REDEMPTION

Me sentía mareada, pero no sentía mi cuerpo.

-¿Qué diablos quieres Alyss?-dije a punto de vomitar.

-Vine a entregarte unos documentos que le solicitaste a mi padre, me preocupas Nat- dijo mientras colocaba su mano en mi frente.

-Quiero que te vayas, no soporto verte.

-Te dejare mi tarjeta, si necesitas algo por favor llama, te amo.

Escuche sus pasos hasta la sala y luego la puerta cerrarse tras de ella, llore un largo rato y después me arrastre a la bañera, me quede suspendida mientras toda mi vida iba pasando, cada error, cada golpe, realmente yo no sabía absolutamente nada de Shizuru, tal vez me había engañado todo este tiempo por placer, si, nuestro acuerdo era ese, no entendí en que momento comencé a sentir algo más peligroso de lo que ella alguna vez podría hacerme. Me levante y me dirigí al sofá, tome un libro que tenía cerca, fui por un vaso de agua y un par de aspirinas, continúe con mi lectura, después de ello me fui a la cama, dormí plácidamente hasta la mañana, me aliste y me presente con la junta directiva, se me asignaron mis proyectos y comencé con la gestión, trabaje durante una semana completa sin parar, solo llegaba a casa a ducharme y dormir por lo menos cinco horas y nuevamente retomar mi día, habían pasado cuarenta y dos días desde que Shizuru se había marchado, no tenía noticias de ella, y en ese momento entendí que jamás había sido su prioridad, que todo había sido una mentira de una niña rica, esa tarde Nao fue por mí al trabajo.

-¡Hey!-grito desde su auto.

-Hola Nao – la abrace.

-Nos vamos a un bar de mala muerte-dijo mientras aceleraba.

-Tengo puesto un conjunto corporativo, ¿cómo diablos vamos a parar en un lugar de mala muerte si voy vestida así? –dije mientras la fulminaba con la mirada.

-Tenga y pase a los asientos de atrás tiene cuarenta minutos- me entrego una bolsa con un top, jeans, botas Dr. Martens, y una cazadora.

-Bromeas ¿verdad?-dije incrédula.

-Apúrate o te espiare por el retrovisor.

Tome la bolsa con desgano y me cambie en la parte trasera, me maquille ligeramente y llegamos hasta un bar, había una banda de metal en vivo, la mayoría de los presentes eran motociclistas, nos sentamos en la única mesa vacía, pedimos un par de cervezas y una pizza, Nao comenzó a contarme de algunas de sus recientes conquistas y como cada una salió mal porque querían una relación seria y ella no estaba para ello.

-Pediré otra ronda –dijo Nao señalando mi tarro vacío.

-No más, recuerda que la cerveza me pone muy mal en poco tiempo.

-Vamos yo te cuido mujer.

-De acuerdo pero solo una más- dije resignada.

De pronto el mesero y puso frente a mí una cerveza de una marca que en mi vida había visto.

-Disculpa yo no ordene esto- le indique.

-Se la envía aquella señorita- dijo mientras señalaba a una pelirroja que me sonreía desde la barra-

-Tienes un mega pegue Nat-dijo Nao con su sonrisa boba-.

-Cállate, debo rechazarla, no es correcto.

-Si lo vas a hacer por esperar a Shizuru debo decirte una verdad muy dolorosa Nat, Shizuru probablemente en este momento este en los brazos de su loca hermanastra y tu aquí dejando de vivir por alguien que no tuvo los ovarios para decirte que se marchaba y no te ha llamado-.

Bebí con dolor el último trago que me quedaba y tome la cerveza en lo que le sonreía a aquella mujer.

-Tienes razón, hare esto, me daré la oportunidad-.

-Así se habla, iré a hablar con la otra joven que desde hace rato me mira, animo Nat veamos cómo nos va-.

