mis problemas, bebí hasta la inconsciencia, cuando desperté con una terrible resaca ya era domingo por la noche y estaba en la cama.

-Te vas a morir si continuas tomando como si tuvieras quince - decía la pelirroja-.

-Nao, tu voz...

-Lo sé, escuchar mi voz es un alivio

-Tu voz escadolosa, me parte la cabeza en dos.

-Hija de la chingada todavía qué me preocupo por ti y te salvo de una congestión alcohólica.

-¿Cómo entraste?

-Tengo mis mañas ya sabes

-¿Las ganzuas? - dije apunto de desmayarme.

-Descansa pendeja, hable con tu jefe y dice que te debes presentar hasta el miércoles, por ahora sólo relajate o te vas a morir de preocupación.

-Ella se fue - dije rompiendo en llanto-.

-Tranquila-dijo mientras colocaba su mano en mi frente- ella se lo pierde, eres mi mejor amiga, eres ridículamente una buena persona medio pervertida pero tienes corazón, lamento que estas dos pendejas te hagan daño.

Me quede dormida mientras lloraba, al despertar Nao se había marchado, dejo el desayuno en la nevera e instrucciones de lo que haría conmigo si no comía, no me levante de la cama, bebí agua y me tome aquellas pastillas qué esa mujer solía darme después de cada paliza, ingeri un par y de nuevo me deje llevar por el sueño.

Escuché unos tacones pero no era Shizuru, se trataba de Alyss, me quede congelada en la cama.