La pelirroja se acercó mientras Nao se iba de caza, su atuendo era gótico, tenía un corsé, una mini falda y unas piernas torneadas resguardadas por un par de mallas que en la parte superior estaban enganchadas por sus respectivos ligueros, tenía un par de botas medianas, su maquillaje era intenso, sus labios rojos que al sonreír me mostraban una mueca de perversión que me estaba llevando rápidamente a terrenos peligrosos.

-Mi nombre es Mai, no te había visto por aquí antes dijo-mientras me arrinconaba contra la barra.

-Soy Natsuki y es la primera vez que vengo aquí, en realidad mi amiga – gire buscando a mi pelirroja loca pero ni sus luces- Nao que no logro ver por aquí me ha traído.

-Bueno, quiere decir que podemos divertirnos ya que solo estamos tú y yo ¿no? –dijo acercándose más a mí-.

Solo asentí, bebimos otra ronda de cerveza, había llegado a mi limite entonces recibí un texto de Nao "Nat tuve mucha suerte estoy en la casa de la chica, en un par de horas te recojo o te mando un Uber, usa protección y lleva contigo en todo momento tu celular, diviértete con la pelirroja sexi"

Le dije que tomaría un servicio de transporte ya que no me sentía en las mejores condiciones, ella sonrió y me propuso ir a su apartamento que estaba a unos diez minutos de ahí, intente zafarme de la situación pero fue en vano con solo algunas frases logro convencerme, observe el camino y su apartamento era bastante decente, tenía una decoración neutra, en cuanto cerró la puerta me beso de forma salvaje, sentía sus labios presionando con fuerza y su lengua explorando sin recato mi boca, en seguida sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo pero entonces algo muy instintivo despertó en mí, la tome con fuerza por el cabello y le dije :

-Hey, vamos a hacerlo a mi manera ¿entiendes?- dije acercándome a su rostro.

-Debe ser mi día de suerte, una hermosa y dominante mujer, claro dime que hacer – exclamo mientras se arrodillaba.

Ella media cerca de 1.90, nos dirigimos a su habitación, me senté en la cama y le indique que se desvistiera frente a mí, lentamente retiro las botas y pedí detenimiento en cuanto a sus medias, vi como bajaban mostrando una piel perfecta para ser marcada tersa y blanca, se sentó en mis piernas quedando su rostro frente al mío, entonces clave mis uñas con fuerza y rasgue su piel, ella gemía mientras sonreía , impacte mis manos contra sus nalgas mientras jadeaba, sus mejillas sonrojadas y el sudor que comenzó a cubrir su cuerpo como el roció en las mañanas, volví a besarla con intensidad, lamí su cuello, desate con lentitud su corsé y expuse sus pechos como un manjar a mi boca hambrienta , sus gemidos rebotaban en mi cabeza con mayor intensidad, me deshice del resto de sus prendas, una a una volaron por la habitación, ya habiendo quedado su cuerpo completamente desnudo, baje por su vientre, lamí, succione, y me embriague de aquel sabor que la caracterizaba, se vertió más de una vez en mi boca, la puse en la orilla de la cama boca arriba y llevándome sus piernas a los hombros, la embestí con fuerza, ella gritaba mi nombre como nunca lo había escuchado, en un momento estuvo sobre mí mientras la razón se iba con el vaivén de sus caderas, de pronto sus movimientos se aceleraron y su cuerpo entero se estremeció, cayo rendida sobre mí, su pecho subía y bajaba primero de manera salvaje y en seguida se volvió tranquilo, de un tormentoso mar a una pequeña corriente, la observe con detenimiento, la coloque con cuidado a mi lado y me puse de pie, fui por algo de agua hasta la cocina, tome mis cosas y llame un Uber, le deje una nota a lado de su cama.

"Gracias por esta noche, lamento irme de esta forma por favor llámame 789-555-417 Natsuki"

P.D. he visto como deje tu espalda, en mi defensa diré que vaya forma de moverte.